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"Si empezamos en mayo, podemos llegar a fin de año con la nueva Constitución"

El gobernador podría ser parte de la Asamblea Constituyente a la que intenta convocar. "El año es este", afirma. Quiere que la carta magna provincial incorpore derechos consagrados.
El gobernador podría ser parte de la Asamblea Constituyente a la que intenta convocar. "El año es este", afirma. Quiere que la carta magna provincial incorpore derechos consagrados.
Por 16/04/2018 10:08

Ahora o nada. El gobernador de Santa Fe, Miguel Lifschitz, le presentó su proyecto de reforma constitucional a la oposición y en unos días lo derivará a la Legislatura para su tratamiento. Aspira a que se apruebe en el mes de mayo, para continuar con todo el proceso y finalizarlo a fines de este 2018. No es una tarea sencilla, primero tiene que lograr el aval de dos tercios de Senadores y Diputados y, luego, llamar a la elección de convencionales para, finalmente, concretar la Asamblea Constituyente. El tiempo no abunda. En diálogo con Letra P, afirmó: “Si realmente queremos avanzar el año es este. Sino, ya sería postergar indefinidamente el proceso, porque si no nos alcanza con un año no electoral no vamos a encontrar nunca otro momento mejor”.

-Le presentó el proyecto de reforma a los partidos políticos y a los mandatarios locales. ¿Cómo lee que lo recibió la oposición?

-Ninguna sorpresa, porque era la posición que cada uno había anticipado, pero creo que hay una absoluta coincidencia sobre la necesidad de la reforma y eso ya es un punto muy positivo. No hubo ninguno de los dirigentes que se expresara contrario a la posibilidad de la reforma. Algunos plantearon la brevedad del plazo, de los tiempos, la necesidad de discutirlo en un periodo más prolongado, pero nadie planteó una hipótesis en particular. Es positivo el resultado y, lógicamente, a partir del ingreso en la Legislatura habrá que ver el posicionamiento de cada uno de los legisladores de los distintos partidos.

 

 

-Los partidos mayoritarios reprocharon el poco tiempo que hay este año para completar todo el proceso. ¿Alcanzan los plazos?

-Sí, evidentemente todos hemos coincidido antes y ahora que los períodos electorales no son apropiados para introducir un proceso de reforma, porque obligaría a hacer una elección en simultáneo o cruzándose con las campañas locales o nacionales, según el caso. Cuando lo lanzamos en el 2016, en ese año no nos daba la posibilidad de concretarlo porque ahí sí no había tiempo para debatirlo. En 2017 hubo consenso de muchas fuerzas políticas en el sentido de que no era conveniente por ser año electoral. Con lo cual, si realmente queremos avanzar el año es este, sino ya sería postergar indefinidamente el proceso, porque si no nos alcanza con un año no electoral no vamos a encontrar nunca otro momento mejor. Por eso nuestra insistencia en avanzar en el 2018. Creemos que es factible, que si ponemos en marcha el proceso durante el mes de mayo podemos estar llegando sobre fin de año con la nueva Constitución.

-¿Por qué es importante reformar la Constitución provincial?

-En primer lugar, porque después de la reforma nacional de 1994 nuestra Constitución ha quedado casi al borde de la inconstitucionalidad. El propio presidente de la Corte lo ha dicho en alguna oportunidad, porque tenemos cláusulas que han sido definidas en la nueva Constitución nacional y nosotros no las hemos reconocido. Por ejemplo, la autonomía de los municipios o las formas de participación ciudadana directa o semi directa, como el referéndum, el plebiscito, la consulta popular, las audiencias públicas, el Consejo de la Magistratura. Son todos avances que no están contemplados en nuestra Constitución provincial.

-¿Y por qué más?

-Además, hemos avanzado muchísimo en derechos en estos treinta y pico años de democracia que han sido consagrados por leyes, decretos, por simples costumbres o hábitos que han ido adquiriendo los gobiernos, pero que en la medida que todas estas cosas no estén contempladas en la letra de la Constitución, no estén gravadas a fuego allí, pueden ser reversibles. Por ejemplo, actualmente nosotros definimos un presupuesto muy importante en la educación pública porque la priorizamos, pero esto no quiere decir que sea eterno, mañana puede venir otro gobierno y decidir postergar esas inversiones en educación y destinarla a otros fines. Si queremos los santafesinos garantizarnos que de aquí para delante vamos a seguir teniendo educación pública de calidad, esto debe estar en la Constitución. Nuevos derechos, como el ambiental, el derecho al agua, el derecho de niños, niñas y adolescentes que ha sido reconocido por pactos internacionales, el derecho de los adultos mayores, el derecho a la diversidad sexual, a la igualdad de participación de las mujeres. Todos estos temas que son hoy muy importantes, que están en la agenda pública y que estamos seguros que debieran estar incorporados en una Constitución.

 

 

-¿Habló sobre con funcionarios nacionales?

-Hemos conversado en alguna oportunidad con algunos ministros, con el ministro del Interior (Rogelio Frigerio), en algún punto también con el propio Presidente (Mauricio Macri). Advierto que no hay una oposición en general, hay expectativa. Por supuesto que todos coincidimos que hay otros temas importantes de los cuales hay que ocuparse, pero los procesos de reforma también lo son, nos hablan del futuro, no hay que subestimar al ciudadano común. Yo también estoy preocupado por las cosas que pasan todos los días, por los fenómenos de violencia, las tarifas, los problemas económicos, el desempleo, pero también las personas necesitamos pensar el futuro, necesitamos tener una proyección para nosotros mismos y también para nuestro pueblo, nuestra comunidad. Por eso creo que no es incompatible de los temas cotidianos, pero al mismo tiempo también hay que pensar el futuro de las próximas décadas para Santa Fe.

-En caso de que la Legislatura apruebe la reforma, ¿usted podría ser candidato a la constituyente?

-Sí, podría serlo, no tengo ninguna decisión, no lo hemos conversado tampoco. Lógicamente mi tarea de gestión no me deja demasiado tiempo para ocuparme de otras cosas, pero es una alternativa. Cualquier podría serlo, los intendentes, los legisladores podrían ser constituyentes a la vez. Eso serviría para jerarquizar el rol del debate constitucional, que las primeras figuras de los partidos estén representadas.

"Si empezamos en mayo, podemos llegar a fin de año con la nueva Constitución"

El gobernador podría ser parte de la Asamblea Constituyente a la que intenta convocar. "El año es este", afirma. Quiere que la carta magna provincial incorpore derechos consagrados.

Ahora o nada. El gobernador de Santa Fe, Miguel Lifschitz, le presentó su proyecto de reforma constitucional a la oposición y en unos días lo derivará a la Legislatura para su tratamiento. Aspira a que se apruebe en el mes de mayo, para continuar con todo el proceso y finalizarlo a fines de este 2018. No es una tarea sencilla, primero tiene que lograr el aval de dos tercios de Senadores y Diputados y, luego, llamar a la elección de convencionales para, finalmente, concretar la Asamblea Constituyente. El tiempo no abunda. En diálogo con Letra P, afirmó: “Si realmente queremos avanzar el año es este. Sino, ya sería postergar indefinidamente el proceso, porque si no nos alcanza con un año no electoral no vamos a encontrar nunca otro momento mejor”.

-Le presentó el proyecto de reforma a los partidos políticos y a los mandatarios locales. ¿Cómo lee que lo recibió la oposición?

-Ninguna sorpresa, porque era la posición que cada uno había anticipado, pero creo que hay una absoluta coincidencia sobre la necesidad de la reforma y eso ya es un punto muy positivo. No hubo ninguno de los dirigentes que se expresara contrario a la posibilidad de la reforma. Algunos plantearon la brevedad del plazo, de los tiempos, la necesidad de discutirlo en un periodo más prolongado, pero nadie planteó una hipótesis en particular. Es positivo el resultado y, lógicamente, a partir del ingreso en la Legislatura habrá que ver el posicionamiento de cada uno de los legisladores de los distintos partidos.

 

 

-Los partidos mayoritarios reprocharon el poco tiempo que hay este año para completar todo el proceso. ¿Alcanzan los plazos?

-Sí, evidentemente todos hemos coincidido antes y ahora que los períodos electorales no son apropiados para introducir un proceso de reforma, porque obligaría a hacer una elección en simultáneo o cruzándose con las campañas locales o nacionales, según el caso. Cuando lo lanzamos en el 2016, en ese año no nos daba la posibilidad de concretarlo porque ahí sí no había tiempo para debatirlo. En 2017 hubo consenso de muchas fuerzas políticas en el sentido de que no era conveniente por ser año electoral. Con lo cual, si realmente queremos avanzar el año es este, sino ya sería postergar indefinidamente el proceso, porque si no nos alcanza con un año no electoral no vamos a encontrar nunca otro momento mejor. Por eso nuestra insistencia en avanzar en el 2018. Creemos que es factible, que si ponemos en marcha el proceso durante el mes de mayo podemos estar llegando sobre fin de año con la nueva Constitución.

-¿Por qué es importante reformar la Constitución provincial?

-En primer lugar, porque después de la reforma nacional de 1994 nuestra Constitución ha quedado casi al borde de la inconstitucionalidad. El propio presidente de la Corte lo ha dicho en alguna oportunidad, porque tenemos cláusulas que han sido definidas en la nueva Constitución nacional y nosotros no las hemos reconocido. Por ejemplo, la autonomía de los municipios o las formas de participación ciudadana directa o semi directa, como el referéndum, el plebiscito, la consulta popular, las audiencias públicas, el Consejo de la Magistratura. Son todos avances que no están contemplados en nuestra Constitución provincial.

-¿Y por qué más?

-Además, hemos avanzado muchísimo en derechos en estos treinta y pico años de democracia que han sido consagrados por leyes, decretos, por simples costumbres o hábitos que han ido adquiriendo los gobiernos, pero que en la medida que todas estas cosas no estén contempladas en la letra de la Constitución, no estén gravadas a fuego allí, pueden ser reversibles. Por ejemplo, actualmente nosotros definimos un presupuesto muy importante en la educación pública porque la priorizamos, pero esto no quiere decir que sea eterno, mañana puede venir otro gobierno y decidir postergar esas inversiones en educación y destinarla a otros fines. Si queremos los santafesinos garantizarnos que de aquí para delante vamos a seguir teniendo educación pública de calidad, esto debe estar en la Constitución. Nuevos derechos, como el ambiental, el derecho al agua, el derecho de niños, niñas y adolescentes que ha sido reconocido por pactos internacionales, el derecho de los adultos mayores, el derecho a la diversidad sexual, a la igualdad de participación de las mujeres. Todos estos temas que son hoy muy importantes, que están en la agenda pública y que estamos seguros que debieran estar incorporados en una Constitución.

 

 

-¿Habló sobre con funcionarios nacionales?

-Hemos conversado en alguna oportunidad con algunos ministros, con el ministro del Interior (Rogelio Frigerio), en algún punto también con el propio Presidente (Mauricio Macri). Advierto que no hay una oposición en general, hay expectativa. Por supuesto que todos coincidimos que hay otros temas importantes de los cuales hay que ocuparse, pero los procesos de reforma también lo son, nos hablan del futuro, no hay que subestimar al ciudadano común. Yo también estoy preocupado por las cosas que pasan todos los días, por los fenómenos de violencia, las tarifas, los problemas económicos, el desempleo, pero también las personas necesitamos pensar el futuro, necesitamos tener una proyección para nosotros mismos y también para nuestro pueblo, nuestra comunidad. Por eso creo que no es incompatible de los temas cotidianos, pero al mismo tiempo también hay que pensar el futuro de las próximas décadas para Santa Fe.

-En caso de que la Legislatura apruebe la reforma, ¿usted podría ser candidato a la constituyente?

-Sí, podría serlo, no tengo ninguna decisión, no lo hemos conversado tampoco. Lógicamente mi tarea de gestión no me deja demasiado tiempo para ocuparme de otras cosas, pero es una alternativa. Cualquier podría serlo, los intendentes, los legisladores podrían ser constituyentes a la vez. Eso serviría para jerarquizar el rol del debate constitucional, que las primeras figuras de los partidos estén representadas.