30|11|2021

Ganar perdiendo, la riesgosa jugada de Lousteau rumbo a 2023

18 de agosto de 2021

18 de agosto de 2021

El senador porteño sigue recorriendo el país para promover radicales en minoría y subir su perfil nacional. ¿Bloque propio en el Congreso? La Ciudad y Vidal.

Riesgosa apuesta la de Martín Lousteau. Para empujar la renovación del radicalismo vuelve a apostar, en apariencia, a perdedor. En distintos distritos, juega contra los aparatos y viejas estructuras partidarias. Lo hizo en Buenos Aires en marzo, al apoyar a Gustavo Posse contra Maximiliano Abad en la pelea por el Comité Provincia de la UCR. Repite la estrategia en su reconciliación con Facundo Manes (aliado de Abad), que enfrenta en las PASO a Diego Santilli y a gran parte del PRO y de la Coalición Cívica. En Córdoba, respalda para Diputados a Rodrigo de Loredo y a Luis Juez para el Senado. De Loredo ya perdió la interna partidaria para presidir el Comité Córdoba. Sin embargo, esa derrota, por pocos votos, Lousteau la contabilizó a favor de su construcción a largo plazo. Mientras tanto, proyecta en el horizonte una pila de bancas propias en el Congreso.

 

Afiliado al partido de Yrigoyen, Alem y Alfonsín recién en 2017, este año Lousteau volvió a acordar con su otrora adversario Horacio Rodríguez Larreta y en la Ciudad convenció al economista mediático Martín Tetaz, que se animó, dio el salto a la política y acaba acompañarlo para pisar Córdoba. A cambio del riesgo que corre Tetaz, el senador negoció y le consiguió el segundo lugar en la lista del oficialismo de Juntos por el Cambio, que enfrenta en la interna a la nómina de Ricardo López Murphy y a la boleta que reúne a una gran parte del radicalismo alfonsinista de Adolfo Rubinstein y Jesús Rodríguez. Ya había intentado engrosar las filas de Evolución con la calidez de Débora Pérez Volpin, radical y periodista que dejó su profesión y falleció trágica y prematuramente.

 

En la Ciudad, selló su acuerdo con Rodríguez Larreta de la mano del diputado Emiliano Yacobitti, que lo acompaña en algunos viajes y es uno de los principales operadores políticos del distrito. "Falta mucho", dicen en todos esos entornos sobre 2023 mientras por primera vez Lousteau se mostraba en una actividad de campaña con la mudada María Eugenia Vidal. Él y ella, ¿pelearán por la jefatura de Gobierno de la Ciudad? En Evolución, creen que es sincero el deseo de pelear la Presidencia que manifestó la exgobernadora de Buenos Aires en su libro y en varias entrevistas periodísticas. Lo mismo quiere Rodríguez Larreta. En la UCR hay varios posibles precandidatos, desde Gerardo Morales a Alfredo Cornejo, aunque nadie descarta a Lousteau, que da pistas pero no certezas. Tiempo al tiempo, le aconsejan.

 

Para diseñar su futuro, Lousteau necesita construir poder más allá de su imagen personal y política. Desde su banca en el Senado, fue una de las voces más fuertes de la oposición, desafiante frente a CFK y con poder paralelo en su bloque, lo que le ha generado algún malestar con la conducción que ejerce el radical formoseño Luis Naidenoff

 

El radicalismo se envalentona con la aparición en escena de Manes, que pelea contra Santilli. Rodríguez Larreta es quien tiene más para perder, quien más arriesgó. Lousteau, en cambio, puede ganar aún perdiendo. Así ocurrió en la interna por la presidencia tanto del comité bonaerense como del comité cordobés. Ganar hubiera sido una sorpresa que le hubiera dado un gran empujón. Cerca del empate, las dos derrotas renovaron su ambición y fortalecieron su convicción de ir por una renovación del centenario partido con el posicionamiento de nuevos dirigentes sub 40 en todo el país. En ese plan, el porteño confrontó con el espacio de Abad, el sucesor del exvicegobernador Daniel Salvador, y en Córdoba lo hizo y vuelve hacerlo ahora contra dos históricos, Mario Negri y Ramón Mestre. Negri además sería un competidor en la escena del Senado que seguramente a Lousteau le conviene evitar.

 

La dirigencia emergente a la que apuesta Lousteau está compuesta en gran parte por radicales de una generación que ocupó segundas líneas o no tuvo cargos en el gobierno macrista, que rompen con la saga de Salvador, Negri y Ernesto Sanz, expresidente del Comité Nacional y cofundador de Cambiemos junto a Mauricio Macri y Elisa Carrió. La juventud radical y estudiantil son patas en las que se apoyan Lousteau y Evolución.

 

El debut cordobés de la fórmula de 'los Martines', así, en plural, no fue casual y prometen seguir. En los próximos días, Lousteau visitará casi toda la Patagonia, desde La Pampa a Tierra del Fuego pasando por Neuquén, Río Negro y Santa Cruz. Luego viajará al norte del país.

 

Esta semana, el senador porteño lleva su prédica por la región central. A Córdoba le suma Santa Fe, donde la pelea interna de Juntos por el Cambio enfrenta a cuatro boletas. Lousteau ya había pasado por territorio santafesino en la previa al cierre de listas para mostrarse con el exministro de Seguridad provincial Maximiliano Pullaro. “Somos parte de un proyecto mayor que tiene varias etapas, queremos disputar la senaduría para defender a los santafesinos en el Congreso; pero también queremos competir en cada municipio y comuna, en cada provincia para en 2023 ganarle al kirchnerismo y conducir el país con un proyecto mejor”, blanqueó las intenciones del espacio en crecimiento el propio Pullaro.

 

La primera etapa del proyecto de Lousteau busca consolidar a varios precandidatos que podrían conformar un espacio propio en ambas cámaras del Congreso. Los nombres de Evolución que competirán por una banca son al menos una decena, entre quienes están Omar Zeidan (Santa Cruz); Maximiliano Ybars (Tierra del Fuego); Mario de Rege (Río Negro); Marcelo Lugones (Santiago del Estero); Danya Tavela (Buenos Aires); De Loredo (Córdoba); Marcela Antola (Entre Ríos); Pullaro (Santa Fe); y Tetaz y Carla Carrizo en Capital. Hay registro fotográfico y en las redes que confirman el apoyo de Lousteau y su ambición.