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FENÓMENO ULTRA GLOBAL

Flávio Bolsonaro casi presidente: lo que festeja Javier Milei y el ajuste que puede jugarle en contra

La afinidad entusiasma a la Casa Rosada. Rally de mercados con derrame local. Positivo: real fuerte. Negativo: si se enfría la economía de Brasil.

Flávio Bolsonaro entusiasma a Javier Milei por la afinidad ideológica, pero su posible llegada al poder en Brasil también abre un interrogante económico: el ajuste fiscal que enfrenta el país puede enfriar la actividad y afectar el comercio bilateral, justo cuando Argentina busca fortalecer sus exportaciones y ampliar su vínculo con su principal socio regional.

La eventual llegada de Bolsonaro también podría modificar la discusión interna del Mercosur. En la Casa Rosada esperan que un gobierno alineado con Milei facilite las negociaciones para reducir trabas, avanzar en acuerdos con terceros países y acelerar una agenda de mayor apertura comercial.

El problema aparece del lado de la demanda brasileña. Si la política económica del próximo gobierno deriva en una desaceleración del consumo y la inversión, las exportaciones argentinas pueden encontrar un mercado menos dinámico. Para Milei, el desafío será sostener el vínculo comercial mientras Brasil intenta ordenar sus cuentas públicas.

El festejo: un Brasil más alineado con Milei

El Presidente se mostró satisfecho con el resultado, al que consideró "un gran triunfo", y señaló que, durante el último tramo de la campaña, Lula Da Silva desplegó un "plan platita" que no tuvo el efecto esperado, lo que demuestra que ese tipo de medidas responden a recetas del pasado y no tienen resultados electorales.

Por su parte, el canciller Pablo Quirno puso el foco en la posibilidad de una nueva relación bilateral: “En la economía para nosotros esto es una gran ventaja, porque vamos a tener un Brasil en crecimiento, un Brasil que se ordene bajo las ideas de la libertad. Tenemos un Mercosur en el que estamos alineados, y eso le da una potencialidad también muy grande a la región”.

El secretario de Política Económica, José Luis Daza, fue todavía más explícito y vinculó el resultado con la estrategia de Milei. “Abre las puertas a enormes avances económicos para Argentina y Brasil. Consolida la integración de ambos países a la economía mundial”, afirmó.

El problema: Brasil necesita ajustar

La principal advertencia aparece en el frente económico. A pesar del optimismo político, la macroeconomía brasileña impone limitaciones que podrían actuar en contra de la relación bilateral. Un informe de la consultora Abeceb advierte que el mayor riesgo para el comercio no proviene de la ideología sino de la economía de Brasil, que transita un escenario recalentado por el gasto público, un déficit nominal elevado y una deuda creciente.

"El mercado descuenta que el próximo gobierno, cualquiera sea su signo, deberá llevar las cuentas públicas hacia un superávit primario de al menos dos a tres puntos del producto ya en su primer año, un ajuste que en el corto plazo enfriará la actividad", sostuvo Gustavo Pérego, director de Abeceb.

La consultora advirtió que "si ese enfriamiento coincide en 2027 con la volatilidad que suele acompañar a las elecciones presidenciales argentinas, ambas economías se desacelerarían en simultáneo, y ese es el escenario con capacidad real de contraer el flujo comercial entre los dos países".

Esto es especialmente relevante para la Argentina porque Brasil es su principal socio comercial. El intercambio bilateral ya viene mostrando una modificación importante: el déficit argentino cayó a u$s 1635 millones entre enero y agosto, desde u$s 4119 millones en el mismo período de 2025. Abeceb estima que cerraría el año en torno a u$s 2500 millones.

Además, el próximo presidente asumirá con un capital político acotado tras una elección ajustada y un rechazo cercano al 50%. Pérego concluyó que "la relación con su principal socio comercial dependerá menos de quién gane la segunda vuelta que de la profundidad y la duración del ajuste brasileño".

Autos, energía y el vínculo que la política no pudo romper

La relación comercial tiene además una particularidad: continúa funcionando pese al distanciamiento político entre Milei y Lula. “El comercio bilateral se mantiene firme pese al enfriamiento diplomático, porque responde a una lógica productiva, con el intercambio automotriz como columna vertebral, que los vaivenes de la política no alcanzan a alterar”, señaló Pérego.

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El sector automotor representa alrededor del 40% del intercambio en ambas direcciones. Brasil continúa siendo el principal destino de las pickups medianas argentinas, mientras que las importaciones de autos brasileños disminuyeron por la debilidad del mercado argentino y la competencia china.

La eventual llegada de Bolsonaro al poder podría, por lo tanto, mejorar el clima político para avanzar en una agenda de mayor apertura comercial. Pero para que esa oportunidad se concrete deberá atravesar un escenario económico más complejo.

El mercado festejó: real más fuerte y tasas más bajas

El resultado electoral desató una jornada de fuerte optimismo financiero. El índice Bovespa de San Pablo trepó un 8,77%, mientras que en la Bolsa porteña el Merval avanzó un 3,06%, las acciones argentinas en Nueva York subieron hasta un 6,7% y el riesgo país retrocedió un 5% hasta ubicarse cerca de los 614 puntos básicos.

Para Max Capital, el resultado es "un viento de cola para los planes de Milei", al estimar que "la ventaja de dos puntos de Bolsonaro lo deja al borde de una victoria, y creemos que un BRL más fuerte, tasas más bajas y la presencia de un aliado natural dentro del Mercosur juegan a favor de los planes del presidente Milei".

Se prevé que el real brasileño se aprecie un 5%, mientras las tasas de interés cederían entre 20 y 30 puntos básicos ante la expectativa de mayor disciplina fiscal.

Un real más fuerte también mejoraría la competitividad argentina. Según Portfolio Personal Inversiones (PPI) "podría tener algún correlato tanto sobre el tipo de cambio oficial dada la mejora relativa que implicaría para el sector externo argentino".

"Brasil es nuestro principal socio comercial, lo que lo lleva a ponderar el 28,2% en el índice de tipo de cambio real multilateral (ITCRM). En este sentido, la apreciación del real se traduce en una suba del ITCRM argentino de 1,3%. En términos cambiarios, mejoraría la competitividad relativa de los bienes y servicios (turismo) argentinos frente a los brasileños".

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