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“Tenemos que iniciar el debate sobre la legalización del aborto”

"La sociedad está preparada", alienta la legisladora provincial de PRO, que se inició en política de la mano de Vidal. Se reconoce feminista. Es la esposa del intendente de Tres de Febrero.
Por 12/02/2018 14:59

La senadora bonaerense Daniela Reich se acomoda en un rincón del espacioso salón "Antonio Cafiero", ubicado en la planta baja de la Legislatura bonaerense, en La Plata. Es su “oficina temporaria”, mientras aguarda que culminen las refacciones que están realizando en su despacho.

“El lugar está todo dividido con durlock; por eso pedí que sacaran esas paredes, para quedar integrada a mi equipo. Mientras tanto, nos prestaron este espacio”, cuenta la legisladora a Letra P.

Reich es una de las nuevas parlamentarias que ingresó en diciembre pasado a la Cámara alta provincial de la mano de la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, de quien fue funcionaria durante diez años, tanto en la Ciudad como en la provincia de Buenos Aires.

Es, además, la esposa del intendente de Tres de Febrero, Diego Valenzuela, con quien tiene dos hijos, y de quien advierte -entre risas- que llegó al vidalismo después que ella. Hasta diciembre fue subsecretaria de Género y Diversidad Sexual de la Provincia. Se reconoce "feminista", celebra la expansión de la campaña #NiUnaMenos y cita a su jefa política para señalar que "la sociedad está preparada para dar la discusión" sobre la legalización de aborto. "Tenemos que iniciar ese debate", alienta.

 

 

BIO. Electa senadora bonaerense en 2017, es una de las mujeres de confianza de la gobernadora María Eugenia Vidal, con quien inició su carrera política y de gestión hace casi diez años. Licenciada en Trabajo Social, en 2009 se integró al equipo de trabajo sobre violencia de género en el Ministerio de Desarrollo Social de la Ciudad. Siguió en esa tarea cuando Carolina Stanley reemplazó a Vidal como ministra de esa cartera. En 2015, fue convocada por la entonces vice jefa porteña para comandar la Subsecretaría de Género y Diversidad Sexual de la Provincia. Es esposa del intendente de Tres de Febrero, Diego Valenzuela.

 

-Usted ocupó el segundo lugar en la lista de candidatos al Senado por la Primera sección. Un lugar de acceso seguro. ¿Cómo fue esa selección? ¿Fue Vidal quien la eligió?

-Sí, lo definió María Eugenia. Mi nombre en la lista lo definió Vidal. Porque, además, se dieron varias cosas: hubo una agenda muy importante para las mujeres, como fue el debate por la paridad de género que se terminó convirtiendo en ley. Yo colaboré mucho con las legisladoras, asistiendo en el tema, asesorando.  

-¿Es consciente de que, al ser la “esposa de”, muchos vinculan su candidatura con una decisión del intendente?

-Soy consciente de eso y me parece una lectura muy corta y muy fea, porque yo llevo diez años de trabajo con María Eugenia.

 

 

-¿Se podría decir que usted es más vidalista que Valenzuela?

-Claro (risas). Yo siempre me río porque la que empezó primera acá soy yo. Empecé con Mariu en 2009, cuando ella era ministra de Desarrollo Social de la Ciudad, y Diego se sumó en 2011, con un cargo junto a Mauricio (Macri, por entonces jefe de Gobierno porteño).

-Y Vidal la eligió también para acompañarla en la Provincia, en la Subsecretaria de Género, un cargo que ocupó hasta diciembre pasado. ¿Ahora va a presidir la comisión de Niñez y Familia?

-Esa es la intención y ya lo estamos trabajando en el bloque, porque me siento muy afín a esos temas. Mi intención es poder, desde este lugar, dar todo mi acompañamiento al equipo de género del Ejecutivo.

 


-Su lugar en la subsecretaría lo ocupa ahora Agustina Aylón, ex mujer de Francisco De Narváez.

-Sí. Vamos a seguir trabajando en equipo.

-Usted es especialista en la problemática de violencia de género. ¿Cual es su mirada sobre la campaña “Ni una menos”?

-Es una gran campaña de conciencia. Funcionó como una excelente bisagra para esta sociedad.

-¿Ha participado de las marchas?

-Sí, he participado porque tengo la convicción de que hay que salir y trabajar en conjunto, porque eso es lo que va a generar el cambio. Hacerlo desde la función pública, desde la casa, desde las ONGs, desde cualquier espacio.

 

 

-Por estos días se está exponiendo y debatiendo en la televisión, en programas de alto rating, el tema del acoso sexual. Y figuras del feminismo están teniendo mucha pantalla.

-Sí, es genial. Están todas, la señorita Bimbo (Virginia Godoy, comediante y conductora), Luciana Peker (periodista), Malena Pichot (comediante), Mercedes D´Alessandro (economista y escritora, autora del libro “Economía feminista”). Son muchas, de diversas edades. También, Diana Maffía (filósofa, ex diputada nacional y directora del Observatorio de Género en el Consejo de la Magistratura de la Ciudad). Porque, además, están las académicas, las legisladoras, las que se movilizan desde organizaciones sociales, las chicas de escuelas secundarias, que también tienen voz. Me parece fantástico este debate.

-¿Usted es feminista?

-Sí, soy feminista.

-¿Cree que ese término genera muchos prejuicios?

-Hoy ya no. Y el que mira con prejuicio es porque no entendió nada.

-¿Usted es feminista? -Sí, soy feminista. -¿Cree que ese término genera muchos prejuicios? -Hoy ya no. Y el que mira con prejuicio es porque no entendió nada.

-¿Que posición tiene respecto a la legalización del aborto, un tema que se intenta discutir en el Congreso?

-Creo que, como integrante de un espacio político, la Gobernadora fue muy clara al respecto cuando planteó que la sociedad hoy está preparada para darse ese debate. Ella define que no está a favor desde lo personal, pero que entiende y sabe, lo vive así, que la sociedad está preparada para dar esa discusión.

-Habló de la posición de Vidal, pero ¿Cuál es su posición?

-Pienso lo mismo que plantea María Eugenia, de darnos el debate, y también lo pienso desde una mirada de salud pública porque, desde esa perspectiva, de los derechos de las mujeres y como sociedad tenemos que iniciar ese debate.

LOS COMIENZOS. Reich ingresó a la política y la gestión pública en 2009, luego de recibirse de trabajadora social en la Universidad de Buenos Aires.

“Fue mi segunda carrera, que decidí iniciar cuando mi hijo mayor tenía un año”, cuenta.

-¿Que estudiaba antes?

-Administración de empresas, pero no la terminé. En 2001, pleno corralito, yo trabajaba en un banco, estaba embarazada de mi primer hijo y fue una etapa muy áspera, muy desgastante. Cuando nace Lucio, en abril, tomo mi licencia y, cuando debía volver, me doy cuenta de que ese trabajo no era lo que quería. Entonces, en acuerdo con mi pareja, decido iniciar Trabajo Social, hice la carrera en cinco años y en el medio nace mi hija Lola, que ahora tiene 13 años. En 2008, Diego gana una beca, la Eisenhower Fellowship (en Philadelphia, Estados Unidos), y eso nos modificó mucho, fue un cambio de paradigma respecto a lo que queríamos. 

-¿Una beca por mucho tiempo?

-No, yo lo acompañé un mes, pero nos cambio la perspectiva.

 

 

-¿Y cómo llega al Gobierno de la Ciudad?

-A mí me interesaba el tema de violencia de género y entonces hice un seminario en la Universidad de San Martín y empecé a entender de qué se trataba esa problemática. Ahí dije: me interesa desarrollarme en esto,. Y me presenté en el gobierno, me propuse para trabajar en el equipo de la Ciudad.

-¿Y en paralelo Valenzuela seguía con su carrera de periodista?

-Él también hace su quiebre en 2009. Después de esa beca. Diego trabajó siempre como periodista, pero un día, en 2002, yo recién había tenido a Lucio, vienen a verlo a casa para que se sume al Cippec (Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento). Y empieza a trabajar con ellos y empieza su propio camino.

 

 

-Y usted también decide acercarse al Gobierno de la Ciudad.

-Yo tenía muchas referencias por la gente de Cippec, que me decía que en la Ciudad estaban trabajando sobre los mismos temas que a mi me interesaban. Entonces presenté mi currículum y me llamaron. Mi primer entrevista fue con Federico Salvai, que era el jefe de Gabinete de María Eugenia en Desarrollo Social. El me derivó con Carolina (Stanley) que era directora y estaba reemplazando a la subsecretaria de Promoción Social, Soledad Acuña, que hoy es la ministra de Educación de la Ciudad. El área de género dependía de esa subsecretaría, por eso me pone en contacto con la que era en ese momento la directora de la Mujer de la Ciudad, que ahora es la ministra de Desarrollo Social de la Ciudad (Guadalupe Tagliaferri). Es impresionante como todas fuimos creciendo en esta carrera de trabajo.

"Mi primera entrevista (de trabajo) fue con Federico Salvai, que era el jefe de Gabinete de María Eugenia, en Desarrollo Social (de la Ciudad)"

-Y ahí estableció relación con Vidal

-Si claro, aunque ella era la ministra. Entonces empecé a trabajar en el área de violencia. Y terminé en la Ciudad siendo la directora de la Mujer. En 2011, cuando Mariu se va como vicejefa porteña y Caro asume como ministra, me designan gerenta operativa en el programa de violencia.

-Y cuando Vidal llega a la Provincia, la convoca para ocupar el área de género. ¿Cómo fue?

-Fue después del ballotage. Me llamó directamente al celular y me propuso que la acompañe en el Consejo de la Mujer. Yo me quedé muda (ríe), me dijo “quédate tranquila, pensalo, tomate el fin de semana”. Yo, obvio, al rato la llamé y le dije que contara conmigo para lo que necesite, porque soy parte de su equipo. Y fui sin saber bien a dónde íbamos. El 9 de diciembre (2015) vine a hacer la transición acá (La Plata). Hablé con Cristina Álvarez Rodríguez, la ministra de Gobierno, de quien dependía el Consejo.

-¿Y con que se encontró cuando inició la tarea?

-Encontré un Estado frenado, un gobierno que hacía años que no le daba tareas a sus trabajadores, una desidia absoluta en lo que tiene que ver con las tareas básicas. Había, por ejemplo, tres números para mujeres en situación de violencia, algunos de las cuales funcionaban de 8 a 14. Entonces propuse mapear la provincia y conformar una red de hogares en la que los municipios trabajen con el Gobierno. La gobernadora decidió destinar un fondo de 15 millones de pesos para acompañar la gestión que estaban realizando varios municipios y poner a disposición todos los equipos de la Provincia. 

 

 

-¿Y funcionó?

-Si, se fueron sumando muchos, especialmente en el interior, donde muchas veces resolvés la situación cambiando de jurisdicción a la persona. En el conurbano, no fue tanto: hubo resistencia de algunas intendencias.

-¿Cuales?

-La Matanza (Verónica Magario), Avellaneda (Jorge Ferraresi) e Ituzaingó (Alberto Descalzo) no quisieron ser parte de la red, pero por suerte igual pudimos construir. Yo terminé mi gestión con 34 municipios integrados y con la gobernadora nos propusimos, como objetivo, este año que sean al menos 50. Y lo vamos a lograr.

“Tenemos que iniciar el debate sobre la legalización del aborto”

"La sociedad está preparada", alienta la legisladora provincial de PRO, que se inició en política de la mano de Vidal. Se reconoce feminista. Es la esposa del intendente de Tres de Febrero.

La senadora bonaerense Daniela Reich se acomoda en un rincón del espacioso salón "Antonio Cafiero", ubicado en la planta baja de la Legislatura bonaerense, en La Plata. Es su “oficina temporaria”, mientras aguarda que culminen las refacciones que están realizando en su despacho.

“El lugar está todo dividido con durlock; por eso pedí que sacaran esas paredes, para quedar integrada a mi equipo. Mientras tanto, nos prestaron este espacio”, cuenta la legisladora a Letra P.

Reich es una de las nuevas parlamentarias que ingresó en diciembre pasado a la Cámara alta provincial de la mano de la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, de quien fue funcionaria durante diez años, tanto en la Ciudad como en la provincia de Buenos Aires.

Es, además, la esposa del intendente de Tres de Febrero, Diego Valenzuela, con quien tiene dos hijos, y de quien advierte -entre risas- que llegó al vidalismo después que ella. Hasta diciembre fue subsecretaria de Género y Diversidad Sexual de la Provincia. Se reconoce "feminista", celebra la expansión de la campaña #NiUnaMenos y cita a su jefa política para señalar que "la sociedad está preparada para dar la discusión" sobre la legalización de aborto. "Tenemos que iniciar ese debate", alienta.

 

 

BIO. Electa senadora bonaerense en 2017, es una de las mujeres de confianza de la gobernadora María Eugenia Vidal, con quien inició su carrera política y de gestión hace casi diez años. Licenciada en Trabajo Social, en 2009 se integró al equipo de trabajo sobre violencia de género en el Ministerio de Desarrollo Social de la Ciudad. Siguió en esa tarea cuando Carolina Stanley reemplazó a Vidal como ministra de esa cartera. En 2015, fue convocada por la entonces vice jefa porteña para comandar la Subsecretaría de Género y Diversidad Sexual de la Provincia. Es esposa del intendente de Tres de Febrero, Diego Valenzuela.

 

-Usted ocupó el segundo lugar en la lista de candidatos al Senado por la Primera sección. Un lugar de acceso seguro. ¿Cómo fue esa selección? ¿Fue Vidal quien la eligió?

-Sí, lo definió María Eugenia. Mi nombre en la lista lo definió Vidal. Porque, además, se dieron varias cosas: hubo una agenda muy importante para las mujeres, como fue el debate por la paridad de género que se terminó convirtiendo en ley. Yo colaboré mucho con las legisladoras, asistiendo en el tema, asesorando.  

-¿Es consciente de que, al ser la “esposa de”, muchos vinculan su candidatura con una decisión del intendente?

-Soy consciente de eso y me parece una lectura muy corta y muy fea, porque yo llevo diez años de trabajo con María Eugenia.

 

 

-¿Se podría decir que usted es más vidalista que Valenzuela?

-Claro (risas). Yo siempre me río porque la que empezó primera acá soy yo. Empecé con Mariu en 2009, cuando ella era ministra de Desarrollo Social de la Ciudad, y Diego se sumó en 2011, con un cargo junto a Mauricio (Macri, por entonces jefe de Gobierno porteño).

-Y Vidal la eligió también para acompañarla en la Provincia, en la Subsecretaria de Género, un cargo que ocupó hasta diciembre pasado. ¿Ahora va a presidir la comisión de Niñez y Familia?

-Esa es la intención y ya lo estamos trabajando en el bloque, porque me siento muy afín a esos temas. Mi intención es poder, desde este lugar, dar todo mi acompañamiento al equipo de género del Ejecutivo.

 


-Su lugar en la subsecretaría lo ocupa ahora Agustina Aylón, ex mujer de Francisco De Narváez.

-Sí. Vamos a seguir trabajando en equipo.

-Usted es especialista en la problemática de violencia de género. ¿Cual es su mirada sobre la campaña “Ni una menos”?

-Es una gran campaña de conciencia. Funcionó como una excelente bisagra para esta sociedad.

-¿Ha participado de las marchas?

-Sí, he participado porque tengo la convicción de que hay que salir y trabajar en conjunto, porque eso es lo que va a generar el cambio. Hacerlo desde la función pública, desde la casa, desde las ONGs, desde cualquier espacio.

 

 

-Por estos días se está exponiendo y debatiendo en la televisión, en programas de alto rating, el tema del acoso sexual. Y figuras del feminismo están teniendo mucha pantalla.

-Sí, es genial. Están todas, la señorita Bimbo (Virginia Godoy, comediante y conductora), Luciana Peker (periodista), Malena Pichot (comediante), Mercedes D´Alessandro (economista y escritora, autora del libro “Economía feminista”). Son muchas, de diversas edades. También, Diana Maffía (filósofa, ex diputada nacional y directora del Observatorio de Género en el Consejo de la Magistratura de la Ciudad). Porque, además, están las académicas, las legisladoras, las que se movilizan desde organizaciones sociales, las chicas de escuelas secundarias, que también tienen voz. Me parece fantástico este debate.

-¿Usted es feminista?

-Sí, soy feminista.

-¿Cree que ese término genera muchos prejuicios?

-Hoy ya no. Y el que mira con prejuicio es porque no entendió nada.

-¿Usted es feminista? -Sí, soy feminista. -¿Cree que ese término genera muchos prejuicios? -Hoy ya no. Y el que mira con prejuicio es porque no entendió nada.

-¿Que posición tiene respecto a la legalización del aborto, un tema que se intenta discutir en el Congreso?

-Creo que, como integrante de un espacio político, la Gobernadora fue muy clara al respecto cuando planteó que la sociedad hoy está preparada para darse ese debate. Ella define que no está a favor desde lo personal, pero que entiende y sabe, lo vive así, que la sociedad está preparada para dar esa discusión.

-Habló de la posición de Vidal, pero ¿Cuál es su posición?

-Pienso lo mismo que plantea María Eugenia, de darnos el debate, y también lo pienso desde una mirada de salud pública porque, desde esa perspectiva, de los derechos de las mujeres y como sociedad tenemos que iniciar ese debate.

LOS COMIENZOS. Reich ingresó a la política y la gestión pública en 2009, luego de recibirse de trabajadora social en la Universidad de Buenos Aires.

“Fue mi segunda carrera, que decidí iniciar cuando mi hijo mayor tenía un año”, cuenta.

-¿Que estudiaba antes?

-Administración de empresas, pero no la terminé. En 2001, pleno corralito, yo trabajaba en un banco, estaba embarazada de mi primer hijo y fue una etapa muy áspera, muy desgastante. Cuando nace Lucio, en abril, tomo mi licencia y, cuando debía volver, me doy cuenta de que ese trabajo no era lo que quería. Entonces, en acuerdo con mi pareja, decido iniciar Trabajo Social, hice la carrera en cinco años y en el medio nace mi hija Lola, que ahora tiene 13 años. En 2008, Diego gana una beca, la Eisenhower Fellowship (en Philadelphia, Estados Unidos), y eso nos modificó mucho, fue un cambio de paradigma respecto a lo que queríamos. 

-¿Una beca por mucho tiempo?

-No, yo lo acompañé un mes, pero nos cambio la perspectiva.

 

 

-¿Y cómo llega al Gobierno de la Ciudad?

-A mí me interesaba el tema de violencia de género y entonces hice un seminario en la Universidad de San Martín y empecé a entender de qué se trataba esa problemática. Ahí dije: me interesa desarrollarme en esto,. Y me presenté en el gobierno, me propuse para trabajar en el equipo de la Ciudad.

-¿Y en paralelo Valenzuela seguía con su carrera de periodista?

-Él también hace su quiebre en 2009. Después de esa beca. Diego trabajó siempre como periodista, pero un día, en 2002, yo recién había tenido a Lucio, vienen a verlo a casa para que se sume al Cippec (Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento). Y empieza a trabajar con ellos y empieza su propio camino.

 

 

-Y usted también decide acercarse al Gobierno de la Ciudad.

-Yo tenía muchas referencias por la gente de Cippec, que me decía que en la Ciudad estaban trabajando sobre los mismos temas que a mi me interesaban. Entonces presenté mi currículum y me llamaron. Mi primer entrevista fue con Federico Salvai, que era el jefe de Gabinete de María Eugenia en Desarrollo Social. El me derivó con Carolina (Stanley) que era directora y estaba reemplazando a la subsecretaria de Promoción Social, Soledad Acuña, que hoy es la ministra de Educación de la Ciudad. El área de género dependía de esa subsecretaría, por eso me pone en contacto con la que era en ese momento la directora de la Mujer de la Ciudad, que ahora es la ministra de Desarrollo Social de la Ciudad (Guadalupe Tagliaferri). Es impresionante como todas fuimos creciendo en esta carrera de trabajo.

"Mi primera entrevista (de trabajo) fue con Federico Salvai, que era el jefe de Gabinete de María Eugenia, en Desarrollo Social (de la Ciudad)"

-Y ahí estableció relación con Vidal

-Si claro, aunque ella era la ministra. Entonces empecé a trabajar en el área de violencia. Y terminé en la Ciudad siendo la directora de la Mujer. En 2011, cuando Mariu se va como vicejefa porteña y Caro asume como ministra, me designan gerenta operativa en el programa de violencia.

-Y cuando Vidal llega a la Provincia, la convoca para ocupar el área de género. ¿Cómo fue?

-Fue después del ballotage. Me llamó directamente al celular y me propuso que la acompañe en el Consejo de la Mujer. Yo me quedé muda (ríe), me dijo “quédate tranquila, pensalo, tomate el fin de semana”. Yo, obvio, al rato la llamé y le dije que contara conmigo para lo que necesite, porque soy parte de su equipo. Y fui sin saber bien a dónde íbamos. El 9 de diciembre (2015) vine a hacer la transición acá (La Plata). Hablé con Cristina Álvarez Rodríguez, la ministra de Gobierno, de quien dependía el Consejo.

-¿Y con que se encontró cuando inició la tarea?

-Encontré un Estado frenado, un gobierno que hacía años que no le daba tareas a sus trabajadores, una desidia absoluta en lo que tiene que ver con las tareas básicas. Había, por ejemplo, tres números para mujeres en situación de violencia, algunos de las cuales funcionaban de 8 a 14. Entonces propuse mapear la provincia y conformar una red de hogares en la que los municipios trabajen con el Gobierno. La gobernadora decidió destinar un fondo de 15 millones de pesos para acompañar la gestión que estaban realizando varios municipios y poner a disposición todos los equipos de la Provincia. 

 

 

-¿Y funcionó?

-Si, se fueron sumando muchos, especialmente en el interior, donde muchas veces resolvés la situación cambiando de jurisdicción a la persona. En el conurbano, no fue tanto: hubo resistencia de algunas intendencias.

-¿Cuales?

-La Matanza (Verónica Magario), Avellaneda (Jorge Ferraresi) e Ituzaingó (Alberto Descalzo) no quisieron ser parte de la red, pero por suerte igual pudimos construir. Yo terminé mi gestión con 34 municipios integrados y con la gobernadora nos propusimos, como objetivo, este año que sean al menos 50. Y lo vamos a lograr.