Jueves al rojo vivo

Con el riesgo país en 925, Toto Caputo se vistió de ministro de Producción: foco en el RIGI y exportaciones

El Messi de las finanzas optó por mostrarse en otro rol. Wall Street profundizó las pérdidas. Los bonos argentinos cayeron hasta 2,7% y Mercado Libre, 12,4%.

Con el riesgo país en 925 puntos, Toto Caputo buscó correrse del frente financiero y mostrarse en rol de ministro de Producción, con una agenda centrada en el RIGI y las exportaciones. La estrategia oficial contrastó con la preocupación de los mercados por el escenario electoral de 2027 y las dificultades financieras del Gobierno.

El indicador de J.P. Morgan terminó la jornada en 925 puntos básicos, con una suba diaria del 8,6%, después de haber tocado un máximo de 927 unidades. Aunque retrocedió levemente sobre el cierre, quedó en su nivel más alto en más de un año. En julio había marcado un piso de 402 puntos.

La escalada se aceleró en los últimos meses: el riesgo país terminó septiembre en 607 puntos y octubre en 787. Desde el mínimo de julio, más que se duplicó y acumula un avance del 62% en lo que va de 2026.

Detrás de la corrección confluyen el derrumbe de las bolsas internacionales, las dudas sobre el respaldo financiero de Estados Unidos, el adelantamiento del riesgo electoral y las dificultades del Gobierno para acumular reservas y garantizar los próximos vencimientos de deuda.

Toto Caputo, ministro de Producción

En una jornada de fuertes pérdidas para los activos argentinos, el Gobierno evitó realizar declaraciones públicas sobre la turbulencia financiera. Sin embargo, desde el equipo económico atribuyeron el retroceso de los bonos y las acciones al desplome de las bolsas internacionales, dos días después de las elecciones de medio término en Estados Unidos, en las que los demócratas obtuvieron un resultado adverso para Donald Trump.

Dentro del Palacio de Hacienda sostuvieron que la caída de los títulos argentinos respondió al contexto internacional. El Nasdaq llegó a perder más de 6% y los principales indicadores de Wall Street registraron fuertes retrocesos.

La explicación externa, sin embargo, no alcanza para despejar las dudas de los inversores. En la city consideran que el deterioro de los activos argentinos tiene también un componente doméstico y apuntan especialmente al riesgo electoral de 2027.

En ese sentido, operadores del mercado mencionaron una encuesta que muestra un crecimiento de Axel Kicillof y que alimentó las dudas sobre las posibilidades de reelección de Javier Milei. El resultado del sondeo se incorporó a un escenario en el que los inversores comenzaron a anticipar la disputa presidencial.

El propio Caputo había reconocido esta semana que las expectativas económicas recibieron un impacto interno por el riesgo electoral y la falta de demanda de dinero. También había mencionado factores externos, como el aumento de las tasas de los bonos del Tesoro estadounidense y la suba del petróleo por la guerra en Medio Oriente.

Wall Street profundizó pérdidas y arrastró activos argentinos

Las bolsas internacionales tuvieron una jornada de fuertes retrocesos. El ETF del Nasdaq 100 cayó 6,4%, mientras que el del S&P 500 perdió 4,4% y el del Dow Jones retrocedió 3,5%. Los mercados emergentes también sufrieron el impacto, con una baja de 5,7%.

La venta masiva de acciones tecnológicas estuvo vinculada al temor a nuevas restricciones para el desarrollo de centros de inteligencia artificial en Estados Unidos y a las dudas sobre la rentabilidad de las inversiones en ese sector.

En ese contexto, los inversores redujeron su exposición a los activos de mayor riesgo. Los bonos argentinos, por su vulnerabilidad financiera, quedaron entre los más castigados. Fernando Baer, de Quantum, describió la jornada como un día "pesado", con los mercados internacionales en modo risk off.

El petróleo también agregó incertidumbre. El Brent se acercó a los u$s 97 por barril, en medio de la guerra en Medio Oriente y de las preocupaciones por su impacto sobre la inflación y las tasas internacionales.

Pero la comparación regional muestra que el deterioro argentino no responde exclusivamente a factores externos. Según Comafi, durante octubre la prima de riesgo local aumentó unos 140 puntos, frente a un incremento promedio de 23 puntos en América Latina. La brecha refleja una desconfianza específica sobre la evolución económica y financiera del país.

Trump, el swap y las dudas sobre el respaldo de EE.UU.

La derrota de Trump en las elecciones de medio término abrió interrogantes sobre su capacidad para sostener el respaldo financiero a la Argentina. Los demócratas ganaron posiciones en el Congreso y el mercado comenzó a evaluar qué margen tendrá la administración republicana para avanzar con nuevas medidas de asistencia.

Gary Litman, de la Cámara de Comercio de Estados Unidos, advirtió que un gobierno dividido puede volver más lenta la toma de decisiones y reducir la disposición a utilizar herramientas como el FMI u otros mecanismos de asistencia.

La principal incógnita es el swap de u$s 20.000 millones con el Tesoro estadounidense, uno de los instrumentos que Caputo incluye entre los recursos disponibles para afrontar los vencimientos de 2027.

Adcap recordó que el mecanismo se financia con el Fondo de Estabilización Cambiaria y no requiere aprobación del Congreso. Por eso, la preocupación del mercado no pasa tanto por un obstáculo institucional como por la voluntad política de Washington para volver a utilizarlo.

Alberto Ades, ex Goldman Sachs, consideró que el swap es el componente más vulnerable de la estrategia financiera oficial. Caputo, en cambio, buscó relativizar el impacto del resultado electoral estadounidense. Durante una exposición en FIEL sostuvo que para la Argentina la elección "no cambia" y aseguró que ya había conversado sobre el tema con el Tesoro durante el G20.

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A ese escenario se sumó el triunfo de Lula da Silva en Brasil, que provocó una corrección de los activos financieros de la región y agregó presión sobre los mercados latinoamericanos.

El riesgo electoral de 2027 se adelantó en las cotizaciones

La incertidumbre política local comenzó a incorporarse en los precios antes de lo habitual. Los inversores ya no miran solamente la evolución de las cuentas públicas y las necesidades financieras inmediatas: también evalúan la capacidad del Gobierno para sostener su programa económico después de las próximas elecciones presidenciales.

Justina Gedikian, de la Oficina de Inversiones, sostuvo que el mercado empezó a incorporar el riesgo electoral de 2027 con anticipación. Esa incertidumbre funciona como un amplificador: cualquier noticia negativa del exterior o señal de fragilidad económica tiene un efecto mayor sobre los activos argentinos.

GMA Capital coincide en que el calendario electoral comenzó a pesar en las cotizaciones. Andrés Reschini agregó que algunas señales positivas de la economía doméstica, como la incipiente mejora de la mora y del crédito, todavía no alcanzan para modificar el clima de cautela.

El pago al FMI hizo caer las reservas

A las dudas políticas y externas se suman las dificultades para acumular divisas y afrontar los compromisos financieros. Este jueves, las reservas internacionales del Banco Central terminaron en u$s 49.642 millones, después de que el Gobierno pagara más de u$s 800 millones al Fondo Monetario Internacional (FMI).

El desembolso correspondió al vencimiento del 1° de noviembre, que ascendía a u$s 876,7 millones. Si bien la Argentina tenía todo el mes para concretarlo sin incurrir en un atraso financiero, el pago se realizó en una jornada de tensión para las cuentas externas.

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El Gobierno consiguió un acuerdo técnico con el staff del organismo por la tercera revisión del programa firmado en 2025. Sin embargo, el desembolso cercano a los u$s 900 millones que permitiría esa instancia todavía necesita la aprobación del Directorio Ejecutivo y podría ingresar recién a principios de diciembre.

La desaceleración de las compras del Banco Central agrega otro elemento de preocupación. En octubre, la autoridad monetaria adquirió u$s 1395 millones, el mayor monto en tres meses. En lo que va de noviembre, las compras apenas sumaron u$s 9 millones.

El calendario de deuda también presiona sobre las necesidades financieras. En enero vencen unos u$s 4500 millones entre Bonares y Globales, a los que se suman compromisos con el FMI. Para 2027, las obligaciones financieras ascienden a unos u$s 25.000 millones.

Las tasas de los títulos argentinos reflejan el deterioro de las condiciones de financiamiento. El GD35 rinde cerca de 12,6% en Nueva York y el AO29 alrededor de 13,3% contra MEP. Con esos niveles, una nueva emisión voluntaria de deuda en los mercados internacionales quedó descartada hasta fin de año.

La decisión de julio que ahora pesa sobre Caputo

El contraste con julio expone el costo de haber esperado una mayor compresión del riesgo país. Cuando el indicador había tocado los 402 puntos, el equipo económico decidió no salir a emitir deuda.

Caputo consideraba demasiado caro financiarse a tasas de entre 8,5% y 9%, aun cuando la Argentina mostraba superávit financiero. La estrategia oficial consistía en esperar una mejora adicional de las condiciones de mercado para conseguir financiamiento más barato.

La evolución posterior fue en sentido contrario: el riesgo país más que se duplicó y las tasas exigidas por los inversores aumentaron. La comparación vuelve a poner bajo presión aquella decisión, mientras el FMI reclama que la Argentina prepare su regreso a los mercados internacionales.

Bonos argentinos: pérdidas de hasta 2,7% en dólares

La caída internacional tuvo un impacto directo sobre los títulos públicos. Los bonos argentinos en dólares registraron pérdidas generalizadas, con retrocesos que llegaron al 2,7% en la jornada.

Entre los principales movimientos, el AL35D perdió 2,7%, el GD46D retrocedió 2,7%, el AL41D cayó 2,4% y el GD30D bajó 2,4%. También registraron pérdidas el AE38D, con una caída de 2%, y el AL30D, que retrocedió 2%.

La comparación anual muestra una mayor resistencia de los títulos cortos frente a los de vencimiento más largo. El AL29D todavía acumula una ganancia de 19,5% en 2026, mientras que el AL41D pierde 13%. El GD35D, por su parte, retrocede 6% en el año.

Los bonos en pesos tuvieron un comportamiento más dispar. El TX28 avanzó 0,2% y el PARP ganó 0,1%, mientras que el DICP perdió 0,5% y el CUAP retrocedió 0,9%.

El Merval cayó 3,9% y Mercado Libre perdió 12,4%

Las acciones argentinas también cerraron con fuertes pérdidas. El índice S&P Merval retrocedió 3,9% y terminó en 84.805 puntos. Medido en dólares, cayó 4,8% y acumula una pérdida de 28,7% en lo que va del año.

Entre las compañías más castigadas de la rueda se destacó YPF, que perdió 8,3%. También bajaron Edenor, 6%; Sociedad Comercial del Plata, 4,6%; y Transener, 3,9%. Supervielle retrocedió 4,6% y Galicia perdió 3,1%.

En Wall Street, los ADR argentinos acompañaron la tendencia negativa. Mercado Libre se desplomó 12,4%, aunque su caída respondió también a factores propios de la compañía.

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La firma presentó ingresos por u$s 10.750 millones, un crecimiento interanual de 45%, pero informó un margen operativo de 6,3%, afectado por los costos de los envíos gratuitos y la logística. La reacción negativa de los inversores se sumó a la liquidación generalizada de activos tecnológicos y de riesgo.

Entre los pocos papeles que lograron avanzar se destacó Tenaris, con una suba de 1,4% en Nueva York. Globant también terminó en terreno positivo, con un avance de 2,7%.

Qué puede pasar en las próximas ruedas

La evolución del riesgo país dependerá de la reacción de los mercados internacionales, las señales políticas desde Estados Unidos y la capacidad del Gobierno para despejar las dudas sobre el financiamiento de los próximos vencimientos.

El calendario local agrega un factor de atención por los feriados y las restricciones operativas de los próximos días. El REM de octubre, conocido este jueves, suma una nueva referencia para evaluar las expectativas económicas.

Por ahora, el cierre de la jornada dejó una señal contundente: aunque el riesgo país retrocedió levemente desde su máximo intradiario de 927 puntos, terminó en 925 y consolidó una suba diaria de 8,6%.

Con los bonos bajo presión, las acciones en retroceso y las reservas por debajo de los u$s 50.000 millones después del pago al FMI, el mercado espera señales concretas del equipo económico. El silencio público de Caputo contrasta con la creciente preocupación de los inversores por el frente financiero y el escenario electoral.

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