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“Si seguimos como estamos en materia laboral, va a desaparecer el empleo”

El jefe de la Sociedad Rural dice que “en agosto se vió el respaldo de la ruralidad al Gobierno”. Pide cambios de fondo tras la reforma de Brasil y denuncia fuerzas violentas en pueblos originarios.
Gabino Rebagliati 24/09/2017 11:09 AM

El presidente de la Sociedad Rural (SRA), Luis Miguel Etchevehere, quizás uno de los empresarios de mejor relación con el Gobierno, recibió a Letra P en su oficina en el predio de la entidad en Palermo, donde habló por más de una hora a agenda abierta. Allí, Etchevehere, que oficia de hecho como interlocutor de la agroindustria con Nación, advirtió que “la reforma laboral que hizo Brasil marca la cancha, porque si seguimos como estamos va a desaparecer el empleo”, consideró que “en el resultado electoral de agosto se vió el respaldo de la ruralidad al Gobierno” y dejó abierta la puerta a un desembarco futuro en el Ejecutivo. “No me ofrecieron nada, pero creo que es bueno que todos pasemos por la actividad pública en algún momento”, dijo y tampoco descartó ser candidato en su provincia, Entre Ríos, en algún momento.

Mientras ofrece mate, contesta preguntas sobre dos temas espinosos: la herencia en la relación con el sindicato que condujo Gerónimo “Momo” Venegas y la posición de los empresarios ante la desaparición de Santiago Maldonado. Contó que el comunicado que emitieron los empresarios de IDEA se pensó para repudiar los hechos de violencia que surgieron con posterioridad al reclamo de aparición que se llevó adelante en Plaza de Mayo. Y, teniendo en cuenta la experiencia de la SRA en el territorio, aseguró que hay grupos indígenas que “son violentos”, por lo que pidió canalizar los reclamos por las vías institucionales.

También se metió en lo político. Bancó al Gobierno, elogió la capacidad de trabajo de Macri y pidió “no volver” a los regímenes que fallaron con sus políticas.

 

BIO. Nació en 1963 en Entre Ríos. Es abogado y desde 2012 es presidente de la Sociedad Rural. Desde allí fue de los dirigentes más críticos del Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner y supo construir una muy buena relación con Mauricio Macri. Inclusive, se lo consideró como posible ministro de Agroindustria en el inicio del gobierno y candidato en Entre Ríos en estas elecciones legislativas, algo que él niega rotundamente. Oriundo de Paraná, se desempeñó como Delegado Zonal de la Sociedad Rural Argentina (SRA) desde 1993 y, desde 1995, como Director por el Distrito Entre Ríos, donde tuvo una activa actuación gremial en la Mesa de Enlace de esa provincia desde 2008. En 2010 fue elegido vicepresidente segundo de la SRA. En 2012 fue electo presidente de la SRA, cargo por el cual fue reelecto en 2014 y 2016. Etchevehere es abogado por la Universidad Nacional del Litoral, fue director del diario La Acción de Nogoyá, secretario de la Asociación de Diarios Entrerrianos (ADDE) y es co fundador del Consejo Empresario de Entre Ríos y co fundador y vicepresidente de la Sociedad Rural de Diamante. A su vez, integra la firma Etchevehere Rural SRL.

 

-Desde un primer momento y más allá de cierta incertidumbre previa a las PASO, Usted siempre fue un creyente de que al Gobierno le iba a ir bien, como pareciera repetirá en octubre. Hoy, ¿qué evaluación hace?

-La verdad que más que uno es el campo, los productores. Vos fijate que una vez que sacaron las retenciones y las redujeron, unificaron el tipo de cambio a los cuatro o cinco días que asumieron y eliminaron las prohibiciones de importar, el campo salió a invertir U$S58 mil millones y no tuvieron que esperar a las elecciones de medio tiempo ni las encuestas, hubo cero especulación. La producción contestó con una cosecha récord, con una retención de vientres de un 1,7 millones de cabezas, impresionante. Muchísimas actividades mejoraron, en muchas otras todavía hay que trabajar en la competitividad, pero lo que nosotros tratamos de hacer como dirigentes simplemente es reflejar lo que está viviendo el productor hoy. Nos sentimos orgullosos porque hubo cero especulación. En ese sentido representamos el sentir de la producción. Vos ves cómo resultó la elección en muchas provincias y ahí está la ruralidad.

-Es un hombre cercano al oficialismo y hace un tiempo dijo que le gustaría dedicarse a la función pública en algún momento. ¿Le ofrecieron algo? Se mencionó por ahí la Agencia de Inversiones.

-Nada de nada. Donde estoy tengo que hacer todo lo que esté a mi alcance para que el sector privado tenga canales con el sector público y se solucionen las cosas, ese es nuestro trabajo. Todas las cosas que han salido últimamente me las he enterado por los diarios, como cualquier otro. No he tenido ningún tipo de ofrecimiento.

-Pero reconoce que es un Gobierno del que podría formar parte.

-Te lo pongo distinto: creo que es bueno que cada uno pase por la actividad pública en algún momento de su vida. Mientras tanto, no tuve ningún ofrecimiento y estoy haciendo lo que estoy haciendo. Lo concreto es que, gobierne quien gobierne, está recontra mil probado que estas son las reglas del juego que hacen expresar su potencial a un país como la Argentina. Esta es la manera de trabajar que hizo grande a Australia, a Nueva Zelanda y a otros países agroindustriales. Cada uno tiene que cumplir un rol, nosotros tenemos que cumplir un rol como privados.

-Buryaile se mencionó como candidato en su provincia y también se habla de cambios en Agroindustria. De hecho, es uno de los rubros más recortados en el Presupuesto 2018, con un 4% nominal. ¿Le preocupa eso?

-Independientemente de las personas, lo que importan son las políticas. No tenemos dudas de que el Gobierno va a estar con las mismas que tiene hasta ahora, lo que sí vemos es que es incómodo que Agricultura no sea ministerio. Por todo lo que hay en el tema internacional, no es práctico. Si no tenés un Ministerio no te recibe un ministro de otro país. Es protocolo puro, o sea que no sería inteligente de parte nuestra no estar en igualdad de condiciones con el que te va a recibir. Imaginate que se elimina el Ministerio y va un secretario al exterior, te recibe otro secretario.

"Se subsanó un error con nosotros y quedó probado que era un error grosero que perjudicó no solo al campo sino al país. Lo que hizo el gobierno fue ponernos en igualdad de condiciones con otros sectores de la economía."

-La posibilidad es que sea una unión de Agro e Industria y, precisamente, quería preguntarle algo que siempre le preguntamos a los industriales, que se quejan de que el Gobierno le dio más al campo que a ellos. ¿Qué responde?

-Se subsanó un error con nosotros y quedó probado que era un error grosero que perjudicó no solo al campo sino al país. Lo que hizo el gobierno fue ponernos en igualdad de condiciones con otros sectores de la economía y rápidamente el campo mostró que está para más. Hoy todavía estamos para muchísimo más. Lo otro me parece del siglo pasado, el tema agro contra industria, hoy es todo lo mismo y son todos los sectores combinados los que hacen levantar al país. Estando el campo o la agroindustria en movimiento se mueve la construcción, los servicios bancarios y la industria misma. Es toda una conjunción, todo lo que podamos colaborar a trabajar en equipo, mejor.

EL ENIGMA LABORAL

-Después de lo que hizo Brasil, Marcos Galperin, de MercadoLibre, puso el tema de la reforma laboral en discusión. ¿Qué observa desde su perspectiva?

-Lo que dijimos desde el día en que se sancionó, y que va a entrar en vigencia en noviembre, es que al ser nuestro principal socio del Mercosur y ser un país que produce lo mismo que nosotros y en muchísimo volumen y calidad, lo único que no podemos hacer es nada. Nosotros somos un actor mundial en la producción de alimentos y manda lo que hacen nuestros competidores. Y Brasil no hizo sólo esta reforma laboral, votada por el Congreso, sino que en dos años metió presos a más de 1200 o 1300 corruptos del sector público y privado. Y eso es de una calidad institucional muy alta a la hora de captar inversiones. Entonces, si nosotros competimos con Brasil para captar inversiones y ellos tienen un sistema laboral atractivo para invertir y una Justicia independiente que no duda en meter preso al que comete un delito, nos obliga a nosotros a ponernos en agenda a esos dos temas.

-O sea, no un calco “a la brasileña”…

-La que sea posible en la Argentina. Lo que no podemos hacer es seguir como estamos en este aspecto, porque no es que va a haber menos empleo sino que desaparece el empleo. Si la inversión se hace en Brasil y no en la Argentina, desaparece ese trabajo acá y aparece allá.

Te lo explico distinto. Si un brasileño a partir de noviembre produce un kilo de carne y lo puede vender en Europa a 10 y nosotros llegamos a 14, a nosotros no nos compran. No hago un juicio de valor de si está bien, mal o regular. Nos tenemos que dar vuelta y ver dónde están esos 4: esos 4 están en la parte laboral, en los impuestos disfrazados de tasas municipales, en las provincias, en las aduanas interiores, en la Nación, en el componente impositivo del gasoil, de la electricidad, del celular, de la camioneta y de la maquinaria agrícola. Fin de la película, no vendemos lo que hacemos. Bueno, nos tenemos que dar vuelta y hacer como en las reuniones que tenemos con el Gobierno: puntear y conversar con los gremios. Lo de Brasil nos pone a prueba y nos marca la cancha. No podemos no hacer nada, ese es el razonamiento desde el primer día que se sancionó la ley.

-Y puertas adentro, con la tan mentada reforma impositiva, ¿qué perspectiva ve?

-Toda la competitividad que se gane va a ser directamente proporcional con el agregado de valor y la generación de empleo. Nosotros hacemos nuestra parte y vamos a esforzarnos para ser cada vez más competitivos, eficientes, producir más y mejor e invertir. No es que lo vamos a hacer, ya lo hicimos, se nota en esos 58 mil millones de dólares. Entonces, faltan los otros elementos para que esos productos lleguen con el mayor valor y generando la mayor cantidad de empleo fronteras adentro.

-Ya que menciona competitividad, el dólar es siempre un tema entre los empresarios, ligado a ese punto.

-No van a encontrar un archivo mío, ni siquiera con el gobierno anterior, en el que hablemos de dólar, de devaluación o de cuánto tiene que valer el dólar. Después de toda la experiencia que tenemos, que el dólar que vaya y que venga, lo que sirve es la competitividad estructural. Nosotros como productores tenemos bien presente que no manejamos el dólar ni los precios internacionales de nuestros productos. ¿Y el dólar? El Gobierno lo pondrá más arriba, más abajo o flotará. Lo que sí estamos seguros es que si estamos competitivos, cuando vengan épocas buenas nos va a ir mejor y si viene una época desastrosa no nos vamos a fundir. ¿Eso qué es? Primero, estabilidad monetaria. Bárbaro que hayan bajado la inflación a la mitad, que la sigan bajando, eso nos da mucha competitividad no solo a nosotros sino a los asalariados y a la economía en general. Segundo, infraestructura. Por el lado de las cargas, transportarlo de una manera segura y competitiva. Hoy cuesta el triple que en Estados Unidos y el doble que en Brasil transportar algo en la Argentina, nos deja afuera de la cancha.

 

El Gobierno pondrá al dólar más arriba, más abajo o flotará. Lo que sí estamos seguros es que si estamos competitivos, cuando vengan épocas buenas nos va a ir mejor y si viene una época desastrosa no nos vamos a fundir

 

Juzguemos por los resultados, fijate cómo están Chile, Canadá, Australia y Nueva Zelanda, que son países que incluso hasta producen menos que nosotros. Están bárbaro y Argentina hizo lo contrario a lo que hicieron ellos y tenemos un tercio de pobres, terminó el gobierno anterior con un 40% de inflación y estamos aislados del mundo y atrasados. Ya que eso se comprobó que no sirve, hagamos algo distinto porque sino no vamos a tener resultados distintos.

PERONISMO, POPULISMO Y 125

-Esta lógica que plantea de “siempre lo mismo” para graficar el fracaso de algunas políticas, ¿es excluyente del peronismo como fuerza histórica?

-¿Qué es el peronismo? ¿Es Menem? ¿Es Kirchner?

-¿Para usted qué es?

-Sin meterme en el tema de juzgar a partidos políticos, yo digo que juzguemos por los resultados. Entonces, si el resultado del último gobierno, que fue una economía cerrada, altamente inflacionaria y que dejó un tercio de pobres no funcionó, hagamos algo distinto. Entonces, acuerdos comerciales, ¿cómo son? Este año y medio acompañé un montón de giras públicas, y también algunas privadas, y todos te dicen que Argentina ya produce alimentos para 400 millones de personas. Partamos de la base de que la mayoría de los países del mundo no tienen los alimentos suficientes para que coman sus habitantes todo el año, no lo producen. “De ustedes queremos carne, vino, quesos, frutas y todo genial. Mañana firmamos. ¿Ustedes qué nos van a comprar?”, te dicen. Así es la vida, si hacemos la señal de la cruz, salimos corriendo y decimos que la palabra importación acá es prohibida, no vendemos.

-Menem también era peronista y su economía no era cerrada.

-¿Pero qué aprendimos? No queremos perder el empleo, hagámoslo bien. El mundo ya descubrió cuál es la solución. Fijate, 2005 tratado de libre comercio Australia – Estados Unidos. Dijeron “todos estos bienes mañana entran y salen con arancel cero, estos otros van a entrar en 2008, estos otros en 2012”, y así otra parte se completa el año que viene. Trece años más tarde, esa es la forma de integrarse inteligentemente. Entonces, al sector sensible le preguntás cuánto necesita para competir, porque vamos a firmar un tratado de libre comercio con tal país. “Bueno, necesito nueve años”, le damos doce. Pero sabé que dentro de doce años vamos a abrir la competencia, “acá está la plata, reconvertite, modernizate y pensá”. No podemos frenar todos estos sectores que generarían empleo y valor por un caso que no tiene ganas de competir.

"Sin meterme en el tema de juzgar a partidos políticos, yo digo que juzguemos por los resultados. Entonces, si el resultado del último gobierno que fue una economía cerrada, altamente inflacionaria y que dejó un tercio de pobres no funcionó, hagamos algo distinto."

-Con un mundo más vendedor que comprador y Estados Unidos, el país más relevante del mundo, cerrándose, ¿no es poco lógico salir a abrir la economía?

-Me das la razón: la contracara del proteccionismo es el acuerdo comercial. Si tuviésemos un acuerdo comercial con Estados Unidos o con cualquier otro no podrían tener esos exabruptos. Cualquiera diría “bueno, todas estas cosas sabemos que entran con 0, estas entran con 5 y estas empiezan con 20 y van bajando”, como hizo Australia con China, que pusieron de entrada 20 por ciento de arancel y lo fueron bajando 5 puntos por año. Nadie puede decir “hoy es 10 y pasado mañana 32”, vos firmaste otra cosa.

-Pero la relación con Donald Trump es distinta. Le acaba de asestar un golpe duro a Argentina con el mercado del biodiesel, incluso después de gestos de buena voluntad de Macri.

-Eso que pasó con el biodiesel lo definiría con una frase: bienvenidos al mundo. Así es el comercio. En este momento hay conversaciones diplomáticas, ojalá lleguemos a un acuerdo para seguir vendiendo ese producto que es biodiesel, para que entren los limones y la carne vacuna argentina, que también ganamos un panel en la OMC en primera y segunda instancia.

-El conflicto de la 125 fue un mojón en la relación del kirchnerismo con el campo. Después estuvo la soja a 100 dólares. ¿Cúanto cree que se perdió en esa disputa?

-Calculá vos. Aparte de todos los otros impuestos que pagaba todo el resto de la economía como el impuesto al cheque, ingresos brutos, ganancias e inmobiliarios, en diez años al campo le sacaron solamente en concepto de retenciones a los granos 86 mil millones de dólares. Esa plata, nuestros colegas la incorporaron: se modernizaron, mejoraron las técnicas de producción, dieron empleo, ganaron mercados… En la leche igual, ¿te acordás cuando valía 5 mil dólares la tonelada? Bueno, los uruguayos modernizaron sus tambos, mejoraron y captaron el mercado brasileño. Hasta hace unos años el mercado brasileño lo abastecía Argentina 80-20 con Uruguay y ahora está al revés.

-¿Ese conflicto cambió también la visión que tenían las poblaciones rurales sobre el gobierno K? Porque hubo algunas elecciones anteriores en las cuales el kirchnerismo había arrasado en algunos pueblos de los más productivos.

-Eso está en la ruralidad. A lo mejor en 2011, de buena fe, la gente pensó que ese era el sistema. Hasta que se dio cuenta que no era, porque en definitiva era algo artificial. ¿Qué era lo que hacía el gobierno anterior? Sacaba la plata a uno para dársela a otro, pero lo que realmente es virtuoso es que haya condiciones para que el gran talento que hay en Argentina, el espíritu emprendedor y todo el trabajo que se pone genere eso, que es lo que está sucediendo ahora.

-Como ahora en Cambiemos, en el kirchnerismo se hablaba de diferencias internas sobre temas estratégicos. ¿Había en aquel entonces algún punto de contacto con funcionarios con un perfil diferente?

-Cero, silencio de radio. Pasaron tres ministros, (Julián) Domínguez, (Norberto) Yauhar y (Carlos) Casamiquela, y tuvimos cero relación. Fuimos a una sola reunión en el Ministerio, que yo todavía era vice y nos llamó Domínguez. Cuando estábamos sentados ahí entra (el ex ministro de Trabajo Carlos) Tomada, nos empieza a insultar y a tratar de negreros, y después nos llegaban mensajitos de amigos nuestros que decían que en el auditorio del Ministerio estaban haciendo otros una conferencia de prensa diciendo que lo que se había hablado ahí era mentira.

-Se especuló en algún momento que Domínguez tenía cierta voluntad de acordar.

-A mi ver, el trabajo de él fue intentar romper la mesa de enlace. No vimos que hiciera nada positivo, ni para aprovechar la oportunidad que nos estaba dando el mundo ni para mejorar la relación. Después, con Yahuar tuvimos una reunión en la que nos dijo que no sabía nada del campo, o sea que no dijo nada, y con Casamiquela cero.

VENEGAS Y MALDONADO

-El diario Perfil publicó una nota con la hija del “Momo” Venegas que fue bastante polémica y que mostró que buena parte de su capital estaba en testaferros. ¿Cómo es la relación con el gremio hoy después de su fallecimiento?

-Sigue muy buena. Acordate que desde hace más de diez años tenemos el Renatre, que es un ejemplo mundial de convivencia entre trabajadores y empleadores. Nosotros juntos damos capacitación, alfabetización, seguro de desempleo y seguro de sepelio a trabajadores de toda la Argentina. Con el gremio te diría que estamos en una convivencia muy buena. Eso no quita que cada uno tenga su rol, pero nos da resultado tener vecindad, trabajar juntos y simplificar las cosas.

-¿Por qué se tenía una imagen negativa sobre la tarea que hacía Venegas?

-En nuestro caso no había tal cosa.

-No de las patronales, sino de los segmentos medios. Como por ejemplo el tema de la explotación laboral.

-Veía que los medios que le pegaban eran los mismos que nos pegaban a nosotros, o sea que andá a saber cuál es la motivación. Pero no podemos decir nada.

 

"Independientemente de que todos queremos que se sepa qué está pasando con este caso Maldonado, decimos que esto no justifica ningún tipo de violencia. Que actúe la Justicia, los organismos de seguridad del Estado y trabajando esclarezcan qué pasó."

 

-Hace unos días, los empresarios nucleados en IDEA emitieron un comunicado -que ustedes firmaron como Sociedad Rural- sobre la desaparición de Santiago Maldonado. ¿Cómo lo encuentra ese tema?

-Lo que nos motivó a hacerlo es la violencia que hubo ese viernes a la noche en Capital y en algunos otros lugares de la Argentina. Lo que dijimos es que, independientemente de que todos queremos que se sepa qué está pasando con este caso Maldonado, esto no justifica ningún tipo de violencia. Que actúe la Justicia, los organismos de seguridad del Estado y esclarezcan qué pasó en aquel momento. Fue eso lo que nos motivó, entendimos necesario manifestarnos en ese sentido.

-Usted representa a un sector empresario con llegada a todo el país. En el medio de este procedimiento sobre Maldonado surgió la discusión sobre la problemática indígena y la extranjerización de la tierra. ¿Qué piensa al respecto?

-Acá hay un Estado nacional y una Constitución. Las personas que estamos en Argentina y tenemos DNI argentino, uruguayo, paraguayo o brasileño somos ciudadanos de un país y tenemos que acatar la ley como cualquier otro. Mi origen vasco, italiano o español no me da pie para cometer ningún delito. Y, si lo cometo, tengo que responder ante la ley como cualquiera. Primero hay que cumplir la ley, independientemente de la ley que está prevista en la Constitución de darle territorios que reclamaban a esos grupos étnicos, con lo que estamos de acuerdo. Se abrió un registro, entendemos que ese registro está más que trillado y habría que cerrar ese tema, darle la tierra a las comunidades que realmente lo merecen, en el sentido que está probado que son pueblos originarios, y nada más.

-¿Usted puede afirmar que hay grupos dentro de los pueblos originarios que son fuerzas organizadas?

-No caben dudas, sí. No lo podría probar, pero sí por menciones mismas de productores de la zona. En definitiva, de la manera que actúan, con toda esa violencia y esa forma encarnizada de pelear, no le vemos justificativo en la medida que entendemos que para cualquier reclamo están los canales institucionales. Recién te dije: hay una ley y hay un registro abierto. Lo que está mal es ese pueblo que salió en televisión, que se hacían pasar por pueblos originarios y no son nada. Pero en definitiva está el registro abierto y cada uno puede decir “soy Fulano y reclamo esto”. No se justifica otra violencia. Los productores del sur conviven hace años, son vecinos y trabajan.

-Ante el escenario que plantea, surge la pregunta sobre la RAM (Resistencia Ancestral Mapuche). ¿No fue sobreestimado el poder que tienen?

-¿En qué sentido? Lo que nosotros conocemos es que las propias comunidades pacíficas, que están integradas hace décadas, los rechazan, no están de acuerdo con esos métodos violentos. Por eso digo que no podría probar qué, pero los motiva otra cosa. Si quisieran simplemente reclamar, conseguir un pedazo de tierra y vivir de lo que quieran, tienen el canal institucional abierto.

 

 

-Ahora planteo algo del otro lado: la situación en Chile es mucho más grave, hay quema de camiones y muertos. El Gobierno decide actuar y tiene un problema, porque hay un desaparecido. ¿No te preocupa un poco eso? El Gobierno quiere intervenir y termina con un problema bastante mayor que un corte de ruta.

-Sin duda que sí, en el sentido de que también está la Justicia trabajando y las fuerzas de seguridad trabajando en eso y en tantos otros casos similares que todavía no se han esclarecido. Ese es el camino, decimos que la Justicia haga todo lo posible para esclarecer dónde está esa persona, que no se justifica ningún tipo de violencia y que cualquier tipo de violencia, sea de argentino o de extranjero, es igual ante la ley.

OCTUBRE Y LOS CANDIDATOS

-¿Cómo creé que le va a ir al oficialismo en octubre?

-No sé. Veo las encuestas como cualquiera de ustedes, no tengo idea, no te puedo dar más precisiones que las que salen en los diarios. Pero veo cómo salieron las elecciones en las PASO y, por lo que se lee, aparentemente el Gobierno va a ratificar la elección.

-Terminamos con un ping pong. ¿A Macri cómo lo describe?

-Lo veo como una persona muy trabajadora. Realmente tiene un nivel de trabajo y de meticulosidad en los temas. Está al tanto de todo y empuja las cosas. Como definición, me parece una persona muy trabajadora.

-¿Vidal?

-También, es una política que está ganando altísima imagen. No te digo nada nuevo con eso, porque genera muchísima confianza en una provincia que es muy importante para lo que es la política argentina. Es valiente y corajuda, está encarando mafias y quiere hacer reformas de fondo a partir de la transparencia, está muy bien.

-¿Cristina?

-Otra cosa que no vas a encontrar, juzgamos políticas y no personas. Tuvo su oportunidad, gobernó ocho años, desde el primer momento dijimos que las políticas que aplicaba estaban equivocadas y, lamentablemente, el tiempo nos dio la razón. Por lo que vemos en los programas periodísticos o declaraciones, sigue con lo mismo.

-¿Y Randazzo y Massa?

-Cuanto más oferta electoral y matices haya en la política creo que se enriquece. Las propuestas que haga cualquier candidato o partido las tiene que evaluar la opinión pública en la medida que vea que son verosímiles con lo que está sucediendo en el país.

-Lo llevo al pago chico: ¿(Gustavo, gobernador de Entre Ríos) Bordet?

-Me gustaría que pueda concretar acciones a partir de lo que dice, ¿no? Uno habla con él y es una persona bien intencionada. Pasaron dos años ya y no puede darle competitividad a la provincia. Fijate lo que te decía de la inversión, es una lástima, nosotros los entrerrianos sufrimos la inyección de gente. Según un trabajo del Consejo Empresario de Entre Ríos harían falta 4.900 empresas para estar en igualdad de condiciones que Córdoba, teniendo en cuenta las diferencias de población. Por eso insistimos con el tema de que la competitividad es directamente proporcional a la creación de empleo.

“Si seguimos como estamos en materia laboral, va a desaparecer el empleo”

El jefe de la Sociedad Rural dice que “en agosto se vió el respaldo de la ruralidad al Gobierno”. Pide cambios de fondo tras la reforma de Brasil y denuncia fuerzas violentas en pueblos originarios.

El presidente de la Sociedad Rural (SRA), Luis Miguel Etchevehere, quizás uno de los empresarios de mejor relación con el Gobierno, recibió a Letra P en su oficina en el predio de la entidad en Palermo, donde habló por más de una hora a agenda abierta. Allí, Etchevehere, que oficia de hecho como interlocutor de la agroindustria con Nación, advirtió que “la reforma laboral que hizo Brasil marca la cancha, porque si seguimos como estamos va a desaparecer el empleo”, consideró que “en el resultado electoral de agosto se vió el respaldo de la ruralidad al Gobierno” y dejó abierta la puerta a un desembarco futuro en el Ejecutivo. “No me ofrecieron nada, pero creo que es bueno que todos pasemos por la actividad pública en algún momento”, dijo y tampoco descartó ser candidato en su provincia, Entre Ríos, en algún momento.

Mientras ofrece mate, contesta preguntas sobre dos temas espinosos: la herencia en la relación con el sindicato que condujo Gerónimo “Momo” Venegas y la posición de los empresarios ante la desaparición de Santiago Maldonado. Contó que el comunicado que emitieron los empresarios de IDEA se pensó para repudiar los hechos de violencia que surgieron con posterioridad al reclamo de aparición que se llevó adelante en Plaza de Mayo. Y, teniendo en cuenta la experiencia de la SRA en el territorio, aseguró que hay grupos indígenas que “son violentos”, por lo que pidió canalizar los reclamos por las vías institucionales.

También se metió en lo político. Bancó al Gobierno, elogió la capacidad de trabajo de Macri y pidió “no volver” a los regímenes que fallaron con sus políticas.

 

BIO. Nació en 1963 en Entre Ríos. Es abogado y desde 2012 es presidente de la Sociedad Rural. Desde allí fue de los dirigentes más críticos del Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner y supo construir una muy buena relación con Mauricio Macri. Inclusive, se lo consideró como posible ministro de Agroindustria en el inicio del gobierno y candidato en Entre Ríos en estas elecciones legislativas, algo que él niega rotundamente. Oriundo de Paraná, se desempeñó como Delegado Zonal de la Sociedad Rural Argentina (SRA) desde 1993 y, desde 1995, como Director por el Distrito Entre Ríos, donde tuvo una activa actuación gremial en la Mesa de Enlace de esa provincia desde 2008. En 2010 fue elegido vicepresidente segundo de la SRA. En 2012 fue electo presidente de la SRA, cargo por el cual fue reelecto en 2014 y 2016. Etchevehere es abogado por la Universidad Nacional del Litoral, fue director del diario La Acción de Nogoyá, secretario de la Asociación de Diarios Entrerrianos (ADDE) y es co fundador del Consejo Empresario de Entre Ríos y co fundador y vicepresidente de la Sociedad Rural de Diamante. A su vez, integra la firma Etchevehere Rural SRL.

 

-Desde un primer momento y más allá de cierta incertidumbre previa a las PASO, Usted siempre fue un creyente de que al Gobierno le iba a ir bien, como pareciera repetirá en octubre. Hoy, ¿qué evaluación hace?

-La verdad que más que uno es el campo, los productores. Vos fijate que una vez que sacaron las retenciones y las redujeron, unificaron el tipo de cambio a los cuatro o cinco días que asumieron y eliminaron las prohibiciones de importar, el campo salió a invertir U$S58 mil millones y no tuvieron que esperar a las elecciones de medio tiempo ni las encuestas, hubo cero especulación. La producción contestó con una cosecha récord, con una retención de vientres de un 1,7 millones de cabezas, impresionante. Muchísimas actividades mejoraron, en muchas otras todavía hay que trabajar en la competitividad, pero lo que nosotros tratamos de hacer como dirigentes simplemente es reflejar lo que está viviendo el productor hoy. Nos sentimos orgullosos porque hubo cero especulación. En ese sentido representamos el sentir de la producción. Vos ves cómo resultó la elección en muchas provincias y ahí está la ruralidad.

-Es un hombre cercano al oficialismo y hace un tiempo dijo que le gustaría dedicarse a la función pública en algún momento. ¿Le ofrecieron algo? Se mencionó por ahí la Agencia de Inversiones.

-Nada de nada. Donde estoy tengo que hacer todo lo que esté a mi alcance para que el sector privado tenga canales con el sector público y se solucionen las cosas, ese es nuestro trabajo. Todas las cosas que han salido últimamente me las he enterado por los diarios, como cualquier otro. No he tenido ningún tipo de ofrecimiento.

-Pero reconoce que es un Gobierno del que podría formar parte.

-Te lo pongo distinto: creo que es bueno que cada uno pase por la actividad pública en algún momento de su vida. Mientras tanto, no tuve ningún ofrecimiento y estoy haciendo lo que estoy haciendo. Lo concreto es que, gobierne quien gobierne, está recontra mil probado que estas son las reglas del juego que hacen expresar su potencial a un país como la Argentina. Esta es la manera de trabajar que hizo grande a Australia, a Nueva Zelanda y a otros países agroindustriales. Cada uno tiene que cumplir un rol, nosotros tenemos que cumplir un rol como privados.

-Buryaile se mencionó como candidato en su provincia y también se habla de cambios en Agroindustria. De hecho, es uno de los rubros más recortados en el Presupuesto 2018, con un 4% nominal. ¿Le preocupa eso?

-Independientemente de las personas, lo que importan son las políticas. No tenemos dudas de que el Gobierno va a estar con las mismas que tiene hasta ahora, lo que sí vemos es que es incómodo que Agricultura no sea ministerio. Por todo lo que hay en el tema internacional, no es práctico. Si no tenés un Ministerio no te recibe un ministro de otro país. Es protocolo puro, o sea que no sería inteligente de parte nuestra no estar en igualdad de condiciones con el que te va a recibir. Imaginate que se elimina el Ministerio y va un secretario al exterior, te recibe otro secretario.

"Se subsanó un error con nosotros y quedó probado que era un error grosero que perjudicó no solo al campo sino al país. Lo que hizo el gobierno fue ponernos en igualdad de condiciones con otros sectores de la economía."

-La posibilidad es que sea una unión de Agro e Industria y, precisamente, quería preguntarle algo que siempre le preguntamos a los industriales, que se quejan de que el Gobierno le dio más al campo que a ellos. ¿Qué responde?

-Se subsanó un error con nosotros y quedó probado que era un error grosero que perjudicó no solo al campo sino al país. Lo que hizo el gobierno fue ponernos en igualdad de condiciones con otros sectores de la economía y rápidamente el campo mostró que está para más. Hoy todavía estamos para muchísimo más. Lo otro me parece del siglo pasado, el tema agro contra industria, hoy es todo lo mismo y son todos los sectores combinados los que hacen levantar al país. Estando el campo o la agroindustria en movimiento se mueve la construcción, los servicios bancarios y la industria misma. Es toda una conjunción, todo lo que podamos colaborar a trabajar en equipo, mejor.

EL ENIGMA LABORAL

-Después de lo que hizo Brasil, Marcos Galperin, de MercadoLibre, puso el tema de la reforma laboral en discusión. ¿Qué observa desde su perspectiva?

-Lo que dijimos desde el día en que se sancionó, y que va a entrar en vigencia en noviembre, es que al ser nuestro principal socio del Mercosur y ser un país que produce lo mismo que nosotros y en muchísimo volumen y calidad, lo único que no podemos hacer es nada. Nosotros somos un actor mundial en la producción de alimentos y manda lo que hacen nuestros competidores. Y Brasil no hizo sólo esta reforma laboral, votada por el Congreso, sino que en dos años metió presos a más de 1200 o 1300 corruptos del sector público y privado. Y eso es de una calidad institucional muy alta a la hora de captar inversiones. Entonces, si nosotros competimos con Brasil para captar inversiones y ellos tienen un sistema laboral atractivo para invertir y una Justicia independiente que no duda en meter preso al que comete un delito, nos obliga a nosotros a ponernos en agenda a esos dos temas.

-O sea, no un calco “a la brasileña”…

-La que sea posible en la Argentina. Lo que no podemos hacer es seguir como estamos en este aspecto, porque no es que va a haber menos empleo sino que desaparece el empleo. Si la inversión se hace en Brasil y no en la Argentina, desaparece ese trabajo acá y aparece allá.

Te lo explico distinto. Si un brasileño a partir de noviembre produce un kilo de carne y lo puede vender en Europa a 10 y nosotros llegamos a 14, a nosotros no nos compran. No hago un juicio de valor de si está bien, mal o regular. Nos tenemos que dar vuelta y ver dónde están esos 4: esos 4 están en la parte laboral, en los impuestos disfrazados de tasas municipales, en las provincias, en las aduanas interiores, en la Nación, en el componente impositivo del gasoil, de la electricidad, del celular, de la camioneta y de la maquinaria agrícola. Fin de la película, no vendemos lo que hacemos. Bueno, nos tenemos que dar vuelta y hacer como en las reuniones que tenemos con el Gobierno: puntear y conversar con los gremios. Lo de Brasil nos pone a prueba y nos marca la cancha. No podemos no hacer nada, ese es el razonamiento desde el primer día que se sancionó la ley.

-Y puertas adentro, con la tan mentada reforma impositiva, ¿qué perspectiva ve?

-Toda la competitividad que se gane va a ser directamente proporcional con el agregado de valor y la generación de empleo. Nosotros hacemos nuestra parte y vamos a esforzarnos para ser cada vez más competitivos, eficientes, producir más y mejor e invertir. No es que lo vamos a hacer, ya lo hicimos, se nota en esos 58 mil millones de dólares. Entonces, faltan los otros elementos para que esos productos lleguen con el mayor valor y generando la mayor cantidad de empleo fronteras adentro.

-Ya que menciona competitividad, el dólar es siempre un tema entre los empresarios, ligado a ese punto.

-No van a encontrar un archivo mío, ni siquiera con el gobierno anterior, en el que hablemos de dólar, de devaluación o de cuánto tiene que valer el dólar. Después de toda la experiencia que tenemos, que el dólar que vaya y que venga, lo que sirve es la competitividad estructural. Nosotros como productores tenemos bien presente que no manejamos el dólar ni los precios internacionales de nuestros productos. ¿Y el dólar? El Gobierno lo pondrá más arriba, más abajo o flotará. Lo que sí estamos seguros es que si estamos competitivos, cuando vengan épocas buenas nos va a ir mejor y si viene una época desastrosa no nos vamos a fundir. ¿Eso qué es? Primero, estabilidad monetaria. Bárbaro que hayan bajado la inflación a la mitad, que la sigan bajando, eso nos da mucha competitividad no solo a nosotros sino a los asalariados y a la economía en general. Segundo, infraestructura. Por el lado de las cargas, transportarlo de una manera segura y competitiva. Hoy cuesta el triple que en Estados Unidos y el doble que en Brasil transportar algo en la Argentina, nos deja afuera de la cancha.

 

El Gobierno pondrá al dólar más arriba, más abajo o flotará. Lo que sí estamos seguros es que si estamos competitivos, cuando vengan épocas buenas nos va a ir mejor y si viene una época desastrosa no nos vamos a fundir

 

Juzguemos por los resultados, fijate cómo están Chile, Canadá, Australia y Nueva Zelanda, que son países que incluso hasta producen menos que nosotros. Están bárbaro y Argentina hizo lo contrario a lo que hicieron ellos y tenemos un tercio de pobres, terminó el gobierno anterior con un 40% de inflación y estamos aislados del mundo y atrasados. Ya que eso se comprobó que no sirve, hagamos algo distinto porque sino no vamos a tener resultados distintos.

PERONISMO, POPULISMO Y 125

-Esta lógica que plantea de “siempre lo mismo” para graficar el fracaso de algunas políticas, ¿es excluyente del peronismo como fuerza histórica?

-¿Qué es el peronismo? ¿Es Menem? ¿Es Kirchner?

-¿Para usted qué es?

-Sin meterme en el tema de juzgar a partidos políticos, yo digo que juzguemos por los resultados. Entonces, si el resultado del último gobierno, que fue una economía cerrada, altamente inflacionaria y que dejó un tercio de pobres no funcionó, hagamos algo distinto. Entonces, acuerdos comerciales, ¿cómo son? Este año y medio acompañé un montón de giras públicas, y también algunas privadas, y todos te dicen que Argentina ya produce alimentos para 400 millones de personas. Partamos de la base de que la mayoría de los países del mundo no tienen los alimentos suficientes para que coman sus habitantes todo el año, no lo producen. “De ustedes queremos carne, vino, quesos, frutas y todo genial. Mañana firmamos. ¿Ustedes qué nos van a comprar?”, te dicen. Así es la vida, si hacemos la señal de la cruz, salimos corriendo y decimos que la palabra importación acá es prohibida, no vendemos.

-Menem también era peronista y su economía no era cerrada.

-¿Pero qué aprendimos? No queremos perder el empleo, hagámoslo bien. El mundo ya descubrió cuál es la solución. Fijate, 2005 tratado de libre comercio Australia – Estados Unidos. Dijeron “todos estos bienes mañana entran y salen con arancel cero, estos otros van a entrar en 2008, estos otros en 2012”, y así otra parte se completa el año que viene. Trece años más tarde, esa es la forma de integrarse inteligentemente. Entonces, al sector sensible le preguntás cuánto necesita para competir, porque vamos a firmar un tratado de libre comercio con tal país. “Bueno, necesito nueve años”, le damos doce. Pero sabé que dentro de doce años vamos a abrir la competencia, “acá está la plata, reconvertite, modernizate y pensá”. No podemos frenar todos estos sectores que generarían empleo y valor por un caso que no tiene ganas de competir.

"Sin meterme en el tema de juzgar a partidos políticos, yo digo que juzguemos por los resultados. Entonces, si el resultado del último gobierno que fue una economía cerrada, altamente inflacionaria y que dejó un tercio de pobres no funcionó, hagamos algo distinto."

-Con un mundo más vendedor que comprador y Estados Unidos, el país más relevante del mundo, cerrándose, ¿no es poco lógico salir a abrir la economía?

-Me das la razón: la contracara del proteccionismo es el acuerdo comercial. Si tuviésemos un acuerdo comercial con Estados Unidos o con cualquier otro no podrían tener esos exabruptos. Cualquiera diría “bueno, todas estas cosas sabemos que entran con 0, estas entran con 5 y estas empiezan con 20 y van bajando”, como hizo Australia con China, que pusieron de entrada 20 por ciento de arancel y lo fueron bajando 5 puntos por año. Nadie puede decir “hoy es 10 y pasado mañana 32”, vos firmaste otra cosa.

-Pero la relación con Donald Trump es distinta. Le acaba de asestar un golpe duro a Argentina con el mercado del biodiesel, incluso después de gestos de buena voluntad de Macri.

-Eso que pasó con el biodiesel lo definiría con una frase: bienvenidos al mundo. Así es el comercio. En este momento hay conversaciones diplomáticas, ojalá lleguemos a un acuerdo para seguir vendiendo ese producto que es biodiesel, para que entren los limones y la carne vacuna argentina, que también ganamos un panel en la OMC en primera y segunda instancia.

-El conflicto de la 125 fue un mojón en la relación del kirchnerismo con el campo. Después estuvo la soja a 100 dólares. ¿Cúanto cree que se perdió en esa disputa?

-Calculá vos. Aparte de todos los otros impuestos que pagaba todo el resto de la economía como el impuesto al cheque, ingresos brutos, ganancias e inmobiliarios, en diez años al campo le sacaron solamente en concepto de retenciones a los granos 86 mil millones de dólares. Esa plata, nuestros colegas la incorporaron: se modernizaron, mejoraron las técnicas de producción, dieron empleo, ganaron mercados… En la leche igual, ¿te acordás cuando valía 5 mil dólares la tonelada? Bueno, los uruguayos modernizaron sus tambos, mejoraron y captaron el mercado brasileño. Hasta hace unos años el mercado brasileño lo abastecía Argentina 80-20 con Uruguay y ahora está al revés.

-¿Ese conflicto cambió también la visión que tenían las poblaciones rurales sobre el gobierno K? Porque hubo algunas elecciones anteriores en las cuales el kirchnerismo había arrasado en algunos pueblos de los más productivos.

-Eso está en la ruralidad. A lo mejor en 2011, de buena fe, la gente pensó que ese era el sistema. Hasta que se dio cuenta que no era, porque en definitiva era algo artificial. ¿Qué era lo que hacía el gobierno anterior? Sacaba la plata a uno para dársela a otro, pero lo que realmente es virtuoso es que haya condiciones para que el gran talento que hay en Argentina, el espíritu emprendedor y todo el trabajo que se pone genere eso, que es lo que está sucediendo ahora.

-Como ahora en Cambiemos, en el kirchnerismo se hablaba de diferencias internas sobre temas estratégicos. ¿Había en aquel entonces algún punto de contacto con funcionarios con un perfil diferente?

-Cero, silencio de radio. Pasaron tres ministros, (Julián) Domínguez, (Norberto) Yauhar y (Carlos) Casamiquela, y tuvimos cero relación. Fuimos a una sola reunión en el Ministerio, que yo todavía era vice y nos llamó Domínguez. Cuando estábamos sentados ahí entra (el ex ministro de Trabajo Carlos) Tomada, nos empieza a insultar y a tratar de negreros, y después nos llegaban mensajitos de amigos nuestros que decían que en el auditorio del Ministerio estaban haciendo otros una conferencia de prensa diciendo que lo que se había hablado ahí era mentira.

-Se especuló en algún momento que Domínguez tenía cierta voluntad de acordar.

-A mi ver, el trabajo de él fue intentar romper la mesa de enlace. No vimos que hiciera nada positivo, ni para aprovechar la oportunidad que nos estaba dando el mundo ni para mejorar la relación. Después, con Yahuar tuvimos una reunión en la que nos dijo que no sabía nada del campo, o sea que no dijo nada, y con Casamiquela cero.

VENEGAS Y MALDONADO

-El diario Perfil publicó una nota con la hija del “Momo” Venegas que fue bastante polémica y que mostró que buena parte de su capital estaba en testaferros. ¿Cómo es la relación con el gremio hoy después de su fallecimiento?

-Sigue muy buena. Acordate que desde hace más de diez años tenemos el Renatre, que es un ejemplo mundial de convivencia entre trabajadores y empleadores. Nosotros juntos damos capacitación, alfabetización, seguro de desempleo y seguro de sepelio a trabajadores de toda la Argentina. Con el gremio te diría que estamos en una convivencia muy buena. Eso no quita que cada uno tenga su rol, pero nos da resultado tener vecindad, trabajar juntos y simplificar las cosas.

-¿Por qué se tenía una imagen negativa sobre la tarea que hacía Venegas?

-En nuestro caso no había tal cosa.

-No de las patronales, sino de los segmentos medios. Como por ejemplo el tema de la explotación laboral.

-Veía que los medios que le pegaban eran los mismos que nos pegaban a nosotros, o sea que andá a saber cuál es la motivación. Pero no podemos decir nada.

 

"Independientemente de que todos queremos que se sepa qué está pasando con este caso Maldonado, decimos que esto no justifica ningún tipo de violencia. Que actúe la Justicia, los organismos de seguridad del Estado y trabajando esclarezcan qué pasó."

 

-Hace unos días, los empresarios nucleados en IDEA emitieron un comunicado -que ustedes firmaron como Sociedad Rural- sobre la desaparición de Santiago Maldonado. ¿Cómo lo encuentra ese tema?

-Lo que nos motivó a hacerlo es la violencia que hubo ese viernes a la noche en Capital y en algunos otros lugares de la Argentina. Lo que dijimos es que, independientemente de que todos queremos que se sepa qué está pasando con este caso Maldonado, esto no justifica ningún tipo de violencia. Que actúe la Justicia, los organismos de seguridad del Estado y esclarezcan qué pasó en aquel momento. Fue eso lo que nos motivó, entendimos necesario manifestarnos en ese sentido.

-Usted representa a un sector empresario con llegada a todo el país. En el medio de este procedimiento sobre Maldonado surgió la discusión sobre la problemática indígena y la extranjerización de la tierra. ¿Qué piensa al respecto?

-Acá hay un Estado nacional y una Constitución. Las personas que estamos en Argentina y tenemos DNI argentino, uruguayo, paraguayo o brasileño somos ciudadanos de un país y tenemos que acatar la ley como cualquier otro. Mi origen vasco, italiano o español no me da pie para cometer ningún delito. Y, si lo cometo, tengo que responder ante la ley como cualquiera. Primero hay que cumplir la ley, independientemente de la ley que está prevista en la Constitución de darle territorios que reclamaban a esos grupos étnicos, con lo que estamos de acuerdo. Se abrió un registro, entendemos que ese registro está más que trillado y habría que cerrar ese tema, darle la tierra a las comunidades que realmente lo merecen, en el sentido que está probado que son pueblos originarios, y nada más.

-¿Usted puede afirmar que hay grupos dentro de los pueblos originarios que son fuerzas organizadas?

-No caben dudas, sí. No lo podría probar, pero sí por menciones mismas de productores de la zona. En definitiva, de la manera que actúan, con toda esa violencia y esa forma encarnizada de pelear, no le vemos justificativo en la medida que entendemos que para cualquier reclamo están los canales institucionales. Recién te dije: hay una ley y hay un registro abierto. Lo que está mal es ese pueblo que salió en televisión, que se hacían pasar por pueblos originarios y no son nada. Pero en definitiva está el registro abierto y cada uno puede decir “soy Fulano y reclamo esto”. No se justifica otra violencia. Los productores del sur conviven hace años, son vecinos y trabajan.

-Ante el escenario que plantea, surge la pregunta sobre la RAM (Resistencia Ancestral Mapuche). ¿No fue sobreestimado el poder que tienen?

-¿En qué sentido? Lo que nosotros conocemos es que las propias comunidades pacíficas, que están integradas hace décadas, los rechazan, no están de acuerdo con esos métodos violentos. Por eso digo que no podría probar qué, pero los motiva otra cosa. Si quisieran simplemente reclamar, conseguir un pedazo de tierra y vivir de lo que quieran, tienen el canal institucional abierto.

 

 

-Ahora planteo algo del otro lado: la situación en Chile es mucho más grave, hay quema de camiones y muertos. El Gobierno decide actuar y tiene un problema, porque hay un desaparecido. ¿No te preocupa un poco eso? El Gobierno quiere intervenir y termina con un problema bastante mayor que un corte de ruta.

-Sin duda que sí, en el sentido de que también está la Justicia trabajando y las fuerzas de seguridad trabajando en eso y en tantos otros casos similares que todavía no se han esclarecido. Ese es el camino, decimos que la Justicia haga todo lo posible para esclarecer dónde está esa persona, que no se justifica ningún tipo de violencia y que cualquier tipo de violencia, sea de argentino o de extranjero, es igual ante la ley.

OCTUBRE Y LOS CANDIDATOS

-¿Cómo creé que le va a ir al oficialismo en octubre?

-No sé. Veo las encuestas como cualquiera de ustedes, no tengo idea, no te puedo dar más precisiones que las que salen en los diarios. Pero veo cómo salieron las elecciones en las PASO y, por lo que se lee, aparentemente el Gobierno va a ratificar la elección.

-Terminamos con un ping pong. ¿A Macri cómo lo describe?

-Lo veo como una persona muy trabajadora. Realmente tiene un nivel de trabajo y de meticulosidad en los temas. Está al tanto de todo y empuja las cosas. Como definición, me parece una persona muy trabajadora.

-¿Vidal?

-También, es una política que está ganando altísima imagen. No te digo nada nuevo con eso, porque genera muchísima confianza en una provincia que es muy importante para lo que es la política argentina. Es valiente y corajuda, está encarando mafias y quiere hacer reformas de fondo a partir de la transparencia, está muy bien.

-¿Cristina?

-Otra cosa que no vas a encontrar, juzgamos políticas y no personas. Tuvo su oportunidad, gobernó ocho años, desde el primer momento dijimos que las políticas que aplicaba estaban equivocadas y, lamentablemente, el tiempo nos dio la razón. Por lo que vemos en los programas periodísticos o declaraciones, sigue con lo mismo.

-¿Y Randazzo y Massa?

-Cuanto más oferta electoral y matices haya en la política creo que se enriquece. Las propuestas que haga cualquier candidato o partido las tiene que evaluar la opinión pública en la medida que vea que son verosímiles con lo que está sucediendo en el país.

-Lo llevo al pago chico: ¿(Gustavo, gobernador de Entre Ríos) Bordet?

-Me gustaría que pueda concretar acciones a partir de lo que dice, ¿no? Uno habla con él y es una persona bien intencionada. Pasaron dos años ya y no puede darle competitividad a la provincia. Fijate lo que te decía de la inversión, es una lástima, nosotros los entrerrianos sufrimos la inyección de gente. Según un trabajo del Consejo Empresario de Entre Ríos harían falta 4.900 empresas para estar en igualdad de condiciones que Córdoba, teniendo en cuenta las diferencias de población. Por eso insistimos con el tema de que la competitividad es directamente proporcional a la creación de empleo.