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El miércoles en Expoagro, las cuatro entidades presentarán un balance de la gestión bonaerense. Destacarán mejoras en seguridad y obras pero apuntarán contra la presión impositiva. Dardos a Lacunza.
Por 13/03/2018 15:54

De un lado, el sector donde proviene buena parte del núcleo duro del voto de Cambiemos. Del otro, la dirigente con mayor imagen positiva del frente de Gobierno. No sería difícil deducir a simple vista una armónica relación entre el campo y la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal. Sin embargo, múltiples factores -sobre los que predomina el impositivo- han disparado una creciente línea de tensión entre las partes. Algunas de estas cuestiones se pondrán de manifiesto en el documento que las cuatro entidades que conforman la Mesa Agropecuaria Provincial –Federación Agraria, Coninagro, Carbap y Sociedad Rural- presentarán este miércoles en Expoagro, donde harán un balance de la primera mitad de la gestión vidalista, con elogios por algunas acciones desarrolladas en materia de seguridad rural y obras, pero con un párrafo grueso de cuestionamiento a la presión impositiva.  
 

Uno de los ejes del documento pasará por reflejar el impacto de las inundaciones, primero, y la sequía, en la actualidad. Varios productores consideran que la seca que persiste por estos días es más dura que aquella registrada en 2009 y que, bajo tal escenario, el revalúo de varias partidas y el aumento en la fórmula de cálculo del Impuesto Inmobiliario Rural, refuerzan el golpe.


La mandataria provincial evitó mostrarse junto al presidente Mauricio Macri en el acto inaugural del evento organizado por Clarín y La Nación en San Nicolás, aunque sí estuvo presente en la cena previa desarrollada este lunes. En ese marco, y rodeada de empresarios, Vidal sostuvo: “Así como estuvimos cerca con las inundaciones, hoy estamos cerca de los que están sufriendo las sequías. Sabemos de las pérdidas que genera y por eso quiero decirles que vamos a seguir acompañándolos”. Aunque de inmediato reclamó: "Para poder desarrollar al máximo nuestro potencial, todos tenemos que hacer un esfuerzo”.
 


Aunque no mencionó directamente el tema, el “esfuerzo” requerido por la mandataria, fue directamente asociado por los productores al incremento del 60% en el Impuesto Inmobiliario Rural que han desatado cortocircuitos con el sector. Los recientes anuncios de la gobernadora referidos a líneas crediticias del Bapro para aquellos afectados por inclemencias climáticas y el ambicioso plan de mejora de 12 mil kilómetros de caminos rurales son gestos que, con sus matices, fueron bien recibidos por las entidades, pero sin dejarse de marcarse desde allí planteos que apuntan a soluciones de fondo en dichas temáticas.

DEL DIÁLOGO A LOS HECHOS. Tanto dirigentes distritales como provinciales consultados en la última semana por Letra P ponderaron el perfil dialoguista y los recurrentes desembarcos territoriales del ministro de Agroindustria bonaerense, Leonardo Sarquis, y de varias autoridades de su cartera. Sin embargo, cuestionan que éste aceitado canal de diálogo no sea suficiente para que los múltiples planteos ruralistas en materia impositiva tengan su eco en las políticas económicas del vidalismo.
 


Y es aquí donde los dardos no se posan sobre el ex directivo de Monsanto, sino que se apuntan a un funcionario en particular: el ministro de Economía provincial, Hernán Lacunza. “La gobernadora no le presta atención a las necesidades de la producción y terceriza el manejo del campo a lo que le dice Lacunza, el cual no tiene ni idea de lo que es el campo”, arremetió el titular de Carbap, una de las entidades que más ha alzado la voz crítica hacia el Ejecutivo bonaerense en los últimos tiempos”.

“Así como el Gobierno no le presta atención al sector, tampoco le presta atención al ministro de Agroindustria. Maneja el ministro de Economía, por eso el campo está enojado”, sostuvo De Velazco al ser consultado por los carteles que aparecieron días atrás en Junín, donde, al recordarse el décimo aniversario del conflicto por la resolución 125, se equiparó al tándem CFK-Lousteau, con el de Vidal-Lacunza. “La provincia de Buenos Aires tendría que tener un ministro de Economía que sepa lo que es el campo, que sea entendido sobre lo que es la producción”, siguió.
 


En el mismo tono crítico, De Velazco señaló que el pedido de diálogo directo con la gobernadora aún no tuvo respuesta, en tanto que, sobre los anuncios de Vidal para el campo durante la apertura de sesiones en la Legislatura, replicó: “Creo que sería mejor que la gobernadora reconozca al sector, lo potencie y le dé el lugar que tiene porque el país se mueve por el sector”. Y añadió: “El Gobierno considera que al haberse rebajado las retenciones, el campo ya está atendido, lo cual significa un gran desconocimiento”.

Por su parte, Solmi valoró el mensaje de Vidal, reconociendo algunas problemáticas del sector ante la Asamblea Legislativa: “Que lo haya planteado la gobernadora es un factor determinante, empieza a estar el agro como política del Estado provincial”. Pero aclaró: “Queda que el gabinete empiece a funcionar de forma que tome real dimensión y se ejecute, que no quede en un cúmulo de buenas intenciones”.

Así, sostuvo que “con Sarquis existe un dialogo permanente, el tema es que alguna vez hay que sentarse, antes de la segunda cuota de Impuesto Inmobiliario, a resolver temas pendientes porque no alcanza con sentarse y conversar, hay que resolver los temas pendientes, y eso es una responsabilidad del Poder Ejecutivo, no es una responsabilidad nuestra”.

El dirigente de la FAA estimó que la Provincia “ha dado señales” como algunas exenciones del Impuesto Inmobiliario e Ingresos Brutos, pero que, para entrar a las mismas, “la puerta es muy angosta y muchos productores quedan afuera. Son muchos los requisitos para llegar a la exención. Tenés que tener 50 hectáreas y nada más, cuando hoy el productor redondea con otros ingresos”.
 


A su vez, el productor pergaminense observó que “el primer problema son los vencimientos”. “Una vez que cosechaste, te gatillan todos los vencimientos, y nosotros debemos todo lo que producimos: insumos, sacamos créditos, los costos de producción se han ido muy arriba y a eso se suma el Impuesto Inmobiliario”.

En este contexto, Solmi consideró que “muchos problemas siguen sin resolverse” y, aludiendo a la Mesa Agropecuaria Provincial, apuntó: “Hay que despejar la mesa de problemas. Esto es como cuando se hace una peña: termina la cena y quedan los platos sucios, papeles por todos lados. Hay que empezar a sacar cosas arriba de la mesa. Hay que ordenar eso de a poco”.

LECHE OSCURA. Los altos costos y la baja rentabilidad, sumado a las duras condiciones climáticas, han sido factores suficientes para el cierre de una gran cantidad de tambos en los últimos años en la provincia de Buenos Aires. El valor promedio del litro de leche que se paga al productor ($5,79 al cierre de 2017) no proyecta significativos aumentos en el arranque de 2018, mientras que la base forrajera en varias zonas va en retroceso a causa de la seca.

Sobre la crisis de larga raíz que atraviesa este sector clave del agro bonaerense, Solmi remarcó: “Hoy estamos preocupados porque se ha perforado el nivel histórico de producción de 10 mil millones, produciendo menos, producto de cierre de tambos, y problemas de transparencia de cadena. Hay un oligopolio comprando la leche que son fuertemente los supermercados, manejan entre pocos la demanda y además problemas climáticos”.
 


En las estadísticas dadas a conocer por la cartera de Agroindustria bonaerense, la variación interanual de volumen de leche producida en la provincia registra una sostenida caída desde 2014 a la actualidad. En enero de 2018, el volumen cayó un 4,25% en comparación al mismo mes de 2017.

Entre algunas de las políticas anunciadas por la gestión vidalista el año pasado para paliar la profunda crisis del sector, se incluyó la compra de 2,5 millones de kilos de leche en polvo para abastecer el plan “Un vaso de leche por día” del Ministerio de Desarrollo Social, para abastecer a 360 mil madres y niños. Esto fue destacado por el ministro de Agroindustria, Leonardo Sarquis, ya que representaría un beneficio para el sector lácteo bonaerense.



Las adjudicaciones de esta licitación se repartieron entre dos oferentes. La porción mayoritaria fue para Mastellone Hermanos S.A (La Serenísima), con la adjudicación de 2,5 millones de kilos por un valor de $256.090.000. La segunda fue para la firma Nutrivita S.A, la cual fue seleccionada para distribuir leche 300 mil kilos de leche en polvo, dividida en mitades: 150 mil kilos de leche entera en polvo marca “Cotapa” y 150 mil de la marca “Corlasa”. Lo llamativo, teniendo en cuenta que uno de los objetivos era revitalizar la lechería bonaerense, es que “Cotapa” es la Cooperativa Tambera Paraná, Entre Ríos, y “Corlasa” es una firma con asiento en Esperanza, provincia de Santa Fe.

Más allá de esto, el anuncio de reparación de la red vial rural hace eco a una de las demandas centrales del sector lechero para poder sacar la producción.

DE CAMINOS Y EMERGENCIAS. Puntualmente en lo que refiere a los caminos rurales, productores consultados por Letra P consideraron que el anuncio de Vidal no va hacia la raíz de una problemática que la focalizan en el rol de los municipios, los cuales cobran una tasa que “no se traduce en el servicio de mantenimiento de la red vial”, malestar que recrudeció con el impacto de las inundaciones en varios puntos del territorio bonaerense.

“El anuncio de los caminos rurales de los que habla la Provincia viene a tapar el bache de los municipios, entonces Provincia no logra hacer, porque no puede o no lo dejan, que los intendentes realicen contraprestación de servicio por la tasa que cobran”, señaló a este medio el titular de Carbap, Matías De Velazco.
 


En tanto, el coordinador bonaerense de la Federación Agraria Argentina (FAA), Jorge Solmi, detalló a Letra P que “sólo en la cuarta parte de los 135 distritos de la provincia los caminos están de regulares a buenos” y que, más allá del anuncio de mejora de 12 mil kilómetros por parte de la Provincia “para que esto dure, tiene que existir un sistema de administración de los caminos rurales” en donde esté “la participación de los productores, en convenios con los municipios y donde la Provincia también tenga un rol importante, pero que haya un rol conjunto”, para no volver al estado de situación actual que se registra en la mayoría de los distritos donde “los productores ponemos la planta pero desde el municipio no hay soluciones”.

Pasando a los beneficios crediticios e impositivos que se desprenden de las declaraciones de emergencia, Solmi consideró que este sistema “en sí mismo no es algo de utilidad y solución. Es híper burocrático”. Tras detallar el derrotero de oficinas por los que pasa el expediente para la declaración de emergencia, el referente provincial de la FAA señaló que el letargo de mecanismo “hay que corregirlo, pero de todos modos es un alivio. El agua baja de la frente a los ojos, pero el agua sigue”.

Las razones que siembran un denso caldo de cultivo entre Vidal y el campo

El miércoles en Expoagro, las cuatro entidades presentarán un balance de la gestión bonaerense. Destacarán mejoras en seguridad y obras pero apuntarán contra la presión impositiva. Dardos a Lacunza.

De un lado, el sector donde proviene buena parte del núcleo duro del voto de Cambiemos. Del otro, la dirigente con mayor imagen positiva del frente de Gobierno. No sería difícil deducir a simple vista una armónica relación entre el campo y la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal. Sin embargo, múltiples factores -sobre los que predomina el impositivo- han disparado una creciente línea de tensión entre las partes. Algunas de estas cuestiones se pondrán de manifiesto en el documento que las cuatro entidades que conforman la Mesa Agropecuaria Provincial –Federación Agraria, Coninagro, Carbap y Sociedad Rural- presentarán este miércoles en Expoagro, donde harán un balance de la primera mitad de la gestión vidalista, con elogios por algunas acciones desarrolladas en materia de seguridad rural y obras, pero con un párrafo grueso de cuestionamiento a la presión impositiva.  
 

Uno de los ejes del documento pasará por reflejar el impacto de las inundaciones, primero, y la sequía, en la actualidad. Varios productores consideran que la seca que persiste por estos días es más dura que aquella registrada en 2009 y que, bajo tal escenario, el revalúo de varias partidas y el aumento en la fórmula de cálculo del Impuesto Inmobiliario Rural, refuerzan el golpe.


La mandataria provincial evitó mostrarse junto al presidente Mauricio Macri en el acto inaugural del evento organizado por Clarín y La Nación en San Nicolás, aunque sí estuvo presente en la cena previa desarrollada este lunes. En ese marco, y rodeada de empresarios, Vidal sostuvo: “Así como estuvimos cerca con las inundaciones, hoy estamos cerca de los que están sufriendo las sequías. Sabemos de las pérdidas que genera y por eso quiero decirles que vamos a seguir acompañándolos”. Aunque de inmediato reclamó: "Para poder desarrollar al máximo nuestro potencial, todos tenemos que hacer un esfuerzo”.
 


Aunque no mencionó directamente el tema, el “esfuerzo” requerido por la mandataria, fue directamente asociado por los productores al incremento del 60% en el Impuesto Inmobiliario Rural que han desatado cortocircuitos con el sector. Los recientes anuncios de la gobernadora referidos a líneas crediticias del Bapro para aquellos afectados por inclemencias climáticas y el ambicioso plan de mejora de 12 mil kilómetros de caminos rurales son gestos que, con sus matices, fueron bien recibidos por las entidades, pero sin dejarse de marcarse desde allí planteos que apuntan a soluciones de fondo en dichas temáticas.

DEL DIÁLOGO A LOS HECHOS. Tanto dirigentes distritales como provinciales consultados en la última semana por Letra P ponderaron el perfil dialoguista y los recurrentes desembarcos territoriales del ministro de Agroindustria bonaerense, Leonardo Sarquis, y de varias autoridades de su cartera. Sin embargo, cuestionan que éste aceitado canal de diálogo no sea suficiente para que los múltiples planteos ruralistas en materia impositiva tengan su eco en las políticas económicas del vidalismo.
 


Y es aquí donde los dardos no se posan sobre el ex directivo de Monsanto, sino que se apuntan a un funcionario en particular: el ministro de Economía provincial, Hernán Lacunza. “La gobernadora no le presta atención a las necesidades de la producción y terceriza el manejo del campo a lo que le dice Lacunza, el cual no tiene ni idea de lo que es el campo”, arremetió el titular de Carbap, una de las entidades que más ha alzado la voz crítica hacia el Ejecutivo bonaerense en los últimos tiempos”.

“Así como el Gobierno no le presta atención al sector, tampoco le presta atención al ministro de Agroindustria. Maneja el ministro de Economía, por eso el campo está enojado”, sostuvo De Velazco al ser consultado por los carteles que aparecieron días atrás en Junín, donde, al recordarse el décimo aniversario del conflicto por la resolución 125, se equiparó al tándem CFK-Lousteau, con el de Vidal-Lacunza. “La provincia de Buenos Aires tendría que tener un ministro de Economía que sepa lo que es el campo, que sea entendido sobre lo que es la producción”, siguió.
 


En el mismo tono crítico, De Velazco señaló que el pedido de diálogo directo con la gobernadora aún no tuvo respuesta, en tanto que, sobre los anuncios de Vidal para el campo durante la apertura de sesiones en la Legislatura, replicó: “Creo que sería mejor que la gobernadora reconozca al sector, lo potencie y le dé el lugar que tiene porque el país se mueve por el sector”. Y añadió: “El Gobierno considera que al haberse rebajado las retenciones, el campo ya está atendido, lo cual significa un gran desconocimiento”.

Por su parte, Solmi valoró el mensaje de Vidal, reconociendo algunas problemáticas del sector ante la Asamblea Legislativa: “Que lo haya planteado la gobernadora es un factor determinante, empieza a estar el agro como política del Estado provincial”. Pero aclaró: “Queda que el gabinete empiece a funcionar de forma que tome real dimensión y se ejecute, que no quede en un cúmulo de buenas intenciones”.

Así, sostuvo que “con Sarquis existe un dialogo permanente, el tema es que alguna vez hay que sentarse, antes de la segunda cuota de Impuesto Inmobiliario, a resolver temas pendientes porque no alcanza con sentarse y conversar, hay que resolver los temas pendientes, y eso es una responsabilidad del Poder Ejecutivo, no es una responsabilidad nuestra”.

El dirigente de la FAA estimó que la Provincia “ha dado señales” como algunas exenciones del Impuesto Inmobiliario e Ingresos Brutos, pero que, para entrar a las mismas, “la puerta es muy angosta y muchos productores quedan afuera. Son muchos los requisitos para llegar a la exención. Tenés que tener 50 hectáreas y nada más, cuando hoy el productor redondea con otros ingresos”.
 


A su vez, el productor pergaminense observó que “el primer problema son los vencimientos”. “Una vez que cosechaste, te gatillan todos los vencimientos, y nosotros debemos todo lo que producimos: insumos, sacamos créditos, los costos de producción se han ido muy arriba y a eso se suma el Impuesto Inmobiliario”.

En este contexto, Solmi consideró que “muchos problemas siguen sin resolverse” y, aludiendo a la Mesa Agropecuaria Provincial, apuntó: “Hay que despejar la mesa de problemas. Esto es como cuando se hace una peña: termina la cena y quedan los platos sucios, papeles por todos lados. Hay que empezar a sacar cosas arriba de la mesa. Hay que ordenar eso de a poco”.

LECHE OSCURA. Los altos costos y la baja rentabilidad, sumado a las duras condiciones climáticas, han sido factores suficientes para el cierre de una gran cantidad de tambos en los últimos años en la provincia de Buenos Aires. El valor promedio del litro de leche que se paga al productor ($5,79 al cierre de 2017) no proyecta significativos aumentos en el arranque de 2018, mientras que la base forrajera en varias zonas va en retroceso a causa de la seca.

Sobre la crisis de larga raíz que atraviesa este sector clave del agro bonaerense, Solmi remarcó: “Hoy estamos preocupados porque se ha perforado el nivel histórico de producción de 10 mil millones, produciendo menos, producto de cierre de tambos, y problemas de transparencia de cadena. Hay un oligopolio comprando la leche que son fuertemente los supermercados, manejan entre pocos la demanda y además problemas climáticos”.
 


En las estadísticas dadas a conocer por la cartera de Agroindustria bonaerense, la variación interanual de volumen de leche producida en la provincia registra una sostenida caída desde 2014 a la actualidad. En enero de 2018, el volumen cayó un 4,25% en comparación al mismo mes de 2017.

Entre algunas de las políticas anunciadas por la gestión vidalista el año pasado para paliar la profunda crisis del sector, se incluyó la compra de 2,5 millones de kilos de leche en polvo para abastecer el plan “Un vaso de leche por día” del Ministerio de Desarrollo Social, para abastecer a 360 mil madres y niños. Esto fue destacado por el ministro de Agroindustria, Leonardo Sarquis, ya que representaría un beneficio para el sector lácteo bonaerense.



Las adjudicaciones de esta licitación se repartieron entre dos oferentes. La porción mayoritaria fue para Mastellone Hermanos S.A (La Serenísima), con la adjudicación de 2,5 millones de kilos por un valor de $256.090.000. La segunda fue para la firma Nutrivita S.A, la cual fue seleccionada para distribuir leche 300 mil kilos de leche en polvo, dividida en mitades: 150 mil kilos de leche entera en polvo marca “Cotapa” y 150 mil de la marca “Corlasa”. Lo llamativo, teniendo en cuenta que uno de los objetivos era revitalizar la lechería bonaerense, es que “Cotapa” es la Cooperativa Tambera Paraná, Entre Ríos, y “Corlasa” es una firma con asiento en Esperanza, provincia de Santa Fe.

Más allá de esto, el anuncio de reparación de la red vial rural hace eco a una de las demandas centrales del sector lechero para poder sacar la producción.

DE CAMINOS Y EMERGENCIAS. Puntualmente en lo que refiere a los caminos rurales, productores consultados por Letra P consideraron que el anuncio de Vidal no va hacia la raíz de una problemática que la focalizan en el rol de los municipios, los cuales cobran una tasa que “no se traduce en el servicio de mantenimiento de la red vial”, malestar que recrudeció con el impacto de las inundaciones en varios puntos del territorio bonaerense.

“El anuncio de los caminos rurales de los que habla la Provincia viene a tapar el bache de los municipios, entonces Provincia no logra hacer, porque no puede o no lo dejan, que los intendentes realicen contraprestación de servicio por la tasa que cobran”, señaló a este medio el titular de Carbap, Matías De Velazco.
 


En tanto, el coordinador bonaerense de la Federación Agraria Argentina (FAA), Jorge Solmi, detalló a Letra P que “sólo en la cuarta parte de los 135 distritos de la provincia los caminos están de regulares a buenos” y que, más allá del anuncio de mejora de 12 mil kilómetros por parte de la Provincia “para que esto dure, tiene que existir un sistema de administración de los caminos rurales” en donde esté “la participación de los productores, en convenios con los municipios y donde la Provincia también tenga un rol importante, pero que haya un rol conjunto”, para no volver al estado de situación actual que se registra en la mayoría de los distritos donde “los productores ponemos la planta pero desde el municipio no hay soluciones”.

Pasando a los beneficios crediticios e impositivos que se desprenden de las declaraciones de emergencia, Solmi consideró que este sistema “en sí mismo no es algo de utilidad y solución. Es híper burocrático”. Tras detallar el derrotero de oficinas por los que pasa el expediente para la declaración de emergencia, el referente provincial de la FAA señaló que el letargo de mecanismo “hay que corregirlo, pero de todos modos es un alivio. El agua baja de la frente a los ojos, pero el agua sigue”.