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La mano de Triaca recortó un 90% la firma de convenios colectivos

Un informe de la CTA Autónoma muestra una caída abrupta de la homologación de acuerdos y convenios en los últimos dos años. Menos conflictos por salarios y más por situaciones de crisis.
Un informe de la CTA Autónoma muestra una caída abrupta de la homologación de acuerdos y convenios en los últimos dos años. Menos conflictos por salarios y más por situaciones de crisis.
Francisco Basualdo 14/03/2018 15:31

La mitad de la gestión macrista pasará a la historia del mundo laboral como los años en los que se desplomó la homologación de Convenios y Acuerdos Colectivos por parte el Ministerio de Trabajo. Según un informe de coyuntura del Observatorio del Derecho Social (ODS) de la CTA Autónoma, en los últimos 24 meses la firma de los convenios por actividad en el Ministerio de Trabajo de Jorge Triaca se derrumbaron un 90%, mientras que los acuerdos de empresa cayeron un 54% en el mismo período.

El relevamiento registró que registró que durante el año pasado se homologaron sólo 984 convenios y acuerdos, tanto por rama como por empresa, lo que representa una caída del 42% respecto del 2016 y casi un 50% respecto de 2015.

Sin embargo, la cifra que mejor grafica el cambio de época para las negociaciones laborales es la que estudió la evolución de los Convenios Colectivos por Actividad, aquellos en los se pactan entre otras cosas, condiciones laborales, escalafones, escalas salarias para todo un sector productivo determinado.

 

 

La falta de oficialización de los convenios puede traer aparejado el incumplimiento de las patronales de los acuerdos salariales y de condiciones de trabajo ya que por lo general, las negociaciones ponen como condición de cumplimiento su homologación.

“Estos cambios no responden a una única causa, sino que hay diferentes factores que intervienen” explica Luis Campos, investigador del ODS.

“Un elemento que opera con fuerza es que muchas organizaciones sindicales se niegan a abrir negociaciones sectoriales o de empresas como estrategia defensiva. Si no tienen garantías previas de que van a conseguir conquistas corren el riesgo de que las empresas introduzcan cambios regresivos” explicó Campos.

Un caso testigo en este punto es el de la Asociación Nacional de Agentes de Propaganda Médica (visitadores médicos) que desde hace dos años rechazan abrir negociaciones por la presión de las cámaras empresarias de la industria de los medicamentos que quieren renovar el convenio y afectar condiciones de trabajo.

Otro factor al que señalan como causa de la caída negociaciones oficializadas es que los acuerdos y convenios a nivel empresa no necesitan ser homologados por el Ministerio de Trabajo para poderse aplicar.

 

 

Cualquier acuerdo entre sindicatos y empresas puede entrar en vigencia desde el momento mismo de firma lo que cumpliría también con las expectativas de la cartera que dirige Triaca de mantenerse prescindente de las negociaciones.

Desde que llegó al Ministerio de Trabajo, Triaca manifestó su intención de reducir los convenios colectivos sectoriales, que implican pactar las condiciones globales de toda la actividad, y fortalecer los acuerdos por empresa que, dependiendo de la fuerza interna de cada organización gremial, son más permeables a modificar condiciones a la baja.

El informe de la CTA que conduce Pablo Micheli también da cuenta de un proceso de auges de conflictos gremiales por situaciones de crisis -despidos, suspensiones o quiebras de empresas- en detrimento de reclamos de mejoras laborales.

Si bien reconoce que durante el último trimestre de 2017 cayeron un 12% los conflictos laborales, el observatorio vincula esta caída en la conflictividad a la destrucción de las fuentes de trabajo que se registraron en los últimos dos años principalmente en la industria manufacturera y en los medios de comunicación.

Según este análisis, esta situación reduce el campo de la acción sindical y dificulta el impulso de otro tipo de reivindicaciones, como pueden ser demandas por mejores salarios o condiciones de empleo.

La mano de Triaca recortó un 90% la firma de convenios colectivos

Un informe de la CTA Autónoma muestra una caída abrupta de la homologación de acuerdos y convenios en los últimos dos años. Menos conflictos por salarios y más por situaciones de crisis. 

La mitad de la gestión macrista pasará a la historia del mundo laboral como los años en los que se desplomó la homologación de Convenios y Acuerdos Colectivos por parte el Ministerio de Trabajo. Según un informe de coyuntura del Observatorio del Derecho Social (ODS) de la CTA Autónoma, en los últimos 24 meses la firma de los convenios por actividad en el Ministerio de Trabajo de Jorge Triaca se derrumbaron un 90%, mientras que los acuerdos de empresa cayeron un 54% en el mismo período.

El relevamiento registró que registró que durante el año pasado se homologaron sólo 984 convenios y acuerdos, tanto por rama como por empresa, lo que representa una caída del 42% respecto del 2016 y casi un 50% respecto de 2015.

Sin embargo, la cifra que mejor grafica el cambio de época para las negociaciones laborales es la que estudió la evolución de los Convenios Colectivos por Actividad, aquellos en los se pactan entre otras cosas, condiciones laborales, escalafones, escalas salarias para todo un sector productivo determinado.

 

 

La falta de oficialización de los convenios puede traer aparejado el incumplimiento de las patronales de los acuerdos salariales y de condiciones de trabajo ya que por lo general, las negociaciones ponen como condición de cumplimiento su homologación.

“Estos cambios no responden a una única causa, sino que hay diferentes factores que intervienen” explica Luis Campos, investigador del ODS.

“Un elemento que opera con fuerza es que muchas organizaciones sindicales se niegan a abrir negociaciones sectoriales o de empresas como estrategia defensiva. Si no tienen garantías previas de que van a conseguir conquistas corren el riesgo de que las empresas introduzcan cambios regresivos” explicó Campos.

Un caso testigo en este punto es el de la Asociación Nacional de Agentes de Propaganda Médica (visitadores médicos) que desde hace dos años rechazan abrir negociaciones por la presión de las cámaras empresarias de la industria de los medicamentos que quieren renovar el convenio y afectar condiciones de trabajo.

Otro factor al que señalan como causa de la caída negociaciones oficializadas es que los acuerdos y convenios a nivel empresa no necesitan ser homologados por el Ministerio de Trabajo para poderse aplicar.

 

 

Cualquier acuerdo entre sindicatos y empresas puede entrar en vigencia desde el momento mismo de firma lo que cumpliría también con las expectativas de la cartera que dirige Triaca de mantenerse prescindente de las negociaciones.

Desde que llegó al Ministerio de Trabajo, Triaca manifestó su intención de reducir los convenios colectivos sectoriales, que implican pactar las condiciones globales de toda la actividad, y fortalecer los acuerdos por empresa que, dependiendo de la fuerza interna de cada organización gremial, son más permeables a modificar condiciones a la baja.

El informe de la CTA que conduce Pablo Micheli también da cuenta de un proceso de auges de conflictos gremiales por situaciones de crisis -despidos, suspensiones o quiebras de empresas- en detrimento de reclamos de mejoras laborales.

Si bien reconoce que durante el último trimestre de 2017 cayeron un 12% los conflictos laborales, el observatorio vincula esta caída en la conflictividad a la destrucción de las fuentes de trabajo que se registraron en los últimos dos años principalmente en la industria manufacturera y en los medios de comunicación.

Según este análisis, esta situación reduce el campo de la acción sindical y dificulta el impulso de otro tipo de reivindicaciones, como pueden ser demandas por mejores salarios o condiciones de empleo.