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INDEC: la industria y la construcción se hundieron en julio y datos privados de agosto muestran más deterioro

Retrocedieron 4,9% y 4,5% interanual. El Índice Construya anticipó que la contracción de las obras continuó en agosto. Sin señales de recuperación a la vista.

Pese a los anuncios de Toto Caputo para impulsar el crédito, la inversión y la actividad, la industria cayó 4,9% interanual y 5% mensual y la construcción retrocedió 4,5% interanual y 4,6% frente a junio, según el INDEC. Julio iba a ser, en la previsión del ministro, el tercero de los mejores 18 meses de la historia.

Los números vuelven a contradecir a la recuperación que esperaba el Gobierno con el paquete de incentivos anunciados por el ministro de Economía.

En las últimas semanas, Caputo desplegó medidas para intentar que la estabilidad macroeconómica se traduzca en crédito y movimiento económico: flexibilizó el financiamiento en dólares para empresas, impulsó nuevas líneas de crédito del Banco Nación y puso en marcha la licitación del FGS de la ANSES para fondear créditos hipotecarios, pero la actividad cae cada vez más profundo.

Industria: caída general y retroceso del mercado interno

El dato del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) muestra una caída de 4,9% interanual del Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPI) en julio y un retroceso acumulado de 2,6% en los primeros siete meses del año. Pero el dato que expone con mayor claridad el deterioro es el mensual, ya que la serie desestacionalizada (sin las distorsiones estacionales) cayó 5% respecto de junio, mientras que la tendencia-ciclo bajó 0,9%.

Doce de las 16 divisiones industriales registraron bajas interanuales. Las mayores caídas se observaron en maquinaria y equipo, con 26,7%; otros equipos, aparatos e instrumentos, 31,4%; prendas de vestir, cuero y calzado, 15,9%; productos minerales no metálicos, 12,6%; y productos textiles, 13%.

La encuesta de la Unión Industrial Argentina (UIA) también aporta datos sobre lo qué está detrás de esos números. En su relevamiento sobre julio, el 50% de las empresas relevadas informó una caída de sus ventas internas y el 42,9% redujo su producción. El principal problema señalado fue la caída de la demanda interna, mencionada por el 48,6% de las compañías. El deterioro fue todavía mayor entre las micro y pequeñas empresas: el 54,8% tuvo bajas en sus ventas y el 47,8% redujo la producción.

Asimismo, el Monitor de Desempeño Industrial (MDI) de la UIA se ubicó en 40,4 puntos, 3,1 puntos por debajo del relevamiento anterior y 4,7 puntos menos que un año atrás. Todos los sectores quedaron por debajo de 50 puntos, el nivel que marca la zona de contracción.

La encuesta también mostró un deterioro financiero: el 47,6% de las empresas tuvo dificultades para afrontar al menos uno de sus pagos habituales y el 9,2% tuvo problemas para afrontar todos ellos simultáneamente, el nivel más alto de la serie.

Construcción: nueva caída y expectativas que no mejoran

La construcción tampoco logró consolidar la recuperación. El Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) del INDEC cayó 4,5% interanual en julio y 4,6% frente a junio. Aunque el acumulado enero-julio todavía muestra una suba de 1,7%, la dinámica mensual vuelve a ser negativa, ya que la tendencia-ciclo bajó 1,1%. El índice llegó al nivel más bajo desde marzo de 2025.

Las propias empresas anticipan un escenario de actividad débil. Entre las compañías dedicadas principalmente a obras privadas, el 75% espera que la actividad permanezca sin cambios entre agosto y octubre; 14,4% prevé una caída y apenas 10,6% espera una mejora.

En las empresas vinculadas principalmente a la obra pública, el panorama es todavía más dramático: 57,3% espera estabilidad, 25,8% una caída y solo 16,9% un aumento.

Entre quienes esperan una baja en la actividad privada, la principal explicación es precisamente la caída de la actividad económica, mencionada por el 33,4%, seguida por los altos costos de construcción, con 24,2%.

En el sector público, la caída de la actividad económica aparece también como principal causa, con 26,5%, seguida por los atrasos en la cadena de pagos, con 24,2%.

El Índice Construya, que mide las ventas al sector privado de productos para la construcción, confirmó también esta debilidad. En agosto cayó 3,46% mensual desestacionalizado y 5,3% interanual. En los primeros ocho meses del año acumula una baja de 1,2%.

El crédito no mueve la actividad

El Gobierno está intentando corregir esta falta de transmisión desde la macroeconomía hacia la actividad. La estrategia consiste en estimular herramientas financieras y regulaciones antes que gasto público, en un esquema que mantiene el déficit fiscal como restricción.

Frente a la imposibilidad de apelar al gasto público por el régimen de déficit cero, el equipo económico intentó reanimar la liquidez mediante una batería de "micromedidas" —como la licitación de fondos de la ANSES para créditos hipotecarios o la flexibilización de financiamiento empresarial en dólares—, pero los datos del INDEC muestran que la recesión sigue marcando el pulso de la economía.

La construcción identifica precisamente al crédito como una de las políticas que podría incentivar al sector. El 22,8% de las empresas de obras privadas y el 24,1% de las vinculadas a obra pública señaló los créditos para la construcción entre las medidas que podrían impulsar la actividad.

Pero los datos muestran que la reacción todavía no llegó. Incluso entre las empresas privadas de la construcción, el 47% estima que sus necesidades crediticias no cambiarán durante los próximos tres meses y 30,8% directamente no toma créditos.

Asimismo, la consultora I+D advirtió que la economía ingresó en un esquema estancado en el que la baja de tasas y el encarecimiento de costos asfixian a las pymes. "El serrucho a la baja es la nueva normalidad en una economía estructuralmente estancada", sostuvo el último informe.

El análisis enfatiza el impacto del ahogo financiero y la mora crediticia: "En mayo se perdieron 420 empresas industriales. Si esta dinámica continúa, y con 4000 industrias en mora, 2026 podría cerrar con unas 3300 empresas industriales menos: nueve cierres por día. No es una destrucción creativa. Es destrucción y punto".

De los "mejores 18 meses" no hay noticias

Caputo aseguró en abril en el AmCham Summit que los siguientes serían "los mejores 18 meses de la historia", apoyado en la consolidación fiscal, la baja de la inflación y la caída del riesgo país, pero los indicadores están reflejando un escenario opuesto.

La apuesta oficial era que esa estabilidad generara las condiciones para que el ahorro se transformara en crédito, inversión y actividad. Los datos de julio muestran, por ahora, una economía que todavía no consigue completar esa transmisión.

El economista Gabriel Caamaño calificó los indicadores oficiales como "muy feos, pero aun así anticipados por los datos primarios". Además, advirtió que las cifras del IPI y del ISAC reafirman la debilidad de la actividad económica en el inicio del segundo semestre: "Se sigue confirmando que los datos de actividad económica de julio de 2026 vienen bastante feos", planteó.

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