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La Rosada no interviene y es dramático el cierre del debate por el aborto

Las diputadas que impulsan el proyecto aseguraron que el conteo previo está "parejo" y pidieron al Presidente que baje una orden concreta al oficialismo si quiere que la ley salga.
Las diputadas que impulsan el proyecto aseguraron que el conteo previo está "parejo" y pidieron al Presidente que baje una orden concreta al oficialismo si quiere que la ley salga.
Por 14/06/2018 8:26

Cuando faltan dos horas para que la Cámara de Diputados defina el destino de la ley de interrupción voluntaria del embarazo, las diputadas que impulsan el proyecto le pidieron al presidente Mauricio Macri que "se despierte" y mande una orden concreta al bloque oficialista, si tiene voluntad real de que la iniciativa se apruebe, y denunciaron operaciones dentro del Congreso para frenar votos positivos. El Gobierno no da señales y la votación podría perderse por un voto.  

"Vamos a seguir peleando para que este proyecto sea ley, a seguir ganando los votos en el recinto", dijo la diputada Victoria Donda, pasadas las 7.30 de la mañana del jueves, cuando el debate ya llevaba casi 20 horas. Para ese momento, el Ejecutivo no había enviado ninguna orden concreta a sus representantes en el Congreso. El legislador fueguino Carlos Roma (PRO), que estaba contabilizado entre quienes podían votar en contra, sembraba dudas sobre su postura, y las diputadas le pedían el Ejecutivo ayuda para que la ley salga.  

 

 

Pocos minutos antes, el presidente de la Cámara, Emilio Monzó, se había reunido con las principales impulsoras de la ley y les había comunicado que no tenía ninguna orden concreta de la Casa Rosada. La ley quedaba a merced de lo que sucediera en el recinto y de la construcción que lograran los propios legisladores. El interbloque Cambiemos ya estaba abiertamente partido en dos

"Esto se nos fue a todos de las manos. Nosotros nunca imaginamos que íbamos a tener este apoyo, que íbamos a lograr esta enorme movilización social. Que el Gobierno mire lo que está pasando en la calle. Que se despierte y vea lo que pasa con las chicas que se están manifestando. Que tome posición", decía la diputada Cecilia Moreau.

Al igual que varias de sus colegas, la legisladora del Frente Renovador denunciaba presiones de dirigentes de Cambiemos a sus diputados para que rechacen el proyecto. "A espaldas de Monzó, el diputado Nicolás Massot estuvo prometiendo pasajes y contratos a los diputados para que voten en contra", dijo ante Letra P.  

"El Gobierno tiene que actuar", pidió la radical Brenda Austin. Su compañera de bancada Karina Banfi pidió al Presidente que dé "una respuesta clara a la gente que está afuera". A poco tiempo del cierre, el destino de la ley depende de la voluntad de la Rosada. 

La Rosada no interviene y es dramático el cierre del debate por el aborto

Las diputadas que impulsan el proyecto aseguraron que el conteo previo está "parejo" y pidieron al Presidente que baje una orden concreta al oficialismo si quiere que la ley salga. 

Cuando faltan dos horas para que la Cámara de Diputados defina el destino de la ley de interrupción voluntaria del embarazo, las diputadas que impulsan el proyecto le pidieron al presidente Mauricio Macri que "se despierte" y mande una orden concreta al bloque oficialista, si tiene voluntad real de que la iniciativa se apruebe, y denunciaron operaciones dentro del Congreso para frenar votos positivos. El Gobierno no da señales y la votación podría perderse por un voto.  

"Vamos a seguir peleando para que este proyecto sea ley, a seguir ganando los votos en el recinto", dijo la diputada Victoria Donda, pasadas las 7.30 de la mañana del jueves, cuando el debate ya llevaba casi 20 horas. Para ese momento, el Ejecutivo no había enviado ninguna orden concreta a sus representantes en el Congreso. El legislador fueguino Carlos Roma (PRO), que estaba contabilizado entre quienes podían votar en contra, sembraba dudas sobre su postura, y las diputadas le pedían el Ejecutivo ayuda para que la ley salga.  

 

 

Pocos minutos antes, el presidente de la Cámara, Emilio Monzó, se había reunido con las principales impulsoras de la ley y les había comunicado que no tenía ninguna orden concreta de la Casa Rosada. La ley quedaba a merced de lo que sucediera en el recinto y de la construcción que lograran los propios legisladores. El interbloque Cambiemos ya estaba abiertamente partido en dos

"Esto se nos fue a todos de las manos. Nosotros nunca imaginamos que íbamos a tener este apoyo, que íbamos a lograr esta enorme movilización social. Que el Gobierno mire lo que está pasando en la calle. Que se despierte y vea lo que pasa con las chicas que se están manifestando. Que tome posición", decía la diputada Cecilia Moreau.

Al igual que varias de sus colegas, la legisladora del Frente Renovador denunciaba presiones de dirigentes de Cambiemos a sus diputados para que rechacen el proyecto. "A espaldas de Monzó, el diputado Nicolás Massot estuvo prometiendo pasajes y contratos a los diputados para que voten en contra", dijo ante Letra P.  

"El Gobierno tiene que actuar", pidió la radical Brenda Austin. Su compañera de bancada Karina Banfi pidió al Presidente que dé "una respuesta clara a la gente que está afuera". A poco tiempo del cierre, el destino de la ley depende de la voluntad de la Rosada.