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La lapicera de Vidal en la Casación bonaerense

Tras la feria, comenzará a definirse una de las tres vacantes en el tribunal que define las causas por corrupción. Una fiscal de juicio y una defensora oficial relegan a un fiscal del interior.
Por 14/01/2018 13:52

Tres cargos. Diecisiete postulantes. Una terna conformada y dos más a la espera de ser confeccionada por el Consejo de la Magistratura bonaerense. Todo eso aparece visible en la superficie de un teatro de operaciones judiciales y políticas para la cobertura de vacantes en la Casación bonaerense, la máxima instancia de la justicia penal, previa a la Suprema Corte provincial. Otro terreno en el que las mujeres aparecen al tope de las preferencias del Ejecutivo, según confirmó a Letra P un vidalista y PRO puro de la primera hora.

En los pasillos judiciales de la capital bonaerense hay una certeza: todos los nuevos cargos a cubrir en el sistema judicial que estén en la línea de fuego de la política serán digitados desde el sillón principal de la Gobernación. Una práctica bien peronista, método considerado por el PRO como el anticristo en su etapa opositora.

 

 

La feria judicial de verano (ésa de la que tanto reniega Mauricio Macri) abrió un paréntesis formal en la actividad del Consejo de la Magistratura, pero las negociaciones políticas subterráneas no conocen de recesos. Todo el año es temporada alta.

Durante 2017, el Consejo dejó conformada una terna, integrada por Ana Julia Biasotti, defensora oficial en Casación; María Florencia Budiño, fiscal de Juicio en La Plata, y Pablo Hernán Santamarina, titular de la Fiscalía 8 de Pergamino.

“Por ahora, no hay definición, aunque sí te puedo decir que va a ser una mujer”, sentenció un integrante del Consejo consultado por este medio. El dato confirma lo anunciado por Letra P: Vidal quiere empoderar a mujeres en la cima judicial bonaerense, hoy dominado por hombres. En Casación, todos sus integrantes son varones. En la Suprema Corte, una sola silla del estrado tiene nombre de mujer, la que ocupa su titular, la radical storanista Hilda Kogan.

 

 

Con este perfil, la suerte del fiscal Santamarina parece echada y quedan en carrera dos damas: Biasotti, oriunda de San Miguel del Monte, y la platense Budiño. La primera ya conoce la instancia. En la actualidad es funcionaria. Pero la fiscal Budiño tiene con qué dar batalla. Egresada como abogada en 1994, ingresó al poder judicial en 1999 para cumplir funciones en el Centro de Asistencia a las víctimas del delito del que estuvo a cargo. En 2004, fue designada fiscal a cargo de la unidad especializada en investigación de delitos contra la integridad sexual y violencia intrafamiliar. Tres años más tarde, pasó a realizar juicios orales hasta la actualidad. Además, es docente titular de Prácticas Penales en Universidad de Este. También ejerce en la Escuela de Policía Coronel Julio Dantas, donde dicta clases sobre la temática de violencia de género.

La definición de esta terna comenzará después de la feria judicial de este caluroso enero de 2018.

 

 

EN CARRERA. En el listado de aprobados para Juez del Tribunal de Casación Penal, que surgió del examen rendido el 13 de septiembre de 2016, están Javier Ignacio Baños, Fernando Bellido, Nicolás Ceballos, María Elena De la Cruz Orsi, Matías Deane, Luis Defelitto, Raúl Elhart, María Carolina Ferretti, Verónica Garganta, Carina Verónica Gil, Raúl Leturmy, María Fabiana Natiello, Omar Ozafrain, Carlos Washington Palacios, Francisco Pont Verges, Nicolás Schiavo y María Esther Vigorelli.

De estos nombres saldrán los ternados para ocupar las vacantes que dejaron los ex jueces Horacio Daniel Piombo y Benjamín Sal Llargués, eyectados de Casación tras un polémico fallo que redujo la sentencia a un violador que abusó de un niño de seis años, al fundamentar que la víctima tenía “tendencias homosexuales”. Para evitar el juicio político, renunciaron a sus cargos y en la actualidad disfrutan de jugosas jubilaciones.

Ante el objetivo de Vidal de equilibrar la disparidad de género en los sillones calientes de la justicia provincial donde, entre otras, se dirimen las causas por corrupción política, aparecen con más chances la fiscal platense y ex relatora de Casación Helena De la Cruz; María Carolina Ferretti, actual relatora de Casación; las defensoras oficiales Verónica Garganta, María Fernanda Natiello y María Esther Vigorelli y cierra la lista la actual fiscal de Casación Carina Verónica Gil.

 

 

La lapicera de Vidal en la Casación bonaerense

Tras la feria, comenzará a definirse una de las tres vacantes en el tribunal que define las causas por corrupción. Una fiscal de juicio y una defensora oficial relegan a un fiscal del interior.

Tres cargos. Diecisiete postulantes. Una terna conformada y dos más a la espera de ser confeccionada por el Consejo de la Magistratura bonaerense. Todo eso aparece visible en la superficie de un teatro de operaciones judiciales y políticas para la cobertura de vacantes en la Casación bonaerense, la máxima instancia de la justicia penal, previa a la Suprema Corte provincial. Otro terreno en el que las mujeres aparecen al tope de las preferencias del Ejecutivo, según confirmó a Letra P un vidalista y PRO puro de la primera hora.

En los pasillos judiciales de la capital bonaerense hay una certeza: todos los nuevos cargos a cubrir en el sistema judicial que estén en la línea de fuego de la política serán digitados desde el sillón principal de la Gobernación. Una práctica bien peronista, método considerado por el PRO como el anticristo en su etapa opositora.

 

 

La feria judicial de verano (ésa de la que tanto reniega Mauricio Macri) abrió un paréntesis formal en la actividad del Consejo de la Magistratura, pero las negociaciones políticas subterráneas no conocen de recesos. Todo el año es temporada alta.

Durante 2017, el Consejo dejó conformada una terna, integrada por Ana Julia Biasotti, defensora oficial en Casación; María Florencia Budiño, fiscal de Juicio en La Plata, y Pablo Hernán Santamarina, titular de la Fiscalía 8 de Pergamino.

“Por ahora, no hay definición, aunque sí te puedo decir que va a ser una mujer”, sentenció un integrante del Consejo consultado por este medio. El dato confirma lo anunciado por Letra P: Vidal quiere empoderar a mujeres en la cima judicial bonaerense, hoy dominado por hombres. En Casación, todos sus integrantes son varones. En la Suprema Corte, una sola silla del estrado tiene nombre de mujer, la que ocupa su titular, la radical storanista Hilda Kogan.

 

 

Con este perfil, la suerte del fiscal Santamarina parece echada y quedan en carrera dos damas: Biasotti, oriunda de San Miguel del Monte, y la platense Budiño. La primera ya conoce la instancia. En la actualidad es funcionaria. Pero la fiscal Budiño tiene con qué dar batalla. Egresada como abogada en 1994, ingresó al poder judicial en 1999 para cumplir funciones en el Centro de Asistencia a las víctimas del delito del que estuvo a cargo. En 2004, fue designada fiscal a cargo de la unidad especializada en investigación de delitos contra la integridad sexual y violencia intrafamiliar. Tres años más tarde, pasó a realizar juicios orales hasta la actualidad. Además, es docente titular de Prácticas Penales en Universidad de Este. También ejerce en la Escuela de Policía Coronel Julio Dantas, donde dicta clases sobre la temática de violencia de género.

La definición de esta terna comenzará después de la feria judicial de este caluroso enero de 2018.

 

 

EN CARRERA. En el listado de aprobados para Juez del Tribunal de Casación Penal, que surgió del examen rendido el 13 de septiembre de 2016, están Javier Ignacio Baños, Fernando Bellido, Nicolás Ceballos, María Elena De la Cruz Orsi, Matías Deane, Luis Defelitto, Raúl Elhart, María Carolina Ferretti, Verónica Garganta, Carina Verónica Gil, Raúl Leturmy, María Fabiana Natiello, Omar Ozafrain, Carlos Washington Palacios, Francisco Pont Verges, Nicolás Schiavo y María Esther Vigorelli.

De estos nombres saldrán los ternados para ocupar las vacantes que dejaron los ex jueces Horacio Daniel Piombo y Benjamín Sal Llargués, eyectados de Casación tras un polémico fallo que redujo la sentencia a un violador que abusó de un niño de seis años, al fundamentar que la víctima tenía “tendencias homosexuales”. Para evitar el juicio político, renunciaron a sus cargos y en la actualidad disfrutan de jugosas jubilaciones.

Ante el objetivo de Vidal de equilibrar la disparidad de género en los sillones calientes de la justicia provincial donde, entre otras, se dirimen las causas por corrupción política, aparecen con más chances la fiscal platense y ex relatora de Casación Helena De la Cruz; María Carolina Ferretti, actual relatora de Casación; las defensoras oficiales Verónica Garganta, María Fernanda Natiello y María Esther Vigorelli y cierra la lista la actual fiscal de Casación Carina Verónica Gil.