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El empresario se refirió al contexto del dólar en una reunión de AEA con Cabrera y Caputo. Hubo respaldo del polo empresario a la negociación del Gobierno con el Fondo Monetario.
Redacción 15/05/2018 17:22

Los líderes de la banca y la industria evaluaron que el país está "ante un problema cambiario" que se puede superar, descartaron que haya crisis de deuda, consideraron que la economía está sólida y apoyaron la política del gobierno para enfrentar los recientes desequilibrios, en particular las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI), durante una reunión sostenida con los ministros de Hacienda, Luis Caputo, y Producción, Francisco Cabrera.

El presidente del Banco Santander Rio, Enrique Cristofani, tuvo una de las posiciones más concretas sobre la actividad. Subrayó que el país se encuentra ante "un problema cambiario" que no tiene "nada que ver con el 2001. No hay crisis de deuda". Prueba de ello –según su entender- es que se registró un crecimiento de la economía por "siete semestres consecutivos", con una deuda pública en torno al 30 por ciento de PBI, ante un promedio latinoamericano del 50%, declaró en una rueda de prensa celebrada al finalizar la reunión con Caputo y Cabrera. "En lo que tenemos que trabajar es en que haya más ahorro institucional local y no dependamos tanto de los fondos internacionales", sostuvo Cristofani, que aclaró que "hay solidez, estamos realmente muy bien", tanto al nivel del Estado nacional, como de individuos y empresas.

Además de los dos ministros y de Cristofani, asistieron también a la reunión Jaime Campos (Asociación Empresaria Argentina); Marcelo Argüelles (Sidus); Jorge Aufiero (Medicus); Carlos Blaquier (Ledesma); Federico Braun (La Anónima); y Alejandro Bulgheroni (Pan American Energy).

 

Caputo, con Cabrera, en la reunión con AEA. 

Asimismo, participaron José Cartellone (José Cartellone Construcciones Civiles); Eduardo Constantini, (Consultatio); Alfredo Coto (Coto); Renato Fernández Baeza (Cencosud); Julio Figueroa (Citi); Alberto Hojman (BGH); Luis María Macchiavello (Droguerías del Sur); Santiago Mignone (PWC); Carlos Miguens (Grupo Miguens); Cristiano Rattazzi (Fiat Chriysler Argentina); y Kurt Soland (Bayer).

Campos destacó que "es importante esta posibilidad que nos da el Gobierno de dialogar y escucharnos; este es un momento que se va a superar. Se sale fortalecido". Sobre las negociaciones establecidas con el FMI, consideró que el Gobierno "se anticipó y es la mejor manera de cortar este problema cambiario; estamos tranquilos, es una crisis cambiaria acotada; el Gobierno está manejando muy bien esta coyuntura".

En tanto, Bulgheroni calificó como "muy positivo ver que el Gobierno esté trabajando con previsión; es la forma en que un empresario quiere que trabaje un gobierno", dijo. "Seguimos ejecutándolas y mantenemos las proyectadas. No cambia nada", aseguró el ejecutivo sobre las inversiones de la compañía. En relación al impacto de la crisis sobre las economías regionales, Bulgheroni, quien también es bodeguero, reconoció que "hay problemas de costo productivo", pero consideró que con un tipo de cambio más alto, "las economías regionales van a poder exportar mejor".

 

Cristofani, el jefe del Santander Río. 

Por último, Ratazzi se manifestó "muy contento" con el regreso al FMI.  "Salir del Fondo, devolviéndole la plata al 4 por ciento y al día siguiente ir a Venezuela y tomar crédito al 16,5 por ciento me pareció una de las operaciones más idiotas que se podían hacer", dijo en referencia al pago de la deuda al organismo multilateral durante la gestión de Néstor Kirchner.

"El argentino tiene que entender que cuando el Estado tira la plata, está tirando la plata de uno, de sus impuestos o de su pobreza", enfatizó. Respecto a su sector, el directivo indicó que se sigue con el objetivo de "un millón de autos vendidos en el mercado interno", pero reconoció que con el aumento del dólar algunos insumos industriales aumentarán.

"Lo que todos queremos es exportar más e importar menos y es mejor hacerlo con sistemas naturales que tener una crisis grave", puntualizó. En referencia al gasto público, el industrial manifestó que "el programa de Argentina es bajarlo un punto por año hasta llevarlo a cero dentro de tres años. Podrá acelerarlo un poco, o menos, pero hay que mantenerse en esa línea".

Cristofani: “Hay un problema cambiario pero no es 2001, no hay crisis de deuda”

El empresario se refirió al contexto del dólar en una reunión de AEA con Cabrera y Caputo. Hubo respaldo del polo empresario a la negociación del Gobierno con el Fondo Monetario.

Los líderes de la banca y la industria evaluaron que el país está "ante un problema cambiario" que se puede superar, descartaron que haya crisis de deuda, consideraron que la economía está sólida y apoyaron la política del gobierno para enfrentar los recientes desequilibrios, en particular las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI), durante una reunión sostenida con los ministros de Hacienda, Luis Caputo, y Producción, Francisco Cabrera.

El presidente del Banco Santander Rio, Enrique Cristofani, tuvo una de las posiciones más concretas sobre la actividad. Subrayó que el país se encuentra ante "un problema cambiario" que no tiene "nada que ver con el 2001. No hay crisis de deuda". Prueba de ello –según su entender- es que se registró un crecimiento de la economía por "siete semestres consecutivos", con una deuda pública en torno al 30 por ciento de PBI, ante un promedio latinoamericano del 50%, declaró en una rueda de prensa celebrada al finalizar la reunión con Caputo y Cabrera. "En lo que tenemos que trabajar es en que haya más ahorro institucional local y no dependamos tanto de los fondos internacionales", sostuvo Cristofani, que aclaró que "hay solidez, estamos realmente muy bien", tanto al nivel del Estado nacional, como de individuos y empresas.

Además de los dos ministros y de Cristofani, asistieron también a la reunión Jaime Campos (Asociación Empresaria Argentina); Marcelo Argüelles (Sidus); Jorge Aufiero (Medicus); Carlos Blaquier (Ledesma); Federico Braun (La Anónima); y Alejandro Bulgheroni (Pan American Energy).

 

Caputo, con Cabrera, en la reunión con AEA. 

Asimismo, participaron José Cartellone (José Cartellone Construcciones Civiles); Eduardo Constantini, (Consultatio); Alfredo Coto (Coto); Renato Fernández Baeza (Cencosud); Julio Figueroa (Citi); Alberto Hojman (BGH); Luis María Macchiavello (Droguerías del Sur); Santiago Mignone (PWC); Carlos Miguens (Grupo Miguens); Cristiano Rattazzi (Fiat Chriysler Argentina); y Kurt Soland (Bayer).

Campos destacó que "es importante esta posibilidad que nos da el Gobierno de dialogar y escucharnos; este es un momento que se va a superar. Se sale fortalecido". Sobre las negociaciones establecidas con el FMI, consideró que el Gobierno "se anticipó y es la mejor manera de cortar este problema cambiario; estamos tranquilos, es una crisis cambiaria acotada; el Gobierno está manejando muy bien esta coyuntura".

En tanto, Bulgheroni calificó como "muy positivo ver que el Gobierno esté trabajando con previsión; es la forma en que un empresario quiere que trabaje un gobierno", dijo. "Seguimos ejecutándolas y mantenemos las proyectadas. No cambia nada", aseguró el ejecutivo sobre las inversiones de la compañía. En relación al impacto de la crisis sobre las economías regionales, Bulgheroni, quien también es bodeguero, reconoció que "hay problemas de costo productivo", pero consideró que con un tipo de cambio más alto, "las economías regionales van a poder exportar mejor".

 

Cristofani, el jefe del Santander Río. 

Por último, Ratazzi se manifestó "muy contento" con el regreso al FMI.  "Salir del Fondo, devolviéndole la plata al 4 por ciento y al día siguiente ir a Venezuela y tomar crédito al 16,5 por ciento me pareció una de las operaciones más idiotas que se podían hacer", dijo en referencia al pago de la deuda al organismo multilateral durante la gestión de Néstor Kirchner.

"El argentino tiene que entender que cuando el Estado tira la plata, está tirando la plata de uno, de sus impuestos o de su pobreza", enfatizó. Respecto a su sector, el directivo indicó que se sigue con el objetivo de "un millón de autos vendidos en el mercado interno", pero reconoció que con el aumento del dólar algunos insumos industriales aumentarán.

"Lo que todos queremos es exportar más e importar menos y es mejor hacerlo con sistemas naturales que tener una crisis grave", puntualizó. En referencia al gasto público, el industrial manifestó que "el programa de Argentina es bajarlo un punto por año hasta llevarlo a cero dentro de tres años. Podrá acelerarlo un poco, o menos, pero hay que mantenerse en esa línea".