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Insfrán logró ubicar a Basterra como ministro. Rovira y Uñac consiguieron lugares en dos secretarías clave. El organigrama sigue en pleno reparto. Negociaciones con Bordet y Manzur para colar nombres.
Por 12/12/2019 19:47

Ya con los ministros confirmados en sus respectivas carteras, la Casa Rosada negocia con los diferentes sectores del Frente de Todos el armado completo del organigrama de gobierno, donde se empiezan a anotar funcionarios de segundas y terceras líneas que responden a los gobernadores que apoyaron a Alberto Fernández en su campaña.

Antes de asumir como presidente, Fernández ya había confirmado la presencia de representantes de las provincias en la plana mayor de su gabinete. El viernes 6, en sus oficinas de Puerto Madero anunció que el Ministerio de Agricultura quedaría en manos de Luis Basterra, hasta entonces diputado nacional del Frente para la Victoria. Basterra es hombre de confianza del gobernador de Formosa, Gildo Insfrán, uno de los más cercanos a Cristina Fernández de Kirchner y el único de los mandatarios provinciales que logró ubicar a uno de los suyos como ministro.

Además de la presentación de Basterra, el Presidente confirmó ese mismo día el nombramiento del misionero Sergio Lanziani al frente de la Secretaría de Energía y del sanjuanino Alberto Hensel en Minería. Los dos dependerán del ministro de Producción, Matías Kulfas.  

Lanziani era hasta entonces ministro de Energía de Misiones y su desembarco en el gabinete fue una negociación del Presidente con el caudillo provincial Carlos Rovira, ex gobernador y conductor del Frente Renovador de la Concordia y jefe político del flamante titular de la cartera nacional. Lanziani cuenta, además, con el aval de la vicepresidenta, con quien se reunió antes de ser nombrado como secretario.

El nombramiento de Hensel en Energía fue también un reconocimiento al aporte de las provincias al triunfo nacional. El sanjuanino era parte del gabinete del gobernador Sergio Uñac, uno de los mandatarios provinciales más cercanos a Fernández. El Presidente había estado con Hensel en San Juan el 1 de octubre, cuando confirmó que su gobierno impulsaría la actividad minera. Ese día, Fernández elogió el modelo minero sanjuanino, en particular en lo que atañe al control de las empresas.

 

 

Una vez concretado el traspaso, ya con los pies en la Rosada, el Gobierno se abocó a llenar los múltiples casilleros que faltan. En las negociaciones, que todavía se cocinan en los despachos de Balcarce 50, prima el criterio del reparto entre los diferentes espacios que conforman el Frente de Todos: el cristinismo, encarnado principalmente en La Cámpora, el massismo y el peronismo tradicional, ligado a los gobernadores.

Mientras los ministros definen sus equipos y se familiarizan con sus nuevos despachos, las negociaciones de los mandatarios provinciales siguen sobre la mesa. El tucumano Juan Manzur, que estuvo el miércoles en la Casa Rosada con el ministro del Interior Eduardo “Wado” de Pedro, busca ubicar a dos de los suyos al frente del Plan Belgrano, que hasta ahora dependía de Jefatura de Gabinete pero podría pasar a la órbita de Obras Públicas, que conduce Gabriel Katopodis. Según pudo saber Letra P, también pidió por un lugar en el INTA. Además, Manzur ya se aseguró a Jorge Neme al frente de Secretaria de Relaciones Económicas Internacionales y Agencia de Inversiones que depende de Cancillería. Neme es amigo personal del canciller Felipe Solá.

 

 

Gustavo Bordet habló por los suyos el miércoles con el Presidente, que viajó hasta Entre Ríos para acompañarlo en su jura como gobernador. El entrerriano apuesta por “lugares importantes en las segundas líneas del Gobierno” y pidió, además, quedarse con los cargos nacionales en la provincia, además de algunos lugares en organismos binacionales con Uruguay. Junto con el santafesino Omar Perotti y Uñac, Bordet forma parte del grupo de gobernadores más cercano al Presidente.

 

 

En tanto, el chaqueño Jorge Capitanich también consiguió un lugar estratégico. Ubicará en la Subsecretaría de Asuntos Parlamentarios y Gestión Política a Sebastián Benítez Molas, ex secretario de Cultura y Desarrollo Social del Municipio de Resistencia y dirigente de su máxima confianza que será sus ojos en el Gobierno nacional.  

El organigrama todavía está en confección y la Casa Rosada, en pleno movimiento.