Dólar Oficial $1535
Dólar Blue $1555
Dólar MEP $1544.1
Dólar Tarjeta $1995.5
Dólar CCL $1603.8
Euro $1688.03
ES LA ECONOMÍA

Pragmatismo en los márgenes del dogma de Javier Milei

El Toto Caputo keynesiano y un anuncio sobre paritarias manifestaron la puja en el Gobierno: "Más Milei o menos quilombo". El Presidente vs. la mesa política.

Javier Milei no va a hacer sintonía fina”, dijo alguien que lo conoce muy bien. La definición permite interpretar lo que ocurre con la política económica en tiempos del keynesianismo soft de Toto Caputo. Para el Presidente, el rumbo sigue sin cambios, aunque las definiciones, medidas y anuncios de las últimas semanas puedan interpretarse en sentido contrario.

La convalidación de un dólar mayorista algo más alto para evitar tasas de interés mayores va en el mismo sentido. Son medidas que las consultoras y analistas leen en modo electoral: la economía tiene que acelerar y generar mejor calidad de vida para que Milei reconecte con los votantes.

Más Javier Milei o menos quilombo

El Gobierno entiende que los tiempos electorales se adelantaron. Ante eso, hay dos posiciones: “Hay quienes quieren más Milei y están los que quieren menos quilombo”, dijo un miembro del gabinete. El jefe de Gabinete, Diego Santilli, y la presidenta del bloque de senadores de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, hicieron saber en la mesa política que avanzarán con las iniciativas que no generen ruido. Proyectos como los cambios en la ley del libro deberán esperar. Sturzenegger no se resigna; toma carrera.

La mesa política de Javier Milei.

La mesa política de Javier Milei.

Pero el dogma no se mancha. “Recientemente se filtró una frase mía que dice, al populismo no se le gana con más populismo, al populismo se le gana haciendo las cosas bien”, les dijo el Presidente a estudiantes de la ORT. “Porque en los últimos días, meses, hemos tenido cierta presión para modificar el rumbo y ser más laxos”, agregó, en esa extravagante masterclass de economía, religión y filosofía, con citas al doctor Alejandro Fantino.

La filtración fue, en realidad, lo que el Gobierno comunicó, en boca del Presidente, luego de la reunión de gabinete del lunes, en Casa Rosada. Respondía al clamor del mercado para flexibilizar el ajuste fiscal en aras de darle dinamismo a la actividad doméstica para tener más chances electorales.

Sus colaboradores notan al Presidente más recluido y frustrado, pero dicen que sigue siendo efusivo con su equipo. Están los abrazos de siempre, aunque con algún insulto. Lo que parece habitual para el afuera no lo es tanto en el trato mano a mano.

El gabinete y la mesa política

En esa reunión de gabinete, el diagnóstico no fue muy distinto al que el propio Milei comunica en on. La economía crece y seguirá creciendo; las exportaciones están en un pico histórico; el consumo privado está en niveles récord; la inflación desacelera -se estacionará debajo de 2% en agosto, según consultoras-; todo marcha acorde al plan.

Quienes integran el gabinete debatieron la mejor manera de salir a comunicar estos éxitos y cómo sortear, con algo de empatía ante la gente a la que Vaca Muerta le queda lejos, repreguntas sobre la parte de la economía que la sociedad percibe que no funciona, porque cierran negocios o alguien pierde el empleo.

Pero, al día siguiente, la mesa política que encabezó Karina Milei resolvió acelerar con medidas contradictorias al credo libertario, como los créditos hipotecarios con fondeo público. Caputo tenía la propuesta de los bancos desde hacía semanas. Pudo articularla con Sandra Pettovello y acelerar. Los $2 billones alcanzarán para 18.000 créditos hipotecarios, pero en el Gobierno confían en que empuje a los bancos a ofrecer plazos fijos indexados a más plazo para captar ahorro privado y ampliar la capacidad prestable.

No hay plata

La instauración de un piso mínimo salarial de $1.070.000 para los convenios colectivos fue más guiño que realidad. En la práctica, alcanzará a pocas negociaciones por venir, como mostró el especialista Federico Pastrana. La gran mayoría de los acuerdos ya se pactan por encima de ese umbral. Cualquier medida que podría empujar más el gasto público -la suba del Salario Mínimo Vital y Móvil o la actualización del bono de $70.000 a jubilados- está fuera del radar.

Para los guardianes del credo, estos pequeños gestos no cambian la visión económica de Milei. La suba del dólar puede explicarse porque la colocación de bonos del Tesoro para absorber los pesos emitidos con la compra récord de reservas encontró un límite. Al haber más demanda para estos títulos, no queda otra que reducir la compra de reservas o pagar más tasa para esterilizar. No habrá más pesos en la calle. “Clavé la cantidad de dinero hace un año”, repite Milei.

El pragmatismo que esboza la mesa política, Caputo y el secretario de Trabajo, Julio Cordero, habita los márgenes del dogma.

toto caputo y el mercado velan las armas
La estrategia de Toto Caputo y Santiago Bausili frente al dólar.