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“Lo natural sería que nos reeligieran a Macri, a Vidal y a mí”

El jefe de Gobierno se corre de las definiciones políticas y dice que está “enfocado” en la Ciudad. Gestión, deseos y el enigma de Lousteau y la conformación de Cambiemos en el distrito que gobierna.
Por 15/04/2018 10:47

El tiempo lo es todo para Horacio Rodríguez Larreta. Lo demuestra y no lo oculta, aunque sus colaboradores le reconocen que es una “virtud” pero también una “obsesión”. El jefe de Gobierno porteño cita a Letra P en la planta baja del café El Trébol pasadas las 17 del jueves 12 de abril. Es la hora del té y el local ubicado en la intersección de la Avenida Santa Fe con la calle Uriburu está repleto.

Por la mañana recorrió obras en la zona de Once, luego estuvo en el programa de Mariana Fabbiani en Canal 13 y más tarde caminará con el subsecretario de Planeamiento, Carlos Colombo. Una práctica habitual que perfeccionó desde que asumió en la Jefatura de Gobierno. Aprovecha esa rutina para realizar tres cosas al mismo tiempo: se muestra como alcalde caminando las calles porteñas, dialoga con vecinos y suma un funcionario o legislador a la caminata para conversar sobre política y gestión. “El tiempo es lo único que no se recupera”, repite ante sus funcionarios. en reuniones de gobierno.

En ese sentido, cuando ingresa al establecimiento se disculpa por el retraso de unos minutos y, cuando está por sentarse para comenzar el diálogo, una señora se acerca a la mesa y le pide un minuto. “¿En qué mesas estás?”, replica Rodríguez Larreta. La señora señala la mesa con sillones del costado derecho, el jefe de Gobierno asiente con la cabeza y le adelanta que “en un rato paso”. Uno de los mozos del local le sirve un café expreso y el mandamás del Ejecutivo porteño le agradece palméandole la espalda.

Los vecinos sentados en las mesas del bar se levantan para saludarlo, ponderar una medida de gestión o para cuestionar su gobierno. Escucha a todos, responde o promete sentarse unos minutos después de la entrevista y vuelve a concentrarse en su discurso. Cauto y relajado, se extiende en los temas relacionados a obras y medidas de la gestión, pero avanza rápido ante interrogantes sobre la política, la constitución de Cambiemos en la Ciudad o la intervención del PJ.

“Ya tuvimos una interna y para nosotros fue muy buena”, dice ante la posibilidad de una PASO de Cambiemos en las elecciones de la Ciudad del 2019. Asegura que aún no definió si unificará las elecciones porteñas con el intento de reelección del presidente Mauricio Macri y esquiva una definición en torno a si sería el candidato a presidente del espacio en 2023. “Estoy enfocado en la Ciudad”, argumenta.

 

BIO. Nació en la Ciudad de Buenos Aires el 29 de octubre de 1965. En 1988 se recibió de Licenciado en Economía en la UBA, donde conoció a dos figuras prominentes del gabinete nacional: Mario Quintana y Luis “Toto” Caputo, vicejefe de Gabinete y ministro de Finanzas, respectivamente. En la década del noventa viajó a Estados Unidos para cursar una maestría en Administración de Empresas en Harvard. Después, trabajó en la Subsecretaría de Inversiones del Ministerio de Economía durante la gestión de Carlos Menem y luego en la ANSES y en la Secretaría de Desarrollo Social. En 1999 trabajó en la campaña de la fórmula presidencial Eduardo Duhalde – Ramón "Palito" Ortega. Con la llegada de la Alianza a la Casa Rosada fue designado interventor del PAMI. Por esos años ya estaba en funcionamiento el Grupo Sophia, el think tank que dirigió y que sirvió como semillero al PRO de Mauricio Macri años después. En 2003 fue el compañero de fórmula de Macri por la Jefatura de Gobierno que perdió contra Aníbal Ibarra. Tras ocho años como jefe de Gabinete de Macri en la Ciudad, la revancha llegaría en 2015, cuando ganó el ballotage por la Jefatura de Gobierno.

 

(FOTO: AGLP)

-La Legislatura porteña acaba de adherir al Pacto Fiscal requerido por la Casa Rosada ¿Cómo impacta la normativa en la Ciudad de Buenos Aires?

-La Ciudad de Buenos Aires es el distrito que más baja impuestos en todo el país porque, justamente, lo que se plantea en el Pacto Fiscal es la baja de Ingresos Brutos y nosotros tenemos el peso más alto de IIBB en nuestro Presupuesto. Somos los que más impuestos bajamos. Hay que acomodarse a eso, vamos a seguir con nuestra política de austeridad pero creo que como país es lo correcto. Tenemos que ir reduciendo la carga impositiva y, efectivamente, Ingresos Brutos es un impuesto distorsivo. Está bien como visión que se haga esto. Hay que ajustarse el cinturón.

-El Gobierno porteño promueve como proyecto clave del área educativa la creación de la Universidad de Formación Docente de la Ciudad…

-(Interrumpe) Nuestra meta es mucho más amplia. Es la transformación del sistema educativo. La Universidad es uno de los capítulos, muy importante por cierto.

-¿A pesar de la resistencia gremial, opositora y hasta de la Iglesia, el Gobierno avanzará con el proyecto para crear la Universidad Docente?

-Yo no tengo duda de que hay cambiar. El sistema educativo tenemos que cambiarlo y en eso coinciden la gran mayoría de los porteños. Después, me parece que está bueno que en la Legislatura se discuta el cómo. Que se enriquezca el proyecto, que todos traigan sugerencias. Lo que me parece que no hay dudas es que hay cambiar, así que vamos a escuchar sugerencias de cómo cambiarlo. Dentro del cambio, la formación docente es muy importante y creando una universidad jerarquizamos la formación docente. Por eso creemos en este modelo. Ahora, en el cómo estamos dispuestos a escuchar todas las voces para enriquecer el proyecto.

 

 

-La inseguridad es, según las encuestas, la preocupación número uno de los porteños. ¿Cómo explica el incremento de los tiroteos y enfrentamientos en la Ciudad?

-El hecho de que hoy haya más policías en la calle, que es algo que me reconocen los vecinos en todos los barrios de la ciudad, logra que se produzcan enfrentamientos. Donde antes no había presencia policial, hoy hay policías mejor entrenados y con mejor actitud. Entonces, al haber más policías con actitud de actuar en las calles eso genera enfrentamiento. Hace unos meses pasó en el episodio de la joyería de Corrientes y Esmeralda. Salen los delincuentes de la joyería y con lo primero que se chocan es con un policía. Eso quiere decir que había un policía en esa esquina. Los tipos tiran, el policía sale y tira. Esto quiere decir que la Policía tenía actitud de actuar.

"El hecho de que hoy haya más policías en la calle logra que se produzcan enfrentamientos. Donde antes no había presencia policial, hoy hay policías mejor entrenados."

-La Ciudad encabeza múltiples proyectos de urbanización de villas. ¿Cuándo se transformarán en barrios integrados esos asentamientos?

-Esto es un proceso. En dos o tres meses entregamos las primeras viviendas de la Villa 20, dentro del predio Papa Francisco. Ya en la Villa 31 hay gente que se mudó a vivir en las nuevas viviendas, que tiene asfalto donde había barro y luz donde había oscuridad. En la Rodrigo Bueno hay gente que tiene agua corriente. Se van dando avances graduales a lo largo del tiempo, no es que hay "un" día. Ya la Villa 26, que estaba sobre la vera del Riachuelo, no existe porque relocalizamos a todas las familias.

-¿En qué estado está la licitación del subte?

-La licitación ya está llamada públicamente. Hicimos un gran esfuerzo y hablamos con todos los subtes del mundo para que se presenten y ojalá que haya una competencia porque la competencia garantiza el mejor servicio.

-¿La ampliación de la red de subtes durante los años de gestión PRO es la que esperaba?

-La ampliación más grande que hicimos estos años fue ampliar la frecuencia y mejorar el sistema que tenemos hoy. En diciembre de 2015 había 920 mil pasajeros por día y hoy tenés 1.250.000. Más de 300 mil personas más por día. Es como si hubiera, en volumen de gente, el equivalente a dos líneas de subterráneo. Fue una decisión acertada poner el foco en mejorar la frecuencia y la calidad del servicio en las líneas existentes. Cuando el anterior Gobierno nacional nos pasó el subte había cero vagones con aire y hoy tenés el 53% con aire acondicionado. A fin de este mandato vamos a tener el 70% con aire.

-¿Qué objetivo persigue la Ciudad con la creación de los códigos Urbanístico y de Edificación?

-El primer objetivo es terminar con las sorpresas. Ocurre que hay barrios de casas bajas o medianas y por ahí te aparece una torre. El espíritu es que en cada barrio se pueda construir hasta más o menos el promedio que hay en ese barrio. Hoy el FOT del código actual hace que vos puedas construir para arriba en función de la superficie que tengas. Entonces, vos te compras tres terrenos juntos y construís el Obelisco. Eso es muy disruptivo para un barrio.

El otro objetivo es generar lo que se conoce como mix de usos. Hoy tenés zonas en la ciudad residenciales, otras para trabajar y otras comerciales. Eso genera que la gente tenga que moverse de un lado al otro. Nosotros lo que tenemos que buscar es que la gente viva más cerca de su trabajo, más cerca de donde va a comprar. Hoy es el modelo en todas las ciudades del mundo. Achicar los tiempos de viaje.

-¿Por qué la ciudad con mayor presupuesto del país y con acceso a crédito por parte de organismos multilaterales vende tierras para financiar obras públicas?

-Porque se necesitan más obras. Tenemos el récord histórico de obra pública este año y el año pasado. Y parte de eso, en vez de tener que financiarlo los vecinos de su bolsillo, se financia con tierras. Hay lugares vacíos, como los terrenos de Catalinas, donde es mucho mejor que se construya el Paseo del Bajo que se mantenga un terraplén de terrenos vacíos que nadie usaba. Tiene mucho mejor uso eso usado en el Paseo del Bajo, que es la obra vial más grande en 50 años en la Ciudad, que con terrenos que estaban totalmente en desuso. Todos los casos de venta de tierra son terrenos baldíos que no tenían otro uso.

 

-¿Piensa unificar las elecciones locales con las presidenciales del 2019?

-No lo sé todavía. No está definida la fecha. Nadie definió la fecha. No hay apuro.

 

-Los diarios Perfil y Tiempo Argentino informaron que la Ciudad estudia vender la sede de Bolívar 1 en el marco de la mudanza del Gobierno al sur de la Ciudad. ¿Qué destino tendrán esos inmuebles?

-Estamos a fondo con salir del centro de la Ciudad. Sacar todo lo que podamos del centro, descongestionar. Nos dio un resultado bárbaro mudarnos a Parque Patricios porque desarrolló el barrio y sus alrededores y fue una experiencia buenísima. Lo estamos replicando con el Ministerio de Educación en la Villa 31 y con el Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat en Ciudad Oculta.

Ahora, después tenés que darle un uso. Hay algunos lugares que se pueden vender porque hay que mantenerlos y les cuesta plata a los vecinos de la Ciudad. No podemos dejar edificios vacíos. Todavía no tenemos claro qué hacer con esos edificios. Sí, y una cosa no quita la otra, tenemos claro que son lugares que tienen preservación patrimonial.

 

(FOTO: AGLP)

-¿El objetivo del Gobierno es avanzar con un Código Electoral para la Ciudad o lo inmediato es derogar la Ley N°875 y garantizar la simultaneidad para unificar con las próximas elecciones nacionales?

-La idea es que la Ciudad tenga su propio Código porque no lo tiene y suscribe al nacional. Ese es el principal objetivo.

-¿Piensa unificar las elecciones locales con las presidenciales del 2019?

-No lo sé todavía. No está definida la fecha. Nadie definió la fecha. No hay apuro.

-¿De cara a 2019 cuál sería la tecnología con la que votarían los porteños?

-Para nosotros el antecedente del 2015 con la Boleta Única Electrónica fue muy buena. A las 19.30 se había acabado el escrutinio. Hubo cero problemas y funcionó perfecto. Fue fácil. La verdad que fue muy buena la experiencia. Pero cuando las elecciones coinciden es difícil tener un sistema diferente al nacional. Es lo que nos pasó en 2017, cuando tuvimos que volver atrás y usar el papel. Con eso confundís a la gente. Entonces, la verdad que tenemos que alinear los sistemas. Tiene que haber un sistema nacional único. Hacer votar a la gente en la elección local de una manera y en la nacional de otra es medio raro.

 

 

 

-El Presidente manifestó que quiere a Inés Weinberg de Roca al frente del Ministerio Público Fiscal…

-(Interrumpe) Buenísima postulación. Buenísima.

-Si eso sucede, se abre una vacante en el Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad. ¿A quién postulará el Gobierno para ocupar ese lugar en el TSJ?

-No lo sabremos hasta que no se apruebe el pliego de Inés Weinberg de Roca en el Senado que, me decía Mauricio el otro día, que es un proceso de cuatro o cinco meses. No hay apuro.

-¿Qué lectura hace de la intervención del Partido Justicialista nacional? ¿Le sirve al gobierno de Cambiemos?

-No, ni idea. Es un tema de ellos. Totalmente de ellos. La verdad que no sé. En los temas de otros partidos no me meto.

 

(FOTO: AGLP)

-Parecería que Cambiemos lanzó el operativo reelección de Macri, María Eugenia Vidal y usted. ¿Es así?

-Yo creo que sería lo natural. No está definido. Hoy no es tema de agenda de definición, pero lo natural sería que nos reeligieran a Macri, a Vidal y a mí.

-¿Usted quiere reelegir como jefe de Gobierno de la Ciudad?

-Yo creo que sería natural. No estoy ni lanzando una candidatura ni apurándome con eso.

-¿Repetiría la fórmula del 2015 con Diego Santilli?

-Diego (Santilli) tiene su expectativa de ser jefe de Gobierno y si otra vez es vicejefe no puede. Es una decisión que la vamos a tomar a fin de año junto con él, con quien yo trabajo maravillosamente bien.

-¿Se va a conformar la coalición Cambiemos en la Ciudad de Buenos Aires?

-No lo sé. Hoy estoy totalmente enfocado en la seguridad, la reforma educativa y en la cantidad de cosas que tenemos que hacer en la Ciudad. Nosotros tenemos voluntad de diálogo siempre y con todos. Voluntad de acuerdos amplios. Hoy yo estoy enfocado en la Ciudad.

 

 

-¿Se imagina una interna de Cambiemos en la Ciudad?

-Ya tuvimos interna en la anterior.

-¿Y una interna con Martín Lousteau?

-Con quien sea. Ni condiciono ni invito a nadie que se quiera presentar. Ya tuvimos una interna y para nosotros fue muy buena la interna con Gabriela (Michetti). Nos hizo madurar como partido, la manejamos con mucha responsabilidad. En ese momento, el tiempo pasa, pero fue la elección más visible del año 2015. La manejamos muy bien y al otro día seguimos trabajando juntos. A Gabriela la quiero mucho. Me parece una muy buena decisión que haya sido vicepresidenta.

-¿Usted quiere ser presidente de la Nación?

-No lo sé. Estoy muy enfocado, entusiasmado y con mucha responsabilidad en el trabajo que tengo hoy.

“Lo natural sería que nos reeligieran a Macri, a Vidal y a mí”

El jefe de Gobierno se corre de las definiciones políticas y dice que está “enfocado” en la Ciudad. Gestión, deseos y el enigma de Lousteau y la conformación de Cambiemos en el distrito que gobierna.

El tiempo lo es todo para Horacio Rodríguez Larreta. Lo demuestra y no lo oculta, aunque sus colaboradores le reconocen que es una “virtud” pero también una “obsesión”. El jefe de Gobierno porteño cita a Letra P en la planta baja del café El Trébol pasadas las 17 del jueves 12 de abril. Es la hora del té y el local ubicado en la intersección de la Avenida Santa Fe con la calle Uriburu está repleto.

Por la mañana recorrió obras en la zona de Once, luego estuvo en el programa de Mariana Fabbiani en Canal 13 y más tarde caminará con el subsecretario de Planeamiento, Carlos Colombo. Una práctica habitual que perfeccionó desde que asumió en la Jefatura de Gobierno. Aprovecha esa rutina para realizar tres cosas al mismo tiempo: se muestra como alcalde caminando las calles porteñas, dialoga con vecinos y suma un funcionario o legislador a la caminata para conversar sobre política y gestión. “El tiempo es lo único que no se recupera”, repite ante sus funcionarios. en reuniones de gobierno.

En ese sentido, cuando ingresa al establecimiento se disculpa por el retraso de unos minutos y, cuando está por sentarse para comenzar el diálogo, una señora se acerca a la mesa y le pide un minuto. “¿En qué mesas estás?”, replica Rodríguez Larreta. La señora señala la mesa con sillones del costado derecho, el jefe de Gobierno asiente con la cabeza y le adelanta que “en un rato paso”. Uno de los mozos del local le sirve un café expreso y el mandamás del Ejecutivo porteño le agradece palméandole la espalda.

Los vecinos sentados en las mesas del bar se levantan para saludarlo, ponderar una medida de gestión o para cuestionar su gobierno. Escucha a todos, responde o promete sentarse unos minutos después de la entrevista y vuelve a concentrarse en su discurso. Cauto y relajado, se extiende en los temas relacionados a obras y medidas de la gestión, pero avanza rápido ante interrogantes sobre la política, la constitución de Cambiemos en la Ciudad o la intervención del PJ.

“Ya tuvimos una interna y para nosotros fue muy buena”, dice ante la posibilidad de una PASO de Cambiemos en las elecciones de la Ciudad del 2019. Asegura que aún no definió si unificará las elecciones porteñas con el intento de reelección del presidente Mauricio Macri y esquiva una definición en torno a si sería el candidato a presidente del espacio en 2023. “Estoy enfocado en la Ciudad”, argumenta.

 

BIO. Nació en la Ciudad de Buenos Aires el 29 de octubre de 1965. En 1988 se recibió de Licenciado en Economía en la UBA, donde conoció a dos figuras prominentes del gabinete nacional: Mario Quintana y Luis “Toto” Caputo, vicejefe de Gabinete y ministro de Finanzas, respectivamente. En la década del noventa viajó a Estados Unidos para cursar una maestría en Administración de Empresas en Harvard. Después, trabajó en la Subsecretaría de Inversiones del Ministerio de Economía durante la gestión de Carlos Menem y luego en la ANSES y en la Secretaría de Desarrollo Social. En 1999 trabajó en la campaña de la fórmula presidencial Eduardo Duhalde – Ramón "Palito" Ortega. Con la llegada de la Alianza a la Casa Rosada fue designado interventor del PAMI. Por esos años ya estaba en funcionamiento el Grupo Sophia, el think tank que dirigió y que sirvió como semillero al PRO de Mauricio Macri años después. En 2003 fue el compañero de fórmula de Macri por la Jefatura de Gobierno que perdió contra Aníbal Ibarra. Tras ocho años como jefe de Gabinete de Macri en la Ciudad, la revancha llegaría en 2015, cuando ganó el ballotage por la Jefatura de Gobierno.

 

(FOTO: AGLP)

-La Legislatura porteña acaba de adherir al Pacto Fiscal requerido por la Casa Rosada ¿Cómo impacta la normativa en la Ciudad de Buenos Aires?

-La Ciudad de Buenos Aires es el distrito que más baja impuestos en todo el país porque, justamente, lo que se plantea en el Pacto Fiscal es la baja de Ingresos Brutos y nosotros tenemos el peso más alto de IIBB en nuestro Presupuesto. Somos los que más impuestos bajamos. Hay que acomodarse a eso, vamos a seguir con nuestra política de austeridad pero creo que como país es lo correcto. Tenemos que ir reduciendo la carga impositiva y, efectivamente, Ingresos Brutos es un impuesto distorsivo. Está bien como visión que se haga esto. Hay que ajustarse el cinturón.

-El Gobierno porteño promueve como proyecto clave del área educativa la creación de la Universidad de Formación Docente de la Ciudad…

-(Interrumpe) Nuestra meta es mucho más amplia. Es la transformación del sistema educativo. La Universidad es uno de los capítulos, muy importante por cierto.

-¿A pesar de la resistencia gremial, opositora y hasta de la Iglesia, el Gobierno avanzará con el proyecto para crear la Universidad Docente?

-Yo no tengo duda de que hay cambiar. El sistema educativo tenemos que cambiarlo y en eso coinciden la gran mayoría de los porteños. Después, me parece que está bueno que en la Legislatura se discuta el cómo. Que se enriquezca el proyecto, que todos traigan sugerencias. Lo que me parece que no hay dudas es que hay cambiar, así que vamos a escuchar sugerencias de cómo cambiarlo. Dentro del cambio, la formación docente es muy importante y creando una universidad jerarquizamos la formación docente. Por eso creemos en este modelo. Ahora, en el cómo estamos dispuestos a escuchar todas las voces para enriquecer el proyecto.

 

 

-La inseguridad es, según las encuestas, la preocupación número uno de los porteños. ¿Cómo explica el incremento de los tiroteos y enfrentamientos en la Ciudad?

-El hecho de que hoy haya más policías en la calle, que es algo que me reconocen los vecinos en todos los barrios de la ciudad, logra que se produzcan enfrentamientos. Donde antes no había presencia policial, hoy hay policías mejor entrenados y con mejor actitud. Entonces, al haber más policías con actitud de actuar en las calles eso genera enfrentamiento. Hace unos meses pasó en el episodio de la joyería de Corrientes y Esmeralda. Salen los delincuentes de la joyería y con lo primero que se chocan es con un policía. Eso quiere decir que había un policía en esa esquina. Los tipos tiran, el policía sale y tira. Esto quiere decir que la Policía tenía actitud de actuar.

"El hecho de que hoy haya más policías en la calle logra que se produzcan enfrentamientos. Donde antes no había presencia policial, hoy hay policías mejor entrenados."

-La Ciudad encabeza múltiples proyectos de urbanización de villas. ¿Cuándo se transformarán en barrios integrados esos asentamientos?

-Esto es un proceso. En dos o tres meses entregamos las primeras viviendas de la Villa 20, dentro del predio Papa Francisco. Ya en la Villa 31 hay gente que se mudó a vivir en las nuevas viviendas, que tiene asfalto donde había barro y luz donde había oscuridad. En la Rodrigo Bueno hay gente que tiene agua corriente. Se van dando avances graduales a lo largo del tiempo, no es que hay "un" día. Ya la Villa 26, que estaba sobre la vera del Riachuelo, no existe porque relocalizamos a todas las familias.

-¿En qué estado está la licitación del subte?

-La licitación ya está llamada públicamente. Hicimos un gran esfuerzo y hablamos con todos los subtes del mundo para que se presenten y ojalá que haya una competencia porque la competencia garantiza el mejor servicio.

-¿La ampliación de la red de subtes durante los años de gestión PRO es la que esperaba?

-La ampliación más grande que hicimos estos años fue ampliar la frecuencia y mejorar el sistema que tenemos hoy. En diciembre de 2015 había 920 mil pasajeros por día y hoy tenés 1.250.000. Más de 300 mil personas más por día. Es como si hubiera, en volumen de gente, el equivalente a dos líneas de subterráneo. Fue una decisión acertada poner el foco en mejorar la frecuencia y la calidad del servicio en las líneas existentes. Cuando el anterior Gobierno nacional nos pasó el subte había cero vagones con aire y hoy tenés el 53% con aire acondicionado. A fin de este mandato vamos a tener el 70% con aire.

-¿Qué objetivo persigue la Ciudad con la creación de los códigos Urbanístico y de Edificación?

-El primer objetivo es terminar con las sorpresas. Ocurre que hay barrios de casas bajas o medianas y por ahí te aparece una torre. El espíritu es que en cada barrio se pueda construir hasta más o menos el promedio que hay en ese barrio. Hoy el FOT del código actual hace que vos puedas construir para arriba en función de la superficie que tengas. Entonces, vos te compras tres terrenos juntos y construís el Obelisco. Eso es muy disruptivo para un barrio.

El otro objetivo es generar lo que se conoce como mix de usos. Hoy tenés zonas en la ciudad residenciales, otras para trabajar y otras comerciales. Eso genera que la gente tenga que moverse de un lado al otro. Nosotros lo que tenemos que buscar es que la gente viva más cerca de su trabajo, más cerca de donde va a comprar. Hoy es el modelo en todas las ciudades del mundo. Achicar los tiempos de viaje.

-¿Por qué la ciudad con mayor presupuesto del país y con acceso a crédito por parte de organismos multilaterales vende tierras para financiar obras públicas?

-Porque se necesitan más obras. Tenemos el récord histórico de obra pública este año y el año pasado. Y parte de eso, en vez de tener que financiarlo los vecinos de su bolsillo, se financia con tierras. Hay lugares vacíos, como los terrenos de Catalinas, donde es mucho mejor que se construya el Paseo del Bajo que se mantenga un terraplén de terrenos vacíos que nadie usaba. Tiene mucho mejor uso eso usado en el Paseo del Bajo, que es la obra vial más grande en 50 años en la Ciudad, que con terrenos que estaban totalmente en desuso. Todos los casos de venta de tierra son terrenos baldíos que no tenían otro uso.

 

-¿Piensa unificar las elecciones locales con las presidenciales del 2019?

-No lo sé todavía. No está definida la fecha. Nadie definió la fecha. No hay apuro.

 

-Los diarios Perfil y Tiempo Argentino informaron que la Ciudad estudia vender la sede de Bolívar 1 en el marco de la mudanza del Gobierno al sur de la Ciudad. ¿Qué destino tendrán esos inmuebles?

-Estamos a fondo con salir del centro de la Ciudad. Sacar todo lo que podamos del centro, descongestionar. Nos dio un resultado bárbaro mudarnos a Parque Patricios porque desarrolló el barrio y sus alrededores y fue una experiencia buenísima. Lo estamos replicando con el Ministerio de Educación en la Villa 31 y con el Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat en Ciudad Oculta.

Ahora, después tenés que darle un uso. Hay algunos lugares que se pueden vender porque hay que mantenerlos y les cuesta plata a los vecinos de la Ciudad. No podemos dejar edificios vacíos. Todavía no tenemos claro qué hacer con esos edificios. Sí, y una cosa no quita la otra, tenemos claro que son lugares que tienen preservación patrimonial.

 

(FOTO: AGLP)

-¿El objetivo del Gobierno es avanzar con un Código Electoral para la Ciudad o lo inmediato es derogar la Ley N°875 y garantizar la simultaneidad para unificar con las próximas elecciones nacionales?

-La idea es que la Ciudad tenga su propio Código porque no lo tiene y suscribe al nacional. Ese es el principal objetivo.

-¿Piensa unificar las elecciones locales con las presidenciales del 2019?

-No lo sé todavía. No está definida la fecha. Nadie definió la fecha. No hay apuro.

-¿De cara a 2019 cuál sería la tecnología con la que votarían los porteños?

-Para nosotros el antecedente del 2015 con la Boleta Única Electrónica fue muy buena. A las 19.30 se había acabado el escrutinio. Hubo cero problemas y funcionó perfecto. Fue fácil. La verdad que fue muy buena la experiencia. Pero cuando las elecciones coinciden es difícil tener un sistema diferente al nacional. Es lo que nos pasó en 2017, cuando tuvimos que volver atrás y usar el papel. Con eso confundís a la gente. Entonces, la verdad que tenemos que alinear los sistemas. Tiene que haber un sistema nacional único. Hacer votar a la gente en la elección local de una manera y en la nacional de otra es medio raro.

 

 

 

-El Presidente manifestó que quiere a Inés Weinberg de Roca al frente del Ministerio Público Fiscal…

-(Interrumpe) Buenísima postulación. Buenísima.

-Si eso sucede, se abre una vacante en el Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad. ¿A quién postulará el Gobierno para ocupar ese lugar en el TSJ?

-No lo sabremos hasta que no se apruebe el pliego de Inés Weinberg de Roca en el Senado que, me decía Mauricio el otro día, que es un proceso de cuatro o cinco meses. No hay apuro.

-¿Qué lectura hace de la intervención del Partido Justicialista nacional? ¿Le sirve al gobierno de Cambiemos?

-No, ni idea. Es un tema de ellos. Totalmente de ellos. La verdad que no sé. En los temas de otros partidos no me meto.

 

(FOTO: AGLP)

-Parecería que Cambiemos lanzó el operativo reelección de Macri, María Eugenia Vidal y usted. ¿Es así?

-Yo creo que sería lo natural. No está definido. Hoy no es tema de agenda de definición, pero lo natural sería que nos reeligieran a Macri, a Vidal y a mí.

-¿Usted quiere reelegir como jefe de Gobierno de la Ciudad?

-Yo creo que sería natural. No estoy ni lanzando una candidatura ni apurándome con eso.

-¿Repetiría la fórmula del 2015 con Diego Santilli?

-Diego (Santilli) tiene su expectativa de ser jefe de Gobierno y si otra vez es vicejefe no puede. Es una decisión que la vamos a tomar a fin de año junto con él, con quien yo trabajo maravillosamente bien.

-¿Se va a conformar la coalición Cambiemos en la Ciudad de Buenos Aires?

-No lo sé. Hoy estoy totalmente enfocado en la seguridad, la reforma educativa y en la cantidad de cosas que tenemos que hacer en la Ciudad. Nosotros tenemos voluntad de diálogo siempre y con todos. Voluntad de acuerdos amplios. Hoy yo estoy enfocado en la Ciudad.

 

 

-¿Se imagina una interna de Cambiemos en la Ciudad?

-Ya tuvimos interna en la anterior.

-¿Y una interna con Martín Lousteau?

-Con quien sea. Ni condiciono ni invito a nadie que se quiera presentar. Ya tuvimos una interna y para nosotros fue muy buena la interna con Gabriela (Michetti). Nos hizo madurar como partido, la manejamos con mucha responsabilidad. En ese momento, el tiempo pasa, pero fue la elección más visible del año 2015. La manejamos muy bien y al otro día seguimos trabajando juntos. A Gabriela la quiero mucho. Me parece una muy buena decisión que haya sido vicepresidenta.

-¿Usted quiere ser presidente de la Nación?

-No lo sé. Estoy muy enfocado, entusiasmado y con mucha responsabilidad en el trabajo que tengo hoy.