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La jueza federal Niremperger envió el pedido de desafuero a Diputados. La investigan por lavado de dinero y asociación ilícita. La estrategia para transformarla en una presa política.
Por 13/04/2018 20:26

El oficialismo no tendrá margen para cambiar de doctrina. Así como lo hizo con Julio de Vido, a quien logró expulsar de la Cámara con una amplísima mayoría y sin siquiera la resistencia del Frente para la Victoria, Cambiemos aplicará la misma vara con una diputada propia. Se trata de la chaqueña Aída Ayala, cuyo pedido de desafuero fue enviado este viernes al Congreso por la jueza federal de Resistencia, Zunilda Niremperger, que la investiga por presunto lavado agravado de activos y asociación ilícita, entre otros delitos.

"Respetando la decisión judicial y con el afán de no realizar ningún acto que se entienda como entorpecimiento a la actividad investigativa, entiendo que no corresponde realizar ningún tipo de presentación en la sede judicial de Resistencia, ya que el Congreso de la Nación deberá ser quien resuelva la cuestión. Es en ese ámbito donde primeramente realizaré todas las acciones que sean necesarias para avanzar en la búsqueda de la verdad", dijo este viernes la radical Ayala en un comunicado.

Ayala fue electa diputada por Chaco en 2017 y fue quien encabezó la lista que resultó ganadora, con el 41 por ciento de los votos. En 2015, tras ser 12 años intendenta de Resistencia, fue candidata a gobernadora y obtuvo el 42 por ciento de los votos, pero perdió por 13 puntos de diferencia frente al peronista Domingo Peppo. Tras la asunción de Mauricio Macri, Ayala pasó a ocupar la Secretaría de Asuntos Municipales de la Nación, cargo que ocupó hasta que desembarcó en el Congreso, en diciembre de 2017.

 

 

Con esos antecedentes electorales, Ayala estaba posicionada para pelear por la gobernación chaqueña en 2019. La Rosada apostaba a la radical para desbancar a Peppo. Es por eso que desde Cambiemos aseguraron en las últimas horas que la causa por la cual el fiscal Patricio Sabadini pidió su detención “es política” y busca sacar a Ayala de la cancha para la elección ejecutiva.

El pedido de desafuero de Ayala llega al Congreso un mes después de que la administración provincial hubiera quedado sumergida en un escándalo luego de las detenciones de varios ex funcionarios del gabinete de Peppo, en una causa por lavado, evasión y enriquecimiento ilícito.

Ayala está acusada en una causa por supuestos delitos cometidos mientras era intendenta de Resistencia, entre 2003 y 2015. En el mismo expediente está detenido desde hace un mes su ex yerno, el abogado y empresario chaqueño Alejandro Fisher.

 

 

En ese escenario, fuentes de Cambiemos en la Cámara de Diputados confirmaron a Letra P que, ni bien ingrese, se le dará inicio al tratamiento del pedido de desafuero. “No hay margen para decir que no”, admitió una de las principales espadas del oficialismo en el Congreso, en referencia a la posición que la bancada de Cambiemos tuvo con el tema De Vido.

El oficialismo ya le transmitió su  decisión a Ayala, quien comprendió que quedan pocas alternativas. Sin embargo, el trámite de desafuero podrá, al menos, demorarse para que la chaqueña vaya ganando tiempo para armar su estrategia de defensa. Una vez que el pedido ingrese formalmente, se abrirá el plazo de 60 días para que la Comisión de Asuntos Constitucionales, que preside el macrista Pablo Tonelli, emita un dictamen. Dentro de los 180 días de ingresado, el pedido deberá pasar al recinto para su tratamiento.

En ese tiempo, Cambiemos aprovechará para generar en Chaco la idea de que Ayala es una “perseguida política” de la administración de Peppo, e intentará reivindicar su figura para que pueda pelear por la gobernación.

Efecto De Vido: Cambiemos se prepara para desaforar a Aída Ayala

La jueza federal Niremperger envió el pedido de desafuero a Diputados. La investigan por lavado de dinero y asociación ilícita. La estrategia para transformarla en una presa política.

El oficialismo no tendrá margen para cambiar de doctrina. Así como lo hizo con Julio de Vido, a quien logró expulsar de la Cámara con una amplísima mayoría y sin siquiera la resistencia del Frente para la Victoria, Cambiemos aplicará la misma vara con una diputada propia. Se trata de la chaqueña Aída Ayala, cuyo pedido de desafuero fue enviado este viernes al Congreso por la jueza federal de Resistencia, Zunilda Niremperger, que la investiga por presunto lavado agravado de activos y asociación ilícita, entre otros delitos.

"Respetando la decisión judicial y con el afán de no realizar ningún acto que se entienda como entorpecimiento a la actividad investigativa, entiendo que no corresponde realizar ningún tipo de presentación en la sede judicial de Resistencia, ya que el Congreso de la Nación deberá ser quien resuelva la cuestión. Es en ese ámbito donde primeramente realizaré todas las acciones que sean necesarias para avanzar en la búsqueda de la verdad", dijo este viernes la radical Ayala en un comunicado.

Ayala fue electa diputada por Chaco en 2017 y fue quien encabezó la lista que resultó ganadora, con el 41 por ciento de los votos. En 2015, tras ser 12 años intendenta de Resistencia, fue candidata a gobernadora y obtuvo el 42 por ciento de los votos, pero perdió por 13 puntos de diferencia frente al peronista Domingo Peppo. Tras la asunción de Mauricio Macri, Ayala pasó a ocupar la Secretaría de Asuntos Municipales de la Nación, cargo que ocupó hasta que desembarcó en el Congreso, en diciembre de 2017.

 

 

Con esos antecedentes electorales, Ayala estaba posicionada para pelear por la gobernación chaqueña en 2019. La Rosada apostaba a la radical para desbancar a Peppo. Es por eso que desde Cambiemos aseguraron en las últimas horas que la causa por la cual el fiscal Patricio Sabadini pidió su detención “es política” y busca sacar a Ayala de la cancha para la elección ejecutiva.

El pedido de desafuero de Ayala llega al Congreso un mes después de que la administración provincial hubiera quedado sumergida en un escándalo luego de las detenciones de varios ex funcionarios del gabinete de Peppo, en una causa por lavado, evasión y enriquecimiento ilícito.

Ayala está acusada en una causa por supuestos delitos cometidos mientras era intendenta de Resistencia, entre 2003 y 2015. En el mismo expediente está detenido desde hace un mes su ex yerno, el abogado y empresario chaqueño Alejandro Fisher.

 

 

En ese escenario, fuentes de Cambiemos en la Cámara de Diputados confirmaron a Letra P que, ni bien ingrese, se le dará inicio al tratamiento del pedido de desafuero. “No hay margen para decir que no”, admitió una de las principales espadas del oficialismo en el Congreso, en referencia a la posición que la bancada de Cambiemos tuvo con el tema De Vido.

El oficialismo ya le transmitió su  decisión a Ayala, quien comprendió que quedan pocas alternativas. Sin embargo, el trámite de desafuero podrá, al menos, demorarse para que la chaqueña vaya ganando tiempo para armar su estrategia de defensa. Una vez que el pedido ingrese formalmente, se abrirá el plazo de 60 días para que la Comisión de Asuntos Constitucionales, que preside el macrista Pablo Tonelli, emita un dictamen. Dentro de los 180 días de ingresado, el pedido deberá pasar al recinto para su tratamiento.

En ese tiempo, Cambiemos aprovechará para generar en Chaco la idea de que Ayala es una “perseguida política” de la administración de Peppo, e intentará reivindicar su figura para que pueda pelear por la gobernación.