El Banco Central reveló una ganancia neta de u$s 2505 millones por su posición financiera en oro. La explicación llegó después de que la Auditoría General de la Nación (AGN) detallara una pérdida de u$s 1023 millones en derivados, lo que abrió una disputa sobre costo de las coberturas, administración de las reservas y transparencia de las operaciones.
Mientras el BCRA, a cargo de Santiago Bausili, defiende la estrategia como un seguro habitual para proteger el activo frente a caídas de precio —al destacar un resultado neto positivo global de u$s 2505 millones por la revalorización de la cartera—, la AGN y anteriores autoridades de la entidad monetaria denuncian un "error de cálculo técnico" y operaciones de riesgo a contramano de los manuales.
El debate también se cruza con el traslado del oro al exterior, una decisión que el Gobierno defendió como parte de la administración de las reservas, pero que generó interrogantes sobre la ubicación de los lingotes y el uso que se hizo de ellos. Estas son las cinco claves para entender la disputa.
1. Qué encontró la auditoría: una pérdida de u$s 1023 millones
La AGN aprobó los estados contables del BCRA al 31 de diciembre de 2025 concluyendo que "presentan razonablemente, en todos sus aspectos significativos, la situación patrimonial".
Sin embargo, el documento incluyó un apartado sobre las "Operaciones de derivados con subyacente oro", en el que detalló que si bien la tenencia del metal registró una ganancia patrimonial por valuación de $8,002 billones por el alza internacional, las opciones y coberturas generaron "una pérdida de $1.469.155 millones en moneda de cierre (u$s 1023 millones), con egresos de divisas".
La Presidencia de la AGN emitió un duro pronunciamiento sobre el reporte: "Durante el ejercicio 2025 el BCRA realizó operaciones financieras especulando con una determinada trayectoria para el precio internacional del oro, erró el cálculo y perdió u$s 1023 millones, según surge de las registraciones contables. Desde que se auditan los Estados Contables del BCRA, nunca se había utilizado esta magnitud de reservas físicas para transacciones de riesgo".
La auditoría no cuestionó la razonabilidad general de los estados contables: emitió una opinión favorable. Pero dejó expresamente asentado el resultado negativo de estas operaciones y su impacto en las cuentas del organismo.
2. Respuesta del BCRA: la ganancia neta fue de u$s 2505 millones
A través de un comunicado oficial, el BCRA aseguró que "su posición en oro arrojó un resultado neto positivo de u$s 2505 millones" sumando el efecto precio y argumentó que "las operaciones financieras con oro registradas en 2025 forman parte de la política de cobertura que el BCRA implementa sobre el 100% de su posición en oro", al señalar que la AGN actúa "con fines puramente políticos".
La explicación oficial es que los derivados funcionan como un seguro frente a una eventual caída del precio. Cuando el oro sube, como ocurrió durante 2025, esos instrumentos pueden arrojar pérdidas, mientras que la tenencia física registra una ganancia. Por eso, el Central considera que la evaluación correcta debe contemplar ambos resultados.
“Como toda operación de cobertura, estos instrumentos conllevan un costo”, argumentó el BCRA, que aseguró que la estrategia busca proteger las reservas internacionales ante una caída significativa del valor del metal.
La entidad también afirmó que aplica coberturas de este tipo desde 2007 y que, entre 2007 y 2011, los pagos por operaciones similares representaron, en relación con el valor de mercado del oro en cartera, casi el doble de los desembolsos de 2025.
El comunicado fue más allá de la explicación técnica y acusó a la conducción de la AGN de actuar con fines políticos. Según el BCRA, el organismo de control presentó las operaciones como coberturas, pero luego las caracterizó como especulativas. La autoridad monetaria sostuvo que "ambas categorías son incompatibles para una misma operación".
3. ¿Una cobertura habitual o una apuesta financiera?
El meollo técnico radica en la estructura elegida (collar o banda) para limitar riesgos. Según explicaron fuentes técnicas de la AGN a este medio, la operatoria responde a "una cobertura habitual para estos activos. Se estipula un piso y un techo, en este caso el techo se superó por lo que creció el oro y esa diferencia hay que pagarla dejando una parte del oro o pagando su equivalente en dólares", concluyendo que los números le dan a entender que "no fue una súper timba".
Sin embargo, otros especialistas discrepan profundamente sobre la finalidad de la mesa de operaciones.
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Martín Redrado (expresidente del BCRA): "Hubo un error de cálculo técnico", dijo. El manejo de reservas debe ser "extremadamente conservador". Explicó que "nunca se puede cubrir el 100% de una posición; siempre se cubre una parte. La operación habría funcionado como un 'collar': puso un piso ante una baja del oro, pero también limitó la ganancia si el precio subía. El problema fue que el nivel comprometido quedó muy por debajo del precio de mercado y el BCRA terminó pagando la diferencia en dólares".
Jorge Carrera (exvicepresidente del BCRA) remarcó la opacidad en las explicaciones oficiales y deslizó la hipótesis de una seguidilla de apuestas erróneas. "A mí me parece que estos lo que querían era aprovechar o hacer una ganancia por si el oro caía. Da la sensación de que siguieron apostando a que el oro iba a bajar. Hicieron una operación, otra operación, otra operación... cada vez que acumulaban pérdidas seguían apostando para que fuera a bajar y no les bajó".
Alejandro Vanoli (expresidente del BCRA) cuestionó el contramano estratégico global: "En un contexto en que los bancos centrales del mundo deciden aumentar sus tenencias de oro, el Banco Central decide hacer operaciones con derivados financieros, apostando a la baja del oro. Es necesario conocer qué informes técnicos sustentaron tal decisión, que hizo que el BCRA en lugar de tener una ganancia de u$s 3528 millones por la diferencia de cotización, reduzca su utilidad en u$s 1505 millones".
4. La transparencia, el punto de conflicto
Carrera cuestionó la falta de precisiones oficiales y sostuvo que existen distintas versiones sobre la operatoria. “Al principio parecía una operación relativamente normal en la que básicamente intentás hacer un uso del oro, entonces lo vendés y después lo recomprás e invertís esa plata”, explicó.
Luego apareció la versión de que se trataba de una cobertura. “Obviamente, esa cobertura cuando sube el precio vos perdiste”, señaló, aunque advirtió que también circulan interpretaciones sobre operaciones más especulativas.
Para Carrera, el problema es que la explicación del Banco Central no permite distinguir entre esas alternativas. “La auditoría y la justificación que da el Banco Central tampoco es para nada clara”, afirmó. Y resumió su cuestionamiento: “Lo peor es que todavía hay opacidad para explicar dónde está y que están haciendo con el oro".
Su propuesta es que un comité de especialistas analice las transacciones individualmente. “Ellos tendrían que decir: ‘Bueno, vamos a llamar a unos expertos en finanzas y le vamos a explicar operación por operación lo que hicimos’”, planteó.
5. El costo político
El conflicto no termina en la firma de los estados contables al cierre de diciembre de 2025. La AGN confirmó que mantiene abierta una investigación profunda y de carácter cualitativo abocada exclusivamente a la logística y la ubicación física de las reservas en oro.
"La AGN se encuentra trabajando en la auditoría específica sobre la gestión de las reservas físicas (oro) por parte del BCRA. En ese informe se podrá saber por qué se tomó la decisión de trasladar el oro al exterior, a dónde fue enviado y si tuvo algún beneficio específico para el país o, en su defecto, quién se benefició", expresó la Presidencia del organismo de contralor. El informe preliminar ya fue girado a las oficinas del Central para que la conducción formule sus descargos.
Toto Caputo refuerza las reservas del Banco Central
En tanto, una autoridad del BCRA reconoció ante este medio que "la decisión de mover el oro fue difícil porque era obvio que iba a tener un costo político. Pero había que aprovechar una ventana donde los recibieron”. Desde esa perspectiva, no utilizarla habría significado "subadministrar los recursos del Banco Central".
La misma fuente planteó, sin embargo, una duda sobre el destino económico del metal: “No tengo claro para qué sirve el oro. Nadie se animaría a venderlo, así que no sé qué se podría hacer con eso, cambiarlo por leche como si fuéramos Rusia…”
La frase expone la discusión de fondo sobre el papel del oro dentro de las reservas internacionales. Mantenerlo como activo de resguardo, utilizarlo para obtener liquidez o emplear instrumentos financieros para modificar su exposición al mercado. Nadie lo tiene claro en la gestión. Ninguna de esas alternativas elimina la necesidad de explicar los riesgos asumidos y los resultados obtenidos.