El Fondo Monetario Internacional (FMI) volvió a elogiar la disciplina fiscal de Javier Milei, pero recortó sus previsiones de crecimiento para Argentina. En su informe de Perspectivas Económicas Mundiales, el organismo bajó del 3,5% al 2,1% la expansión esperada para 2026, un ajuste de 1,4 puntos porcentuales. Además, elevó la inflación promedio proyectada al 32,5%.
La contradicción atraviesa al programa económico, ya que mientras el organismo que exige equilibrio fiscal y celebra el ajuste, también anticipa que la economía crecerá bastante menos de lo previsto. Así, ubica al PBI (Producto Bruto Interno) de la Argentina por debajo del promedio previsto para América Latina y el Caribe (2,3%) y muy por detrás de la proyección para la economía mundial (3,1%).
La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, destacó la gestión económica del ministro Toto Caputo y del presidente del Banco Central, Santiago Bausili, mientras ambas partes negocian la tercera revisión del programa financiero vigente para destrabar un desembolso de u$s 860 millones.
El elogio de Georgieva y los números del Fondo
“Damos la bienvenida a las mejoras en los fundamentos económicos y la resiliencia, anclados en la disciplina fiscal mientras muchos países luchan con altos déficits”, publicó Georgieva después de reunirse con Caputo y Bausili.
Por su parte, Caputo devolvió la cortesía manifestando que "Kristalina fue muy elogiosa en particular de la disciplina fiscal, a la que calificó como ejemplar en el mundo, a pesar de los shocks globales".
Las felicitaciones por el ordenamiento de las cuentas públicas contrastan con la desaceleración proyectada por los técnicos. El ministro, en tanto, busca mostrar el respaldo del organismo, centrado en el superávit fiscal y la estabilización macroeconómica.
No obstante, el informe semestral del FMI puso un límite a ese reconocimiento. La proyección de crecimiento argentino cayó del 3,5% al 2,1% para 2026. Hace un año, el organismo esperaba una expansión del 4%. Para 2027 también ajustó sus números, porque redujo la previsión del 4% al 3,5% del PBI.
La revisión deja a la Argentina por debajo del crecimiento mundial, estimado en el 3,1%, y del promedio de América Latina y el Caribe, proyectado en el 2,3%. El organismo elevó, además, su previsión de inflación promedio anual para el país del 30,4% al 32,5% en 2026.
El ajuste que no es crecimiento
El economista Christian Buteler puso el foco en la diferencia entre las perspectivas globales y las locales. “El FMI elevó la proyección de crecimiento para el mundo del 3% previo al 3,1%, mientras tanto bajó la de Argentina del 3,5% al 2,1%”, y advirtió: “Creo que sigue siendo una proyección optimista para la economía local”.
El recorte argentino contrasta con la mejora de las previsiones mundiales. Mientras el Fondo espera una expansión global del 3,1% este año, la economía local sigue generando sospechas y queda también por detrás de varios países de la región. Perú crecería un 3%; Brasil y Colombia, un 2,2%; México, un 1,5%, y Chile, un 0,6%.
El diagnóstico del organismo apunta a "una demanda interna débil y a condiciones financieras restrictivas". En palabras del informe, "los hogares y las empresas enfrentan dificultades para sostener el gasto y la inversión en un escenario de crédito caro y menor dinamismo de la actividad" global.
En tanto, la caída mensual del 2,9% de la actividad económica local en julio ya había expuesto las dificultades de la recuperación. Mientras la energía y la minería siguen impulsado exportaciones, la industria, el comercio y la construcción —sectores relevantes para el empleo— están condicionados por el estancamiento de la economía doméstica.
Una recuperación que se posterga
El recorte del organismo multilateral, aun reduciendo las estimaciones previas, mantiene un sesgo optimista frente a los pronósticos del mercado interno. Espera que la actividad argentina recupere ritmo en 2027, con un crecimiento del 3,5%. También estima que la inflación promedio anual bajará al 21,2%. Aun así, sus previsiones siguen por encima de las expectativas del mercado: el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central ubica el crecimiento en el 1,5% para 2026 y en el 3% para 2027.
El organismo también proyecta un superávit de cuenta corriente equivalente al 0,6% del PBI para ambos años, después del déficit del 1,1% registrado en 2025. En materia laboral, prevé una tasa de desempleo del 7,6% en 2026 y del 7,1% en 2027.
Entre los factores externos favorables aparece el precio del petróleo, que el Fondo estima en u$s 96 por barril para 2026 y u$s 87 para 2027. Ese escenario podría beneficiar las exportaciones energéticas de Vaca Muerta, aunque los mayores precios también encarecen insumos y costos para distintos sectores productivos.
Mientras tanto, las tasas internacionales elevadas, el financiamiento más caro y la incertidumbre geopolítica amenazan con limitar la recuperación en el año electoral. Asimismo, Brasil, principal socio comercial argentino, desaceleraría del 2,2% en 2026 al 1,9% en 2027.