El Banco de Córdoba (Bancor) está inquieto. La carrera desigual con las fintech lo obliga a redefinirse con una transformación tecnológica constante. Su presidente, Raúl Paolasso, juega a lo que las billeteras digitales todavía no pueden: el regreso de los créditos hipotecarios con la adjudicación de $ 17.000 millones en la segunda licitación del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSES.
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En paralelo, la entidad provincial vuelve a poner el foco en el crédito productivo, con la intención de ampliar su llegada a empresas industriales y otros sectores que hoy tienen una participación menor dentro de su cartera.
El objetivo que plantea Paolasso es que el financiamiento empresario tenga una composición más equilibrada entre agro e industria. “Tenemos que trabajar muchísimo, porque tenemos que ir a conquistar empresas”, resumió el funcionario del gobernador Martín Llaryora.
Del agro hacia una cartera empresaria más amplia
Bancor tiene una fuerte presencia en el financiamiento del agro y, especialmente, en las cadenas de valor vinculadas al sector. Esa posición se construyó durante años (con presencia en Expoagro y otras ferias) y convirtió al banco provincial en un actor relevante para las empresas del interior cordobés.
Paolasso explicó que el crédito destinado a empresas tiene un fuerte componente agroindustrial y que la entidad quiere avanzar sobre la industria y otros segmentos empresarios. Actualmente, del total de créditos entregados a privados, el 70% va a ese segmento. La meta es acercarse progresivamente a un esquema de 50% y 50%.
Raúl Paolasso en Expoagro
Con todo, advierte que el desafío no pasa solamente por disponer de dinero para prestar, sino que necesitan ofrecer una experiencia que esté a la altura de las necesidades de las industrias: pago de proveedores, pago de haberes, e-cheques, comercio exterior, financiamiento y nuevas plataformas digitales.
“Si tus tasas son más altas, si lo que vos tenés que manejar en el banco es complicado, ¿por qué trabajaría con el banco?”, planteó Paolasso.
El presidente del banco cordobés pone el acento en la necesidad de bajar los costos operativos de Bancor para poder, así, evitar el traslado a tasas, convertirse en una banca más barata y acompañar a esas empresas con herramientas financieras más ágiles.
Ahora el escenario vuelve a cambiar, ya que Paolasso anticipó que Bancor retomará la línea hipotecaria y que la entidad obtuvo $17.000 millones del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSES en la segunda licitación de fondos destinada a fortalecer el financiamiento de viviendas. Ese fondeo permitirá poner nuevamente en marcha los préstamos UVA, con una tasa que se ubicaría en torno a UVA más 7,5% y plazos de entre 15 y 20 años.
Martín Llaryora y Raúl Paolasso, presidente del Banco de Córdoba
El regreso llega después de un período en el que Bancor tuvo un peso muy significativo en Córdoba. Durante 2024 y 2025 otorgó más de 3000 créditos hipotecarios y llegó a concentrar hasta 75% de los nuevos préstamos de este tipo en el sistema financiero provincial, según Paolasso.
La transformación que busca sacar al banco de la lógica tradicional
El funcionario sostiene que la banca tradicional enfrenta un cambio profundo y que las entidades públicas, en particular, tienen que acelerar el proceso para no quedar detrás de los jugadores digitales. Los adversarios que aparecen más claramente identificados son Mercado Pago, Revolut (el mayor banco digital europeo que ya tiene autorización para operar en Argentina) y el resto de las fintech.
“Me preocupa la competencia”, dijo Paolasso. Las fintech nacieron con arquitecturas digitales, sistemas en la nube y capacidad para incorporar nuevas funcionalidades con mucha mayor velocidad que los bancos tradicionales. Bancor busca ahora modificar esa estructura para poder competir en igualdad de condiciones. ¿Cómo? Está migrando hacia una arquitectura descentralizada, con APIs, servicios en la nube y nuevos lenguajes de programación.
La transformación alcanza también a las aplicaciones. A fin de año dejará de existir Bancon (el home banking de la entidad) para migrar a dos aplicaciones: una para individuos y otra para empresas, con Champaquí (los fondos de inversión) integrada dentro de ambas.
Bezza y la pelea por el cliente joven
La otra pieza de esa estrategia es Bezza, la billetera digital de Bancor. La aplicación supera las 120.000 descargas y, según Paolasso, solo el 30% de quienes la descargan son clientes del banco.
La billetera tiene una doble función: competir por los saldos que hoy se mueven hacia otras plataformas y captar nuevos usuarios, especialmente entre los segmentos más jóvenes.
La billetera virtual de Galperin, procesa datos personales, bancarios, fiscales y de comportamiento para construir perfiles digitales de millones de personas usuarias
El resultado es un "gemelo digital" capaz de anticipar comportamientos y preferencias mucho más allá de lo… pic.twitter.com/EMgN3udj5u
Con esta billetera, el banco busca integrar cada vez más servicios de la provincia (como Rentas, EPEC, Caminos de las Sierras, Lotería y Apross) a sus propias plataformas de pagos.
La lógica es similar a la que Paolasso observa en Mercado Pago con Mercado Libre: generar un ecosistema alrededor de la entidad.
Lo que sigue en Bancor
En paralelo, el presidente de Bancor estudia la posibilidad de crear una sociedad anónima tecnológica propiedad del banco (Bancor Tech), que eventualmente pueda brindar servicios a otras entidades de Córdoba.
Por ahora, es una idea en evaluación cada vez más tentadora para dejar de mirar a las fintech desde atrás y empezar a disputarles el mismo terreno.