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El presidente de la Cámara de Diputados provincial motorizó la sanción express del acuerdo con el Gobierno nacional que había criticado duramente y que firmó su rival en la interna socialista.
Por 09/02/2018 7:40

Pese  a considerar que es un acuerdo de “extorsión”, como dijo a fin de año, el presidente de la Cámara de Diputados de Santa Fe, Antonio Bonfatti, le dio un gesto contundente de respaldo a su sucesor en la Gobernación, Miguel Lifschitz. Toda la Legislatura, primero el Senado y luego la Cámara baja, convalidó este jueves la adhesión al pacto fiscal que el socialismo firmara en su momento junto al presidente Mauricio Macri y todas las provincias, a excepción de San Luis.

Fue casi un trámite exprés, porque en la misma tarde se logró la sanción en ambos cuerpos parlamentarios. En la Cámara Alta pasó de manera unánime, sin sobresaltos. Fue clave, otra vez, la mayoría de los senadores del PJ, los mismos que promueven un acercamiento político con el socialismo.

A media tarde, en plena sesión de Diputados, Bonfatti avisó que había llegado la media sanción del Senado y al instante el pleno del Frente Progresista pidió el tratamiento sobre tablas de la adhesión. Los veloces movimientos eran a pedir de Lifschitz.

La diputada Clara García justificó las razones del voto positivo. “Los perjuicios eran mayores si no se firmaba”, arguyó la ex funcionaria rosarina. La apoyaron en el levanta manos todos los legisladores radicales y socialistas. Sólo se abstuvieron las dos oficialistas Alicia Gutiérrez y Verónica Benas, referentes de partidos provinciales dentro del Frente.

La bancada PRO, en silencio, se limitó a convalidar la escena con el voto. Algunos radicales ligados a Cambiemos no le esquivaron el bulto a la hora de defender el pacto y pusieron la cara por la Casa Rosada.

Con el hecho consumado, el pacto fiscal se convirtió en ley y el gesto de Bonfatti hacia Lifschitz fue mayúsculo. En la primera sesión extraordinaria le dio al gobernador la herramienta que requería y por la cual presionaba. Ahora, el mandatario tiene más aire y una razón más para reclamarle a la Nación que cumpla con la promesa de confirmar fecha y monto de pago de la deuda coparticipable con la provincia, que tiene un fallo a favor de la Corte Suprema de Justicia.

Quedó atrás la ronda de medios del ministro de Hacienda, Gonzalo Saglione, pidiendo urgente aprobación y confiando que la Nación había comenzado a demorar el envío de fondos y compensaciones.

En un fuerte gesto, Bonfatti fue el lobbysta de Lifschitz por el pacto fiscal

El presidente de la Cámara de Diputados provincial motorizó la sanción express del acuerdo con el Gobierno nacional que había criticado duramente y que firmó su rival en la interna socialista.

Pese  a considerar que es un acuerdo de “extorsión”, como dijo a fin de año, el presidente de la Cámara de Diputados de Santa Fe, Antonio Bonfatti, le dio un gesto contundente de respaldo a su sucesor en la Gobernación, Miguel Lifschitz. Toda la Legislatura, primero el Senado y luego la Cámara baja, convalidó este jueves la adhesión al pacto fiscal que el socialismo firmara en su momento junto al presidente Mauricio Macri y todas las provincias, a excepción de San Luis.

Fue casi un trámite exprés, porque en la misma tarde se logró la sanción en ambos cuerpos parlamentarios. En la Cámara Alta pasó de manera unánime, sin sobresaltos. Fue clave, otra vez, la mayoría de los senadores del PJ, los mismos que promueven un acercamiento político con el socialismo.

A media tarde, en plena sesión de Diputados, Bonfatti avisó que había llegado la media sanción del Senado y al instante el pleno del Frente Progresista pidió el tratamiento sobre tablas de la adhesión. Los veloces movimientos eran a pedir de Lifschitz.

La diputada Clara García justificó las razones del voto positivo. “Los perjuicios eran mayores si no se firmaba”, arguyó la ex funcionaria rosarina. La apoyaron en el levanta manos todos los legisladores radicales y socialistas. Sólo se abstuvieron las dos oficialistas Alicia Gutiérrez y Verónica Benas, referentes de partidos provinciales dentro del Frente.

La bancada PRO, en silencio, se limitó a convalidar la escena con el voto. Algunos radicales ligados a Cambiemos no le esquivaron el bulto a la hora de defender el pacto y pusieron la cara por la Casa Rosada.

Con el hecho consumado, el pacto fiscal se convirtió en ley y el gesto de Bonfatti hacia Lifschitz fue mayúsculo. En la primera sesión extraordinaria le dio al gobernador la herramienta que requería y por la cual presionaba. Ahora, el mandatario tiene más aire y una razón más para reclamarle a la Nación que cumpla con la promesa de confirmar fecha y monto de pago de la deuda coparticipable con la provincia, que tiene un fallo a favor de la Corte Suprema de Justicia.

Quedó atrás la ronda de medios del ministro de Hacienda, Gonzalo Saglione, pidiendo urgente aprobación y confiando que la Nación había comenzado a demorar el envío de fondos y compensaciones.