X
La gobernadora anunció la concreción de una unidad penitenciaria en Campana para jóvenes entre 18 y 21 años. Había sido prometida para el primer semestre. Se inaugurará en 2019.
Redacción 12/06/2018 12:04

Este martes, la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, lanzó en Campana la realización de “una cárcel diferente” que alojará a 616 jóvenes varones entre 18 y 21 años con penas menores de hasta 5 años y en la que se enfocará a la reinserción social a través de talleres de oficios, educación, deportes y un centro permanente de tratamiento de adicciones. “Hay dos en el mundo: una en Alemania y otra en Estados Unidos”, ponderó la mandataria acerca de esta unidad que, prometió, se pondrá en funciones en enero de 2019, aunque, según lo había afirmado a Letra P a comienzos de este año el entonces interventor del Servicio Penitenciario Bonaerense, Juan José Baric, se pensaba inaugurar en el primer semestre de 2018.

Con plazos demorados, esta unidad largamente prometida e inyectada de fondos nacionales se construye en un contexto de hacinamiento de detenidos en cárceles y comisarías bonaerenses que admitió la propia gobernadora: “Hay una sobrepoblación que no empezó en nuestra gestión, lleva muchos años, pero tenemos que empezar a construir cárceles diferentes, que le den otra dignidad y tratamiento al detenido para poder garantizar mejor seguridad después”.
 


"Hace más de 20 años que en la Provincia no se construía una cárcel nueva y cuando pensamos en retomar este proyecto que estaba paralizado cuando llegamos al Gobierno, pensamos que tenía que ser un lugar distinto, no podía ser una cárcel más”, resaltó Vidal, en compañía del ministro de Justicia provincial, Gustavo Ferrari, y el intendente local, Sebastián Abella (PRO).

Al afirmar que “la política había decidido hace muchos años darle la espalda y no mirar las cárceles de la provincia”, la gobernadora apuntó a la herencia recibida: “Cuando llegamos no había ni siquiera candados, no había cámaras para controlar el ingreso y egreso y evitar fugas, no había medicamentos suficientes, la comida no llegaba a los internos. Eso nos impulsó a hacer la primera reforma del sistema penitenciario en democracia”.

Apuntando a tener “un plan de seguridad en serio”, Vidal remarcó que la decisión de construir una cárcel de este tipo “no sólo es una cuestión de respeto a los Derechos Humanos que tenemos que cumplir, sino también es darle la seguridad a los bonaerenses que parte de sus impuestos están destinados a reinsertar a estas personas para que no vuelvan a cometer un delito. De esto se trata”.
 


Así, afirmó que, aunque no cuentan con “estadísticas precisas”, su gobierno estima “que la mitad de las personas que ingresan en las cárceles de la provincia, vuelven a ingresar más tarde, y esto habla de un fracaso”. Y ahondó: “Si aquellos que cometen un delito, vuelven a cometerlo cuando salen, eso quiere decir que no estamos haciendo bien nuestro trabajo en el periodo que están detenidos”.

Tras ponderar la reforma del sistema penitenciario impulsada por su gestión, la mandataria provincial subrayó que la intención es “generar oportunidades desde el momento de la detención, que el tiempo que las personas que cometen delitos están detenidos en nuestras cárceles no sea tiempo perdido”.
 


De esta forma, remarcó que quienes se alojen esta nueva unidad a futuro tendrán que cumplir “con requisitos y compromisos”: “Va a ser obligatorio estudiar y aprender un oficio”, comentó para agregar –para marcar una diferencia implícita con lo que sucede en el sistema penitenciario bonaerense- que será “un lugar donde puedan vivir en condiciones de dignidad”.

“Elegimos que sea para jóvenes varones entre 18 y 21 años que hayan cometido sus primeros delitos. No violaciones, no asesinatos, no delitos graves de penas de muchos años, delitos de penas de hasta cinco años, primeros delitos: robo, encubrimiento. Sobre ellos queremos enfocarnos” para “evitar que sigan perfeccionándose en el delito” y darles “una segunda oportunidad porque son muy jóvenes”, recalcó Vidal para vaticinar que, con estas medidas, “seguramente va a bajar mucho el nivel de reincidencia”.

Con plazos demorados y admitiendo “sobrepoblación”, Vidal lanzó cárcel “modelo”

La gobernadora anunció la concreción de una unidad penitenciaria en Campana para jóvenes entre 18 y 21 años. Había sido prometida para el primer semestre. Se inaugurará en 2019.

Este martes, la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, lanzó en Campana la realización de “una cárcel diferente” que alojará a 616 jóvenes varones entre 18 y 21 años con penas menores de hasta 5 años y en la que se enfocará a la reinserción social a través de talleres de oficios, educación, deportes y un centro permanente de tratamiento de adicciones. “Hay dos en el mundo: una en Alemania y otra en Estados Unidos”, ponderó la mandataria acerca de esta unidad que, prometió, se pondrá en funciones en enero de 2019, aunque, según lo había afirmado a Letra P a comienzos de este año el entonces interventor del Servicio Penitenciario Bonaerense, Juan José Baric, se pensaba inaugurar en el primer semestre de 2018.

Con plazos demorados, esta unidad largamente prometida e inyectada de fondos nacionales se construye en un contexto de hacinamiento de detenidos en cárceles y comisarías bonaerenses que admitió la propia gobernadora: “Hay una sobrepoblación que no empezó en nuestra gestión, lleva muchos años, pero tenemos que empezar a construir cárceles diferentes, que le den otra dignidad y tratamiento al detenido para poder garantizar mejor seguridad después”.
 


"Hace más de 20 años que en la Provincia no se construía una cárcel nueva y cuando pensamos en retomar este proyecto que estaba paralizado cuando llegamos al Gobierno, pensamos que tenía que ser un lugar distinto, no podía ser una cárcel más”, resaltó Vidal, en compañía del ministro de Justicia provincial, Gustavo Ferrari, y el intendente local, Sebastián Abella (PRO).

Al afirmar que “la política había decidido hace muchos años darle la espalda y no mirar las cárceles de la provincia”, la gobernadora apuntó a la herencia recibida: “Cuando llegamos no había ni siquiera candados, no había cámaras para controlar el ingreso y egreso y evitar fugas, no había medicamentos suficientes, la comida no llegaba a los internos. Eso nos impulsó a hacer la primera reforma del sistema penitenciario en democracia”.

Apuntando a tener “un plan de seguridad en serio”, Vidal remarcó que la decisión de construir una cárcel de este tipo “no sólo es una cuestión de respeto a los Derechos Humanos que tenemos que cumplir, sino también es darle la seguridad a los bonaerenses que parte de sus impuestos están destinados a reinsertar a estas personas para que no vuelvan a cometer un delito. De esto se trata”.
 


Así, afirmó que, aunque no cuentan con “estadísticas precisas”, su gobierno estima “que la mitad de las personas que ingresan en las cárceles de la provincia, vuelven a ingresar más tarde, y esto habla de un fracaso”. Y ahondó: “Si aquellos que cometen un delito, vuelven a cometerlo cuando salen, eso quiere decir que no estamos haciendo bien nuestro trabajo en el periodo que están detenidos”.

Tras ponderar la reforma del sistema penitenciario impulsada por su gestión, la mandataria provincial subrayó que la intención es “generar oportunidades desde el momento de la detención, que el tiempo que las personas que cometen delitos están detenidos en nuestras cárceles no sea tiempo perdido”.
 


De esta forma, remarcó que quienes se alojen esta nueva unidad a futuro tendrán que cumplir “con requisitos y compromisos”: “Va a ser obligatorio estudiar y aprender un oficio”, comentó para agregar –para marcar una diferencia implícita con lo que sucede en el sistema penitenciario bonaerense- que será “un lugar donde puedan vivir en condiciones de dignidad”.

“Elegimos que sea para jóvenes varones entre 18 y 21 años que hayan cometido sus primeros delitos. No violaciones, no asesinatos, no delitos graves de penas de muchos años, delitos de penas de hasta cinco años, primeros delitos: robo, encubrimiento. Sobre ellos queremos enfocarnos” para “evitar que sigan perfeccionándose en el delito” y darles “una segunda oportunidad porque son muy jóvenes”, recalcó Vidal para vaticinar que, con estas medidas, “seguramente va a bajar mucho el nivel de reincidencia”.