1974-Crisis en el PJ-2016

Herido y sin liderazgos, el peronismo bonaerense busca la reconstrucción

En un clima de anarquía, reproches, y divisiones, el PJ no logra encontrar el camino hacia la unidad. Las figuras de Randazzo y Massa en el universo inmediato.

Tras 28 años en el poder, la derrota electoral de 2015, provocó un inevitable sismo en la estructura del PJ bonaerense.

 

El desastre se llevó puesto a todos los candidatos, y dejó sin figuras de consenso, para contener la catarsis post derrota.

 

Al igual que José Luis Gioja, y Daniel Scioli a nivel nacional, Fernando Espinoza, no logra contener a nadie como autoridad del PJ de la Provincia.

 

No es solo responsabilidad de Espinoza, más allá que el matancero haya perdido varias batallas, sino de un cambio de juego.

 

La mayoría de los intendentes del peronismo, que lograron sobrevivieron al avance de Cambiemos, se organizaron para negociar con el nuevo gobierno, una “convivencia” civilizada que les permita sostener la gestión.

 

Fueron los que pelearon un fondo especial, en el marco de la ley de presupuesto y endeudamiento, para garantizar obra pública en todos los distritos.

 

Y son los que aceptan gustosos, sacarse la foto con la gobernadora, María Eugenia Vidal, y sus ministros, cuando el Ejecutivo baja a sus distritos.

 

Pero el esquema de “los territoriales” no se reproduce en la legislatura, donde los bloques se fracturaron de forma anticipada, antes de que la división se evidenciara en el Congreso.

 

Sucede que en el ámbito parlamentario, son pocos los que resistieron la derrota, y pueden mostrar alguna porción de territorio. En ambas cámaras el FpV convive en tres bloques, divididos más por peleas internas, y el tironeo de cargos, que por alineamientos ideológicos.

 

La Campora, Nuevo Encuentro, el Movimiento Evita, dirigentes que responden a intendentes que perdieron, son parte de la fisonomía que muestra el peronismo y el FpV en el Parlamento.

 

Sin líderes que puedan contener todos los descontentos, el PJ transita un camino difícil, con muchos “compañeros” que iniciaron el proceso de mudanza hacia el Pro.

 

Si no fuera porque el Partido de gobierno ofrece poco, el éxodo sería mucho más fuerte. La falta de un jefe o jefa, obliga fijar la vista en algunas figuras, que tiempo atrás ocupan roles secundarios, o no participaban del espacio del FpV.

 

Es el caso de Florencio Randazzo, quien no participó de la pasada elección, y se posiciona ahora como uno de los probables candidatos legislativos en 2017.

 

El ex ministro del Interior, hace tiempo que volvió al ruedo político, solo que lo hace con perfil bajo, en espera de un clima de menor confrontación.

 

Las posiciones extremas que se vislumbran en el universo del ex oficialismo, con un sector kirchnerista que reivindica el liderazgo de Cristina Fernández, y otro grupo que se desentiende de los 12 años de gobierno K, no son las ideales para una aparición mediática.

 

Aunque los randazzistas, que en la pasada elección quedaron afuera de las listas por decisión de CFK, retomaron sus recorridas y encuentros políticos.

 

Sergio Massa, líder del Frente Renovador, es otra de las figuras que adquiere protagonismo en esta nueva coyuntura. Un frente electoral, para disputar en 2017, es una de las variables.

 

El segundo semestre del año se inicia con un festejo peronista, un nuevo aniversario de la muerte de Juan Domingo Perón.

 

La quinta de San Vicente fue el lugar elegido para el PJ bonaerense, e intentó serlo para otros sectores del peronismo de la Provincia.

 

Por ahora, la foto de unidad deberá esperar un mejor momento, más cerca de la próxima fecha electoral.

 

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