A NAUFRAGAR A PARAGUAY

Fintech, banco, fondos públicos y "corralito": Miguel Vázquez, el dueño de Ueno que hundió a Santiago Peña

Heredero de un clan poderoso, soñó con ser un unicornio. Vínculos con el presidente saliente, lazos con la Hungría de Viktor Orbán y esponsoreo en la CPAC.

Miguel Vázquez mira a su entrevistador y corona una charla intimista con su anhelo: “Mi sueño es ser el primer unicornio de Paraguay”, dice. Era diciembre de 2024 y Ueno ya era solo una fintech: era el banco más importante de Paraguay. Todavía faltan casi dos años para que el escándalo se lleve puesto al presidente Santiago Peña.

Vázquez tenía 34 años y ya era presidente del Grupo Vázquez, que fundaron sus abuelos y que él expandió a las finanzas digitales. En aquel cierre de 2024, Peña y su hermano Francisco eran accionistas del banco, con el 1,58% del capital. El ahora expresidente había omitido declararlo. Su gobierno ya había favorecido al Ueno Bank con millonarias transferencias de fondos públicos.

Los millonarios depósitos de fondos públicos al Ueno Bank, la fintech de Miguel Vázquez.

El Grupo Vázquez había iniciado una expansión vertiginosa unos años antes. Credicentro, una financiera creada en 1984 por Víctor Vázquez, dio el salto hacia el mundo fintech en 2019 de la mano de su hijo. Ese año, Peña se incorporó como accionista de Credicentro. Luego llegó la absorción de otra financiera, la creación de Ueno Holding y la obtención de una licencia bancaria en Paraguay.

Santiago Peña al gobierno, la fintech al poder

El salto hacia adelante llegó en 2023, tras la asunción de Peña. Con el mandatario llegó Carlos Carvallo a la presidencia del Banco Central (BCP). Carvallo era, hasta ese momento, el ceo de Ueno Holding. En noviembre, un cambio de normativas permitió al Instituto de Previsión Social (IPS) destinar fondos al banco Ueno.

Carlos Carvallo, de la fintech Ueno a presidir el Banco Central de Paraguay.

“Estamos licitando y le estamos dando (depósitos) a los que ofrecen tasas de interés más altas, estamos cuidando el ahorro de los depositantes”, justificó Peña tiempo después, en octubre de 2024, cuando el medio ABC empezó a escrutar el conflicto de intereses. “Es una campaña mezquina y mentirosa para mentirles a los pobres abuelos”, siguió.

Fondos públicos y masa de ahorristas

Ueno empezó a recibir fondos públicos antes de ser un banco. El BCP le otorgó la licencia bancaria en diciembre de 2023, ya con Carvallo como titular de la autoridad monetaria. A los pocos meses, Ueno Bank compró Visión Banco y expandió su cartera a más de 2,5 millones de clientes.

El banco creció por arriba y por abajo. Se convirtió en el más popular de Paraguay, con más de tres millones de cuentas, depósitos por el equivalente a u$s 2800 millones y una participación en dos tercios del comercio de ese país. El “corralito” a los fondos de los ahorristas tiene un impacto directo en las transacciones de cada día.

Mientras se expandía con la adquisición de Visión, recibía, desde arriba, fondos públicos. Quedaron congelados depósitos del IPS por casi u$s 285 millones, otros u$s 40 millones del Ministerio de Economía, u$s 30 millones de la Caja de Jubilaciones y Pensiones de Bancos y Afines, dinero de la represa Itaipú y otros. La Conmebol le confió u$s 14 millones.

El escándalo escaló cuando, días atrás, la calificadora Fitch bajó la nota del banco porque este contaba entre sus activos varios intangibles. El Grupo Vázquez había estado usando esos fondos para financiar su propia expansión en el rubro de seguros, en empresas tecnológicas, en centros comerciales, en medios y en el sector agropecuario.

El vínculo con Viktor Orbán

Antes, el Grupo Vázquez buscó fondeo internacional. Lo consiguió en Hungría. De nuevo, la cronología está atada a la política. El 9 de diciembre de 2025, Peña visitó en Budapest al entonces primer ministro de Hungría, Viktor Orbán. Trece días después, el banco de ese país, OTP Bank, anunció una primera capitalización de u$s 30 millones a Ueno, a través de Ueno Holdings, radicado en Luxemburgo.

OTP Bank es una entidad del magnate Sándor Csányi, que creció con la privatización posterior a la caída de la Cortina de Hierro. Csányi no era precisamente un empresario satélite de Orbán, pero mantenía llegada directa a él gracias al fútbol, pasión que ambos comparten. Csányi preside la Federación húngara de Fútbol y ocupa una vicepresidencia en la FIFA.

Pertrechado de ese capital y esas relaciones, Ueno llegó a la CPAC, la Conferencia de Acción Conservadora. Fue sponsor de “diamante” en la ceremonia que, en febrero de este año, premió a Fernando Cerimedo, en Mar-a-Lago, la residencia del presidente Donald Trump en Florida. Eduardo Bolsonaro le entregó el galardón.

Con el logo de su Ueno Bank en el centro del poder de la ultraderecha, y una fortuna creciente de u$s 350 millones, Miguel Vázquez acariciaba su sueño.

“La banca de Paraguay viene hace mucho tiempo ganando plata de manera fácil sin darle beneficios genuinos a los paraguayos”, dijo Vázquez en aquella entrevista de diciembre de 2024.

El sueño se esfumó rápido. El Banco Central declaró insolvente al banco, Peña renunció y enfrenta un juicio político y Vázquez quedó detenido y embargado, mientras las autoridades intentan transmitir que el problema no afecta a todo el sistema bancario y que el sistema de garantías devolverá a los ahorristas el equivalente hasta 37.000 dólares.

Cuando la Justicia allanó la mansión de Vázquez en Asunción, este miércoles, encontró una colección de autos de alta gama y, en un rincón de la morada, un enorme unicornio.

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