El presidente de la Unión Industrial de Santa Fe, Cristian Fiereder.
El presidente de la Unión Industrial de Santa Fe (UISF), Cristian Fiereder, se sumó al coro de voces de industriales que desafían al ministro de Economía, Luis Toto Caputo. “Hay una contradicción moral muy fuerte”, sostuvo al cuestionar que el funcionario tenga su patrimonio en el exterior mientras los industriales hacen malabares para sostener sus fábricas.
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En declaraciones a LT10, Fiereder planteó que el escenario para el sector fabril es cada vez más complicado. “El contexto no es el mejor, cada año que pasa es más complejo”, afirmó. Luego apuntó contra el contraste que, a su entender, existe entre la situación patrimonial del ministro y la de los empresarios que siguen apostando por producir en el país.
“Hablando desde el exterior el ministro de Economía, con su capital en el exterior, mientras los industriales, sobre todo los santafesinos que yo represento, están en sus fábricas y con su gente”, señaló. Para el dirigente, esa diferencia expresaba una contradicción con el mensaje que se pretende transmitir al entramado productivo.
El antecedente de Moretti y la crítica a la política económica
Moretti había utilizado términos especialmente duros para describir el rumbo económico. El industrial afirmó que el país está manejado por un “endeudador” y por “un trader que no sabe lo que es un torno”. También señaló que Caputo había incrementado su patrimonio en dólares mientras la Argentina se endeudaba.
El planteo de Fiereder llegó desde Santa Fe y en una jornada especialmente significativa para el sector. El miércoles, la UISF realizó en su sede de la ciudad de Santa Fe el acto por el Día de la Industria Argentina, con la participación del gobernador Maximiliano Pullaro, empresarios, dirigentes de entidades productivas y autoridades provinciales y municipales.
Además, de Pullaro, el encuentro contó con la presencia de la diputada Gisela Scaglia, el ministro de Economía de Santa Fe, Pablo Olivares, la vocera del gobierno provincial, Virginia Coudannes, y autoridades de ambas cámaras de la Legislatura santafesina. También participó el intendente Juan Pablo Poletti y representantes de la Federación Industrial de Santa Fe (FISFE).
En ese escenario, Fiereder planteó que la discusión sobre la industria no podía reducirse a las cuentas fiscales. “Quienes apostamos día a día por producir en nuestro país compartimos una misma certeza: la riqueza de una nación no se mide sólo en sus cuentas fiscales, sino en la fortaleza de su sistema productivo, la fuerza de la innovación, el empuje del emprendedurismo y la estabilidad y calidad de su clase trabajadora”, sostuvo.
Capacidad instalada, mercado interno y presión sobre las PYMES
Fiereder también advirtió sobre los problemas de mora y las rupturas en las cadenas de pago. En ese marco, cuestionó los embargos y las ejecuciones fiscales sobre las PYMES y reclamó “reglas parejas” para empresas que, según planteó, sostenían el empleo mientras atravesaban dificultades financieras.
Otro de los puntos de su discurso estuvo relacionado con las importaciones. “Al importar lo que podemos fabricar, estamos importando trabajo extranjero y desplazando el trabajo argentino”, afirmó. Para el dirigente, la apertura comercial debía contemplar las condiciones en las que competía la producción nacional.
Como ejemplo de la capacidad de la industria local, destacó a la maquinaria agrícola y a su cadena de valor, que había logrado vender productos en más de 120 países. Fiereder sostuvo que la industria argentina podía ser competitiva frente al mundo cuando contaba con condiciones mínimas de equidad.
El mensaje del titular de la Unión Industrial de Santa Fe
El dirigente fabril rechazó la idea de que el sector reclame privilegios. “No pedimos privilegios, pedimos equidad para producir”, sostuvo. Además, advirtió que la Argentina no podía sostenerse únicamente sobre actividades extractivas o financieras y defendió la necesidad de preservar el entramado industrial.
La frase que mejor sintetizó su planteo fue también la que marcó el contraste con el ministro de Economía. “El capital de cada industrial no está en el exterior: está metido en su fábrica, en sus máquinas y en su gente”, afirmó Fiereder.
La defensa del empleo y del valor agregado ocupó otro lugar central en su intervención. “Sin industria no hay Nación y, sin compromiso con el valor agregado, no hay futuro posible”, sostuvo ante empresarios y autoridades.
En el cierre, Fiereder amplió el reclamo y buscó instalar una mirada sobre el impacto social de la actividad fabril. “La industria no sólo transforma materia prima: transforma vidas”, afirmó, al destacar su aporte a la movilidad social, la capacitación y el progreso de las familias argentinas.
“Nadie se salva solo y ninguna PyME compite aislada contra el mundo. La verdadera fortaleza de nuestro sector está en la red que construimos todos los días en esta casa común que es la Unión Industrial”, concluyó. El mensaje dejó planteado un reclamo que excedió al ámbito empresario y volvió a poner a la política económica de la administración nacional bajo la lupa del sector industrial santafesino.