El Presidente avisa que usará hasta u$s 75.000 millones para defender el tipo de cambio, pero los números reales están más cerca de los u$s 25.000 millones.
Javier Milei y una bazuca con pocos dólares y muchos globos de colores (Imagen generada con IA).
En Nueva York y en París, Javier Milei dijo ante inversores que tiene una bazuca de u$s 75.000 millones para contener al dólar en 2027. Como suele ocurrir, sus números no se condicen con la realidad. Según analistas, Toto Caputo y Santiago Bausili tendrían a disposición aproximadamente un tercio del poder de fuego que promete el Presidente.
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La dolarización preelectoral se adelantó varios meses. Los operadores esperaban un repunte en la demanda de billetes hacia marzo o abril del año próximo, pero la venta de activos argentinos y la presión sobre el tipo de cambio aceleró.
Todos al dólar
Un gráfico de 1816 es elocuente. En septiembre, la liquidación de dólares del complejo agroexportador aumentó 14,3% contra agosto, hasta u$s 3200 millones. Pero la demanda neta del resto de los sectores compradores -ahorristas, bancos, empresas que giran utilidades o pagan deudas- saltó 40%, hasta los u$s 2800 millones.
La dolarización electoral empezó mucho antes de tiempo.
La economista de Equilibra Laura Vernelli hizo una cuenta más amplia y llegó a la misma conclusión. La oferta de dólares en el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC) por parte de exportadores, emisores de Obligaciones Negociables e ingreso de créditos de provincias y la Nación subió 31% entre agosto y septiembre, pasó de u$s 10.700 millones a u$s 13.600 millones. La demanda, calculó, subió 36%, de u$s 10.000 a u$s 13.600. Como resultado, el Banco Central hizo la menor compra de divisas del año.
Se habló poco la alta demanda privada de dólares en el MULC en septiembre. El BCRA compró sólo US$ 473 M (mínimo en el año) y tanto la oferta como la demanda privada tocaron récord desde las elecciones 2025 (en un contexto de altas liquidaciones por quita de retenciones). pic.twitter.com/lWvxrjNnFZ
En julio, el BCRA sumó u$s 98 millones por día, en agosto compró u$s 39 millones diarios y terminó septiembre con un promedio de compras de 21,4 millones. El ingreso de una liquidación de Obligaciones Negociables y parte de la colocación de deuda que hizo San Juan los días 29 y 30 del mes mejoraron el panorama. En esos dos días, compró u$s 230 millones en total, casi tantos dólares como en los 20 días hábiles previos juntos.
Milei y Caputo fueron a Nueva York y a París en clave electoral. Culparon al kirchnerismo por todos los males y agitaron fantasmas que pueden jugarles en contra. El Presidente prometió “una bazuca de u$s 75.000 millones” para frenar “intentos golpistas” a inversores a los que invitó a apostar por el país. ¿Quién pondría plata en un contexto de extrema volatilidad como el que denuncia Milei?
Contradicción y riesgo país
El Gobierno ya sufre su propia contradicción. El 6 de julio Caputo presentó el programa financiero para cerrar 2026 y atravesar el año próximo sin la necesidad de salir al mercado voluntario internacional. El riesgo país estaba en 408 puntos básicos y el Gobierno fanfarroneaba con bajarlo a 350 para colocar bonos a una tasa en torno al 8,5%.
En menos de tres meses, Estados Unidos subió la tasa de interés y encareció el financiamiento para los mercados emergentes, pero el riesgo local subió mucho más que el de otros países de la región. Caputo pasó a hablar de un plan de contingencia para enfrentar "el peor escenario", y Milei prometió su "bazuca de reservas”.
Javier Milei prometió "una bazuca de reservas".
“La señal de ‘blindar’ el tipo de cambio juega en contra, porque le indica al mercado que la autoridad privilegia el nivel del dólar sobre las reservas y ofrece salida a precio casi fijo a quien quiera dolarizarse”, indicó Eco Go.
Eco Go escudriñó los números. La bazuca de u$s 75.000 millones de Milei está compuesta por u$s 20.000 millones de compras de reservas que hizo el Banco Central, u$s 15.000 millones de capacidad para intervenir vía contratos de dólar futuro, u$s 20.000 millones del swap con Estados Unidos y otros u$s 20.000 millones del swap con China.
Pero, notó la consultora que dirigen Marina Dal Progetto y Sebastián Menescaldi, de los u$s 20.000 millones que compró el BCRA desde mediados de 2025, una parte se usó para pagar deuda del Tesoro con acreedores privados. Y de los u$s 14.300 millones que compró en lo que va de 2026, u$s 6875 millones se vendieron al Tesoro para sus compromisos con acreedores y otros u$s 575 millones se destinaron a pagar vencimientos del Bopreal, los bonos para refinanciar las deudas con importadores. Quedan, aproximadamente u$s 8000 millones netos.
Sobre los swaps -líneas de contingencia para usar en caso de emergencia, pagando una tasa de interés- Eco Go advirtió que su disponibilidad no es clara. El financiamiento chino tendría u$s 8000 millones de libre disponibilidad. Y el estadounidense “es una incógnita” que depende, entre otras cosas, del resultado de las elecciones de medio término en ese país.
La posibilidad de intervenir con contratos de dólar futuro, que Milei cuantificó en u$s 15.000 millones, también está en duda. El compromiso asumido con el Fondo Monetario Internacional (FMI) es que se restringirá a “episodios de volatilidad excesiva”. Según Eco Go, el límite sería de u$s 9000 millones.
En resumen, la bazuca tiene u$s 25.000 millones de munición, que podría estirarse un poco más. Los encajes de depósitos en dólares suele ser el verdadero poder de fuego al que acuden los gobiernos en caso de emergencia.
Las deudas y las dudas
Como contó Letra E la semana pasada, el riesgo país comenzó a escalar luego de que Caputo dijo, ante inversores, que estaban dispuestos a gastar los dólares que fueran necesarios para blindar el tipo de cambio.
La suba de la tasa de interés de Estados Unidos encareció el financiamiento para mercados emergentes y complicó al Gobierno. En las últimas licitaciones de deuda doméstica, Caputo y su secretario de Finanzas, Federico Furiase, no incluyeron opciones en dólares, a pesar de que el programa financiero contempla emisiones en el mercado doméstico de u$s 800 millones adicionales para 2026 y de u$s 5000 millones para 2027.
El programa financiero para el año electoral no está cerrado. El Tesoro previó comenzar 2027 con un saldo positivo de u$s 3700 millones, que se juntarían este año, a los que se sumarían compras al Banco Central por u$s 4900 millones para pagar el vencimiento de enero.
Los vencimientos de deuda de los próximos años.
Todavía faltan cerrar préstamos bilaterales con garantías de organismos internacionales por u$s 4000 millones (se anunciaron las garantías, pero no los créditos). En un contexto más adverso, las tasas serán más altas.
El programa financiero 2027 sumó un “otros” por u$s 2000 millones como fuentes financieras, pero no incorporó entre las obligaciones ni los bopreales del Banco Central ni el vencimiento con acreedores privados de enero de 2028, que deberá afrontar Milei, si es reelecto, o quien lo suceda. Son u$s 6300 millones.
Quién paga la deuda
“Argentina no tiene un problema de stock de deuda (la deuda neta del Tesoro es de apenas 35% del PBI ) y tiene superávit primario, algo casi inédito en todo América Latina”, destacó 1816. “Pero, dado el todavía bajo nivel de reservas, para poder servir la deuda en 2028 - 2031, se necesitará rollover (algo que damos por hecho si Milei reelige) o grandes compras del Banco Central o el Tesoro”, añadió.
La consultora de la city teme que Milei no reelija porque la actividad no tracciona y que ese miedo desencadene una ola vendedora de bonos que, como una profecía autocumplida, obligue a un próximo gobierno peronista a reestructurar la deuda.
El dólar no flota
La bazuca con balas de fogueo de Milei, en ese sentido, puede acelerar los temores. El Gobierno ya no dice que el dólar “flota”, como gritaba el equipo económico desencajado en lo de Alejandro Fantino en la época del “comprá, campeón”, sino que da a entender que seguirá usándolo como ancla antiinflacionaria.
“No creemos que sea devaluando como típicamente quieren algunos economistas, algo que obviamente nunca funcionó en Argentina”, dijo Caputo en el Coloquio de IDEA. “La devaluación es simplemente sueldos miserables para la gente”, agregó.
Habrá dólar fuerte, entonces, defendido con una bazuca de billetes imaginarios.