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Luego de recorrer 80 localidades del interior, los candidatos del oficialismo se concentrarán en los grandes centros urbanos. El rol de Carrió y los spots que revisarán las promesas cumplidas.
Por 17/09/2017 10:39 AM

Aunque la campaña oficial de Cambiemos arranca este domingo, en la intimidad de la gobernadora María Eugenia Vidal reconocen que, a pesar del escándalo por la desaparición de Santiago Maldonado, el despliegue electoral en la provincia de Buenos Aires ya suma 15 días de un minucioso y discreto trabajo de hormiga. “En las últimas dos semanas nuestros cinco principales candidatos ya recorrieron 80 de los 135 partidos de toda la provincia”, explicó a Letra P el jefe de Gabinete bonaerense Federico Salvai, encargado del equipo de campaña del PRO en el territorio donde Cambiemos protagonizó el resultado más cuestionado de las PASO. Luego de dos semanas de espera, el escrutinio definitivo aportó la foto que el oficialismo intentó evitar por distintos medios. "Hasta ahora no hemos ganado nada", advirtió este viernes el ministro del Interior Rogelio Frigerio durante la previa del lanzamiento de campaña que se realizó en Parque Norte, donde asistieron referentes de la alianza de gobierno provenientes de todo el país.

Fue casi un espejo de las primeras prevenciones que lanzó la ex presidenta y candidata de Unidad Ciudadana, Cristina Fernández de Kirchner, pocos días después de la última visita a las urnas: "Ganamos en agosto y podemos ganar en octubre, pero sin exitismo. El exitismo es mal consejero, es el padre de las derrotas. El triunfalismo no le sirve a nadie, solamente a los que quieren que perdamos. No se equivoquen" . 

Las palabras del funcionario y de la ex presidenta, a los lados de la polarización entre macristas y kirchneristas, dieron la justa dimensión de la importancia que reviste el resultado electoral de octubre en Buenos Aires para la Casa Rosada, luego de confirmarse la victoria de Crisrina sobre Esteban Bullrich por 0,21%. A pesar del escándalo por la carga de los telegramas y las acusaciones de manipulación de los datos, la foto final de las PASO confirmó las presunciones del oficialismo: un "cabeza a cabeza" que ahora, en el comienzo de la campaña final hacia octubre, tendría una inclinación favorable de 4 puntos para la escudería integrada por Bullrich, Gladys González, Graciela Ocaña, Guillermo Montenegro y Héctor "Toty" Flores. 

 

 

Las 80 localidades que visitaron en las últimas semanas no volverán a ser recorridas en lo que resta de campaña. "Estuvimos en los puntos donde nos fue bien, del interior, para sumar conocimiento y apuntar a una cosecha mayor. Pero ahora vamos a concentrarnos en las ciudades más grandes, que superen los 100.000 habitantes, además del conurbano", agregó un vocero de la gobernadora. 

Vidal, como es previsible, estará al frente de la campaña. Pero su aparición será paulatina, de "mayor a menor". Su presencia será combinada por la primera candidata a diputada porteña, la chaqueña Elisa Carrió, que tendrá una agenda combinada: en los días hábiles hará dos o tres apariciones en la Ciudad, pero el fin de semana lo dedicará a la campaña nacional, especialmente la provincia de Buenos Aires y el conurbano bonaerense.

 

 

La socia menor de Cambiemos, dicen en el Gobierno, mide bien a los dos lados del Riachuelo y la avenida General Paz y buscará apuntalar la pelea en el conurbano, una zona que la diputada no pisa desde hace mucho tiempo. Sin embargo, los principales encargados de "arar" la tercera y primera sección electoral serán el quinteto de escuderos de Vidal. Los primeros días de la semana estarán en esa zona y luego seguirán recorriendo el interior, en cabeceras como Mar del Plata, Bahía Blanca, Pergamino, Azul, Olavarría y los núcleos más poblados de las entrañas provinciales. 

LA ARTILLERÍA. El raíd será acompañado por una campaña audiovisual, con spots donde Cambiemos intentará hacer un balance de los dos años de gestión, a partir de una comparación de las promesas de campaña y las obras realizadas. Todo en un contexto donde el oficialismo provincial todavía no ha desempolvado una plataforma de propuestas, algo que el PRO suele hacer luego de las PASO. 

Esa artillería será desplegada desde este domingo, con una estrategia de medios que buscará nacionalizar en forma permanente la polarización bonaerense con el kirchnerismo. En ese esquema el presidente Mauricio Macri protagonizará, como ya lo hizo en las PASO, reportajes radiales y televisivos en todo el interior, del país, pero también en la provincia, donde ya tiene agendadas visitas a Mar del Plata y Bahía Blanca, dos ciudades muy castigadas por la política económica del Gobierno.

Tanto en la Casa Rosada, como en el entorno de Vidal, coinciden en relativizar el impacto de la situación económica y esgrimen algunos indicadores que, como dijo el jefe de Gabinete Marcos Peña, confirman que "ya pasó lo peor". Con esa perspectiva, en La Plata aseguran que la expectativa del electorado para el futuro es más alta que antes y que el Presidente recuperó ocho puntos imagen positiva. No es la situación reinante en las dos ciudades que Macri visitará dentro de la campaña.

 

 

En el Gobierno aseguran que no recorrerán la provincia con las manos vacías: sostienen que habrá inauguraciones y anuncios, dentro de un esquema donde la cartera nacional de Desarrollo Social, en manos de Carolina Stanley, deberá multiplicar la presencia del programa "El Estado en tu Barrio", especialmente en el conurbano. 

 

 

Aunque los miembros de la mesa chica electoral que rodea a Macri aseguran que el caso Maldonado no ha generado grandes perjuicios para las pretensiones electorales del oficialismo, hay posiciones divergentes sobre el impacto que podría tener un giro determinante en la investigación. En la cosecha de voluntades, y los votos por sumar, en el equipo de campaña provincial del oficialismo sostienen que CFK embolsará el 3,5% que obtuvieron los candidatos de la izquierda, mientras que Vidal espera sumar el 70% de la cosecha del massismo, y una porción menor de los votos que acumuló Florencio Randazzo

Además de Buenos Aires, la obsesión electoral del oficialismo estará concentrada en Santa Fe, donde Cambiemos quedó en un segundo plano detrás de Agustin "chivo" Rossi, por una diferencia apenas mayor a la que dividió el territorio bonaerense. "Si la provincia es la batalla previsible, Santa Fe es la determinante", vislumbró un vocero de la cartera política del Ejecutivo. Una foto imprecisa en el arranque de la campaña, que por ahora preanuncia una polarización más pronunciada que en agosto, con resultados tan inquietantes como los que transformaron a las PASO en una batalla cuerpo a cuerpo en todos los distritos de la provincia. 

El plan de Cambiemos para darle vuelta el partido a Cristina

Luego de recorrer 80 localidades del interior, los candidatos del oficialismo se concentrarán en los grandes centros urbanos. El rol de Carrió y los spots que revisarán las promesas cumplidas.

Aunque la campaña oficial de Cambiemos arranca este domingo, en la intimidad de la gobernadora María Eugenia Vidal reconocen que, a pesar del escándalo por la desaparición de Santiago Maldonado, el despliegue electoral en la provincia de Buenos Aires ya suma 15 días de un minucioso y discreto trabajo de hormiga. “En las últimas dos semanas nuestros cinco principales candidatos ya recorrieron 80 de los 135 partidos de toda la provincia”, explicó a Letra P el jefe de Gabinete bonaerense Federico Salvai, encargado del equipo de campaña del PRO en el territorio donde Cambiemos protagonizó el resultado más cuestionado de las PASO. Luego de dos semanas de espera, el escrutinio definitivo aportó la foto que el oficialismo intentó evitar por distintos medios. "Hasta ahora no hemos ganado nada", advirtió este viernes el ministro del Interior Rogelio Frigerio durante la previa del lanzamiento de campaña que se realizó en Parque Norte, donde asistieron referentes de la alianza de gobierno provenientes de todo el país.

Fue casi un espejo de las primeras prevenciones que lanzó la ex presidenta y candidata de Unidad Ciudadana, Cristina Fernández de Kirchner, pocos días después de la última visita a las urnas: "Ganamos en agosto y podemos ganar en octubre, pero sin exitismo. El exitismo es mal consejero, es el padre de las derrotas. El triunfalismo no le sirve a nadie, solamente a los que quieren que perdamos. No se equivoquen" . 

Las palabras del funcionario y de la ex presidenta, a los lados de la polarización entre macristas y kirchneristas, dieron la justa dimensión de la importancia que reviste el resultado electoral de octubre en Buenos Aires para la Casa Rosada, luego de confirmarse la victoria de Crisrina sobre Esteban Bullrich por 0,21%. A pesar del escándalo por la carga de los telegramas y las acusaciones de manipulación de los datos, la foto final de las PASO confirmó las presunciones del oficialismo: un "cabeza a cabeza" que ahora, en el comienzo de la campaña final hacia octubre, tendría una inclinación favorable de 4 puntos para la escudería integrada por Bullrich, Gladys González, Graciela Ocaña, Guillermo Montenegro y Héctor "Toty" Flores. 

 

 

Las 80 localidades que visitaron en las últimas semanas no volverán a ser recorridas en lo que resta de campaña. "Estuvimos en los puntos donde nos fue bien, del interior, para sumar conocimiento y apuntar a una cosecha mayor. Pero ahora vamos a concentrarnos en las ciudades más grandes, que superen los 100.000 habitantes, además del conurbano", agregó un vocero de la gobernadora. 

Vidal, como es previsible, estará al frente de la campaña. Pero su aparición será paulatina, de "mayor a menor". Su presencia será combinada por la primera candidata a diputada porteña, la chaqueña Elisa Carrió, que tendrá una agenda combinada: en los días hábiles hará dos o tres apariciones en la Ciudad, pero el fin de semana lo dedicará a la campaña nacional, especialmente la provincia de Buenos Aires y el conurbano bonaerense.

 

 

La socia menor de Cambiemos, dicen en el Gobierno, mide bien a los dos lados del Riachuelo y la avenida General Paz y buscará apuntalar la pelea en el conurbano, una zona que la diputada no pisa desde hace mucho tiempo. Sin embargo, los principales encargados de "arar" la tercera y primera sección electoral serán el quinteto de escuderos de Vidal. Los primeros días de la semana estarán en esa zona y luego seguirán recorriendo el interior, en cabeceras como Mar del Plata, Bahía Blanca, Pergamino, Azul, Olavarría y los núcleos más poblados de las entrañas provinciales. 

LA ARTILLERÍA. El raíd será acompañado por una campaña audiovisual, con spots donde Cambiemos intentará hacer un balance de los dos años de gestión, a partir de una comparación de las promesas de campaña y las obras realizadas. Todo en un contexto donde el oficialismo provincial todavía no ha desempolvado una plataforma de propuestas, algo que el PRO suele hacer luego de las PASO. 

Esa artillería será desplegada desde este domingo, con una estrategia de medios que buscará nacionalizar en forma permanente la polarización bonaerense con el kirchnerismo. En ese esquema el presidente Mauricio Macri protagonizará, como ya lo hizo en las PASO, reportajes radiales y televisivos en todo el interior, del país, pero también en la provincia, donde ya tiene agendadas visitas a Mar del Plata y Bahía Blanca, dos ciudades muy castigadas por la política económica del Gobierno.

Tanto en la Casa Rosada, como en el entorno de Vidal, coinciden en relativizar el impacto de la situación económica y esgrimen algunos indicadores que, como dijo el jefe de Gabinete Marcos Peña, confirman que "ya pasó lo peor". Con esa perspectiva, en La Plata aseguran que la expectativa del electorado para el futuro es más alta que antes y que el Presidente recuperó ocho puntos imagen positiva. No es la situación reinante en las dos ciudades que Macri visitará dentro de la campaña.

 

 

En el Gobierno aseguran que no recorrerán la provincia con las manos vacías: sostienen que habrá inauguraciones y anuncios, dentro de un esquema donde la cartera nacional de Desarrollo Social, en manos de Carolina Stanley, deberá multiplicar la presencia del programa "El Estado en tu Barrio", especialmente en el conurbano. 

 

 

Aunque los miembros de la mesa chica electoral que rodea a Macri aseguran que el caso Maldonado no ha generado grandes perjuicios para las pretensiones electorales del oficialismo, hay posiciones divergentes sobre el impacto que podría tener un giro determinante en la investigación. En la cosecha de voluntades, y los votos por sumar, en el equipo de campaña provincial del oficialismo sostienen que CFK embolsará el 3,5% que obtuvieron los candidatos de la izquierda, mientras que Vidal espera sumar el 70% de la cosecha del massismo, y una porción menor de los votos que acumuló Florencio Randazzo

Además de Buenos Aires, la obsesión electoral del oficialismo estará concentrada en Santa Fe, donde Cambiemos quedó en un segundo plano detrás de Agustin "chivo" Rossi, por una diferencia apenas mayor a la que dividió el territorio bonaerense. "Si la provincia es la batalla previsible, Santa Fe es la determinante", vislumbró un vocero de la cartera política del Ejecutivo. Una foto imprecisa en el arranque de la campaña, que por ahora preanuncia una polarización más pronunciada que en agosto, con resultados tan inquietantes como los que transformaron a las PASO en una batalla cuerpo a cuerpo en todos los distritos de la provincia.