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El macrismo propone a Martín Farrell como su nuevo juez para un fuero que complica al jefe de gobierno porteño. El caso “Beara”, un pasado incómodo. Secretos en el fixture mundialista. 
Redacción 14/05/2014 6:30

El PRO apunta a convertir en juez a un ex funcionario que debió dejar su cargo en 2010 en medio de un escándalo. El hombre en cuestión es Martín Farrell, que era Director General de Habilitaciones y Permisos en la Ciudad cuando tuvo lugar el trágico derrumbe de un entrepiso del boliche Beara en el cual murieron dos adolescentes.

Durante cuatro años, el fiscal Andrés Madrea pidió su indagatoria por esta causa, pero recién en abril de este año la jueza penal de instrucción Alicia Iermini le dio la razón y lo convocó para este 14 de mayo a prestar declaración indagatoria acusado de haber celebrado “un acuerdo espurio” con los empresarios dueños del boliche Beara para habilitar el local.

“Se le imputa a Martín Farrell el haber incumplido los deberes a su cargo al expedir habilitación para el rubro ‘Casa Para Fiestas Privadas’ respecto de un local que no reunía las condiciones que la norma exigía”, resume la acusación del fiscal en la cual desliza que Farrell lo hizo a cambio de pagos ilegales. El ex funcionario ahora coquetea con un juzgado en el fuero Contencioso Administrativo de la Ciudad.

El primero de abril ingresó su pliego a la Legislatura, bajo el expediente 565 O-2014. Y, aunque parezca una coincidencia, la audiencia en la cual se deben tratar las objeciones al mismo se agendó para el 25 de junio, el mismo día que la selección argentina de fútbol jugará su tercer partido del mundial en la ciudad de Porto Alegre contra Nigeria buscando su clasificación a octavos de final.

La maniobra corrió por cuenta de Cristian Ritondo. Y es que Farrell no es cualquier candidato. Para empezar, tiene el apoyo directo de José Torello, abogado e íntimo del jefe de gobierno Mauricio Macri. Además cuenta con un operador judicial que conoce bien la justicia porteña: Fabián Rodríguez Simón. Los dos contactos tienen idéntico origen ya que son cercanos al padre del candidato, el ex camarista del fuero Civil y Comercial Martín Diego Farrell.

En el sistema de la Ciudad, luego de la audiencia pública si el pliego no es tratado el candidato es nombrado en forma automática. Por eso la justicia porteña casi no tiene vacantes y es mucho más rápida que la nacional. Este mecanismo es un alivio para el PRO que no deberá defender a su ex funcionario, solo dejar pasar el tiempo.

Para los consejeros judiciales de Macri, es necesaria la llegada de jueces cercanos a un fuero que tiene facultades muy amplias en la Ciudad y que al Jefe de Gobierno ha complicado la vida en más de una ocasión. El ejemplo más cercano es el incremento de la tarifa del subte.

La duda pasa por la actitud que asumirá el kirchnerismo. Jorge Taina ya ha dicho que piensa oponerse a la postulación de Farrell. A comienzos de este año circuló el rumor de que dicho bloque no se pronunciaría respecto del tema por un acuerdo del padre de Farrell con el Gobierno Nacional. Este se jubiló cuando en la Cámara Federal en lo Civil y Comercial se discutía la ley de medios a fines de 2012. En ese entonces el kirchnerismo forzó la renuncia de tres camaristas. Una movida estéril porque al final la Cámara declaró la inconstitucionalidad del artículo de la ley de medios que establecía la desinversión.

Sin embargo en el fuero Civil y Comercial siempre se dijo que Farrell renunció para evitar una investigación en su contra por supuesto arreglo de los sorteos que definían en qué Sala de la Cámara recaía cada expediente.

Ahora Farrell (h) transita hacia su nuevo destino con confianza a pesar de que todavía tiene pendiente una indagatoria por el caso Beara. Solo espera que ese miércoles 25 de junio la selección que dirige Alejandro Sabella tenga un gran partido y, más que nada, que los legisladores estén muy ocupados mirándolo por TV.