Toto Caputo le pone el desfibrilador a la actividad: soltó pesos y tolera un dólar más alto
Convalida un nuevo techo al tipo de cambio para encausar el crédito y reactivar. Licitación con leve expansión monetaria. El BCRA vende futuros en masa.
Toto Caputo ya no contiene al dólar pero quiere a las tasas bajo control
Toto Caputo soltó más de $460.000 millones al no renovar el 100% de los vencimientos de deuda de este jueves y convalidó la suba del dólar de esta semana, con tasas de interés que se acomodaron luego del rebote de los días previos.
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Este cambio de estrategia obligó al Banco Central a incrementar fuertemente sus intervenciones defensivas en los mercados de dólar futuro. El dólar mayorista cedió levemente este jueves, aunque acumula una suba cercana al 1% en la semana.
El giro del equipo económico se complementa con el nuevo Procrear de Javier Milei, que busca expandir el crédito hipotecario con recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES.
El nuevo equilibrio entre algo más de liquidez en la calle, más crédito y tasas más bajas quedó plasmado tras semanas en las que la tasa interbancaria rozó el 30% anual y el tipo de cambio superó el techo virtual de los $1500 que se había impuesto el Gobierno.
Ante el dilema de priorizar un sesgo monetario contractivo o proteger el nivel de actividad y frenar el aumento de la morosidad crediticia, el Ejecutivo optó por volcar algo de liquidez al sistema.
La prueba de la licitación
El cierre del mes puso a prueba la aceptación del mercado a esta nueva dinámica mediante la última licitación del Tesoro. La Secretaría de Finanzas adjudicó $12,16 billones sobre vencimientos de $12,6 billones, logrando un rollover (renovación) del 95,96% y dejando una inyección neta de liquidez cercana a los $466.000 millones.
La colocación se concentró exclusivamente en instrumentos de corto plazo (2026 y 2027) ante la negativa de los inversores a estirar plazos.
La Secretaría de Finanzas anuncia que en la licitación del día de hoy adjudicó un total de $12,16 billones habiendo recibido ofertas por un total de $13,18 billones. Esto significa un rollover de 95.96% sobre los vencimientos del día de la fecha.
Consultado por Letra P sobre su evaluación del resultado, el analista de mercados Christian Buteler relativizó la idea de un cambio definitivo de rumbo: "Ha sido una colocación casi en el 100%. Yo no me animaría a decir que tomó nota (el Gobierno) ni que está cambiando hacia una política un poco más expansiva, ni mucho menos. De hecho, el propio Banco Central dijo que seguirán siendo restrictivos con su política monetaria".
Entre la actividad y el dólar
El analista financiero advirtió que "el mercado percibe que ya más de este nivel de tasas no estaría dispuesto a aceptar el Banco Central por cómo operó también en el mercado secundario, cuando las tasas empezaron a irse un poquito más de treinta. Bueno, ahí salió con operaciones tanto el Tesoro como el Banco Central en el mercado secundario a contener esas tasas también. Es como que ese sería el punto límite".
Asimismo, la decisión de dejar correr marginalmente el tipo de cambio por encima de la barrera de los $1500 refleja el "trilema" de la política económica.
Según un informe de la consultora 1816 "sostener el techo virtual de 1500 en el spot llevó a la tasa interbancaria a superar el 28% promedio y ahí el Gobierno pareció cambiar prioridades. En un contexto de controles acotados de capitales no es posible manejar el spot y la tasa de manera simultánea; en la vida hay que elegir. El Ejecutivo consideró que era más costoso que las tasas lleguen a 30% que ver al spot por encima de 1500".
Intervención directa en créditos
La marcha atrás con el sesgo restrictivo responde a la urgencia de reanimar la economía real y contener el encarecimiento del crédito. La estrategia oficial busca canalizar financiamiento hacia sectores clave sin presionar el balance de las entidades financieras ni disparar los rendimientos soberanos.
Toto Caputo usa fondos de la Anses para reactivar la construcción con créditos hipotecarios
La estrategia de ponerle un techo al costo del dinero se complementa con una política directa de estímulo a la actividad a través de liquidez. Muestra de ello es el reciente anuncio del uso del FGS de la ANSES, que colocará hasta $2 billones en plazos fijos UVA en bancos comerciales para fondear créditos hipotecarios a una tasa máxima del 7,5%.
Esta medida implica volcar recursos estatales para reactivar el crédito de largo plazo en un contexto en el que el mercado secundario exige rendimientos superiores para la deuda soberana, tal como señalan las consultoras financieras.
Sobre este viraje hacia una mayor direccionalidad del crédito y los recursos públicos, el economista Marcos Cohen Arazi, del instituto IERAL, sostuvo: "Al final está tomando acciones de intervención. Te voy a dar estos fondos si prestás a esta tasa. No es como eso de que 'es algo entre privados'; estás orientando a los actores económicos."
El costo en los mercados de futuros
Al ceder en el uso de la tasa de interés ultra restrictiva para anclar las expectativas cambiarias, el Banco Central debió incrementar su presencia defensiva en otros frentes. Durante las últimas jornadas —especialmente en las ruedas previas al vencimiento de los instrumentos dólar linked— la autoridad monetaria registró volúmenes récords de operación en el mercado de futuros de dólar.
Un informe de la consultora LCG analizó las implicancias de esta maniobra: "La inyección de liquidez se realizó a través de operaciones de mercado abierto. Las tasas en pesos, entonces, vuelven a la región cercana a 20% TNA (Tasa Nominal Anual), en terreno levemente negativo, contradiciendo el mensaje que Bausili (presidente del BCRA) había enunciado sobre que la política monetaria tendría un sesgo más contractivo".
Desde la firma agregaron que "lo más significativo es el renunciamiento a la herramienta de tasas para defender una determinada paridad".
Esta combinación de mayor liquidez, tasas contenidas e intervención en el mercado de derivados dibuja un esquema en el que el Gobierno prioriza atenuar la recesión, aun a riesgo de acumular eventuales costos financieros en el mercado de dólar futuro si la brecha cambiaria vuelve a tensionarse.