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El diputado peronista destaca la urbanización de villas del PRO, pero advierte que “no hay una política de solución” para los problemas en educación, salud y seguridad en los barrios.
Por 13/02/2018 9:51

Santiago Roberto asumió en la Legislatura porteña tras una gestión como síndico en la Corporación Buenos Aires Sur. Pero su historia política nace fuera de los escritorios y oficinas de gobierno. Es abogado laboralista, trabaja con organizaciones sociales y comenzó a militar en el peronismo durante la adolescencia.

Muchos años antes de ocupar el despacho 419 de la Legislatura de la Ciudad ingresó a los pasillos del Sindicato Único de Trabajadores de Edificios de Renta y Horizontal (SUTERH) como cadete. Mientras trabajaba en el gremio que entonces encabezaba José Francisco “Pepe” Santa María, padre del actual titular, Víctor, estudiaba abogacía en la Universidad de Buenos Aires.

Fue gerente de legales del sindicato y defiende la gestión actual, mientras Víctor Santa María, también presidente del PJ, enfrenta una investigación judicial por lavado de dinero. “No puedo decir otra cosa que desde que Víctor tuvo un rol opositor más visible empezó a tener estos problemas”, evalúa.

En diálogo con Letra P, el legislador porteño destaca la sintonía y augura un proceso de unidad en el peronismo de cara a 2019, al tiempo que cuestiona a los gobiernos de Cambiemos. “Esta unidad debe ser de la política y no de los nombres, por lo menos en esta primera instancia”, sostiene.

-¿Qué balance hace de la elección?

-Por mi candidatura como legislador, recorrí la Ciudad durante la campaña. Toda la Ciudad y todos sus barrios. Zona norte, centro y sur. Lo que vimos es que, en general, había un diagnóstico coincidente que marcaba que estábamos mal y que íbamos a estar peor. No había un futuro bueno para nadie. En todos los ámbitos, así seas comerciante, trabajador, jubilado.

Es cierto. Hubo un más de 50% que acompañó ña gestión de Cambiemos en la Ciudad. Pero la respuesta a eso es que fue la primera elección de medio término que históricamente la gente acompaña en su voto al oficialismo. Hubo un voto esperanza pero la gente ya revirtió ese voto de esperanza porque día a día está más preocupada y pide hoy un cambio. Es uniforme. Vayas al lugar que vayas de la Ciudad, así sea zona norte o zona sur, ambientes de trabajo de clase media profesional. La gente está muy disconforme con el Gobierno nacional y el de la Ciudad.

 

El diputado Roberto en el brindis de fin de año en el comedor Madre Teresa de Calcuta en la villa 21.24 de Barracas, donde milita desde que comenzó a estudiar en la UBA.

 

-En la campaña de la Ciudad hubo una sinergia entre el peronismo y el kirchnerismo ¿Deberían tener un bloque único en la Legislatura?

-Creo que es indistinto. En los pocos temas que ya hemos trabajado es indistinto. La semana pasada firmamos con Lorena Pokoik y Paula Penacca una declaración en contra del decreto nacional por la paritaria docente. Eso lo laburamos como si fuésemos un bloque.Si es bloque o interbloque lo veremos con el tiempo. Me parece que lo más significativo es trabajar de forma tal que podamos llevar más soluciones a la gente y que el trabajo sea más ordenado.

-¿Qué agenda de temas buscará impulsar en la Legislatura porteña?

-Voy a reforzar el trabajo militante de toda mi historia, que tiene que ver con lo social y con las vivencias principales de la zona sur. Mi trabajo legislativo va a estar dado por reforzar las organizaciones sociales. En la zona sur los problemas de educación, seguridad y salud se viven muy graves y día a día se van incrementando. No hay una política de solución contra eso.

Hoy la zona sur se sostiene por la participación activa de las organizaciones sociales. Hay una diferencia entre los barrios que tienen organizaciones sociales fuertes y los que no las tienen. La idea es que toda nuestra labor desde la Legislatura sea para fortalecer esos espacios de unidad de los vecinos y que el Estado, a través de esas organizaciones o sus propias gestiones, empiece a dar respuestas.

-¿A qué se refiere concretamente?

-A que los Cesac brinden salud y las escuelas brinden educación de calidad. La Comuna 8 (Villa Lugano, Villa Soldati, Villa Riachuelo) es la comuna que tiene mayores chicos pero la que tiene menos escuelas. Es cierto que la Ciudad ha hecho mucha obra en zona sur pero esas obras no están significando una solución a los problemas más acuciantes de la gente.

-Usted conoce y milita en el sur de la Ciudad ¿Cómo evalúa el proceso de urbanización de villas del Gobierno porteño?

-Celebro el proceso de urbanización, principalmente el de la Villa 20 (Villa Lugano) porque lo conozco de cerca. Nos llama la atención la celeridad que tiene la Villa Olímpica y lo lento que va la obra de urbanización en el barrio Papa Francisco (Villa 20). La crítica que tienen los compañeros del barrio es que no hay una participación plena de los vecinos. No participan en las decisiones que se están tomando. Los ladrillos y las obras no solucionan los problemas del sur de la Ciudad. No solucionan los problemas urgentes de la gente. Los Cesac no tienen insumos, falta gente, en pediatría se dan cinco turnos por día. Los hospitales que hay en la zona no dan abasto.

 

 

- ¿Cómo ve el panorama legislativo con la mayoría oficialista?

-Veo un año de mucho trabajo donde el gran desafío que tenemos todos nosotros, los legisladores opositores, es poner agenda los temas que realmente necesita la gente. Así como también lograr que los vecinos tengan una participación activa en los temas que se tratan en la Legislatura. Ante el escenario de la mayoría oficialista, creo que solo con el trabajo nuestro de legisladores, como representantes del pueblo, no alcanza.

Sin la fuerza y el reclamo de los vecinos, no alcanza. Vamos a tener que hacer un laburo muy fino, pero avalado con la participación de los vecinos.

-¿Qué lectura hace de la foto del PJ en la UMET con figuras del kirchnerismo, massismo y randazzismo?

-Muy esperanzador. Todos los dirigentes que estuvimos en el plenario coincidimos en que hay que forjar la unidad. Esta unidad debe ser de la política y no de los nombres, por lo menos en esta primera instancia. El enemigo está afuera. Hay un Gobierno Nacional que, como nunca en un gobierno democrático, viene castigando a los trabajadores, los jubilados, los sectores más vulnerables de nuestro país. Ante ese panorama tan sombrío no queda otro margen más que hacer caso a lo que nos piden en la calle, que es que haya una unidad de todo el campo popular de la oposición. El acto en UMET fue un puntapié fundamental.

-Usted fue abogado del SUTERH durante muchos años ¿Cómo ve la situación de su titular y presidente del PJ porteño, Víctor Santa María?

-No tengo injerencia en la parte jurídica y sería poco serio que te hable de una instancia judicial que no conozco y de la que no participo. Lo que sé es por lo que veo en los diarios. Lo conozco a Víctor y he trabajado mucho tiempo con él. Sé de la obra que hizo el gremio, es un gremio distinto con la faz cultural y educativa que tiene. Con los centros de formación docente, la Universidad Metropolitana del Trabajo (UMET) te marca la pauta del gremio que es. Un gremio cercano a la gente donde sus afiliados están convencidos.

No puedo decir otra cosa que desde que Víctor tuvo un rol opositor más visible empezó a tener estos problemas. La causa está en la Justicia. Veremos qué depara la Justicia pero estoy tranquilo con la gestión que se ha hecho en su momento.

-¿Cómo evalúa la gestión del PRO en la Ciudad?

-Como militante social de la zona sur no estoy conforme. Año a año vemos que la zona sur se va deteriorando cada vez más y hay dos ciudades distintas. La zona norte tiene índices que se equipara a país del primer mundo y en la zona sur hay índices muy por debajo. El ingreso per cápita por ciudadano que tiene la Ciudad no se condice con lo que se podría hacer.

Un informe del Consejo de la Magistratura de la Nación indica que la muerte por delitos violentos es peor que en el Gran Buenos Aires y Rosario. En los barrios de la zona norte la tasa de mortalidad es cero. Si se analiza el tema de la mortalidad infantil se puede ver que, cuatro de cada diez pibes que se mueren, tres son de zona sur. El desempleo es casi el doble en la zona sur.

Cada uno de los índices te muestra que falta mucho por hacer y hay una desigualdad muy grande. Se han hecho obras, y te diría que el gobierno de Horacio Rodríguez Larreta es el que más obras hizo, pero no resuelven los problemas más acuciantes que necesita la gente, como son la saludad, la educación y la seguridad.

“Los ladrillos no solucionan los problemas del sur de la Ciudad”

El diputado peronista destaca la urbanización de villas del PRO, pero advierte que “no hay una política de solución” para los problemas en educación, salud y seguridad en los barrios.

Santiago Roberto asumió en la Legislatura porteña tras una gestión como síndico en la Corporación Buenos Aires Sur. Pero su historia política nace fuera de los escritorios y oficinas de gobierno. Es abogado laboralista, trabaja con organizaciones sociales y comenzó a militar en el peronismo durante la adolescencia.

Muchos años antes de ocupar el despacho 419 de la Legislatura de la Ciudad ingresó a los pasillos del Sindicato Único de Trabajadores de Edificios de Renta y Horizontal (SUTERH) como cadete. Mientras trabajaba en el gremio que entonces encabezaba José Francisco “Pepe” Santa María, padre del actual titular, Víctor, estudiaba abogacía en la Universidad de Buenos Aires.

Fue gerente de legales del sindicato y defiende la gestión actual, mientras Víctor Santa María, también presidente del PJ, enfrenta una investigación judicial por lavado de dinero. “No puedo decir otra cosa que desde que Víctor tuvo un rol opositor más visible empezó a tener estos problemas”, evalúa.

En diálogo con Letra P, el legislador porteño destaca la sintonía y augura un proceso de unidad en el peronismo de cara a 2019, al tiempo que cuestiona a los gobiernos de Cambiemos. “Esta unidad debe ser de la política y no de los nombres, por lo menos en esta primera instancia”, sostiene.

-¿Qué balance hace de la elección?

-Por mi candidatura como legislador, recorrí la Ciudad durante la campaña. Toda la Ciudad y todos sus barrios. Zona norte, centro y sur. Lo que vimos es que, en general, había un diagnóstico coincidente que marcaba que estábamos mal y que íbamos a estar peor. No había un futuro bueno para nadie. En todos los ámbitos, así seas comerciante, trabajador, jubilado.

Es cierto. Hubo un más de 50% que acompañó ña gestión de Cambiemos en la Ciudad. Pero la respuesta a eso es que fue la primera elección de medio término que históricamente la gente acompaña en su voto al oficialismo. Hubo un voto esperanza pero la gente ya revirtió ese voto de esperanza porque día a día está más preocupada y pide hoy un cambio. Es uniforme. Vayas al lugar que vayas de la Ciudad, así sea zona norte o zona sur, ambientes de trabajo de clase media profesional. La gente está muy disconforme con el Gobierno nacional y el de la Ciudad.

 

El diputado Roberto en el brindis de fin de año en el comedor Madre Teresa de Calcuta en la villa 21.24 de Barracas, donde milita desde que comenzó a estudiar en la UBA.

 

-En la campaña de la Ciudad hubo una sinergia entre el peronismo y el kirchnerismo ¿Deberían tener un bloque único en la Legislatura?

-Creo que es indistinto. En los pocos temas que ya hemos trabajado es indistinto. La semana pasada firmamos con Lorena Pokoik y Paula Penacca una declaración en contra del decreto nacional por la paritaria docente. Eso lo laburamos como si fuésemos un bloque.Si es bloque o interbloque lo veremos con el tiempo. Me parece que lo más significativo es trabajar de forma tal que podamos llevar más soluciones a la gente y que el trabajo sea más ordenado.

-¿Qué agenda de temas buscará impulsar en la Legislatura porteña?

-Voy a reforzar el trabajo militante de toda mi historia, que tiene que ver con lo social y con las vivencias principales de la zona sur. Mi trabajo legislativo va a estar dado por reforzar las organizaciones sociales. En la zona sur los problemas de educación, seguridad y salud se viven muy graves y día a día se van incrementando. No hay una política de solución contra eso.

Hoy la zona sur se sostiene por la participación activa de las organizaciones sociales. Hay una diferencia entre los barrios que tienen organizaciones sociales fuertes y los que no las tienen. La idea es que toda nuestra labor desde la Legislatura sea para fortalecer esos espacios de unidad de los vecinos y que el Estado, a través de esas organizaciones o sus propias gestiones, empiece a dar respuestas.

-¿A qué se refiere concretamente?

-A que los Cesac brinden salud y las escuelas brinden educación de calidad. La Comuna 8 (Villa Lugano, Villa Soldati, Villa Riachuelo) es la comuna que tiene mayores chicos pero la que tiene menos escuelas. Es cierto que la Ciudad ha hecho mucha obra en zona sur pero esas obras no están significando una solución a los problemas más acuciantes de la gente.

-Usted conoce y milita en el sur de la Ciudad ¿Cómo evalúa el proceso de urbanización de villas del Gobierno porteño?

-Celebro el proceso de urbanización, principalmente el de la Villa 20 (Villa Lugano) porque lo conozco de cerca. Nos llama la atención la celeridad que tiene la Villa Olímpica y lo lento que va la obra de urbanización en el barrio Papa Francisco (Villa 20). La crítica que tienen los compañeros del barrio es que no hay una participación plena de los vecinos. No participan en las decisiones que se están tomando. Los ladrillos y las obras no solucionan los problemas del sur de la Ciudad. No solucionan los problemas urgentes de la gente. Los Cesac no tienen insumos, falta gente, en pediatría se dan cinco turnos por día. Los hospitales que hay en la zona no dan abasto.

 

 

- ¿Cómo ve el panorama legislativo con la mayoría oficialista?

-Veo un año de mucho trabajo donde el gran desafío que tenemos todos nosotros, los legisladores opositores, es poner agenda los temas que realmente necesita la gente. Así como también lograr que los vecinos tengan una participación activa en los temas que se tratan en la Legislatura. Ante el escenario de la mayoría oficialista, creo que solo con el trabajo nuestro de legisladores, como representantes del pueblo, no alcanza.

Sin la fuerza y el reclamo de los vecinos, no alcanza. Vamos a tener que hacer un laburo muy fino, pero avalado con la participación de los vecinos.

-¿Qué lectura hace de la foto del PJ en la UMET con figuras del kirchnerismo, massismo y randazzismo?

-Muy esperanzador. Todos los dirigentes que estuvimos en el plenario coincidimos en que hay que forjar la unidad. Esta unidad debe ser de la política y no de los nombres, por lo menos en esta primera instancia. El enemigo está afuera. Hay un Gobierno Nacional que, como nunca en un gobierno democrático, viene castigando a los trabajadores, los jubilados, los sectores más vulnerables de nuestro país. Ante ese panorama tan sombrío no queda otro margen más que hacer caso a lo que nos piden en la calle, que es que haya una unidad de todo el campo popular de la oposición. El acto en UMET fue un puntapié fundamental.

-Usted fue abogado del SUTERH durante muchos años ¿Cómo ve la situación de su titular y presidente del PJ porteño, Víctor Santa María?

-No tengo injerencia en la parte jurídica y sería poco serio que te hable de una instancia judicial que no conozco y de la que no participo. Lo que sé es por lo que veo en los diarios. Lo conozco a Víctor y he trabajado mucho tiempo con él. Sé de la obra que hizo el gremio, es un gremio distinto con la faz cultural y educativa que tiene. Con los centros de formación docente, la Universidad Metropolitana del Trabajo (UMET) te marca la pauta del gremio que es. Un gremio cercano a la gente donde sus afiliados están convencidos.

No puedo decir otra cosa que desde que Víctor tuvo un rol opositor más visible empezó a tener estos problemas. La causa está en la Justicia. Veremos qué depara la Justicia pero estoy tranquilo con la gestión que se ha hecho en su momento.

-¿Cómo evalúa la gestión del PRO en la Ciudad?

-Como militante social de la zona sur no estoy conforme. Año a año vemos que la zona sur se va deteriorando cada vez más y hay dos ciudades distintas. La zona norte tiene índices que se equipara a país del primer mundo y en la zona sur hay índices muy por debajo. El ingreso per cápita por ciudadano que tiene la Ciudad no se condice con lo que se podría hacer.

Un informe del Consejo de la Magistratura de la Nación indica que la muerte por delitos violentos es peor que en el Gran Buenos Aires y Rosario. En los barrios de la zona norte la tasa de mortalidad es cero. Si se analiza el tema de la mortalidad infantil se puede ver que, cuatro de cada diez pibes que se mueren, tres son de zona sur. El desempleo es casi el doble en la zona sur.

Cada uno de los índices te muestra que falta mucho por hacer y hay una desigualdad muy grande. Se han hecho obras, y te diría que el gobierno de Horacio Rodríguez Larreta es el que más obras hizo, pero no resuelven los problemas más acuciantes que necesita la gente, como son la saludad, la educación y la seguridad.