Luis Arias: “El gobierno provincial le inculca miedo a la gente”

Por Matías Moscoso tw @matomosco

Enfrentado al gobierno de Daniel Scioli, el juez platense en lo Contencioso Administrativo Luis Federico Arias ha estado nuevamente en boca de todos, en el marco de sus denuncias por la aparición de víctimas fatales del temporal en La Plata no incluidas en el listado oficial. En una charla a fondo con Letra P, el magistrado analiza la causa de la tragedia del 2 de abril, dice que él también es un indignado, habla de operaciones de prensa en su contra y aclara en todo momento que opina también “como ciudadano”, para que nadie especule políticamente. “Hay una terrible impunidad en la Provincia”, describe, se esperanza con la Comisión Investigadora y se enoja cuando lo acusan de llevar a cabo una investigación paralela: “todas esas cosas me tienen sin cuidado”.

 

¿Cuál es el balance que usted hace de todo lo que pasó judicialmente desde el día de la inundación hasta ahora? ¿Cuál es su situación personal en ese marco?

 

Las situaciones personales acá no interesan. Lo que interesa es la situación institucional. Yo creo que ha quedado demostrado cómo todos los distintos ámbitos de poder cierran el círculo para proteger sus propios intereses y no los de la comunidad. Son acuerdos corporativos, tanto de ciertos sectores de la política como del poder judicial. Atencio tiene un jury ¿quién puede decir que no hay un pacto de impunidad? ¿Quién puede afirmar que no lo haya? En el sentido de “no avanzamos contra tu jury, vos no avances contra nuestros delitos”. ¿Por qué la Corte Suprema de la provincia de Buenos Aires ha manifestado tanto interés en esta causa? Han entrado 27 mil causas en este juzgado desde que estoy aquí y nunca me ha sucedido que un empleado de la receptoría general de expedientes me pida el expediente con una nota para mandarlo a sorteo. Nunca. Así aparece un universo de irregularidades que empiezan a surgir: uno de los médicos que más muertes certificó -dentro de esta situación en donde hay certificados falsos- es un pariente directo de uno de los jueces de la Corte. Y es muy raro que la Corte haya hecho sorteos; sorteos que nunca nadie puede controlar. Hacen sorteo y de todos los juzgados salen todos menos este… Cuando nosotros le habíamos ordenado al jefe de la receptoría general de expedientes que sortee de modo transparente, en la misma causa. Y no cumplió la orden judicial. Pero nadie cumple la orden judicial: ni los de la morgue, ni la propia Corte cumple la orden judicial, sus empleados, los empleados del registro de las personas. Yo mismo fui a hacer una diligencia al registro de las personas y no querían cumplir la orden, tuve que secuestrar los libros.

 

Pero esto es grave ¿Qué se hace con esta cuestión?

 

Lo que a mí más me sorprende es la terrible impunidad que hay en la provincia de Buenos Aires; cualquiera se cree con derecho a hacer cualquier cosa: a violar órdenes judiciales, a no cumplirlas, a apartar jueces, a poner frenos, a apropiarse de la vida y de la muerte de las personas. Estas son situaciones que se vienen observando desde hace mucho tiempo; yo las vengo padeciendo desde hace 14 años. Las vengo denunciando desde hace 14 años y ahora, una vez más, se ponen en evidencia.

 

Cuando la opinión pública dice que falló el Estado, obviamente también está incluida la Justicia ¿Cómo actuó la Justicia en esta tragedia?

 

La Justicia debió tomar la iniciativa de investigar apenas sucedió la tragedia. Para dar un ejemplo, hoy el fiscal ordenó un rastrillaje, a quince días. A quince días del temporal. Lo primero que debió hacerse acá -y más con los diversos rumores que hay sobre desaparición de personas-, son precisamente los rastrillajes. ¿Cómo se va a hacer un rastrillaje después de quince días? Si había un cuerpo ahí, desapareció. Pudo haber quedado a merced de los animales o de cualquier otra cosa.

 

Con respecto a la polémica que se generó por el número de víctimas fatales ¿El error del gobierno provincial fue querer cerrar el tema y el número final rápidamente?

 

No sé si un error. Yo creo que es una irregularidad. No lo valoro desde el punto de vista político si fue un acierto o un error político. El gobierno, la Justicia, todos los que tenemos una responsabilidad pública tenemos el deber de informar fehacientemente y de buscar la verdad. No podemos negarnos a la verdad. Pero además ¿esas acciones cómo son leídas? Tienen un alto valor simbólico. ¿Cómo son leídas por la sociedad? Son 52 víctimas dice el Gobierno, después aparece un cura y dice “mire, para mí son 100”, entonces lo llevan de los pelos a la fiscalía para que declare y diga de dónde obtuvo la información, y una concejal dice “yo también vi” y el fiscal le dice “venga para acá”, y así se presta al “juego del terror”, y entonces ¿qué siente la gente? Terror. No quiero exagerar y decir que hay un terrorismo de Estado, pero sí que hay una situación en donde se le inculca miedo a la gente.

 

¿Quién genera esto?

 

El propio gobierno provincial. El gobierno provincial así le inculca miedo a la gente. Y esto aumenta el mito social de la desaparición, de las muertes y las dudas. Creo que esa situación es muy compleja. Muchas personas sienten temor.

 

¿La gente también está envuelta en una disputa entre los funcionarios y la Justicia?

 

Y entre jueces. Yo creo que con el tiempo se va a conocer todo, hay que tener paciencia. Esta situación se va agotando. Estamos en democracia. Tal vez una democracia defectuosa, con problemas, pero ¿por cuánto tiempo se puede ocultar esto?

 

Pero con el paso del tiempo también se corre el riesgo de que toda esta situación se dilate y quede en el olvido

 

Se corre el riesgo de que desaparezcan pruebas. Y eso es irrecuperable.

 

¿El gobierno provincial se quiso sacar la tragedia de encima rápidamente?

 

Sí, sí. Yo noto que se quiso dar vuelta la página.

 

¿Y por qué?

 

No lo sé, tal vez especulaciones políticas. Tenemos cerca fechas de elecciones, en octubre. Tal vez no les convenga llegar con el lastre de la inundación o la discusión sobre las víctimas a la fecha electoral. Puede haber una especulación en ese sentido. Pueden haberse dado cuenta que la policía cometió errores enormes y ahora no hay más remedio que tapar.

 

¿Lo que usted llevó a cabo es una investigación paralela?

 

No es una investigación paralela. Esa es una de las tantas falsedades que circulan en los medios de comunicación. Es una investigación distinta, no es paralela. Yo tuve una presentación judicial del doctor Julián Axat. Yo no actué de oficio. Quien tiene que actuar de oficio es la justicia penal. Recién ahora dicen que van a crear una fiscalía para investigar el estrago, ¿te imaginás lo que puede pasar con eso? Van a hacer estragos.

 

Criticó a los medios de comunicación…

 

Hay una situación que es un tanto irregular vinculada a la prensa. Uno escucha muchas cosas de la prensa. Atencio me planteó una cuestión de competencia; dijo “yo soy el juez competente, Arias no tiene nada que ver en esto”. Se elevó a la Corte, yo hice una conferencia de prensa y dije que no tengo dudas de que esto es competencia contencioso administrativa; y la Corte Suprema dijo que esto era competencia contencioso administrativa. ¿Qué sacaron los medios? Separan a Arias de la causa. Y eso tiene una intencionalidad enorme. Me pasa por ejemplo con el diario La Nación; tiene muy buenos periodistas, pero el que pone el título es el editor, las notas son muy buenas pero las notas pocos la leen, son los títulos, y son malintencionados. Del diario El Día no hablemos porque ya sabemos lo que significa. Ahora ¿quién controla a los diarios? ¿qué responsabilidad tienen por eso? ¿Qué puede hacer un ciudadano o qué puedo hacer yo frente a los diarios que publican cosas malintencionadas o erradas? ¿qué defensa tengo?

 

¿Usted se ve como una víctima? ¿Se siente atacado?

 

No… Yo lo único que quiero es que me dejen trabajar. No tengo aspiraciones políticas, no quiero ascender, no quiero hacer carrera judicial, no quiero ser camarista, no me gusta. Estoy conforme con lo que hago, lo único que pido es que me dejen trabajar. Si vos sos un juez pasivo que mira las cosas como un simple espectador, que es el modelo de juez que se espera, acá podés pasarla muy bien sin trabajar. En cambio si sos un juez activo que quiere investigar y te preocupás por las situaciones que pasan y sentís la injusticia en medio del pecho, todo el aparato se te vuelve en contra. Toda la estructura judicial se te vuelve en contra. Les pasa a muchos, y terminan doblegándolos, en muchos casos. Ya lo apartaron a Julián Axat; una instrucción del fiscal general dijo que no puede intervenir acá ni tampoco en el fuero de adultos, hay que mantener el status quo, hay que proteger los intereses corporativos que están en juego.

 

Usted ha estado en el centro de la escena en las últimas semanas. Incluso legisladores sciolistas han pedido un juicio político en su contra.

 

Esas cosas me tienen sin cuidado. Yo soy una persona honesta, yo vivo de mi sueldo, no tengo estudios jurídicos paralelos, jamás me he rendido frente a las tentaciones y vinculaciones con el poder; yo siempre he mantenido una línea. Lo que yo pienso, digo y escribo va en una misma dirección, no tiene dobleces. Por eso puedo hablar libremente. Entonces, lo que digan y hagan los otros me tiene sin cuidado, no me importa lo que hablen los diputados. El que lea la denuncia se va a dar cuenta que en ningún lado dice “Arias es corrupto” o “Arias hace cosas que no debe”; no, nada de eso, no dice nada. Lo único que me pueden decir es que hablo, que revelo la situación. Yo soy una persona simple, no tengo privilegios, no tengo publicidad, no tengo chapa oficial, no tengo chofer, no tengo teléfono oficial, no manejo dinero del Estado, acá todo lo pago yo ¿qué pueden decir de mí? Yo me puedo equivocar, y de hecho me he equivocado y también me equivoco, pero trabajo con honestidad, eso nunca puede ser atribuido a una mala fe. Yo hago lo que creo que tengo que hacer y después, lo que digan los demás no está dentro de la esfera de acción mía. Que digan lo que quieran, que denuncien. A ver, claro que no son situaciones agradables; a mí en un principio me molestaba mucho, me afectaban las operaciones de prensa, las mentiras, los ataques; ya ahora me he acostumbrado, creo que es el riesgo propio de la función. Hoy vivimos en un gran estado de violencia y de competencia encarnizada, y esto también se vive en la Justicia, no somos ajenos a la sociedad.

 

¿Y la tragedia de La Plata profundizó esa cuestión?

 

Sí, se hizo evidente. Yo creo que acá hizo crisis un modo de hacer política. La política hoy se ha mercantilizado, hoy utiliza el marketing y a los medios. Lo que interesa es construir imagen, no desagües pluviales; eso nadie lo ve, son costosos, no puede venderse como un producto político. Hacer cinco cuadras de asfalto sí se puede vender como producto político, van y cortan la cinta, se inaugura, y demás. Hay cosas que se pueden ver, como por ejemplo arreglar una plaza, o sea, todo vinculado a la imagen y a lo que se puede vender. Ahora, atender a los chicos con un plan de acá a quince años para recuperarlos, no se ve, no se puede vender como producto político. Poner caños no se puede vender como producto político, ahora sí, después que pasó todo esto y hay muertos, sí, pero antes no. Entonces, se construye imagen. Ciertos sectores de la política, eh, no hablo de toda la política. La política corporativizada y los sectores más vinculados a la derecha sí. Interesa mostrar que uno está ayudando a los vecinos de la tragedia, aunque estemos en otro país. Entonces, todo esto creo que ha hecho crisis, porque lo que yo puedo observar desde mi función es que no existe un interés por la gente. Hay funcionarios que sí son honestos, pero a muchos no les interesa la gente; están metidos en la lucha política, en la pelea, pero no en solucionar los problemas de la gente. Uno los cita acá para tratar los problemas específicos de una persona, de algún niño que tiene dificultades de diversa índole social, y miran el techo. Ahora, eso sí, existen un montón de programas; hay a montones, pero no se cumplen.

 

El gobierno hace hincapié en la crisis económica existente hoy en día, que impide la realización de muchas obras y la implementación de estos programas.

 

Pero se gastan millones en publicidad. ¿Cuántas obras pluviales se podrían haber hecho con lo que se gastó en publicidad este gobierno? Se gasta en viáticos de funcionarios, en autos, choferes, combustible, y más. El día que el gobierno elimine todas estas cuestiones y digan “no gastamos más en publicidad, en viáticos truchos, en autos para el uso personal de los funcionarios, en combustible en esas situaciones, ahí sí esa día van a ser creíbles cuando digan “no tenemos plata”. Mientras tanto que no lo digan porque la gente no les va a creer. Hay enfrentadas dos situaciones: la necesidad de prevenir la vida de las personas y la propaganda política. Esto es lo que la gente no soporta. Esto es lo que hizo crisis acá, tienen que tomar nota de lo que ha sucedido. A la gente no se la engaña. Y todo esto lo digo desde mi opinión de ciudadano, eh, no más que eso.

 

Y como ciudadano ¿Cómo nota que la gente reaccionó ante la tragedia? ¿Cómo la ve hoy?

 

Uno tiene que generar relaciones de empatía con la gente, con su sufrimiento, su dolor, acompañarlos. Nadie les va a poder devolver las vidas ni las cosas que perdieron –porque se perdió, además de lo material, muchos recuerdos y cosas con un valor afectivo enorme-. ¿Quién devuelve eso? Además, si bien la casa o el hogar no es un ámbito seguro para muchos, porque de vez en cuando hay violencia; en general la casa y el hogar es el lugar más seguro que existe. Que el agua invada tu casa y vos no te puedas sentir seguro en tu propia casa y llueva y tengas que ir arriba del techo es una situación tremendamente angustiosa y grave. Es cierto que fue una lluvia inédita y yo creo que ninguna obra hidráulica ni estructura la hubiese soportado, pero sí un plan de prevención, porque no es la primera vez que nos pasa. Quién saca el bote para ayudar a la gente, quién hace sonar una sirena cuando estamos en riesgo. ¿Es tan difícil organizar eso? ¿Alguien puede hacer sonar una sirena cuando estamos en riesgo? ¿Es tan difícil articular acciones con los organismos para saber qué hacer si la gente se inunda? ¿Tan costoso es? No les importa la gente.

 

¿Y cómo termina esta situación? ¿Alguien paga el costo político?

 

Yo creo que el tiempo va a pasar y esto se va a olvidar en el debate público pero la marca que ha dejado en las personas no se va a borrar. Eso no se va a borrar. Yo creo que la gente  en algún momento le va a dar el escarmiento. Estas son las situaciones de impunidad que yo decía. Son delitos no cumplir la orden del juez. Atencio, que está tan preocupado por investigar ¿por qué no investiga estos delitos? ¿por qué el fiscal no lleva adelante una investigación del delito de incumplimiento de la orden judicial por parte del Comisario General Pablo Vázquez contra la orden del juez? También está el delito cumplido por el Comisario Luis Alberto Neiber, cuando no cumplió la orden judicial que yo le di para que no lleve adelante un desalojo. Y muchas otras. Vivimos en un estado de impunidad muy grande. Yo sé que no es políticamente correcto lo que digo, pero es lo que siento, yo también estoy indignado.

 

En la Legislatura se aprobó la creación de una comisión investigadora ¿Sirven para algo las comisiones investigadoras o amagan mucho al principio y el resultado final queda inconcluso? Un antecedente es el informe Candela del año pasado.

 

La Comisión Candela dio sus frutos. Fue un trabajo excelente, fue muy contundente y ahí quedó en evidencia cómo los acuerdos entre la policía, los fiscales y los jueces eran implícitos, de protección. Lo que pasa es que después no pasa nada. Nadie paga.

 

A eso me refiero…

 

Ojalá que acá también el trabajo sea excelente, y lo mismo en el trabajo de la Comisión por la Memoria. Cuanto más se investigue, y no importa quién, mejor. Si el Senado se organiza y hace una investigación como con Candela, sería muy interesante. Puede arribar a buenos resultados. Pero a esta altura hay pruebas que ya se perdieron.

 

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