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Luego de reunirse con Macri y con el ministro Prat Gay, el secretario del Tesoro de Estados Unidos mostró un discurso keynesiano. Qué dijo.
Por 26/09/2016 21:18

“Argentina tiene una transición que llevará tiempo para que sea sustentable, pero tenemos que pensar que hace un año no tenía acceso al mercado de capitales. Eso no debe ser un justificativo para hacer mucha deuda sobre la que ofrece el mercado. Una acumulación de esa deuda sería un problema para la Argentina. Creo que la visita del FMI por el artículo cuarto evitará que eso pase”, advirtió el secretario del Tesoro de los Estados Unidos, Jacob Lew, cuando ya promediaba la charla organizada en la Universidad Torcuato Di Tella, que comenzó 40 minutos tarde debido a la larga cita que mantuvo el disertante con el ministro de Hacienda y Finanzas Alfonso De Prat Gay, quien le había presentado su plan el 4 de diciembre del año pasado, una semana antes de asumir.
Frente a más de 300 personas que lo aguardaron pacientemente, el jefe de Economía del gabinete de Barack Obama encabezó una conferencia titulada “La economía global y la relación económica entre los Estados Unidos y Argentina”, organizada por el Centro de Investigación y Finanzas de la universidad privada, conducido por Juan José Cruces, que ofició de presentador y moderador de una charla prevista para 15 minutos que se extendió por más de una hora.
El plato más esperado de la conferencia tenía que ver con el debate presidencial de la candidata demócrata Hillary Clinton con su adversario republicano Donald Trump. “No voy a pronunciarme sobre el debate, pero sólo voy a decir que la mayoría de los estadounidenses no está a favor del aislamiento de mi país”, deslizó.
 “He estado trabajando muy de cerca con esta administración; por eso creo que el futuro de Argentina es estable económicamente y por eso han venido otros miembros del gabinete del presidente Obama. Hemos restaurado una relación de trabajo con el gobierno argentino para tener el tipo de conversaciones que hay que tener”, celebró el funcionario en referencia a los casi 50 funcionarios estadounidenses que visitaron el país desde que asumió el presidente Mauricio Macri, el 10 de diciembre.
Ante las consultas sobre las inversiones que promete el Presidente y que todavía no llegaron, el poderoso funcionario se mostró cauto. “Creo los cambios en Argentina han demostrado un compromiso para restaurar el orden fiscal y terminar con los subsidios para trabajar en el mundo real y no en el mundo académico. El cambio (por la llegada de las inversiones) no puede ocurrir en nueve meses. Los hombres de negocios deben comprender la tendencia que ha comenzado. Hay satisfacción por este paso pero hay que entender que llevará tiempo que sucedan las inversiones”, advirtió el secretario de la Casa Blanca.
Media hora antes de comenzar, Lew dio con su par argentino los primeros pasos para firmar un acuerdo fiscal entre Washington y Buenos Aires. Para Lew, el capítulo fiscal es clave para afrontar la situación recesiva que atraviesa el país. “En Argentina hay un período de ajuste, pero tienen que demostrar la duración del cambio”, atemperó el funcionario y luego fue al plato central de la jornada: el blanqueo de impuestos. “Creo que la gente tiene que pagar sus impuestos, pero el blanqueo es un abordaje para lograrlo. Con el presidente Macri y con Prat Gay hablamos de cómo colaborar para entregar información y firmar un tratado de cooperación fiscal. Uno ve que las empresas pueden evadir y que no suceda forma parte del contrato social”, aclaró el secretario.
En diálogo con el auditorio, el funcionario reconoció que el acuerdo fiscal debe pasar tener la aprobación del Congreso, pero aclaró que están explorando “otras posibilidades”.
Respecto al contexto internacional y la economía mundial, Lew resumió que en la última cumbre del “G-20 todos hablaron de concentrarse en el crecimiento y eso lo empujamos desde Estados Unidos. Creo que no hay una única reforma estructural, no conozco una economía que se haya recuperado muy bien y creo que, desde la segunda guerra mundial, los empleos públicos se transformaron en el viento de cola”, destacó el funcionario, con una muestra de keynesianismo clásico que cosechó algunos rostros de incredulidad entre los asistentes.
El enviado de Obama reconoció que el gobierno de Macri atraviesa una situación de ajuste y, en ese marco, reivindicó el blanqueo. “El crecimiento inclusivo tiene una base impositiva para hacer que todos colaboren. Por eso, creo que esta la ley de blanqueo es para abordar los mejores costos sociales, porque alguien los tiene que pagar”, disparó el graduado en Harvard y dos veces jefe de la Oficina de Presupuesto del gobierno norteamericano.
Entre una de las preguntas del auditorio, la ex funcionaria Beatriz Nofal, que estuvo a cargo de la disuelta Agencia Nacional de Desarrollo de Inversiones, le preguntó a Lew por las nota que sigue teniendo Argentina de las calificadoras de riesgo. “Ya negociamos con los holdouts y seguimos teniendo quizás la peor calificación”, le dijo la mujer. “Hay que tener paciencia. Han pasado solo cuatro meses desde entonces. Hay que recordar que Argentina reingresó hace pocos meses y creo que el endeudamiento privado ya esta disponible”, la atajó el funcionario, sin mencionar que el país tiene una calificación de riesgo que encarece el nuevo récord de endeudamiento externo que acumula la administración de Cambiemos desde que asumió Macri.
Lew comenzó una gira por Argentina que continuará por Colombia y México, pero mantiene un estrecho intercambio con Buenos Aires desde la asunción de la administración de Cambiemos. El 22 de abril emitió un inusual comunicado para respaldar la negociación que encabezó Prat Gay en Washington.
“Al tomar medidas decisivas para resolver el conflicto de larga data, Argentina deja atrás un difícil período de su historia. Durante las consultas llevadas a cabo he reiterado nuestra admiración por la rapidez con la que Argentina toma acción para generar un crecimiento económico más sustentable e inclusivo y reconectarse con la economía mundial y la comunidad internacional. El retorno de Argentina a los mercados internacionales de capital y su reintegración a la economía mundial representa un hito de grandes proporciones no sólo para el país sino también para todo el sistema financiero internacional”, celebró el jefe del Tesoro en esa oportunidad.

 

“Una acumulación de deuda sería un problema para Argentina”, advirtió el enviado de Obama

Luego de reunirse con Macri y con el ministro Prat Gay, el secretario del Tesoro de Estados Unidos mostró un discurso keynesiano. Qué dijo.

“Argentina tiene una transición que llevará tiempo para que sea sustentable, pero tenemos que pensar que hace un año no tenía acceso al mercado de capitales. Eso no debe ser un justificativo para hacer mucha deuda sobre la que ofrece el mercado. Una acumulación de esa deuda sería un problema para la Argentina. Creo que la visita del FMI por el artículo cuarto evitará que eso pase”, advirtió el secretario del Tesoro de los Estados Unidos, Jacob Lew, cuando ya promediaba la charla organizada en la Universidad Torcuato Di Tella, que comenzó 40 minutos tarde debido a la larga cita que mantuvo el disertante con el ministro de Hacienda y Finanzas Alfonso De Prat Gay, quien le había presentado su plan el 4 de diciembre del año pasado, una semana antes de asumir.
Frente a más de 300 personas que lo aguardaron pacientemente, el jefe de Economía del gabinete de Barack Obama encabezó una conferencia titulada “La economía global y la relación económica entre los Estados Unidos y Argentina”, organizada por el Centro de Investigación y Finanzas de la universidad privada, conducido por Juan José Cruces, que ofició de presentador y moderador de una charla prevista para 15 minutos que se extendió por más de una hora.
El plato más esperado de la conferencia tenía que ver con el debate presidencial de la candidata demócrata Hillary Clinton con su adversario republicano Donald Trump. “No voy a pronunciarme sobre el debate, pero sólo voy a decir que la mayoría de los estadounidenses no está a favor del aislamiento de mi país”, deslizó.
 “He estado trabajando muy de cerca con esta administración; por eso creo que el futuro de Argentina es estable económicamente y por eso han venido otros miembros del gabinete del presidente Obama. Hemos restaurado una relación de trabajo con el gobierno argentino para tener el tipo de conversaciones que hay que tener”, celebró el funcionario en referencia a los casi 50 funcionarios estadounidenses que visitaron el país desde que asumió el presidente Mauricio Macri, el 10 de diciembre.
Ante las consultas sobre las inversiones que promete el Presidente y que todavía no llegaron, el poderoso funcionario se mostró cauto. “Creo los cambios en Argentina han demostrado un compromiso para restaurar el orden fiscal y terminar con los subsidios para trabajar en el mundo real y no en el mundo académico. El cambio (por la llegada de las inversiones) no puede ocurrir en nueve meses. Los hombres de negocios deben comprender la tendencia que ha comenzado. Hay satisfacción por este paso pero hay que entender que llevará tiempo que sucedan las inversiones”, advirtió el secretario de la Casa Blanca.
Media hora antes de comenzar, Lew dio con su par argentino los primeros pasos para firmar un acuerdo fiscal entre Washington y Buenos Aires. Para Lew, el capítulo fiscal es clave para afrontar la situación recesiva que atraviesa el país. “En Argentina hay un período de ajuste, pero tienen que demostrar la duración del cambio”, atemperó el funcionario y luego fue al plato central de la jornada: el blanqueo de impuestos. “Creo que la gente tiene que pagar sus impuestos, pero el blanqueo es un abordaje para lograrlo. Con el presidente Macri y con Prat Gay hablamos de cómo colaborar para entregar información y firmar un tratado de cooperación fiscal. Uno ve que las empresas pueden evadir y que no suceda forma parte del contrato social”, aclaró el secretario.
En diálogo con el auditorio, el funcionario reconoció que el acuerdo fiscal debe pasar tener la aprobación del Congreso, pero aclaró que están explorando “otras posibilidades”.
Respecto al contexto internacional y la economía mundial, Lew resumió que en la última cumbre del “G-20 todos hablaron de concentrarse en el crecimiento y eso lo empujamos desde Estados Unidos. Creo que no hay una única reforma estructural, no conozco una economía que se haya recuperado muy bien y creo que, desde la segunda guerra mundial, los empleos públicos se transformaron en el viento de cola”, destacó el funcionario, con una muestra de keynesianismo clásico que cosechó algunos rostros de incredulidad entre los asistentes.
El enviado de Obama reconoció que el gobierno de Macri atraviesa una situación de ajuste y, en ese marco, reivindicó el blanqueo. “El crecimiento inclusivo tiene una base impositiva para hacer que todos colaboren. Por eso, creo que esta la ley de blanqueo es para abordar los mejores costos sociales, porque alguien los tiene que pagar”, disparó el graduado en Harvard y dos veces jefe de la Oficina de Presupuesto del gobierno norteamericano.
Entre una de las preguntas del auditorio, la ex funcionaria Beatriz Nofal, que estuvo a cargo de la disuelta Agencia Nacional de Desarrollo de Inversiones, le preguntó a Lew por las nota que sigue teniendo Argentina de las calificadoras de riesgo. “Ya negociamos con los holdouts y seguimos teniendo quizás la peor calificación”, le dijo la mujer. “Hay que tener paciencia. Han pasado solo cuatro meses desde entonces. Hay que recordar que Argentina reingresó hace pocos meses y creo que el endeudamiento privado ya esta disponible”, la atajó el funcionario, sin mencionar que el país tiene una calificación de riesgo que encarece el nuevo récord de endeudamiento externo que acumula la administración de Cambiemos desde que asumió Macri.
Lew comenzó una gira por Argentina que continuará por Colombia y México, pero mantiene un estrecho intercambio con Buenos Aires desde la asunción de la administración de Cambiemos. El 22 de abril emitió un inusual comunicado para respaldar la negociación que encabezó Prat Gay en Washington.
“Al tomar medidas decisivas para resolver el conflicto de larga data, Argentina deja atrás un difícil período de su historia. Durante las consultas llevadas a cabo he reiterado nuestra admiración por la rapidez con la que Argentina toma acción para generar un crecimiento económico más sustentable e inclusivo y reconectarse con la economía mundial y la comunidad internacional. El retorno de Argentina a los mercados internacionales de capital y su reintegración a la economía mundial representa un hito de grandes proporciones no sólo para el país sino también para todo el sistema financiero internacional”, celebró el jefe del Tesoro en esa oportunidad.