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Luego de abandonar el massismo y apoyar al FpV en la elección presidencial, ahora teje su reposicionamiento junto al titular del puerto de Bahía Blanca, un viejo aliado que juega en el macrismo.
Redacción 12/06/2018 15:39

Después de pegar el portazo al Frente Renovador sin ahorrar críticas a Sergio Massa, el dirigente peronista, Dámaso Larraburu, desapareció de la escena política de Bahía Blanca. En las últimas horas, una fotografía junto a un dirigente cercano al ministro de Transporte nacional, Guillermo Dietrich, lo reposicionó en la agenda del debate local y reflotó su rol de conductor en las sombras.

La última jugada política de Dámaso golpeó duramente el armado massista de la Sexta Sección. En 2015, tras las PASO y con poco menos del 10% de los votos, bajó su candidatura a intendente por Unidos por Una Nueva Alternativa, argumentando su decisión a la polarización entre el entonces candidato de Cambiemos, el periodista y actual jefe comunal, Héctor Gay, y el diputado provincial randazzista Marcelo Feliú. En su salida, no sólo anticipó que respaldaría al Frente para la Victoria sino que repartió críticas tanto para Sergio Massa como para el intendente Gustavo Bevilacqua, ex delfín político.

Con el triunfo arrollador de Cambiemos, su presencia se esfumó de la escena política hasta que Miguel Donadío fue designado titular del Puerto de Bahía Blanca. Cercano al ministro de Transporte Guillermo Dietrich, es un viejo socio político de Larraburu cuando ambos reportaban a Sergio Massa.

Donadío, alejado del equipo de Cambiemos que conduce el municipio de Bahía Blanca, en 2007 fue el primer candidato macrista en el distrito más importante de la sexta sección. Estuvo bajo ese paraguas hasta que, con el massismo en alza, se cruzó de vereda y comenzó a responder a Dámaso Larraburu.

 

 

La designación de Donadío al frente de puerto fue, entonces, una suerte de resurrección para Larraburu. Conocedores de los entretelones políticos de Bahía Blanca aseguran que, como en tiempos en que Gustavo Bevilacqua gestionaba el municipio, el Consorcio de Gestión portuario está conducido en las sombras por el armador peronista.

La persistencia de aquel vínculo político fue desenmascarada con la difusión de una imagen futbolera. Una fotografía entre autoridades del club Olimpo en un café de Bahía Blanca dejó al descubierto, en segundo plano, una reunión entre Larraburu y el presidente del Consorcio del Puerto.

De cara al evento electoral del próximo año, no son pocos los que coinciden en el objetivo de esa instantánea: delinear una nueva estrategia electoral del peronismo para batallarle al oficialismo la conducción del municipio. Para la gesta ya hay dos anotados: un ex candidato massista que llamó a votar por Daniel Scioli y un referente de Cambiemos distanciado de la gestión de Héctor Gay.

Tras el golpe electoral del 2015, Larraburu busca rearmar el peronismo bahiense

Luego de abandonar el massismo y apoyar al FpV en la elección presidencial, ahora teje su reposicionamiento junto al titular del puerto de Bahía Blanca, un viejo aliado que juega en el macrismo.  

Después de pegar el portazo al Frente Renovador sin ahorrar críticas a Sergio Massa, el dirigente peronista, Dámaso Larraburu, desapareció de la escena política de Bahía Blanca. En las últimas horas, una fotografía junto a un dirigente cercano al ministro de Transporte nacional, Guillermo Dietrich, lo reposicionó en la agenda del debate local y reflotó su rol de conductor en las sombras.

La última jugada política de Dámaso golpeó duramente el armado massista de la Sexta Sección. En 2015, tras las PASO y con poco menos del 10% de los votos, bajó su candidatura a intendente por Unidos por Una Nueva Alternativa, argumentando su decisión a la polarización entre el entonces candidato de Cambiemos, el periodista y actual jefe comunal, Héctor Gay, y el diputado provincial randazzista Marcelo Feliú. En su salida, no sólo anticipó que respaldaría al Frente para la Victoria sino que repartió críticas tanto para Sergio Massa como para el intendente Gustavo Bevilacqua, ex delfín político.

Con el triunfo arrollador de Cambiemos, su presencia se esfumó de la escena política hasta que Miguel Donadío fue designado titular del Puerto de Bahía Blanca. Cercano al ministro de Transporte Guillermo Dietrich, es un viejo socio político de Larraburu cuando ambos reportaban a Sergio Massa.

Donadío, alejado del equipo de Cambiemos que conduce el municipio de Bahía Blanca, en 2007 fue el primer candidato macrista en el distrito más importante de la sexta sección. Estuvo bajo ese paraguas hasta que, con el massismo en alza, se cruzó de vereda y comenzó a responder a Dámaso Larraburu.

 

 

La designación de Donadío al frente de puerto fue, entonces, una suerte de resurrección para Larraburu. Conocedores de los entretelones políticos de Bahía Blanca aseguran que, como en tiempos en que Gustavo Bevilacqua gestionaba el municipio, el Consorcio de Gestión portuario está conducido en las sombras por el armador peronista.

La persistencia de aquel vínculo político fue desenmascarada con la difusión de una imagen futbolera. Una fotografía entre autoridades del club Olimpo en un café de Bahía Blanca dejó al descubierto, en segundo plano, una reunión entre Larraburu y el presidente del Consorcio del Puerto.

De cara al evento electoral del próximo año, no son pocos los que coinciden en el objetivo de esa instantánea: delinear una nueva estrategia electoral del peronismo para batallarle al oficialismo la conducción del municipio. Para la gesta ya hay dos anotados: un ex candidato massista que llamó a votar por Daniel Scioli y un referente de Cambiemos distanciado de la gestión de Héctor Gay.