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“Tengo carácter, Axel va a tener una vicegobernadora en serio” 

Cuáles son las prioridades que trazó con Kicillof. La división de tareas y la preocupación por el endeudamiento de Vidal. “Tuvo buenas intenciones, pero fue obediente con su jefe Macri”, advirtió.

“Hoy lo que nos llega es preocupación y angustia por la situación económica. Hay comercios cerrados, no hay gente comprando, sectores vulnerables empobrecidos, gente que ha perdido trabajo, la plata no alcanza”. Sin rodeos, la intendenta de La Matanza y candidata a vicegobernadora bonaerense por el Frente de Todos, Verónica Magario, detalla un duro diagnóstico de la situación económica de la provincia que a partir de diciembre se imagina gobernando junto a su compañero de fórmula, Axel Kicillof.

Los 18 puntos de ventaja que el peronismo le sacó a Juntos por el Cambio marcaron un camino, a priori, no modificable. Sin embargo, en una charla a fondo con Letra P baja expectativas, evita hablar del futuro gabinete y dice “no hemos ganado”. A la par, remarca las urgencias que el Estado provincial deberá atender en caso de que su espacio pase a ser gobierno. Cuenta las intimidades de cómo se concretó la fórmula electoral bonaerense, el peso de Cristina Fernández de Kirchner para clausurar la interna y cuál será su rol. La intendenta que gestiona un distrito de más de dos millones de habitantes avisa: “Axel va a tener mi acompañamiento, que es fundamental, porque cuando uno logra armar una dupla no se siente solo gobernando”.

 

BIO. 50 años. Es madre de dos hijos, intendenta de La Matanza y presidenta de la Federación Argentina de Municipios (FAM). Su historia viene cargada de peronismo. Su padre, Raúl Magario, integró la cúpula de Montoneros y por eso sus primeros años de vida fueron en el exilio. Comenzó a trabajar formalmente en política de la mano del ex vicegobernador Alberto Balestrini en la década del noventa cuando era intendente en el distrito que hoy ella conduce. En 2002, fue designada al frente de la Unidad Ejecutora del Programa Jefes y Jefas de Hogares. En 2006, asumió como vicejefa del gabinete matancero que conducía Fernando Espinoza. En 2011, fue elegida concejal y presidió el recinto hasta que en 2013 juró como diputada nacional por el Frente para la Victoria. En 2015, renunció a la banca tras ser electa intendenta de La Matanza.  

 


Fotos: Martín Nievas (AGLP)

 

 

-¿Cómo va la campaña y qué le transmite la gente?

-Tenemos bien divididas las tareas con Axel. Yo me dedico a recorrer más al conurbano y algunas ciudades grandes como La Plata. Hoy lo que nos llega es preocupación y angustia por la situación económica. Hay comercios cerrados, no hay gente comprando, sectores vulnerables empobrecidos, gente que ha perdido trabajo, la plata no alcanza. Una de las cuestiones que también escuchamos es "no podemos pagar los impuestos". Nos piden disculpas porque no pueden pagar la tasa municipal y eso se refleja en las recaudaciones. Lamentablemente hay una demanda de alimentos muy grande, que llega al 30%, 40% en comedores. Nuestras prioridades son atender rápidamente el hambre, la salud, la educación y reconstruir el tejido de las pymes y los comercios para que vuelvan a funcionar, para que puedan generar puestos de trabajo. 

-Menciona que las recorridas de campaña se las dividieron. ¿Cómo se llevan organizando la agenda, el trabajo diario, las propuestas?

-Con Axel no nos conocimos en su etapa de ministro, sino cuando él era diputado y yo intendenta. Pero el día que salió la fórmula parecía que nos conocíamos de toda la vida. Nos juntamos tres, cuatro horas, charlamos, nos contamos un poco sobre la vida familiar, de los objetivos, las ganas y de cómo íbamos a hacer. Empezó una dinámica muy linda. Nuestros equipos están muy integrados, trabajamos permanentemente, respetamos muchísimo lo que se plantea, charlamos las cosas que vamos viendo. Tenemos no sólo las mismas prioridades sino que decimos prácticamente lo mismo. Yo puedo aportarle muchos insumos de lo que como intendenta vivo cotidianamente y él tiene una capacidad de organizar y de planificar rápidamente, con lo cual complementamos muy bien. Tenemos una excelente relación. Además, es del mismo signo (del zodiaco) que mi hijo mayor así que tiene algo especial.

"Después del gesto de Cristina no había lugar para las ambiciones personales, sino todo lo contrario. Teníamos que trabajar por la unidad y terminó siendo así."

-La primera imagen de la fórmula que se conoció la sacaron en Merlo. ¿Cómo fue el momento en que los llamaron para sacarse esa foto?

-Estábamos esperando que llegara Alberto (Fernández), porque venía saludando a todo el mundo. Estaba Cristina y estábamos charlando. Cuando llegó Alberto, Cristina pidió una foto. Así fue el momento. Todos comprendimos el mensaje. Cuando nos conocemos no hacen falta más palabras.

-Este pedido de Cristina fue el que definió la fórmula, cerró la discusión interna.

-Después del gesto de Cristina, cuando lo elige a Alberto, cuando lo propone como candidato a presidente, todos comprendimos qué era lo que teníamos que hacer. Lo más importante era la unidad y entendíamos que no era sólo para ganar, sino para salir de este desastre. Después del gesto de Cristina no había lugar para las ambiciones personales, sino todo lo contrario. Teníamos que trabajar por la unidad y terminó siendo así. No eran importantes los lugares, sino que pudiéramos armar una fórmula que nos sacara de esta situación. 

-¿Y qué diagnóstico hace de la provincia?

-Estamos muy preocupados. La provincia va a quedar totalmente endeudada, como el país. Tiene su deuda en un 80% en dólares, tiene que cumplir pagos de deuda en los próximos cuatro años y en 2020 el primer pago es de 600 millones de dólares. Es una provincia que ya recauda menos porque produce menos, que tiene problemas hace tiempo con la falta de fondos, que no ha tenido inversión y, por lo tanto, tiene mucho déficit en muchas áreas y que no está equilibrada fiscalmente. Hemos visto un endeudamiento grande sin inversión y esto preocupa. En etapa de recesión económica, de inflación, de devaluación, tenemos un gran problema. Lo real es que esa deuda que se tomó en dólares ha complicado a la provincia. 

 



-Usted se puso al frente del reclamo de un grupo de intendentes que han cuestionado políticas y leyes impulsadas por María Eugenia Vidal, como el Pacto de Responsabilidad Fiscal. Ante un eventual triunfo, ¿se reverán esas medidas?

-Tenemos que construir otro camino. La provincia no es la misma que hace cuatro años. A pesar de que Vidal cuando asumió dijo que estaba quebrada y que duele, creo que realmente hoy está quebrada y duele. Esa era una provincia que tenía trabajo, que tenía inversión, que los jubilados estaban de otra manera. Si uno se pone a pensar en todo esto, seguramente hay que rever cosas, pero estamos en un contexto distinto. El pacto fiscal terminó propiciando la perdida de muchos fondos y Vidal lo hizo para seguir sosteniendo a Macri. Y lo sigue haciendo. Acaba de aceptar la transferencia de Edenor y Edesur y eso implica que todas las tarifas sociales las tiene que pagar la provincia. Pero, además, Vidal le condonó a estas empresas multas y deudas por más de 30 mil millones. Vidal sigue favoreciendo a las empresas de los amigos y sigue perjudicando a los bonaerenses. Esto hay que revisarlo porque las empresas no pueden seguir ganando a costa de perjudicar a los bonaerenses. 

"El pacto fiscal terminó propiciando la perdida de muchos fondos y Vidal lo hizo para seguir sosteniendo a Macri."

-Hay reclamos también por la eliminación de herramientas que facilitaban recursos a los municipios, como el Fondo Sojero. ¿Analizan con Alberto Fernández la posibilidad de generar herramientas similares para dotar a los municipios de mayores recursos ante un eventual triunfo? 

-La charla existe y no solo por este fondo, sino por la restitución de muchos fondos que la Nación fue quitando. Se está charlando si la política va a ser ese fondo u otros porque también tenemos que ver la dinámica económica de Argentina y cómo se la reconstruye. Pero sí hace falta hacerlo. Los municipios recibíamos el 30% de esos fondos, por ejemplo. Hoy ese fondo sería aproximadamente lo que Vidal le está condonando a Edenor y Edesur. Alberto va a tener una política muy federal, va a fomentar y estimular la industria y fortalecer los sectores productivos. 

-¿El equipo ministerial en la provincia de Buenos Aires puede llegar a estar integrado por algún miembro de su gabinete en La Matanza?

-
La verdad es que todavía no imaginamos nada. Estamos abocados a la campaña porque no hemos ganado, así que no podemos empezar a especular nada hasta que no seamos electos, porque me parece hasta una falta de respeto. Primero tiene que dar su veredicto la sociedad  y luego nos ocuparemos. Lo que menos nos interesa es quiénes van a ocupar los lugares, sino qué vamos a hacer con cada ministerio.

-¿Y qué perfil deberían tener?

-Tienen que reflejar nuestras urgencias, nuestras prioridades, que tienen que ver con la salud, con la educación, con la generación del trabajo, con la reindustrialización, con ponerle valor agregado al campo, con un Estado que esté mucho más presente y regulador de la producción. 

 

 

-Hay mucho descontento gremial con el gobierno de Vidal por salarios, sobre todo. ¿Cómo van a sortear esa dificultad? ¿Cómo van a dar repuesta?

-Cuando Vidal firma el pacto fiscal condena los aumentos salariales de los empleados estatales. Esto generó problemas con los docentes, con los empleados del Estado provincial. Cuando la inflación empieza a crecer hay que abrir las paritarias y producir los aumentos necesarios. Vidal no supo trabajarlo, no pudo. Hay que ocuparse de esto en la etapa de crisis en la que estamos. Creo que vamos a tener la capacidad de generar derechos. Hay que abrir la paritaria e ir reconstruyendo esa relación que está rota entre el Estado y sus empleados, porque esa es la base de cualquier intendente o gobernador. Como intendenta creo que no podés estar en conflicto con estos sectores, tenés que encontrar la solución de alguna manera. Vidal no ha tenido diálogo y ha estado muy lejana.

-Y dadas las condiciones económicas, ¿la provincia va a tener la capacidad de tener la apertura paritaria que se reclama?

-El país entero necesita apertura de paritaria, sino vamos a seguir teniendo estos índices de pobreza. Los números de pobreza crecen porque el salario cada vez se achica más. Si no fuera por los bonos que estamos dando en el municipio empezaríamos a tener a los empleados de las categorías mínimas muy cerca de la línea de pobreza.

 

El país entero necesita apertura de paritaria, sino vamos a seguir teniendo estos índices de pobreza. Los números de pobreza crecen porque el salario cada vez se achica más.

 

-¿Qué importancia tienen las grandes ciudades como Mar del Plata, Bahía Blanca o La Plata?

-Nosotros queremos que La Plata, Mar del Plata y Bahía Blanca, pero también Capitán Sarmiento u otra localidad más pequeña tengan intendentes trabajando a la par de su gente. No veo linda a La Plata. Para mí no es un lugar ajeno, porque hemos venido mucho por diversas gestiones, uno viene a hacer trámites a La Plata como intendente, trabajé durante casi cuatro años con Balestrini en el Senado. Estas ciudades uno las ve mal porque evidentemente han tenido una mala gestión y esto nos preocupa. ¿Podemos decir que La Plata no tuvo inversión de la gobernadora? No, al contrario. La Plata fue la ciudad a la que más dinero en obras se le puso desde la provincia y, si hacen una relación en población y comparan La Plata con La Matanza, creo que fue 20 a uno. ¿Por qué está La Plata así? Porque tuvieron una mala administración, porque no saben gobernar, porque ellos han venido a administrar y no a gobernar.

-El actual vicegobernador, Daniel Salvador, sigue una línea directa a Vidal. ¿Cómo imagina que será su rol en caso de ser electa?

-Axel va a tener en mí no solo mis ojos mirando todo. Pero no mirando para controlar, sino para llevarle lo que hay que hacer. Va a tener todo mi acompañamiento para ejecutar y trabajar juntos. Hay tres cosas fundamentales para quienes gobiernan: poder ver lo que está pasando; tener capacidad de enfrentar las emergencias, con o sin dinero; y, además, ejecutar rápido. Uno no puede frente a las emergencias esperar. Cuando hay hambre uno tiene que llevar el plato de comida y si hace falta el plato de comida el domingo o un feriado, también. ¿Cuál va a ser mi rol? Acompañarlo a él. Él tiene capacidad para muchísimas cosas, sabe de economía, de producción. Es una persona muy capaz y conmigo va a tener ese acompañamiento que a veces es fundamental, porque cuando uno logra armar una dupla no se siente solo gobernando. Tengo carácter, Axel va tener una vicegobernadora en serio. Sin duda que tengo carácter, por eso va a ser importante el rol. Soy mujer, creo que lo complemento desde ese lado. Vamos a ser una buena dupla gobernando.

"Tengo carácter, Axel va tener una vicegobernadora en serio. Sin duda que tengo carácter, por eso va a ser importante el rol."

-Hubo un crecimiento del movimiento feminista y el rol de la mujer en la política se ha puesto bajo la lupa. ¿Cuál va a ser su impronta, cómo ve la participación de la mujer en la política?

-La primera mujer en política fue Evita que, además, nos da el derecho al voto femenino. Sin duda, en estos últimos años los movimientos feministas en Latinoamérica han sido muy importantes. Argentina es distinta al resto de Latinoamérica porque no sufre de la misma manera, es indefectible la impronta de la mujer. Estamos en la vida política, en la vida empresarial, en la vida periodística, en todas las acciones y vamos ocupando un rol más protagónico al que teníamos. Antes nos vinculaban con lo social. Hoy está visto que no solo servimos para eso, servimos para muchas cosas más. Esto ha sido una evolución natural de la sociedad y lo más importante es que sigamos ocupando los espacios. Es tiempo de mujeres, está claro. Vamos a tener roles protagónicos porque la sociedad lo está imponiendo.

-¿Va a asistir al Encuentro Plurinacional de Mujeres y Disidencias Sexuales?

-No voy a participar. Primero porque estoy en campaña y segundo porque vamos a respetar y oír lo que sale del encuentro desde afuera para poder tomarlo.

 

 

-¿Qué va a pasar si asume la vice gobernación con la Federación Argentina de Municipios?

-Tiene su reemplazo a partir de diciembre. La presidencia la va a ocupar el vicepresidente actual, que es el intendente de Tafí Viejo (Tucumán), Javier Noguera, hasta octubre (de 2020) que se renuevan las autoridades.

-¿Queda en buenas manos La Matanza?

-(Risas) No te quepa la menor duda.

-¿Qué significa el regreso de Fernando Espinoza como intendente?

-Hace 29 años que lo conozco, hace 29 años que empezamos a trabajar junto a Alberto Balestrini. Hemos crecido juntos en la política. Yo era la más chica y aprendí mucho de Alberto, mucho de Fernando. Hace 20 años que estoy en el municipio. Empecé en el área social, después fui vicejefa del gabinete de Fernando, así que trabajábamos a la par. Realmente es un hombre muy ejecutor, trabaja con mucha pasión y esfuerzo. Siempre lo cargo y le digo "te tocó vivir los años de mayor gloria de La Matanza", porque fue intendente de 2005-2015. Y ahora le digo que van a volver los nuevos años de gloria. Es un hombre muy capaz y adora su Matanza.

-Con el diagnóstico que hace de la provincia, ¿tiene algo bueno para decir de la gestión de Vidal en la provincia?

-Lamento mucho que no pueda encontrar algo bueno. Yo la vi muy distante desde el principio y con muchos conflictos. Desde febrero, abril, de 2016, cuando comenzamos a hablar, sentí que tenía intenciones, pero que nunca pudo. Y quedó atrapada en eso. A cuatro años (del comienzo de gestión de Vidal) que sean los bonaerenses lo que juzguen las cosas buenas y las malas. Lo que me parece es que no pudo. Lo bueno que rescato es que nunca sentí que tuviera malas intenciones, pero fue muy obediente con su jefe y no tomó decisiones propias.