El ministro de Economía, Toto Caputo, salió a reforzar el mansaje de armonía de cara al 2027. Aseguró que habrá divisas suficientes para atravesar una eventual dolarización preelectoral y descartó una devaluación. Mientras el riesgo país supera los 600 puntos y los mercados pone bajo la lupa las fuentes de financiamiento previstas para el año electoral.
Caputo estimó que una dolarización de carteras previa a las elecciones podría demandar unos u$s7.000 millones, pero sostuvo que el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y la balanza comercial aportarían unos u$s 9000 millones. A eso sumó reservas, swaps y herramientas de cobertura cambiaria como respaldo para un año electoral que el Gobierno dice que no tendrá volatilidad.
Dólares para 2027 y nada de devaluación
El ministro buscó llevar tranquilidad a empresarios y financistas, en el marco del CFO Summit. “No esperamos volatilidad cambiaria, pero sí nos preparamos como si fuera a pasar. No espero un año volátil”, afirmó.
La estrategia oficial parte de la premisa de que la cantidad de pesos disponible no aumentará y, por lo tanto, el Gobierno considera que la dolarización de carteras tendrá un límite. En ese sentido, Caputo aseguró que los depósitos en dólares ya superan los u$s 41.000 millones, frente a unos u$s 15.000 millones en noviembre de 2023, y destacó también el crecimiento de los préstamos en moneda extranjera.
Para el ministro, además, la economía llegará al año electoral con una oferta creciente de divisas. “Solamente por el impacto de las inversiones en el RIGI y lo que va a representar el incremento en la balanza comercial de bienes y servicios, ya vamos a tener u$s 9000 millones contra eventualmente u$s 7000 millones”, sostuvo.
La apuesta cuenta con las exportaciones de bienes y servicios que marcaron un récord de u$s 32.499 millones en el segundo trimestre de 2026, con un crecimiento interanual de 28,2%. La cuenta corriente, además, registró un superávit de u$s 2214 millones, lo cual fue celebrado por el ministro en redes sociales.
Caputo agregó como respaldo las compras de reservas del BCRA, que proyectó en torno a u$s 20.000 millones y que, bajo un escenario más favorable, podrían llegar a u$s 25.000 o u$s 30.000 millones. También mencionó el swap con China, el acuerdo con Estados Unidos y la posición en futuros.
“Ya solamente con eso queda en evidencia que estamos en una posición confortable”, afirmó.
“Momias” de la devaluación y Kicillof, el enemigo electoral
El mensaje económico llegó acompañado por una escalada del discurso político. Caputo apuntó contra quienes reclaman una corrección cambiaria y los calificó como “momias” y “miserables” que buscan una Argentina de salarios bajos y economía cerrada.
Su argumento es que la competitividad no debe conseguirse mediante una devaluación que reduzca los salarios medidos en dólares, sino a través de menores impuestos, menos regulaciones y una reducción del costo financiero.
El ministro también puso nombre al riesgo político que, según dijo, perciben algunos inversores. “El kirchnerismo es el infierno y Kicillof es el anticristo, así está visto realmente”, afirmó ante empresarios, al referirse al gobernador bonaerense Axel Kicillof y a las dudas que podría generar un eventual cambio de signo político en 2027.
Caputo sostuvo que esa percepción puede retraer inversiones y buscó contrastarla con los indicadores que el Gobierno considera favorables. “Nosotros no esperamos un 2027 como el periodismo dice o como algunos colegas dicen. Pero nos preparamos como si pudiera ser”, señaló.
Las dudas: cómo se financia 2027
El programa financiero presentado por Economía contempla necesidades por unos u$s 24.900 millones en 2027 y supone, entre otras fuentes, u$s 5000 millones de colocaciones locales, u$s 4200 millones de organismos multilaterales, u$s1700 millones del Fondo Monetario Internacional (FMI), u$s 1500 millones de privatizaciones y el uso de saldos de 2026.
El mercado empezó a cuestionar si esas colocaciones de deuda serán posibles a tasas compatibles con el esquema. El riesgo país por encima de los 600 puntos encarece el financiamiento y los bonos argentinos en dólares acumularon una fuerte corrección.
Según un análisis de la consultora 1816, el esquema de financiamiento ideado por el Palacio de Hacienda enfrenta serios desafíos: “El Programa Financiero 2027 que presentó Caputo a principios de julio ya generaba bastante presión sobre las reservas del BCRA y ahora luce probable que esa presión sea incluso más alta de lo planeado”.
Asimismo, el informe advierte que “a mayor dificultad para colocar deuda en moneda extranjera (en el mercado local o internacional), más relevante son las compras de divisas del BCRA en el MLC (Mercado Libre de Cambios)”.
Un mercado vendedor y un BCRA que compra menos
Mientras Caputo asegura que el Gobierno cuenta con dólares suficientes, el BCRA redujo fuertemente sus compras en septiembre.
Analytica registró compras por apenas u$s 29 millones durante una semana, el menor nivel de 2026, frente a u$s 80 millones la semana anterior. El promedio diario fue de unos u$s 6 millones , aunque este martes mostró cierta reacción comprando u$s 70 millones.
Para Max Capital, el problema no es simplemente que los privados estén comprando dólares. La consultora sostiene que los dólares generados por el boom exportador necesariamente terminan en algún destino, como importaciones, acumulación de reservas públicas o compra de activos externos por parte del sector privado.
La lectura de Max Capital apunta a una decisión de política monetaria: el Gobierno habría reducido las compras del BCRA porque teme que una expansión monetaria asociada a esa acumulación presione sobre el tipo de cambio y obligue a validar tasas más altas.
La consecuencia aparece en los precios de los activos. Max Capital observa que el mercado exige una moneda algo más débil y spreads más altos, mientras 1816 describe un “mercado vendedor” con mayor cautela frente al escenario electoral.
Actividad planchada y el costo de sostener el dólar
El otro frente abierto es la actividad. El PBI cayó 0,6% en el segundo trimestre y el Estimador Mensual de Actividad Económica(EMAE) registró en julio una baja de 2,9% mensual desestacionalizada, el peor resultado mensual desde la pandemia.
Para 1816, ese dato refuerza la incertidumbre sobre una economía que todavía no consigue despegar de una dinámica de “serrucho”, con fuertes diferencias entre sectores. La discusión sobre el tipo de cambio revela que el Gobierno rechaza una devaluación porque podría acelerar la inflación, mientras parte del sector privado reclama una mejora de competitividad.
El economista Alberto Ades, radicado en Wall Street, plantea que el programa económico "está diseñado para expandir determinados sectores y contraer otros, y no tiene como prioridad impulsar la industria vinculada a la sustitución de importaciones". También advierte que "la desinflación mediante agregados monetarios puede resultar contractiva".
Pero el Gobierno busca mostrar que los dólares están. Javier Milei viaja a París junto a ministros y gobernadores para participar del Argentina Week, con la intención de atraer inversiones y respaldo político. Caputo, mientras tanto, intenta convencer al mercado de que el blindaje cambiario para 2027 existe.