MAR DEL PLATA (Enviada) En el inicio del 62° Coloquio de IDEA, la dirigencia empresarial celebró el ordenamiento macroeconómico y la baja de la inflación y aplaudió a Javier Milei, pero planteó dudas sobre la sostenibilidad política de las reformas y la continuidad del modelo. En un clima de cautela, las inversiones se demoran.
Más de un millar de referentes empresariales, dirigentes y economistas se reúnen durante tres días en el Sheraton de esta ciudad bajo el lema “Invirtiendo la historia. 20 años: de promesa a potencia”.
La agenda de IDEA busca discutir cómo transformar la estabilidad en crecimiento sostenido, pero en los pasillos del Coloquio el interrogante empresario es si las condiciones actuales pueden sostenerse y traducirse en inversión. Milei, que participó de forma remota desde París, buscó convencer al Círculo Rojo de sostener el rumbo y reconoció que los inversores están en modo “wait and see” a la espera del veredicto electoral.
"Lo que hay que cambiar son las formas. Si vos hacés cambios pero no ordenás el camino para que esos cambios se puedan sostener, todo el modelo se rompe", advirtió un ejecutivo del sector bancario presente en el foro.
Brecha macro y economía real
A pesar del optimismo por las reformas estructurales, la dinámica de los sectores refleja una actividad heterogénea que desacelera la concreción de nuevos proyectos. Las lecturas del sector logístico dan cuenta de esta realidad fragmentada. "La situación para el sector está funcionando a dos velocidades. Si hablamos de la cordillera, el crecimiento es impresionante, el consumo, todo... pero en el consumo masivo, donde hay más población, muchas empresas están atravesando situaciones muy difíciles", señaló un directivo.
La mirada del ámbito legal corporativo coincide en señalar las asignaturas pendientes del esquema económico actual. "La macro está funcionando bien, pero no está teniendo impacto en la economía real y eso está preocupando en cuanto a las posibilidades de una continuidad. El problema sería otra vez volver al péndulo, aunque el deseo es que este modelo siga", sintetizó un abogado de empresas participante del encuentro.
Desde la industria electrónica remarcan que la contención inflacionaria dejó al descubierto falencias operativas y exigen un esfuerzo de eficiencia. "La industria está mal, con márgenes malos. Con la inflación se tapaban muchos errores de la gestión; ahora eso ya no está y obliga a los empresarios a ser más eficientes. Respecto de la continuidad: una cosa es el deseo y otra es la realidad", alertó un ceo ante este medio.
En la apertura, el propio presidente del 62° Coloquio de IDEA, Fabián Kon, planteó que "la previsibilidad macroeconómica es una condición inicial para generar inversión, productividad y empleo, pero no suficiente para sostener un proceso de desarrollo que trascienda los ciclos políticos".
Inversión: el dato que incomoda
Desde París, donde participa del Argentina Week, Milei utilizó su intervención virtual ante IDEA para llevar la discusión directamente al terreno electoral. Ante un auditorio repleto y expectante, el Presidente planteó que en las próximas elecciones "los argentinos" deberán decidir entre la continuidad del modelo que impulsa su gobierno y el regreso de "los comunistas" (por Axel Kicillof y Miriam Bregman), que recibieron el rechazo de los asistentes con aplausos para el Presidente.
Pero el punto central para los empresarios fue la inversión. Milei sostuvo que el sector privado está esperando “el veredicto de los argentinos” y que, una vez superada esa instancia, si el resultado acompaña su programa, “se va a desplomar el riesgo país y la inversión va a volar”.
El diagnóstico empresario encuentra un correlato en los números de inversión. Según el índice de Inversión Bruta Interna Mensual (IBIM-OJF), que elabora la consultora Orlando Ferreres, la inversión real acumuló hasta agosto una caída de 7,9%. La inversión en maquinaria y equipos retrocedió 11,4% en el acumulado de ocho meses, mientras que la construcción cayó 3,6%.
El informe espera una moderación gradual de la caída a medida que mejoren la actividad y las condiciones macroeconómicas, y plantea que los proyectos vinculados al RIGI podrían compensar parte de la menor inversión manufacturera. El propio informe, sin embargo, advierte que el ritmo efectivo de ejecución de esos proyectos todavía es incierto.
En contraste con las dudas planteadas por los ejecutivos en esta ciudad, el Poder Ejecutivo busca exhibir anuncios. A través de las redes sociales, el ministro de Economía, Toto Caputo, ratificó la aprobación por parte del Comité Evaluador del ingreso al Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI) de un proyecto de Toyota en Zárate. La iniciativa contempla un desembolso de u$s 1341 millones para la instalación de una planta de vehículos electrificados, la proyección de exportaciones por u$s 1280 millones anuales y la generación de más de 6200 empleos directos e indirectos entre su construcción y operación.
Empresas con márgenes bajos
En la industria electrónica, el diagnóstico es más áspero. “La industria está mal, con márgenes malos”, describieron operadores del sector. La explicación empresarial es que la inflación permitía ocultar ineficiencias que ahora quedaron expuestas.
La estrategia, en ese caso, pasa por reconvertirse: producir más eficientemente, importar cuando resulte conveniente y trabajar con nuevas marcas.
La perspectiva hacia adelante, sin embargo, no es necesariamente negativa. “Proyectamos que la situación va a mejorar. Si no es con producción, lo haremos importando”, indicaron. Para el presupuesto del próximo año, la empresa consultada proyecta crecimiento.
Sin embargo, ante la consulta por la continuidad política, la respuesta volvió a marcar el límite: “Una cosa es el deseo y otra, la realidad”.
Del cambio de rumbo a la pregunta por 2027
Desde el sector financiero también marcaron una diferencia respecto de ediciones anteriores del Coloquio. “Vengo hace cinco años y actualmente la agenda es otra. Antes se hablaba de propuestas para cambiar el rumbo, reclamos; ahora hay una proyección con una base sobre la que estamos de acuerdo”, señalaron.
La discusión, entonces, ya no está centrada exclusivamente en si había que estabilizar la economía, sino en cómo sostener esa estabilización y convertirla en crecimiento, pero el mismo empresario advirtió: “Actualmente hay una perspectiva para estabilizar la situación económica actual, pero hay dudas sobre lo que podría pasar el año próximo”.
Desde el ámbito bancario y bursátil reconocieron, además, las turbulencias recientes. "Sabíamos que una vez que terminara el Mundial iban a aparecer los cuestionamientos del mercado. Los últimos días los números le dieron mal al Gobierno y se suma un escenario del mercado internacional que complica todo. En la actualidad hay una perspectiva para estabilizar la situación económica actual, pero hay dudas sobre lo que podría pasar el año próximo".
El contexto financiero agrega otra capa de incertidumbre. Desde el sector se describió el escenario actual como una posible “tormenta perfecta”, con cuestionamientos del mercado y un contexto internacional menos favorable.