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El jefe de Gabinete se cruzó en duros términos con la titular del bloque del Frente Renovador por la liberación de presos y la chicaneó con el líder del FR. Salió a cruzarlo el referente kirchnerista.
Por 14/03/2018 19:10

El listado de más de mil internos sugeridos por el Servicio Penitenciario Federal (SPF) para ser liberados desató una batalla en el recinto de la Cámara de Diputados entre el jefe de Gabinete, Marcos Peña, y la presidenta del bloque del Frente Renovador, Graciela Camaño, quien lo acusó faltarle “el respeto al Congreso”. El duro cruce verbal tuvo varios capítulos y terminó en una chicana del funcionario contra Sergio Massa, jefe político de la diputada, que derivó en la inesperada intervención del kirchnerista Agustín Rossi.

“Lo invito, antes de seguir emitiendo opiniones, a leer el informe de la Procuración Penitenciaria, que depende de este Congreso. Se le va a caer la cara de vergüenza. El procurador fue a unidades penitenciarias y en algunos casos no encontró a los presos. En Ezeiza, sobre 75 personas propuestas por el SPF, solo 11 estaban en condiciones serias de tener la libertad condicional. No se puede liberar presos porque no se construyen cárceles”, fue la primera respuesta de Camaño a los dichos de Peña, que se había referido a la conferencia de prensa que brindaron este martes los diputados del Frente Renovador para advertir sobre los efectos del listado.

 

 

Minutos antes, al momento de responder las preguntas del bloque del Frente para la Victoria, Peña había hecho referencia a la situación de los detenidos por crímenes de lesa humanidad que, según el listado, estarían en condiciones de obtener la libertad condicional. “Lamento que mienta, el Poder Ejecutivo no recomendó liberar condenados. El Servicio Penitenciario, cumpliendo una manda que tiene todos los años, dice quiénes son los que, según las leyes vigentes, que ustedes no modificaron cuando fueron gobierno, están en condiciones de salir en libertad condicional. Pero la Secretaría de Derechos Humanos ya planteó que no está de acuerdo”, respondió Peña ante la consulta del diputado Horacio Pietragalla.

Inmediatamente, hizo referencia a la conferencia del Frente Renovador y se dirigió a la jefa del bloque. “La escuché a la diputada Camaño hablar de eso también. Mienten cuando dicen que el Poder Ejecutivo recomienda liberar a los condenados de lesa humanidad. No hagan más política con eso”, apuntó. El encargado de remarcarle el mensaje a Camaño, que no había reparado en la acusación de mentirosa, fue el presidente del PJ, José Luis Gioja. “¿Escuchaste, Graciela?”, preguntó el diputado.

La reacción de Camaño no tardó en llegar. “Quiero plantear una cuestión de privilegio contra el jefe de Gabinete. Es la segunda que le hago, porque tiene que comprender cuál es su función constitucional. Usted tiene que venir a decir la verdad, algo que no surge de su discurso”, arrancó la jefa del bloque massista. Y continuó: “Tiene que ver con la mención que hizo usted de mi persona y de una conferencia de prensa que hizo legítimamente mi bloque ayer y a la palabra mentirosos que tanto le gusta pronunciar. Para poder hacer esa conferencia, nosotros hemos trabajado intensamente y nos hemos munido de toda la documentación. Y resulta que en algunas cosas la transparencia se pierde en vericuetos”.

 

 

En un discurso enardecido, Camaño le recordó a Peña que el Servicio Penitenciario Federal depende del Ministerio de Justicia, es decir, es parte del Poder Ejecutivo. “El año pasado en el Ministerio de Justicia se hizo una reunión a la cual acudieron varias personas, entre ellas, funcionarios del Poder Ejecutivo, y en la que se planteó la necesidad de elaborar una lista en aras de resolver la superpoblación penitenciaria. Por supuesto que el Servicio Penitenciario, siguiendo las instrucciones del Ministerio, realizó la lista”, concluyó la diputada y le exigió que “retire la palabra mentirosos”.

Como todas las cuestiones de privilegio, el tema pasó a la Comisión de Asuntos Constitucionales. Pero Peña intentó responder, algo que no está permitido en el reglamento de la Cámara. “Tengo alguna duda reglamentaria, así que voy a hablar en abstracto”, dijo el jefe de Gabinete. Enseguida se escucharon los gritos de Camaño, que señalaba la violación normativa. “Me pide que me rectifique y no me deja hablar. Lamento que mienta. Dije que hay mentiras. Si no se puede decir acá lo hablaré en otro lado”, respondió Peña, que acusó a la diputada de ponerle “una mordaza”.

“No es la primera vez que este funcionario ofende el Parlamento. No hay un reglamento mordaza, acá hay un reglamento. Siempre viene de manera irrespetuosa a este Congreso. Le ha faltado el respeto al Congreso, que es otro poder del Estado”, retrucó Camaño.

El jefe de Gabinete esperó la intervención de otro miembro del Frente Renovador para asestarle otro golpe al massismo. “No ha habido jefe de Gabinete antes que contestara todas las preguntas. Hemos respondido en dos años más preguntas que en 12 años del gobierno anterior (...) Cada uno se tiene que hacer cargo de su sector político. El jefe de Gabinete que menos vino al Congreso fue Sergio Massa. Que vino una vez sobre las ocho que le tocaba”, afirmó Peña.

"¿Cuántas veces vino como diputado (Mauricio) Macri al Congreso?", gritó Camaño fuera de micrófono. "El que no se aburre en una sesión de Diputados está loco. Algo así dijo, ¿no? Es la frase del Presidente", la secundó Felipe Solá.

La siguiente defensa de Massa no vino de su propio bloque. De manera inesperada, fue el jefe de la bancada kirchnerista quien anunció que iba a decir "algo políticamente incorrecto" antes de cruzar a Peña por el líder del Frente Renovador, jefe de Gabinete durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. 

 

 

"Fue el primer jefe de Gabinete que se sentó allí y admitió preguntas y repreguntas. Yo era jefe de bloque en ese momento. Es la ventaja que tenemos los que nos acordamos de todo. También de cuando el Presidente se dormía en la sesión", cerró Rossi. 

 

 

 

La batalla Camaño-Peña y la inesperada defensa de Rossi a Massa

El jefe de Gabinete se cruzó en duros términos con la titular del bloque del Frente Renovador por la liberación de presos y la chicaneó con el líder del FR. Salió a cruzarlo el referente kirchnerista.

El listado de más de mil internos sugeridos por el Servicio Penitenciario Federal (SPF) para ser liberados desató una batalla en el recinto de la Cámara de Diputados entre el jefe de Gabinete, Marcos Peña, y la presidenta del bloque del Frente Renovador, Graciela Camaño, quien lo acusó faltarle “el respeto al Congreso”. El duro cruce verbal tuvo varios capítulos y terminó en una chicana del funcionario contra Sergio Massa, jefe político de la diputada, que derivó en la inesperada intervención del kirchnerista Agustín Rossi.

“Lo invito, antes de seguir emitiendo opiniones, a leer el informe de la Procuración Penitenciaria, que depende de este Congreso. Se le va a caer la cara de vergüenza. El procurador fue a unidades penitenciarias y en algunos casos no encontró a los presos. En Ezeiza, sobre 75 personas propuestas por el SPF, solo 11 estaban en condiciones serias de tener la libertad condicional. No se puede liberar presos porque no se construyen cárceles”, fue la primera respuesta de Camaño a los dichos de Peña, que se había referido a la conferencia de prensa que brindaron este martes los diputados del Frente Renovador para advertir sobre los efectos del listado.

 

 

Minutos antes, al momento de responder las preguntas del bloque del Frente para la Victoria, Peña había hecho referencia a la situación de los detenidos por crímenes de lesa humanidad que, según el listado, estarían en condiciones de obtener la libertad condicional. “Lamento que mienta, el Poder Ejecutivo no recomendó liberar condenados. El Servicio Penitenciario, cumpliendo una manda que tiene todos los años, dice quiénes son los que, según las leyes vigentes, que ustedes no modificaron cuando fueron gobierno, están en condiciones de salir en libertad condicional. Pero la Secretaría de Derechos Humanos ya planteó que no está de acuerdo”, respondió Peña ante la consulta del diputado Horacio Pietragalla.

Inmediatamente, hizo referencia a la conferencia del Frente Renovador y se dirigió a la jefa del bloque. “La escuché a la diputada Camaño hablar de eso también. Mienten cuando dicen que el Poder Ejecutivo recomienda liberar a los condenados de lesa humanidad. No hagan más política con eso”, apuntó. El encargado de remarcarle el mensaje a Camaño, que no había reparado en la acusación de mentirosa, fue el presidente del PJ, José Luis Gioja. “¿Escuchaste, Graciela?”, preguntó el diputado.

La reacción de Camaño no tardó en llegar. “Quiero plantear una cuestión de privilegio contra el jefe de Gabinete. Es la segunda que le hago, porque tiene que comprender cuál es su función constitucional. Usted tiene que venir a decir la verdad, algo que no surge de su discurso”, arrancó la jefa del bloque massista. Y continuó: “Tiene que ver con la mención que hizo usted de mi persona y de una conferencia de prensa que hizo legítimamente mi bloque ayer y a la palabra mentirosos que tanto le gusta pronunciar. Para poder hacer esa conferencia, nosotros hemos trabajado intensamente y nos hemos munido de toda la documentación. Y resulta que en algunas cosas la transparencia se pierde en vericuetos”.

 

 

En un discurso enardecido, Camaño le recordó a Peña que el Servicio Penitenciario Federal depende del Ministerio de Justicia, es decir, es parte del Poder Ejecutivo. “El año pasado en el Ministerio de Justicia se hizo una reunión a la cual acudieron varias personas, entre ellas, funcionarios del Poder Ejecutivo, y en la que se planteó la necesidad de elaborar una lista en aras de resolver la superpoblación penitenciaria. Por supuesto que el Servicio Penitenciario, siguiendo las instrucciones del Ministerio, realizó la lista”, concluyó la diputada y le exigió que “retire la palabra mentirosos”.

Como todas las cuestiones de privilegio, el tema pasó a la Comisión de Asuntos Constitucionales. Pero Peña intentó responder, algo que no está permitido en el reglamento de la Cámara. “Tengo alguna duda reglamentaria, así que voy a hablar en abstracto”, dijo el jefe de Gabinete. Enseguida se escucharon los gritos de Camaño, que señalaba la violación normativa. “Me pide que me rectifique y no me deja hablar. Lamento que mienta. Dije que hay mentiras. Si no se puede decir acá lo hablaré en otro lado”, respondió Peña, que acusó a la diputada de ponerle “una mordaza”.

“No es la primera vez que este funcionario ofende el Parlamento. No hay un reglamento mordaza, acá hay un reglamento. Siempre viene de manera irrespetuosa a este Congreso. Le ha faltado el respeto al Congreso, que es otro poder del Estado”, retrucó Camaño.

El jefe de Gabinete esperó la intervención de otro miembro del Frente Renovador para asestarle otro golpe al massismo. “No ha habido jefe de Gabinete antes que contestara todas las preguntas. Hemos respondido en dos años más preguntas que en 12 años del gobierno anterior (...) Cada uno se tiene que hacer cargo de su sector político. El jefe de Gabinete que menos vino al Congreso fue Sergio Massa. Que vino una vez sobre las ocho que le tocaba”, afirmó Peña.

"¿Cuántas veces vino como diputado (Mauricio) Macri al Congreso?", gritó Camaño fuera de micrófono. "El que no se aburre en una sesión de Diputados está loco. Algo así dijo, ¿no? Es la frase del Presidente", la secundó Felipe Solá.

La siguiente defensa de Massa no vino de su propio bloque. De manera inesperada, fue el jefe de la bancada kirchnerista quien anunció que iba a decir "algo políticamente incorrecto" antes de cruzar a Peña por el líder del Frente Renovador, jefe de Gabinete durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. 

 

 

"Fue el primer jefe de Gabinete que se sentó allí y admitió preguntas y repreguntas. Yo era jefe de bloque en ese momento. Es la ventaja que tenemos los que nos acordamos de todo. También de cuando el Presidente se dormía en la sesión", cerró Rossi.