Asia: llega el año del caballo

Asia celebraba este viernes su entrada en el Año del Caballo con los tradicionales fuegos artificiales, aunque el año se presenta convulso en la región según las predicciones de los maestros feng shui.

Tanto en el campo como en las grandes ciudades del continente asiático, los chinos pasaban la jornada en familia o en los templos.

 

Esta fiesta se celebra en el este y el sudeste asiático, pero sobre todo en las zonas receptoras de la diáspora china.

 

Muchos chinos, entre ellos 245 millones de trabajadores migrantes, invadieron estaciones y aeropuertos con motivo de esta celebración, en algunos casos para recorrer miles de kilómetros en trenes o autocares abarrotados para apenas unos pocos días de vacaciones.

 

El presidente chino, Xi Jinping, pronunció su mensaje de año nuevo desde la región de Mongolia interior. “Les trasmito, así como sus familias, mis deseos de buena salud y de felicidad”, dijo.

 

El cielo de Pekín se inundó a partir de medianoche de fuegos artificiales, y los habitantes de la capital salieron a la calle para lanzar petardos, con los que se supone que se caza a los espíritus malignos, a pesar de que las autoridades habían limitado este año su venta con la esperanza de reducir la contaminación del aire, según el diario China Daily.

 

En China, el caballo representa tradicionalmente la lealtad y la energía, y es el animal más popular del calendario lunar, por detrás del dragón.

 

Pero este año está asociado a la madera, una combinación explosiva según los maestros del feng shui, el arte adivinatorio chino, algunos de los cuales predijeron conflictos, catástrofes naturales y meses difíciles para las economías asiáticas.

 

El anterior año del caballo de madera fue 1954, un año marcado por los ensayos nucleares estadounidenses y soviéticos y por la batalla del Dien Bien Phu, que le valió a Francia la pérdida de Indochina.

 

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