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El fotomontaje de la gobernabilidad

Con la excusa del combate al narcotráfico, Macri armó la escena de un sólido respaldo institucional a su plan de endeudamiento y ajuste. Antes, Peña y Frigerio hicieron arenga en la Mesa de Cambiemos.
Por 11/06/2018 15:15

El título que los unió era el combate con el narcotráfico, pero en el primer minuto de su discurso el presidente Mauricio Macri volanteó y aprovechó la presencia de los gobernadores y del titular de la Corte Suprema de Justicia, Ricardo Lorenzetti, para ratificar el rumbo de su gestión y pedir apoyo político tras el acuerdo suscripto con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

El Presidente utilizó el evento para armar una foto que exhibiera gobernabilidad, en un marco de duros cuestionamientos a la política económica de su administración merced a la crisis cambiaria, el alza del dólar –este martes trepó a $26,50- y el contrapunto con el Congreso por las tarifas. El viento y el frío de la tarde gris del lunes 11 de junio golpeaban las puertas del Centro Cultural Kirchner, pero adentro del edificio la plana mayor de Cambiemos buscó atravesar un momento cálido y optimista con los mandatarios provinciales.

 

 

“Vengo de participar de la reunión del G7 junto a los líderes más  influyentes del mundo y nuevamente ratificaron su apoyo al camino que hemos elegido como sociedad. Me emociona ver las ganas que tienen de que salgamos adelante, sobre nuestro futuro”, resaltó Macri durante la jornada “Argentina sin narcotráfico”, organizada por el Ministerio de Justicia para anunciar la designación de 94 jueces y 84 fiscalías federales dedicadas específicamente a la lucha contra el narco.

 

 

Macri abrió el evento escoltado por diez gobernadores, Lorenzetti y el jefe del bloque Argentina Federal en el Senado, Miguel Ángel Pichetto. En el momento más crítico de la gobernabilidad, el mandatario tuvo la foto que buscaba y puso primera en el plan para investir de apoyo político el acuerdo con el FMI, que incluye un préstamo de US$50.000 millones y contempla un achique del déficit que enciende las alarmas en las provincias bajo la idea de que podría haber menos transferencias desde la Casa Rosada, disminución de subsidios y de obra pública.

En Balcarce 50 confían en que los gobernadores “entendieron” el “mensaje de apoyo internacional” y refrendarán en el Congreso los términos del acuerdo del FMI bajo el proyecto de Presupuesto 2019. Sin embargo, como contó Letra P, los mandatarios provinciales amenazan con rechazar la ley de leyes que regirá en el año en que Macri buscará la reelección.

El apoyo político al rumbo económico, según los deseos el Gobierno, podría quedar cristalizado durante el debate por el Presupuesto, pero las provincias adelantan su desacuerdo con el Gobierno. En paralelo, la Casa Rosada activó el operativo contención y las reuniones bilaterales con gobernadores, como las que mantuvo este mismo lunes el ministro Rogelio Frigerio (Interior) con el neuquino Omar Gutiérrez, el formoseño Gildo Insfrán, la fueguina Rosana Bertone y el mendocino Alfredo Cornejo. Horas más tarde, el cordobés Juan Schiaretti visitó a Macri en Balcarce 50.

 

 

A pesar de que el evento tenía una temática específica, Macri aprovechó el momento para iniciar la agenda de la construcción de la gobernabilidad. Tuvo la foto que buscaba y logró que en su pedido de “trabajo en conjunto” contra el narcotráfico se comprometieran los gobernadores y Pichetto, que atraviesa un momento de tensiones con Cambiemos. En la previa del anuncio, el senador rionegrino y el Presidente cruzaron unas palabras con Emilio Monzó, María Eugenia Vidal y Horacio Rodríguez Larreta como testigos.

A la misma hora, Frigerio, Marcos Peña, Fernando De Andreis, Humberto Schiavoni y Francisco Quintana solidificaban el frente interno durante la reunión de la Mesa Nacional de Cambiemos. Peña y Frigerio explicaron en detalle los alcances del acuerdo con el FMI ante la mirada de los aliados radicales Alfredo Cornejo, José Cano, Gustavo Valdés Alejandra Lordén y los lilitos Maximiliano Ferraro y Maricel Etchecoin Moro.

Allí también se discutió la formación de Cambiemos en territorio porteño, que avanzará “paso a paso” y con el armado electoral para 2019 como telón de fondo. Este martes se hará la primera “reunión de acercamiento”. Además, se acordó la creación de un Comité de Ética para que actúe ante denuncias o sospechas de irregularidades sobre dirigentes de Cambiemos.

Luego, sin mencionarlos, Macri buscó abordar los contornos del ajuste que se avecina. “Ahora, como siempre lo fue, solucionar nuestros problemas depende de todos los argentinos. Tenemos que estar a la altura de un país que quiere cambiar, de un país que quiere crecer, y cuando hablo incluyo especialmente a la dirigencia política. Nuestra tarea es trabajar todos los días para ganarnos la confianza y el respeto de quienes nos pusieron acá, demostrando que tenemos madurez, y no volver nunca más a la resignación y a los atajos”, sostuvo, rodeado por Gildo Insfrán (Formosa), Domingo Peppo (Chaco), Gerardo Zamora (Santiago Del Estero),Rosana Bertone (Tierra Del Fuego), Alfredo Cornejo (Mendoza), Alberto Wereltineck (Río Negro),  Gerardo Morales (Jujuy), Sergio Uñac (San Juan), Omar Gutiérrez (Neuquén), Miguel Lifschitz (Santa Fe).

 

 

 

Enfrentemos los problemas que arrastramos hace décadas con valores como la verdad, el diálogo y la transparencia, porque, si no, queda un espacio peligroso que lo ocupa la corrupción, el autoritarismo y la extorsión”, arengó, en un breve mensaje de cinco minutos. Instantes después, oxigenó la atmósfera con un pedido de salutaciones para la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, falta protagonista del acto que lejos estuvo de tratarse del narcotráfico.

 

El fotomontaje de la gobernabilidad

Con la excusa del combate al narcotráfico, Macri armó la escena de un sólido respaldo institucional a su plan de endeudamiento y ajuste. Antes, Peña y Frigerio hicieron arenga en la Mesa de Cambiemos.

El título que los unió era el combate con el narcotráfico, pero en el primer minuto de su discurso el presidente Mauricio Macri volanteó y aprovechó la presencia de los gobernadores y del titular de la Corte Suprema de Justicia, Ricardo Lorenzetti, para ratificar el rumbo de su gestión y pedir apoyo político tras el acuerdo suscripto con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

El Presidente utilizó el evento para armar una foto que exhibiera gobernabilidad, en un marco de duros cuestionamientos a la política económica de su administración merced a la crisis cambiaria, el alza del dólar –este martes trepó a $26,50- y el contrapunto con el Congreso por las tarifas. El viento y el frío de la tarde gris del lunes 11 de junio golpeaban las puertas del Centro Cultural Kirchner, pero adentro del edificio la plana mayor de Cambiemos buscó atravesar un momento cálido y optimista con los mandatarios provinciales.

 

 

“Vengo de participar de la reunión del G7 junto a los líderes más  influyentes del mundo y nuevamente ratificaron su apoyo al camino que hemos elegido como sociedad. Me emociona ver las ganas que tienen de que salgamos adelante, sobre nuestro futuro”, resaltó Macri durante la jornada “Argentina sin narcotráfico”, organizada por el Ministerio de Justicia para anunciar la designación de 94 jueces y 84 fiscalías federales dedicadas específicamente a la lucha contra el narco.

 

 

Macri abrió el evento escoltado por diez gobernadores, Lorenzetti y el jefe del bloque Argentina Federal en el Senado, Miguel Ángel Pichetto. En el momento más crítico de la gobernabilidad, el mandatario tuvo la foto que buscaba y puso primera en el plan para investir de apoyo político el acuerdo con el FMI, que incluye un préstamo de US$50.000 millones y contempla un achique del déficit que enciende las alarmas en las provincias bajo la idea de que podría haber menos transferencias desde la Casa Rosada, disminución de subsidios y de obra pública.

En Balcarce 50 confían en que los gobernadores “entendieron” el “mensaje de apoyo internacional” y refrendarán en el Congreso los términos del acuerdo del FMI bajo el proyecto de Presupuesto 2019. Sin embargo, como contó Letra P, los mandatarios provinciales amenazan con rechazar la ley de leyes que regirá en el año en que Macri buscará la reelección.

El apoyo político al rumbo económico, según los deseos el Gobierno, podría quedar cristalizado durante el debate por el Presupuesto, pero las provincias adelantan su desacuerdo con el Gobierno. En paralelo, la Casa Rosada activó el operativo contención y las reuniones bilaterales con gobernadores, como las que mantuvo este mismo lunes el ministro Rogelio Frigerio (Interior) con el neuquino Omar Gutiérrez, el formoseño Gildo Insfrán, la fueguina Rosana Bertone y el mendocino Alfredo Cornejo. Horas más tarde, el cordobés Juan Schiaretti visitó a Macri en Balcarce 50.

 

 

A pesar de que el evento tenía una temática específica, Macri aprovechó el momento para iniciar la agenda de la construcción de la gobernabilidad. Tuvo la foto que buscaba y logró que en su pedido de “trabajo en conjunto” contra el narcotráfico se comprometieran los gobernadores y Pichetto, que atraviesa un momento de tensiones con Cambiemos. En la previa del anuncio, el senador rionegrino y el Presidente cruzaron unas palabras con Emilio Monzó, María Eugenia Vidal y Horacio Rodríguez Larreta como testigos.

A la misma hora, Frigerio, Marcos Peña, Fernando De Andreis, Humberto Schiavoni y Francisco Quintana solidificaban el frente interno durante la reunión de la Mesa Nacional de Cambiemos. Peña y Frigerio explicaron en detalle los alcances del acuerdo con el FMI ante la mirada de los aliados radicales Alfredo Cornejo, José Cano, Gustavo Valdés Alejandra Lordén y los lilitos Maximiliano Ferraro y Maricel Etchecoin Moro.

Allí también se discutió la formación de Cambiemos en territorio porteño, que avanzará “paso a paso” y con el armado electoral para 2019 como telón de fondo. Este martes se hará la primera “reunión de acercamiento”. Además, se acordó la creación de un Comité de Ética para que actúe ante denuncias o sospechas de irregularidades sobre dirigentes de Cambiemos.

Luego, sin mencionarlos, Macri buscó abordar los contornos del ajuste que se avecina. “Ahora, como siempre lo fue, solucionar nuestros problemas depende de todos los argentinos. Tenemos que estar a la altura de un país que quiere cambiar, de un país que quiere crecer, y cuando hablo incluyo especialmente a la dirigencia política. Nuestra tarea es trabajar todos los días para ganarnos la confianza y el respeto de quienes nos pusieron acá, demostrando que tenemos madurez, y no volver nunca más a la resignación y a los atajos”, sostuvo, rodeado por Gildo Insfrán (Formosa), Domingo Peppo (Chaco), Gerardo Zamora (Santiago Del Estero),Rosana Bertone (Tierra Del Fuego), Alfredo Cornejo (Mendoza), Alberto Wereltineck (Río Negro),  Gerardo Morales (Jujuy), Sergio Uñac (San Juan), Omar Gutiérrez (Neuquén), Miguel Lifschitz (Santa Fe).

 

 

 

Enfrentemos los problemas que arrastramos hace décadas con valores como la verdad, el diálogo y la transparencia, porque, si no, queda un espacio peligroso que lo ocupa la corrupción, el autoritarismo y la extorsión”, arengó, en un breve mensaje de cinco minutos. Instantes después, oxigenó la atmósfera con un pedido de salutaciones para la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, falta protagonista del acto que lejos estuvo de tratarse del narcotráfico.