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Son Jair Bolsonaro y Marina Silva. Según la última encuesta de la firma Datafolha, el ex presidente aún lidera la carrera hacia las elecciones de octubre. Pero su participación es improbable.
Redacción 15/04/2018 12:18

Aunque el arresto comienza a pasarle factura en las encuestas, Luiz Inácio Lula da Silva se mantiene al frente de las encuestas de intención de voto para las elecciones de octubre. Sin embargo, la previsión de que por su condena por corrupción en segunda instancia le impida competir lleva a indagar en las alternativas para ese escenario, con los nombres de Jair Bolsonaro y Marina Silva como principales beneficiados.

De acuerdo con una encuesta de la firma Datafolha publicada este domingo por el diario Folha de São Paulo, Lula cayó 6 puntos pero se mantiene al frente con un 31% y vencería a cualquier rival por 10 puntos en un segundo turno.

Sin embargo, si, como se espera, Lula no puede competir, surgen hoy como favoritos el diputado de ultraderecha Bolsonaro, un defensor de la dictadura militar, y la ambientalista Silva.

Si ambos se enfrentaran en una segunda vuelta, la segunda se impondría por un margen de 44 a 31%.

Por el momento, ambos se benefician del llamado electorado "huérfano" de Lula: solo un tercio de los votantes del líder encarcelado dijeron que votarán a alguien que él indique.

Sin Lula en la carrera electoral, el candidato del PT, Fernando Haddad, cuenta con apenas 2%, igual que la aliada Manuela D'Avila, del Partido Comunista do Brasil (PCdoB) seguidos por el 1% del dirigente social Guilherme Boulos, del PSOL.

En este escenario sin Lula crece la figura de Ciro Gomes, del Partido Democrático Laborista (PDT), ex ministro de Lula y de Fernando Henrique Cardoso, que llega a 9%.

Sin Lula, sus posibles sustitutos del PT, Haddad y el ex gobernador bahiano Jacques Wagner, pierden todos en segunda vuelta frente a Bolsonaro, Marina Silva y el ex gobernador paulista Geraldo Alckmin.

Lula sostiene que el proceso por el cual fue condenado a 12 años y un mes de prisión por corrupción en la Operación Lava Jato intenta proscribirlo.

En uno de los escenarios fue evaluado Temer, que cuenta con el 2% de intención de voto: menos que el posee el precandidato del Gobierno, el ex ministro de Hacienda Henrique Meirelles, con 1%.

El estudio se basó en 4.194 entrevistas y se realizó 227 municipios de todo Brasil.

En tanto, la encuesta reveló que el 54% de los brasileños sostiene que la detención de Lula da Silva es "justa" y el 62% estima que su situación judicial le impedirá participar de las elecciones.

Según Datafolha, el 40% de la población, al contrario, cree que la detención de Lula es "injusta", mientras que 6% dijo que no sabía opinar al respecto.

La detención de Lula se realizó el 7 de abril por orden del juez Sérgio Moro, de la operación Lava Jato, para cumplir una pena de 12 años y 1 mes de prisión por corrupción, al ser encontrado culpable de haber recibido un apartamento de la empresa constructora OAS.

Lula fue detenido luego de que la corte suprema rechazara por 6 a 5 un habeas corpus, una votación en la cual se ratificó la jurisprudencia que indica que un condenado en dos instancias puede ir a prisión, contra lo que dice la Constitución, que permite la libertad hasta la sentencia firme.

Sin Lula en la cancha, crecen un ultraderechista y una ecologista

Son Jair Bolsonaro y Marina Silva. Según la última encuesta de la firma Datafolha, el ex presidente aún lidera la carrera hacia las elecciones de octubre. Pero su participación es improbable.

Aunque el arresto comienza a pasarle factura en las encuestas, Luiz Inácio Lula da Silva se mantiene al frente de las encuestas de intención de voto para las elecciones de octubre. Sin embargo, la previsión de que por su condena por corrupción en segunda instancia le impida competir lleva a indagar en las alternativas para ese escenario, con los nombres de Jair Bolsonaro y Marina Silva como principales beneficiados.

De acuerdo con una encuesta de la firma Datafolha publicada este domingo por el diario Folha de São Paulo, Lula cayó 6 puntos pero se mantiene al frente con un 31% y vencería a cualquier rival por 10 puntos en un segundo turno.

Sin embargo, si, como se espera, Lula no puede competir, surgen hoy como favoritos el diputado de ultraderecha Bolsonaro, un defensor de la dictadura militar, y la ambientalista Silva.

Si ambos se enfrentaran en una segunda vuelta, la segunda se impondría por un margen de 44 a 31%.

Por el momento, ambos se benefician del llamado electorado "huérfano" de Lula: solo un tercio de los votantes del líder encarcelado dijeron que votarán a alguien que él indique.

Sin Lula en la carrera electoral, el candidato del PT, Fernando Haddad, cuenta con apenas 2%, igual que la aliada Manuela D'Avila, del Partido Comunista do Brasil (PCdoB) seguidos por el 1% del dirigente social Guilherme Boulos, del PSOL.

En este escenario sin Lula crece la figura de Ciro Gomes, del Partido Democrático Laborista (PDT), ex ministro de Lula y de Fernando Henrique Cardoso, que llega a 9%.

Sin Lula, sus posibles sustitutos del PT, Haddad y el ex gobernador bahiano Jacques Wagner, pierden todos en segunda vuelta frente a Bolsonaro, Marina Silva y el ex gobernador paulista Geraldo Alckmin.

Lula sostiene que el proceso por el cual fue condenado a 12 años y un mes de prisión por corrupción en la Operación Lava Jato intenta proscribirlo.

En uno de los escenarios fue evaluado Temer, que cuenta con el 2% de intención de voto: menos que el posee el precandidato del Gobierno, el ex ministro de Hacienda Henrique Meirelles, con 1%.

El estudio se basó en 4.194 entrevistas y se realizó 227 municipios de todo Brasil.

En tanto, la encuesta reveló que el 54% de los brasileños sostiene que la detención de Lula da Silva es "justa" y el 62% estima que su situación judicial le impedirá participar de las elecciones.

Según Datafolha, el 40% de la población, al contrario, cree que la detención de Lula es "injusta", mientras que 6% dijo que no sabía opinar al respecto.

La detención de Lula se realizó el 7 de abril por orden del juez Sérgio Moro, de la operación Lava Jato, para cumplir una pena de 12 años y 1 mes de prisión por corrupción, al ser encontrado culpable de haber recibido un apartamento de la empresa constructora OAS.

Lula fue detenido luego de que la corte suprema rechazara por 6 a 5 un habeas corpus, una votación en la cual se ratificó la jurisprudencia que indica que un condenado en dos instancias puede ir a prisión, contra lo que dice la Constitución, que permite la libertad hasta la sentencia firme.