Mercados: el riesgo país superó los 900 puntos, sigue operando en alza y ya duplica el piso de julio
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El riesgo país supera los 900 puntos y sigue en alza, en una jornada de fuerte tensión en los mercados internacionales y locales. El indicador llegó a 927 unidades, más del doble del piso de 402 registrado el 9 de julio, mientras bonos y acciones profundizan las pérdidas.
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La escalada se aceleró en las últimas semanas. El indicador terminó septiembre en 607 puntos, cerró octubre en 787 —casi 30% más en un mes— y sumó otros 140 puntos en las primeras jornadas de noviembre. Antes de las 13 de este jueves ya había alcanzado los 918 puntos. En menos de cuatro meses pasó de 402 a 927 unidades y acumula un avance de 62,4% en lo que va de 2026.
Detrás del salto confluyen varios factores: el deterioro de los mercados internacionales, las dudas sobre el respaldo financiero de Estados Unidos, la incertidumbre electoral anticipada y las dificultades de Toto Caputo para acumular reservas y despejar los vencimientos de deuda.
Wall Street, la guerra y la salida de los activos de riesgo
El escenario internacional sumó presión sobre los activos argentinos. Wall Street tuvo una jornada negativa: el Nasdaq llegó a caer cerca de 4%, Nvidia retrocedió alrededor de 7% y Micron perdió 12%. Al mismo tiempo, el petróleo Brent se acercó a los u$s 97 por barril, en medio de la guerra en Medio Oriente y de las preocupaciones por su impacto sobre la inflación y las tasas de interés internacionales.
En un contexto de mayor aversión al riesgo, los inversores reducen su exposición a los activos más vulnerables. Los bonos argentinos suelen quedar entre los primeros afectados por ese movimiento. Fernando Baer, de Quantum, describió la jornada como un día "pesado", con los mercados internacionales en modo risk off.
Sin embargo, el frente externo no explica por sí solo la magnitud de la corrección. El miércoles, incluso con Wall Street en terreno positivo, los activos argentinos también registraron bajas. Según Comafi, durante octubre la prima de riesgo argentina aumentó unos 140 puntos, frente a un incremento promedio de 23 puntos en América Latina. La diferencia refleja un deterioro específico de la percepción sobre la Argentina.
Trump, Lula y dudas sobre el respaldo de Estados Unidos
Otro foco de preocupación está en el escenario político internacional. La derrota de Donald Trumpen las elecciones de medio término estadounidenses abrió interrogantes sobre su capacidad para sostener decisiones de asistencia financiera a la Argentina. Los demócratas ganaron posiciones en el Congreso y el mercado comenzó a evaluar qué margen tendrá la administración republicana para avanzar con nuevos respaldos.
Gary Litman, de la Cámara de Comercio de Estados Unidos, advirtió que un gobierno dividido puede volver más lenta la toma de decisiones y reducir la disposición a utilizar herramientas como el FMI u otros mecanismos de asistencia.
La principal incógnita es el swap de u$s 20.000 millones con el Tesoro estadounidense, uno de los instrumentos que el ministro Caputo menciona entre los recursos disponibles para afrontar los vencimientos de 2027.
Adcap recordó que el mecanismo se financia con el Fondo de Estabilización Cambiaria y no necesita aprobación del Congreso. Por eso, la preocupación del mercado no pasa tanto por un obstáculo institucional como por la voluntad política de la administración estadounidense para volver a utilizarlo.
Alberto Ades, ex Goldman Sachs, consideró que el swap es el componente más vulnerable de la estrategia financiera oficial. Caputo, en cambio, buscó relativizar el impacto del resultado electoral estadounidense. Durante una exposición en FIEL sostuvo que para la Argentina la elección "no cambia" y aseguró que ya había conversado sobre el tema con el Tesoro durante el G20.
A ese escenario se sumó el triunfo de Lula da Silva en Brasil, que provocó una corrección de los activos financieros de la región y agregó presión sobre los mercados latinoamericanos.
Los mercados empiezan a descontar el riesgo electoral
La incertidumbre política local también comenzó a incorporarse en los precios antes de lo habitual. Los inversores ya no miran solamente la evolución de las cuentas públicas y las necesidades financieras inmediatas: también evalúan la capacidad del Gobierno para sostener su programa económico después de las próximas elecciones presidenciales.
Justina Gedikian, de la Oficina de Inversiones, sostuvo que el mercado empezó a incorporar el riesgo electoral de 2027 con anticipación. Esa incertidumbre funciona como un amplificador: cualquier noticia negativa del exterior o señal de fragilidad económica tiene un efecto mayor sobre los activos argentinos.
GMA Capital coincide en que el calendario electoral comenzó a pesar en las cotizaciones. Andrés Reschini agregó que algunas señales positivas de la economía doméstica, como la incipiente mejora de la mora y del crédito, todavía no alcanzan para modificar el clima de cautela.
Menos compras de reservas y vencimientos por delante
A las dudas políticas y externas se suman las dificultades para acumular dólares. La actividad económica perdió impulso y el Banco Central redujo drásticamente su ritmo de compras en el mercado cambiario.
En octubre, la autoridad monetaria adquirió u$s 1395 millones, el mayor monto en tres meses. Sin embargo, en lo que va de noviembre apenas compró u$s 9 millones. La desaceleración llega en un momento en el que el Gobierno necesita fortalecer las reservas y recuperar el acceso al financiamiento externo.
El calendario de deuda agrega presión. En enero vencen unos u$s 4500 millones entre Bonares y Globales, a los que se suman pagos al FMI por aproximadamente u$s 877 millones. Para 2027, los compromisos financieros ascienden a unos u$s 25.000 millones.
Las tasas que deberían pagar los títulos argentinos reflejan el deterioro de las condiciones de financiamiento. El GD35 rinde cerca de 12,6% en Nueva York y el AO29 alrededor de 13,3% contra MEP. Con esos niveles, una nueva emisión voluntaria de deuda en los mercados internacionales quedó descartada hasta fin de año.
La oportunidad de julio que el Gobierno dejó pasar
El contraste con julio expone el costo de haber esperado una mayor compresión del riesgo país. Cuando el indicador había tocado los 402 puntos, el equipo económico decidió no salir a emitir deuda.
Caputo consideraba demasiado caro financiarse a tasas de entre 8,5% y 9%, aun cuando la Argentina mostraba superávit financiero. La estrategia oficial consistía en esperar una mejora adicional de las condiciones de mercado para conseguir financiamiento más barato.
La evolución posterior fue en sentido contrario: el riesgo país más que se duplicó y las tasas exigidas por los inversores aumentaron. La comparación vuelve a poner bajo presión aquella decisión, mientras el FMI, que cerró a nivel técnico la tercera revisión del programa, reclama que la Argentina prepare su regreso a los mercados internacionales.
Bonos y acciones profundizan las pérdidas
La suba del riesgo país tiene un correlato directo en las cotizaciones. Los bonos en dólares de mayor duración concentran las pérdidas de la jornada. El GD46D cae 3,7%, el AE38D retrocede 3,4% y el AL35D pierde 2,1%.
La comparación anual muestra una mayor resistencia de los títulos cortos frente a los de vencimiento más largo. El AL29D todavía acumula una ganancia de 19,4% en el año, mientras que el AL41D registra una caída de 12,5%. La diferencia refleja la preferencia de los inversores por reducir exposición a los compromisos financieros más alejados.
Mercado Libre se desploma
Las acciones también operan en rojo. El Merval pierde 4,2% y se ubica en 84.502 puntos, equivalentes a unos US$50. En dólares, el índice acumula una baja de 28,6% en 2026.
Entre las principales caídas de la jornada aparecen YPF, con un retroceso de 5,9%, mientras que en el mes pierde 15,9%. En el acumulado anual, Supervielle cae 47,5%, Edenor 49,9% y Galicia 38,4%.
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Entre los ADR, Mercado Libre se desploma 13,7%, aunque su baja responde también a factores propios de la compañía. La firma presentó ingresos por u$s 10.750 millones, un crecimiento interanual de 45%, pero informó un margen operativo de 6,3%, afectado por los costos de los envíos gratuitos y la logística. Tenaris, en cambio, sube 2,4%.
El dólar oficial se mantiene en $1570 para la venta en el Banco Nación. El blue opera a $1550, el MEP a $1584,42 y el contado con liquidación a $1680,52. Por ahora, la tensión financiera no se traduce en un salto de la cotización oficial, aunque el encarecimiento del financiamiento soberano marca un deterioro de las expectativas.
En el mercado de pesos también hubo movimientos significativos. El miércoles, los bonos CER y duales largos subieron hasta 4,3%, con un volumen superior a los $3 billones, frente a un promedio habitual de alrededor de $1 billón. Operadores atribuyeron parte de ese movimiento a compras oficiales por unos $2 billones, aunque no hubo confirmación.
La caución, por su parte, bajó desde niveles superiores al 30% hasta ubicarse cerca del 22%, antes de una licitación del Tesoro con vencimientos por unos $40 billones.
Qué puede pasar en las próximas ruedas
La evolución del riesgo país dependerá de la reacción de los mercados internacionales, las señales políticas desde Estados Unidos y la capacidad del Gobierno argentino para despejar las dudas sobre el financiamiento de los próximos vencimientos.
El calendario local agrega un factor de atención. Este viernes no habrá actividad bancaria por el Día del Trabajador Bancario. Luego, el lunes 9 y el martes 10 serán feriados por la visita del papa León XIV. Los mercados tendrán actividad restringida el viernes 6 y el miércoles 11.
En ese contexto, el REM de octubre, que se conoció este jueves, suma una nueva referencia para evaluar las expectativas económicas. La atención estará puesta en si el indicador logra estabilizarse después de haber superado los 900 puntos o si la presión vendedora continúa durante las próximas jornadas.
La rueda sigue abierta. El riesgo país ya duplicó el piso de julio y la Argentina enfrenta un escenario de mayor costo de financiamiento, reservas insuficientes y dudas políticas. El cierre de este jueves permitirá medir hasta dónde llegó la corrección.