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En pleno receso legislativo, el diputado kirchnerista habla sobre los acuerdos en el recinto y asegura que 2018 será un año "tremendo" para la gente, que empujará a la dirigencia hacia un acuerdo.
Por 12/01/2018 17:39

Los pasillos del Congreso están casi desiertos. El aire acondicionado no funciona y en la Cámara de Diputados hay unos pocos despachos en funcionamiento. En el piso 12 del edificio Anexo, la oficina de Rodolfo Tailhade se mueve estos días a un ritmo parecido al habitual. Ventilador mediante y con estilo informal, el diputado kirchnerista dedica algunas horas a estudiar los temas en los que suele poner el foco y que terminan, en varias oportunidades, en denuncias contra el Gobierno en Comodoro Py.

El miércoles, Tailhade denunció a Mauricio Macri por negocios irregulares con los parques eólicos - un tema que publicó esta semana diario Perfil -, ahora estudia una ampliación de denuncia contra la empresa aérea low cost Flybondi -  “sigue sin poner un peso, no tiene aviones, le dieron las rutas y le están haciendo un aeropuerto a medida; la plata la está poniendo el Estado argentino”, dice – y empezó a trabajar en una causa contra Luis Caputo a raíz de la nota que publicó Letra P, que revela que la ANSES le pagó comisiones por $540.000 a un fondo creado por el ministro de Finanzas.

 

DE VACACIONES. Viajó a pasar unos días a su ciudad, Choele Choel, en la provincia de Río Negro, donde visitó a su mamá y pasó fin de año con el resto de su familia. En la biblioteca de la casa materna encontró el libro “Los coroneles de Mitre”, de Ricardo Mercado, y lo trajo consigo a Buenos Aires. “A fin de año, cuando se aprobó el pacto fiscal, (Luis) Beder Herrera dijo que estaban pisoteando a La Rioja, denunció que el Gobierno los apretaba y citó el libro. Eso lo retomé yo después cuando hablé de la extorsión a las provincias y por eso me dieron ganas de leerlo”, cuenta Tailhade. Aunque no es muy aficionado a las novelas, siguiendo una recomendación, el diputado leyó en enero “Patria”, de Fernando Aramburu, ambientada en el País Vasco. “Me interesa mucho el conflicto, he leído mucho; mi familia tiene origen vasco y yo tuve la oportunidad de viajar allá. Es una novela excelente”, agrega.

 

-Más allá de las cuestiones judiciales, ¿qué expectativas tiene para el año parlamentario, en función de lo que se empezó a ver tras el recambio legislativo?

-Lo veo con moderado optimismo, en términos de que vamos a encontrar seguramente muchos puntos en común con el resto de la oposición para intentar frenar algunas iniciativas del Gobierno. No estoy hablando de una unidad orgánica ni muchos menos, pero va a haber instancias en las que vamos a poder articular bien, como pasó con la reforma previsional, aunque no nos alcanzó. Tengo la idea de que el bloque de los gobernadores no tiene la homogeneidad que tuvo el massismo en su momento, que le permitió al Gobierno sacar muchas leyes. No la veo tan fácil.

-¿Cree que ahora hay una mayor predisposición del resto de la oposición a articular con el kirchnerismo? Hasta el año pasado había rechazo.

-Sí, creo que hay condiciones para que articulemos algunas cuestiones. Por supuesto, no pienso que el massismo u otro bloque nos quiera. Me parece que es una cuestión de inteligencia, de ver que, si no nos juntamos a bloquear iniciativas, nos van a pasar por arriba. Las razones son múltiples. El massismo se desinfló y lo cierto es que hay condiciones. Por otro lado, nosotros tenemos otra dinámica. A Héctor (Recalde) le tocó una etapa jodida: necesitaba contener a todos los que estaban apurados en irse. En cambio, este bloque es más consistente, porque los nuevos diputados vienen de un espacio bien definido, que reconoce la conducción de Cristina (Kirchner) y porque Agustín Rossi tiene una muñeca y una experiencia política ideales para este momento. A los diez minutos de haber sido designado presidente, ya estaba reunido con (Graciela) Camaño, con todos.

 

Tailhade trabajó esta semana en su despacho de Diputados.

 

-Por fuera de la Cámara también hubo reuniones entre dirigentes de los distintos sectores del peronismo. ¿Cómo analiza esos movimientos?

-Creo que vamos a terminar unidos para enfrentar a Macri en 2019. Algunos por convicción, muchos por necesidad, pero, sobre todo, creo que va a ser porque 2018 va a ser un año tremendo para la gente. Desde ahí creo que va a salir el mandato para que el peronismo haga el esfuerzo para ir unido. Por supuesto, me parece que va a haber un montón de problemas pero hay voluntad. Salvo algunos casos muy puntuales, como por ejemplo el de (Juan Manuel) Urtubey, creo que los otros muestran esa vocación. Después, está lo de “con Cristina”, “sin Cristina”.

-Da la sensación de que el punto de la discordia es justamente Cristina.

-Ahora no tienen esa excusa, porque Cristina ya dijo que, si ella es el problema, se corre.

-Pero cuesta imaginar al kirchnerismo apoyando a otro candidato que no sea Cristina.

-Bueno, pero lo está diciendo ella misma. Vamos a ver. Me parece claro que ella no va a ser el obstáculo para la unidad. El problema que tiene el peronismo es que el obstáculo para la unidad que tienen algunos es la persona que tiene más votos. Eso es lo que tenemos que resolver.

"El peronismo va a llegar unido a 2019 para enfrentar a Macri"

En pleno receso legislativo, el diputado kirchnerista habla sobre los acuerdos en el recinto y asegura que 2018 será un año "tremendo" para la gente, que empujará a la dirigencia hacia un acuerdo. 

Los pasillos del Congreso están casi desiertos. El aire acondicionado no funciona y en la Cámara de Diputados hay unos pocos despachos en funcionamiento. En el piso 12 del edificio Anexo, la oficina de Rodolfo Tailhade se mueve estos días a un ritmo parecido al habitual. Ventilador mediante y con estilo informal, el diputado kirchnerista dedica algunas horas a estudiar los temas en los que suele poner el foco y que terminan, en varias oportunidades, en denuncias contra el Gobierno en Comodoro Py.

El miércoles, Tailhade denunció a Mauricio Macri por negocios irregulares con los parques eólicos - un tema que publicó esta semana diario Perfil -, ahora estudia una ampliación de denuncia contra la empresa aérea low cost Flybondi -  “sigue sin poner un peso, no tiene aviones, le dieron las rutas y le están haciendo un aeropuerto a medida; la plata la está poniendo el Estado argentino”, dice – y empezó a trabajar en una causa contra Luis Caputo a raíz de la nota que publicó Letra P, que revela que la ANSES le pagó comisiones por $540.000 a un fondo creado por el ministro de Finanzas.

 

DE VACACIONES. Viajó a pasar unos días a su ciudad, Choele Choel, en la provincia de Río Negro, donde visitó a su mamá y pasó fin de año con el resto de su familia. En la biblioteca de la casa materna encontró el libro “Los coroneles de Mitre”, de Ricardo Mercado, y lo trajo consigo a Buenos Aires. “A fin de año, cuando se aprobó el pacto fiscal, (Luis) Beder Herrera dijo que estaban pisoteando a La Rioja, denunció que el Gobierno los apretaba y citó el libro. Eso lo retomé yo después cuando hablé de la extorsión a las provincias y por eso me dieron ganas de leerlo”, cuenta Tailhade. Aunque no es muy aficionado a las novelas, siguiendo una recomendación, el diputado leyó en enero “Patria”, de Fernando Aramburu, ambientada en el País Vasco. “Me interesa mucho el conflicto, he leído mucho; mi familia tiene origen vasco y yo tuve la oportunidad de viajar allá. Es una novela excelente”, agrega.

 

-Más allá de las cuestiones judiciales, ¿qué expectativas tiene para el año parlamentario, en función de lo que se empezó a ver tras el recambio legislativo?

-Lo veo con moderado optimismo, en términos de que vamos a encontrar seguramente muchos puntos en común con el resto de la oposición para intentar frenar algunas iniciativas del Gobierno. No estoy hablando de una unidad orgánica ni muchos menos, pero va a haber instancias en las que vamos a poder articular bien, como pasó con la reforma previsional, aunque no nos alcanzó. Tengo la idea de que el bloque de los gobernadores no tiene la homogeneidad que tuvo el massismo en su momento, que le permitió al Gobierno sacar muchas leyes. No la veo tan fácil.

-¿Cree que ahora hay una mayor predisposición del resto de la oposición a articular con el kirchnerismo? Hasta el año pasado había rechazo.

-Sí, creo que hay condiciones para que articulemos algunas cuestiones. Por supuesto, no pienso que el massismo u otro bloque nos quiera. Me parece que es una cuestión de inteligencia, de ver que, si no nos juntamos a bloquear iniciativas, nos van a pasar por arriba. Las razones son múltiples. El massismo se desinfló y lo cierto es que hay condiciones. Por otro lado, nosotros tenemos otra dinámica. A Héctor (Recalde) le tocó una etapa jodida: necesitaba contener a todos los que estaban apurados en irse. En cambio, este bloque es más consistente, porque los nuevos diputados vienen de un espacio bien definido, que reconoce la conducción de Cristina (Kirchner) y porque Agustín Rossi tiene una muñeca y una experiencia política ideales para este momento. A los diez minutos de haber sido designado presidente, ya estaba reunido con (Graciela) Camaño, con todos.

 

Tailhade trabajó esta semana en su despacho de Diputados.

 

-Por fuera de la Cámara también hubo reuniones entre dirigentes de los distintos sectores del peronismo. ¿Cómo analiza esos movimientos?

-Creo que vamos a terminar unidos para enfrentar a Macri en 2019. Algunos por convicción, muchos por necesidad, pero, sobre todo, creo que va a ser porque 2018 va a ser un año tremendo para la gente. Desde ahí creo que va a salir el mandato para que el peronismo haga el esfuerzo para ir unido. Por supuesto, me parece que va a haber un montón de problemas pero hay voluntad. Salvo algunos casos muy puntuales, como por ejemplo el de (Juan Manuel) Urtubey, creo que los otros muestran esa vocación. Después, está lo de “con Cristina”, “sin Cristina”.

-Da la sensación de que el punto de la discordia es justamente Cristina.

-Ahora no tienen esa excusa, porque Cristina ya dijo que, si ella es el problema, se corre.

-Pero cuesta imaginar al kirchnerismo apoyando a otro candidato que no sea Cristina.

-Bueno, pero lo está diciendo ella misma. Vamos a ver. Me parece claro que ella no va a ser el obstáculo para la unidad. El problema que tiene el peronismo es que el obstáculo para la unidad que tienen algunos es la persona que tiene más votos. Eso es lo que tenemos que resolver.