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La UCR y Lousteau buscan evitar que Larreta unifique las elecciones en 2019

Trabajan en un proyecto para contrarrestar el Código Electoral que presentó el jefe de Gobierno, que le permitiría fijar fecha de elecciones cuando quiera. La sombra del Coti detrás de la resistencia.
Por 16/04/2018 18:41

El proyecto de creación del Código Electoral porteño del gobierno de Horacio Rodríguez Larreta cayó como una bomba en el armado de Martín Lousteau. El legislador Juan Nosiglia cargó contra la iniciativa y adelantó que el bloque SUMA +  avanzará con una propuesta propia para garantizar la “autonomía” de la Ciudad de Buenos Aires y sacarle al jefe de Gobierno la posibilidad de manipular electoralmente la fecha de los comicios, la herramienta que quiere tener Larreta para jugar en 2019.

“Quiere arrogarse la potestad de establecer la fecha de la elección con la posibilidad de unificarla con la presidencial, lo que consideramos un retroceso que vulnera la autonomía porteña y el derecho de los ciudadanos a elegir sus autoridades de acuerdo con un debate que priorice sus problemas", protestó Nosiglia, hijo del histórico operador de la Unión Cívica Radical (UCR) Enrique “Coti” Nosiglia.

La ley presentada por el oficialismo deja a criterio del jefe de Gobierno la fecha en la que los porteños irán a las urnas para elegir cargos electivos locales y abre la posibilidad de unificar con la elección nacional a partir de 2019, justo cuando Mauricio Macri buscará la reelección, algo hoy prohibido para los comicios porteños. En rigor, es el único artículo que entrará en vigencia una vez que el bloque Vamos Juntos consiga los 40 votos para sancionar la iniciativa. El resto del Código Electoral, una deuda histórica de la Ciudad registrada en el artículo N°82 de la Constitución local, se aplicaría recién el 1 de enero de 2020.

En el poroteo de escenarios de cara a los comicios de 2019, el radicalismo porteño se adelanta y reclama mantener el esquema desdoblado en la Ciudad. Ese detalle permitiría que primero se voten las fórmulas por la Jefatura de Gobierno de la Ciudad y luego se celebre la elección presidencial nacional. El bloque de la Legislatura porteña que responde a Lousteau presentará proyecto propio y estudia establecer una fecha fija de elecciones locales para garantizar un desdoblamiento obligatorio. En tanto, Rodríguez Larreta promueve lo contrario, empujado por las directivas de la Casa Rosada en torno a unificar los comicios en los distritos gobernados por la coalición Cambiemos.

El reclamo de los diputados de Lousteau desnuda una realidad, por estas horas, inocultable. La negociación por la constitución de Cambiemos en la Ciudad está empantanada y la UCR incrementa su perfil crítico, como dejó en evidencia el gobernador mendocino y presidente del centenario partido, Alfredo Cornejo, durante un almuerzo con miembros del Rotary Club. El Gobierno nacional empuja un armisticio entre Rodríguez Larreta, la UCR capitalina y Lousteau para 2019, pero en la Jefatura de Gobierno bajan el ritmo del diálogo, aunque no desconocen que podría haber una interna en dos años, como afirmó el alcalde en diálogo con Letra P.

 

 

El quid de la cuestión pasa por la fecha de la cita electoral por el sillón de Uspallata 3160. Si avanza la unificación, las boletas de Larreta y Macri serán una sola. Íntimamente, en el Gobierno porteño ironizan con que Lousteau y la UCR deberán “encontrar” un candidato presidencial, además de un senador nacional, la categoría que la Ciudad pondrá a votación en 2019 y que abre un mar de interrogantes puertas adentro del oficialismo nacional. Si se mantiene el esquema desdoblado, habrá dos elecciones distintas. Cambia desde el debate de la campaña hasta la ingeniería electoral y el rol del Estado local en el proceso eleccionario y el escrutinio. Se trata de un sinfín de incógnitas que emergen de un interrogante mayor: ¿Habrá internas de Cambiemos en la Ciudad? Despejada esa incertidumbre, podrían conocerse el resto de los detalles y, naturalmente, los candidatos y las alianzas.

 

 

Por otra parte, según pudo saber este medio, el proyecto de SUMA + insistirá con la utilización del sistema de boleta única de papel en lugar de la cuestionada Boleta Única Electrónica (BUE), que el oficialismo capitalino defiende con uñas y dientes y ya usó en 2015. En rigor, el Código Electoral sugiere y describe los distintos tipos de tecnología a utilizar para las elecciones ejecutivas de la Ciudad. El radicalismo y los diputados de Lousteau coinciden en imponer el método de boleta única de papel que se utiliza en Córdoba, donde la boleta contiene todas las categorías y el elector marca con una lapicera los candidatos para cada cargo. 

“De una primera lectura del proyecto de código electoral que presentó el Ejecutivo de la Ciudad en la Legislatura se desprende, como en muchas de estas iniciativas, el carácter oportunista por sobre todas las posibilidades de hacer una propuesta que mejore y transparente nuestros sistema electoral”, cuestionó Nosiglia.

La UCR y Lousteau buscan evitar que Larreta unifique las elecciones en 2019

Trabajan en un proyecto para contrarrestar el Código Electoral que presentó el jefe de Gobierno, que le permitiría fijar fecha de elecciones cuando quiera. La sombra del Coti detrás de la resistencia.

El proyecto de creación del Código Electoral porteño del gobierno de Horacio Rodríguez Larreta cayó como una bomba en el armado de Martín Lousteau. El legislador Juan Nosiglia cargó contra la iniciativa y adelantó que el bloque SUMA +  avanzará con una propuesta propia para garantizar la “autonomía” de la Ciudad de Buenos Aires y sacarle al jefe de Gobierno la posibilidad de manipular electoralmente la fecha de los comicios, la herramienta que quiere tener Larreta para jugar en 2019.

“Quiere arrogarse la potestad de establecer la fecha de la elección con la posibilidad de unificarla con la presidencial, lo que consideramos un retroceso que vulnera la autonomía porteña y el derecho de los ciudadanos a elegir sus autoridades de acuerdo con un debate que priorice sus problemas", protestó Nosiglia, hijo del histórico operador de la Unión Cívica Radical (UCR) Enrique “Coti” Nosiglia.

La ley presentada por el oficialismo deja a criterio del jefe de Gobierno la fecha en la que los porteños irán a las urnas para elegir cargos electivos locales y abre la posibilidad de unificar con la elección nacional a partir de 2019, justo cuando Mauricio Macri buscará la reelección, algo hoy prohibido para los comicios porteños. En rigor, es el único artículo que entrará en vigencia una vez que el bloque Vamos Juntos consiga los 40 votos para sancionar la iniciativa. El resto del Código Electoral, una deuda histórica de la Ciudad registrada en el artículo N°82 de la Constitución local, se aplicaría recién el 1 de enero de 2020.

En el poroteo de escenarios de cara a los comicios de 2019, el radicalismo porteño se adelanta y reclama mantener el esquema desdoblado en la Ciudad. Ese detalle permitiría que primero se voten las fórmulas por la Jefatura de Gobierno de la Ciudad y luego se celebre la elección presidencial nacional. El bloque de la Legislatura porteña que responde a Lousteau presentará proyecto propio y estudia establecer una fecha fija de elecciones locales para garantizar un desdoblamiento obligatorio. En tanto, Rodríguez Larreta promueve lo contrario, empujado por las directivas de la Casa Rosada en torno a unificar los comicios en los distritos gobernados por la coalición Cambiemos.

El reclamo de los diputados de Lousteau desnuda una realidad, por estas horas, inocultable. La negociación por la constitución de Cambiemos en la Ciudad está empantanada y la UCR incrementa su perfil crítico, como dejó en evidencia el gobernador mendocino y presidente del centenario partido, Alfredo Cornejo, durante un almuerzo con miembros del Rotary Club. El Gobierno nacional empuja un armisticio entre Rodríguez Larreta, la UCR capitalina y Lousteau para 2019, pero en la Jefatura de Gobierno bajan el ritmo del diálogo, aunque no desconocen que podría haber una interna en dos años, como afirmó el alcalde en diálogo con Letra P.

 

 

El quid de la cuestión pasa por la fecha de la cita electoral por el sillón de Uspallata 3160. Si avanza la unificación, las boletas de Larreta y Macri serán una sola. Íntimamente, en el Gobierno porteño ironizan con que Lousteau y la UCR deberán “encontrar” un candidato presidencial, además de un senador nacional, la categoría que la Ciudad pondrá a votación en 2019 y que abre un mar de interrogantes puertas adentro del oficialismo nacional. Si se mantiene el esquema desdoblado, habrá dos elecciones distintas. Cambia desde el debate de la campaña hasta la ingeniería electoral y el rol del Estado local en el proceso eleccionario y el escrutinio. Se trata de un sinfín de incógnitas que emergen de un interrogante mayor: ¿Habrá internas de Cambiemos en la Ciudad? Despejada esa incertidumbre, podrían conocerse el resto de los detalles y, naturalmente, los candidatos y las alianzas.

 

 

Por otra parte, según pudo saber este medio, el proyecto de SUMA + insistirá con la utilización del sistema de boleta única de papel en lugar de la cuestionada Boleta Única Electrónica (BUE), que el oficialismo capitalino defiende con uñas y dientes y ya usó en 2015. En rigor, el Código Electoral sugiere y describe los distintos tipos de tecnología a utilizar para las elecciones ejecutivas de la Ciudad. El radicalismo y los diputados de Lousteau coinciden en imponer el método de boleta única de papel que se utiliza en Córdoba, donde la boleta contiene todas las categorías y el elector marca con una lapicera los candidatos para cada cargo. 

“De una primera lectura del proyecto de código electoral que presentó el Ejecutivo de la Ciudad en la Legislatura se desprende, como en muchas de estas iniciativas, el carácter oportunista por sobre todas las posibilidades de hacer una propuesta que mejore y transparente nuestros sistema electoral”, cuestionó Nosiglia.