Gana la banca: con más tasa, compensó las deudas y embolsó $16,1 billones
A pesar del salto récord en el incumplimiento de las familias y empresas, el margen de interés absorbió el impacto y los balances cerraron con ganancias.
Los bancos compensaron la deuda en mora con tasas más altas y evitaron pérdidas
Aunque la morosidad del crédito se disparó en los últimos dos años, el deterioro de las carteras no registró una pérdida equivalente para los bancos. En el acumulado 2025-2026, el sistema financiero obtuvo $16,1 billones de ganancias por intereses netos, exactamente el mismo monto que registró en cargos por deuda incobrable.
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El dato surge de un informe de Estudios Económicos Banco Provincia y pone en perspectiva que mientras las familias enfrentan un deterioro creciente de su capacidad de pago, las entidades financieras cuentan con mecanismos para absorber ese impacto. De hecho, los principales bancos comenzaron a mostrar una recuperación de sus resultados pese al aumento a niveles récord de los créditos impagos.
Las tasas altas compensaron créditos incobrables
Según reveló el reporte, “en el acumulado 2025-2026, el sistema financiero ganó lo mismo por intereses netos (cobros por préstamos menos pagos por depósitos) de lo que perdió por cargos por incobrabilidad: 16,1 billones de pesos”.
El aumento de los créditos que dejaron de pagarse tuvo un costo para las entidades, pero ese costo fue compensado por la ganancia de la intermediación financiera. La morosidad no desapareció de los balances: fue reconocida mediante cargos por incobrabilidad, mientras el negocio de prestar dinero continuó generando ingresos.
El fenómeno ocurre al mismo tiempo que la mora del crédito bancario pasó de menos de 2% a casi 8% en dos años, según Econviews. En el crédito no bancario, el deterioro fue todavía mayor: la morosidad superó el 30%.
En las familias, el último dato citado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) ubica la mora en 12,8% durante el segundo trimestre, contra 11,6% en el trimestre anterior. En préstamos personales llegó a 16,4% en junio.
"Los bancos se recuperan, las familias no"
“Los bancos se recuperan, las familias no”, titula su informe CEPA. En el segundo trimestre, mientras la mora de las familias siguió subiendo, Banco Galicia registró una mejora de 12% en sus ganancias en pesos constantes respecto del trimestre anterior y Banco Macro una suba de 39%. Al mismo tiempo, la morosidad de sus respectivas carteras aumentó 1,6 y 0,8 puntos porcentuales.
Al analizar la dinámica patrimonial de las instituciones, CEPA detalla cómo se amortiguó el deterioro crediticio: "Mientras el problema de las familias se agrava, los bancos ya empezaron a recuperar pérdidas", indica el estudio. Y explica que "el banco 'digiere' la morosidad realizando previsiones todos los meses, por lo que los morosos de hoy se cubren con lo previsionado el año pasado".
También influye la menor expansión del crédito. Frente al aumento del riesgo de impago, los bancos redujeron fuertemente el otorgamiento de nuevos préstamos. En los créditos personales en pesos, además, la cuota fija hace que la mayor carga financiera real se concentre durante los primeros meses. Con el paso del tiempo, un préstamo ya otorgado tiene menor probabilidad de entrar en mora.
El origen del endeudamiento
En redes sociales, el economista Martín Polo analizó el problema de la mora récord y planteó que, desde abril de 2025, el crecimiento real de los préstamos personales dejó de explicarse por nuevos desembolsos. Según su evaluación, “el 98% del incremento de la deuda no fue por desembolsos de capital”. La explicación es que una parte creciente del aumento del saldo respondió a los intereses generados por las deudas existentes.
La diferencia respecto del pasado también es significativa. Entre 2017 y 2023, la tasa real de los préstamos personales promedió 0,8% mensual, equivalente a alrededor de 10% anual. Desde junio de 2024, el promedio pasó a 3,4% mensual, cerca de 49% anual en términos reales.
“La morosidad es siempre y en todo lugar un fenómeno de la tasa real de interés”, señalan en el debate en Twitter con analistas financieros, y cuestionan que el problema sea presentado exclusivamente como un tema de comportamiento de los deudores, como sostiene el argumento oficial.
El resultado así planteado parece una transferencia de recursos desde las familias hacia el sistema financiero vía intereses, incluso en un contexto de aumento de los incumplimientos. Por eso, el salto de la mora no puede analizarse separado de la estructura de tasas que enfrentaron los hogares y las empresas.
Asimismo, el encarecimiento del crédito se profundizó tras las medidas de desregulación dictadas por el Poder Ejecutivo y el Banco Central, como el DNU 70/2023 —que eliminó los topes a los intereses punitorios en tarjetas de crédito— y la remoción de los pisos mínimos de tasas para plazos fijos.
El reclamo del Banco Central
La estabilidad de los márgenes bancarios y la persistencia de costos altos abrieron un frente de discusión dentro de la propia autoridad monetaria. El vicepresidente del Banco Central, Vladimir Werning, admitió la semana pasada que "las tasas de interés que los bancos cobran a los deudores privados siguen elevadas e inducen a un incremento en la mora".
Ante la negativa del organismo de aplicar topes regulatorios, Werning dirigió un mensaje directo a las entidades financieras para que absorban el costo de la mora sin esperar ayuda estatal: "Una pérdida es una pérdida; tienen que reconocer las pérdidas y refinanciar las deudas a plazos más largos y tasas mucho más bajas", planteó el funcionario.
Paralelamente, desde la banca pública se dieron los primeros pasos para mitigar el impacto. Banco Nación anunció una reducción en la tasa para la refinanciación de deudas del 35% al 29%, buscando aliviar la cuota mensual de los deudores.
Pero además, la combinación de mora elevada y tasas altas empieza a condicionar la recuperación del crédito, una pieza clave para la reactivación que el propio ministro de Economía, Toto Caputo, busca estimular. LCG anticipa que el financiamiento a las familias no volverá a expandirse con la fuerza de 2024 porque “los bancos estarán más cautelosos”.
La consultora identifica dos posibles estrategias: "La primera es ampliar la base de deudores y que frente a problemas de repago se compense con mayores tasas de interés. Como esa tasa de interés de los que pagan debe compensar no sólo la tasa de los que no pagan sino también el capital, las tasas necesarias suben exponencialmente con la mora".
"La otra estrategia es la de limitar la tasa, lo que genera racionamiento de crédito a través de un control más estricto de quiénes son sujetos de crédito. Parece que vamos a un esquema de mayor racionamiento", advirtió LCG.