Inteligencia artificial: bancos y tecnológicas, ganadores de la salida de Anthropic a la Bolsa
Imagen generada con IA
Tras meses de especulaciones, Anthropic presentó el formulario S-1 y cotizará en el Nasdaq Global Select Market con el símbolo ANT. El prospecto no dice cuántas acciones venderá ni a qué precio. Según The Wall Street Journal, el gigante de la inteligencia artificial, valuado entre u$s 1,5 y 2 billones, podría recaudar u$s 100.000 millones o más.
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Su crecimiento es astronómico. En mayo, durante su última ronda privada de inversiones, la empresa valía u$s 965.000 millones. Cinco meses después, los mercados valúan la empresa en hasta el doble.
Los beneficiados en esta carrera de la IA serán los que cantaron primero: los fondos de inversión que acompañaron a la empresa en sus inicios, los fabricantes de chips, proveedores de capacidad de cómputo y, en especial, los grandes bancos como Goldman Sachs y Morgan Stanley.
En el escenario más rápido, la respuesta se revelará antes de Acción de Gracias, durante la semana del 16 de noviembre. El plan B es fin de año.
La pelea de los bancos por la OPI de Anthropic
Los grandes ganadores de esta salida a bolsa serán los bancos que protagonizan una disputa por liderar las operaciones de empresas de inteligencia artificial. Goldman Sachs figura como banco líder, el puesto de mayor prestigio en Wall Street, mientras que Morgan Stanley será el agente de estabilización, encargado de sostener el precio de la acción durante los primeros días de cotización.
Son los mismos roles que tuvieron en la OPI de SpaceX, que en junio recaudó u$s 86.200 millones. En esa operación, cada uno se llevó u$s 100 millones en comisiones. Otros 20 bancos, entre ellos J.P. Morgan, Citigroup y Bank of America, colocarán las acciones. El premio no son solo las comisiones, sino también la posibilidad de captar a los nuevos millonarios que deja la operación.
El pasado martes, Bloomberg agregó un dato: Anthropic eligió a J.P. Morgan para liderar la venta a pequeños inversores en Estados Unidos, que se quedarían con entre el 15% y el 20% de las acciones. Jamie Dimon, ceo del banco, participaría de la campaña. Es el mismo papel que J.P. Morgan tuvo con SpaceX, en el que los particulares pidieron más de u$s 100.000 millones en acciones.
Entre quienes se beneficiaron están los que apostaron temprano: Jaan Tallinn, cofundador de Skype, que en 2021 encabezó la primera ronda de u$s 124 millones y el ex ceo de GoogleEric Schmidt. Después llegaron Amazon, Google, el fondo soberano de Singapur GIC y fondos de capital de riesgo como Spark Capital, Lightspeed y Sequoia.
También ganan los fabricantes de chips y las neoclouds, empresas que alquilan capacidad de cómputo. AMD subió 5,4% el martes y Broadcom, 4%.
Según cálculos de analistas sobre el prospecto S-1, Anthropic comprometió más de u$s 600.000 millones en contratos y compromisos de cómputo con Amazon, Google, Microsoft, SpaceX, Broadcom y otros proveedores. The Wall Street Journal calcula que los acuerdos ya firmados superan los u$s 475.000 millones y que el gasto potencial total, incluidos alquileres y compromisos adicionales, puede superar los u$s 750.000 millones.
La magnitud de esos compromisos refleja la escala de la infraestructura que necesita el negocio. La cifra de u$s 600.000 millones equivale a 37 veces lo que facturó en el primer semestre.
Anthropic: ingresos récord y ausencias de datos
Los ingresos del primer semestre de 2026 llegaron a u$s 16.300 millones, frente a los u$s 1160 millones de un año antes. En ese período, la empresa declaró una pérdida neta de u$s 80.700 millones.
Sin embargo, esa pérdida es casi toda contable, dado que u$s 72.400 millones corresponden a la revaluación de pagarés convertibles, derivados e instrumentos conocidos como SAFEs. Se trata de mecanismos de financiación que pueden transformarse en acciones, varios de ellos en manos de Amazon. El efecto de una suba en la valuación de Anthropic sobre esos instrumentos depende de sus condiciones y del tratamiento contable aplicado.
La pérdida operativa del semestre fue de apenas u$s 693 millones. En el segundo trimestre, la empresa ya tuvo una ganancia operativa de u$s 974 millones. El gasto en cómputo e infraestructura del segundo trimestre fue de u$s 5600 millones; en todo el semestre superó los u$s 8900 millones.
Al 30 de junio tenía u$s 112.400 millones en efectivo y otros u$s 19.300 millones en inversiones de corto plazo. Entre las empresas no financieras de Estados Unidos, solo Berkshire Hathaway y Alphabet tienen más caja, según las cifras citadas en el borrador.
Lo más relevante de los números detallados es el dato de que el negocio depende de las empresas que usan Claude. Más de 11.900 clientes le pagan más de u$s 100.000 al año; unos 1900, más de u$s 1 millón; y unos 250, más de u$s 10 millones.
El prospecto no incluye el balance del tercer trimestre, que cerró el 30 de septiembre. Sin embargo, según Fortune, la empresa ya les mostró esos números a sus inversores actuales durante una jornada del 14 de octubre. En redes, críticos sostienen que los dejó afuera porque no son tan favorables. De todos modos, la SEC la obligará a actualizar esta información en su salida a la bolsa.
También faltan los términos de los alquileres de centros de datos. El S-1 dice que la capacidad de cómputo es su mayor costo operativo. Los contratos son de "tomar o pagar": se pagan aunque la capacidad no se use. El dilema al que se enfrenta la empresa es qué ocurrirá si la demanda no acompaña y la compañía debe afrontar esos compromisos sin ingresos suficientes.
Carta de una IA a los fundadores y 93 páginas de riesgos
Como es tradición en Anthropic, el S-1 vino con una carta de los fundadores a los futuros accionistas y 93 páginas de riesgos. Se pueden ordenar en cuatro categorías: el mal uso, como diseñar armas biológicas o ejecutar ciberataques; la pérdida del control humano; el abuso autoritario, como crear estados de vigilancia; y la perturbación económica.
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La empresa advierte que sus modelos pueden comportarse de maneras "desalineadas" y realizar "acciones perjudiciales que ningún usuario o tercero haya ordenado". Si algo sale mal, la responsabilidad podría exceder la cobertura de su seguro.
Hay un riesgo más terrenal. El prospecto recuerda que, en febrero, el presidente Donald Trump ordenó a las agencias federales dejar de usar sus modelos y que el Departamento de Defensa la catalogó como un riesgo para la cadena de suministro. Esas restricciones se levantaron, pero la empresa advierte que podrían repetirse.
Quién controla Anthropic después de la OPI
La letra chica más inquietante es que Anthropic dice que sus salvaguardas posteriores a la salida a bolsa pueden modificarse. Para el profesor Kevin Frazier, que lo analizó en Transformer, eso "pone en entredicho la eficacia" de su fideicomiso de beneficio a largo plazo (LTBT, por sus siglas en inglés) y, por extensión, la fidelidad de la empresa a su misión de seguridad.
El LTBT es un organismo independiente, con fideicomisarios sin participación económica, que elige a la mayoría del directorio. Su tarea es evitar que la empresa abandone su misión bajo la presión del mercado.
A eso se suma otra particularidad. Mediante una única acción especial, sus siete cofundadores conservarán el 50,1% de los votos: Dario Amodei, Daniela Amodei, Jared Kaplan, Jack Clark, Tom Brown, Chris Olah y Sam McCandlish. Los accionistas que compren en la bolsa pondrán el dinero, pero no tendrán la última palabra.
Al comenzar la semana, la reacción de los mercados fue inmediata. El Nasdaq subió 0,8% el lunes y 1,2% el martes. En Asia, el Kospi coreano saltó 3,1% y el Nikkei japonés, 1,7%. Las bolsas chinas no acompañaron.
El entusiasmo duró poco. El jueves, la caída de Alphabet y el mayor robo cripto de la historia, u$s 6300 millones a Binance, hundieron a las tecnológicas. La salida de Anthropic quedó convertida en la prueba de fuego para el negocio de la IA.
La salida de Anthropic no solo va a poner precio a una empresa sino que también será el termómetro para saber si el mercado está dispuesto a financiar, con dinero de ahorristas, una infraestructura de cómputo que se paga durante décadas.
OpenAI, a todo esto, aceleró una ronda de u$s 30.000 millones para cerrarla antes de que Anthropic toque la campana, según informó Reuters. ¿Alcanzará esta OPI para despertar un mercado que venía frenado o termina de inflar la burbuja?