ver más
ES EL MODELO

Rosario: la primera mujer al frente de la Cámara de la Construcción divisa un 2027 sin crecimiento en Santa Fe

Gisela Minervino se conforma con un amesetamiento de la actividad el año próximo. Defiende la obra pública y pide más créditos hipotecarios.

Gisela Minervino es la primera mujer en ostentar la presidencia de la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco), delegación Rosario. La arquitecta defiende el rol de la obra pública y critica al gobierno de Javier Milei por el abandono de la infraestructura. Resalta el vínculo con el gobierno de Santa Fe, aunque teme un 2027 con menos actividad: "Apostamos al menos a un amesetamiento", dice.

Una defensa de la obra pública

“El privado no puede hacerse cargo de todas las obras de infraestructura que se necesitan en un país. Lo que puede hacer representa apenas un 10% o un 15%. Parte de la infraestructura que se tiene que hacer no es económicamente viable, por eso se tiene que hacer cargo el Estado nacional”, señaló Minervino en diálogo con Letra P. La empresaria dedicó parte de su carrera a la firma familiar, Ingeniero Pedro Minervino, pero en paralelo ocupó cargos en Camarco, lo que le permitió valorar el equilibrio entre lo privado y lo público.

Su postura refuerza la mirada que viene sosteniendo la Cámara respecto a la política de la Casa Rosada. En ese sentido, reconoce que existe malestar institucional a partir de la última propuesta de la Nación de cancelar con bonos parte de la deuda que se acumuló con contratistas de obra pública. Si bien admite que el anuncio no logra colmar las expectativas del sector, asume que es lo que puede negociarse en medio de una relación con el Gobierno que se mantiene tensa desde que asumió Javier Milei.

Un panorama complicado para la construcción

Es que más allá de lo que ocurre en la esfera pública, el panorama también es complejo en el ámbito privado. Para la flamante presidenta de Camarco, uno de los objetivos primordiales es insistir con la expansión del crédito hipotecario, ya que lo que circula en plaza en la actualidad, dice, no es suficiente. El parámetro que utiliza para esta comparación es el nivel de crédito hipotecario que sostienen países de la región en función de su Producto Bruto Interno.

Aunque cuestiona al gobierno libertario por lo que considera el abandono de la infraestructura pública, cree fundamental sostener el vínculo con la Casa Gris para, al menos, mantener el nivel de actividad que exhibe la construcción a nivel regional y que la diferencia de otras provincias.

Si bien Minervino destaca los esfuerzos que realiza la administración de Maximiliano Pullaro para impulsar obras, advierte sobre las dificultades que puede ocasionar el año electoral en las variables económicas. Frente a una posible caída de los indicadores, considera que no sería un mal escenario lograr al menos un amesetamiento de la actividad. Las complejidades que atraviesa la obra pública tienen impacto directo entre proveedores y contratistas.

“En medio de la paralización de la obra pública dispuesta por la Nación, reconocemos las decisiones que tomó Santa Fe. Eso posibilitó sostener el mercado laboral a nivel provincial, aunque vemos que eso también está empezando a descender. Apostamos al menos a un amesetamiento de la actividad”, señaló.

Más allá de las obras viales y de la infraestructura que se realizaron en Santa Fe, y ya pasado el auge de los Juegos Suramericanos, Minervino reconoce la preocupación por lo que pueda pasar con la actividad en el mediano plazo.

La falta de una política de crédito es otra demanda del sector. “Es muy poco todavía lo que hay disponible en relación a lo que se necesitaría. Tenemos países en la región con tasas mucho más altas de venta de propiedades a través del crédito hipotecario, algo que no hemos logrado y que aún estamos lejos de alcanzar”, plantea Minervino.

A esta preocupación se le suma el encarecimiento de los costos de construcción en pesos, entre los que destaca el aumento de los materiales y de la mano de obra en un contexto de “dólar estancado”. Este combo representa uno de los principales problemas para el sector, que se canaliza como reclamo en cada uno de los encuentros que encabezan los representantes de Camarco.

Aliados locales

Desde su nuevo rol como máxima autoridad de la Cámara, pero también como arquitecta al frente de la empresa familiar, Minervino buscará consolidar lazos con distintas instituciones a través del Foro de la Vivienda Rosario, un espacio que integran entidades como la Asociación de Empresarios de la Vivienda (AEV), la Cámara Inmobiliaria de Rosario (CIR), la Cámara de Urbanizadores de Santa Fe y los colegios profesionales.

Este espacio reúne en sus encuentros a representantes de la actividad pública y privada de la región, incluyendo a funcionarios provinciales, municipales, bancos, desarrolladoras y constructoras. Minervino destaca este tipo de encuentros como una oportunidad para proyectar, con anclaje local, lo que ocurra con el sector en los próximos años.

El legado familiar

En paralelo a su nuevo rol en la Cámara más importante que representa al sector, Minervino continúa al frente de Ingeniero Pedro Minervino, una constructora fundada por su padre y con 65 años de trayectoria en el mercado local.

Desde sus inicios, la empresa trabajó tanto en el ámbito público como en el privado, con distintos organismos estatales. Uno de los trabajos icónicos fue la obra del Pasaje Juramento, en el Monumento Nacional a la Bandera, adjudicada tras una licitación municipal en la década del noventa.

Actualmente, la empresa trabaja en obras provinciales como la cárcel de Piñero y el anexo del Palacio de Tribunales de Santa Fe. En el sector privado apuntaron a la construcción de edificios residenciales con diseño moderno, sobre todo en el área céntrica de Rosario, donde va camino a concretar unas cuarenta obras.

También te puede interesar
Temas
Más Sobre Agro & industria