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El lobby: quiénes buscan y cuentan los votos a favor y en contra del aborto legal

Mujeres de distintas bancadas trabajan codo a codo para sumar voluntades. Las aliadas que se sumaron a las primeras firmantes y los más activos en la campaña para que la ley no salga.
Por 12/06/2018 15:05

La presentación por séptima vez del proyecto de interrupción voluntaria del embarazo mostró el apoyo plural de los bloques y puso al frente de la campaña dentro del Congreso a las primeras cuatro firmantes, Victoria Donda (Libres del Sur), Romina del Plá (Frente de Izquierda), Mónica Macha (Frente para la Victoria) y Brenda Austin (UCR). Con el correr del debate, se sumaron otras diputadas de diferentes bancadas. Quienes se oponen a la aprobación del proyecto también se organizaron. Legisladores de diferentes espacios, como Daniela Castro (Frente para la Victoria), Nicolás Massot (PRO), Vanesa Massetani (Frente Renovador), Juan Brugge (Córdoba Federal) y Martín Hernández (UCR), se unieron de manera transversal para tratar de frenar el proyecto.

A las primeras firmantes se incorporaron rápidamente otras protagonistas del debate. Mayra Mendoza (FpV), Cecilia Moreau (Frente Renovador), Carla Carrizo (Evolución), Alejandra Martínez y Karina Banfi (UCR), Araceli Ferreyra y Lucila de Ponti (Movimiento Evita), Carolina Moisés (Bloque Justicialista) y Silvia Lospennato (PRO) dejaron de lado las diferencias partidarias y se unieron para salir a la caza de los votos dentro de cada uno de sus bloques. Desde afuera del Congreso empezó a trabajar Malena Galmarini, que participó de todas las reuniones con las legisladoras.

 

 

Entre los hombres, los diputados Eduardo "Bali" Bucca (Bloque Justicialista), Facundo Suárez Lastra (UCR) y Sergio Wisky y Daniel Lipovetzky (PRO), éste último, el encargado de llevar adelante el debate, también pusieron sus esfuerzos para convencer a miembros de sus bancadas. El radical fue parte del video que grabaron históricos dirigentes del partido, como Jesús Rodríguez, Ricardo Gil Lavedra, Ricardo Alfonsín y Ernesto Sanz a favor del proyecto.

 

 

El trabajo fue mancomunado. Entre grupos de Whatsapp, caminata incansable por los despachos del Palacio y los anexos de la Cámara, reuniones nocturnas, el acompañamiento de las referentes de la Campaña Nacional por el Aborto Seguro Legal y Gratuito, ayuda de referentes de otros ámbitos, como médicos, figuras públicas como actrices, conductores y periodistas, fatigaron teléfonos y golpearon puertas para sumar adhesiones. 

Aquellos diputados que se oponen al proyecto también se organizaron y designaron operadores destinados a contar los votos en contra. La sanjuanina Castro llevó la voz de José Luis Gioja (FpV) a los diputados del peronismo que aún estaban indecisos. En su tarea, cruzó datos con el cordobés Brugge, la massista Massetani y el macrista Massot. La santafesina del Frente Renovador fue una de las que trabajó para lograr que su compañero de bancada y comprovinciano Alejandro Grandinetti se pronunciara en contra.

En el oficialismo, Massot sumó en su trabajo a la presidenta de la Comisión de Salud, Carmen Polledo, muy cercana al presidente Mauricio Macri, y a Cornelia Schmidt Liermannn. Entre sus socios radicales, los más activos para tratar de contrarrestar el apoyo mayoritario al proyecto dentro del bloque fueron los formoseños Hernández y Mario Arce y la jujeña Gabriela Burgos (presidenta de la Comisión de Legislación Penal). Arce debió bajar el perfil cuando se conoció una denuncia que hizo la artista plástica María Eugenia Suárez, quien relató que el diputado, que fue su pareja durante su época universitaria, la obligó a practicarse un aborto a fines de los años `90. El diputado desmintió la acusación en diálogo con La Nación.


 

 

Los diputados que están en contra del proyecto también tuvieron apoyo externo. Además de los grupos denominados "pro-vida", la Iglesia mandó a varios de sus representantes a tocar la puerta de los despachos. En algunos casos, el intento de persuasión fue público. El obispo de Tucumán, Carlos Sánchez, interpeló directamente a los diputados de su provincia durante el Tedeum del 25 de mayo y los llamó a "votar por la vida".

El lobby: quiénes buscan y cuentan los votos a favor y en contra del aborto legal

Mujeres de distintas bancadas trabajan codo a codo para sumar voluntades. Las aliadas que se sumaron a las primeras firmantes y los más activos en la campaña para que la ley no salga.

La presentación por séptima vez del proyecto de interrupción voluntaria del embarazo mostró el apoyo plural de los bloques y puso al frente de la campaña dentro del Congreso a las primeras cuatro firmantes, Victoria Donda (Libres del Sur), Romina del Plá (Frente de Izquierda), Mónica Macha (Frente para la Victoria) y Brenda Austin (UCR). Con el correr del debate, se sumaron otras diputadas de diferentes bancadas. Quienes se oponen a la aprobación del proyecto también se organizaron. Legisladores de diferentes espacios, como Daniela Castro (Frente para la Victoria), Nicolás Massot (PRO), Vanesa Massetani (Frente Renovador), Juan Brugge (Córdoba Federal) y Martín Hernández (UCR), se unieron de manera transversal para tratar de frenar el proyecto.

A las primeras firmantes se incorporaron rápidamente otras protagonistas del debate. Mayra Mendoza (FpV), Cecilia Moreau (Frente Renovador), Carla Carrizo (Evolución), Alejandra Martínez y Karina Banfi (UCR), Araceli Ferreyra y Lucila de Ponti (Movimiento Evita), Carolina Moisés (Bloque Justicialista) y Silvia Lospennato (PRO) dejaron de lado las diferencias partidarias y se unieron para salir a la caza de los votos dentro de cada uno de sus bloques. Desde afuera del Congreso empezó a trabajar Malena Galmarini, que participó de todas las reuniones con las legisladoras.

 

 

Entre los hombres, los diputados Eduardo "Bali" Bucca (Bloque Justicialista), Facundo Suárez Lastra (UCR) y Sergio Wisky y Daniel Lipovetzky (PRO), éste último, el encargado de llevar adelante el debate, también pusieron sus esfuerzos para convencer a miembros de sus bancadas. El radical fue parte del video que grabaron históricos dirigentes del partido, como Jesús Rodríguez, Ricardo Gil Lavedra, Ricardo Alfonsín y Ernesto Sanz a favor del proyecto.

 

 

El trabajo fue mancomunado. Entre grupos de Whatsapp, caminata incansable por los despachos del Palacio y los anexos de la Cámara, reuniones nocturnas, el acompañamiento de las referentes de la Campaña Nacional por el Aborto Seguro Legal y Gratuito, ayuda de referentes de otros ámbitos, como médicos, figuras públicas como actrices, conductores y periodistas, fatigaron teléfonos y golpearon puertas para sumar adhesiones. 

Aquellos diputados que se oponen al proyecto también se organizaron y designaron operadores destinados a contar los votos en contra. La sanjuanina Castro llevó la voz de José Luis Gioja (FpV) a los diputados del peronismo que aún estaban indecisos. En su tarea, cruzó datos con el cordobés Brugge, la massista Massetani y el macrista Massot. La santafesina del Frente Renovador fue una de las que trabajó para lograr que su compañero de bancada y comprovinciano Alejandro Grandinetti se pronunciara en contra.

En el oficialismo, Massot sumó en su trabajo a la presidenta de la Comisión de Salud, Carmen Polledo, muy cercana al presidente Mauricio Macri, y a Cornelia Schmidt Liermannn. Entre sus socios radicales, los más activos para tratar de contrarrestar el apoyo mayoritario al proyecto dentro del bloque fueron los formoseños Hernández y Mario Arce y la jujeña Gabriela Burgos (presidenta de la Comisión de Legislación Penal). Arce debió bajar el perfil cuando se conoció una denuncia que hizo la artista plástica María Eugenia Suárez, quien relató que el diputado, que fue su pareja durante su época universitaria, la obligó a practicarse un aborto a fines de los años `90. El diputado desmintió la acusación en diálogo con La Nación.


 

 

Los diputados que están en contra del proyecto también tuvieron apoyo externo. Además de los grupos denominados "pro-vida", la Iglesia mandó a varios de sus representantes a tocar la puerta de los despachos. En algunos casos, el intento de persuasión fue público. El obispo de Tucumán, Carlos Sánchez, interpeló directamente a los diputados de su provincia durante el Tedeum del 25 de mayo y los llamó a "votar por la vida".