X

CFK se anota para 2019 y dice que con el macrismo "no hay estado de derecho"

En su primera entrevista a un medio crítico de su gobierno, denunció la política represiva de Macri, se arrepintió del tono en las cadenas nacionales y recordó los bolsos de José López: "Lo odié".
Por 14/09/2017 05:19 PM

“Yegua, puta y montonera.” Tres veces lo dijo. Y una cuarta: “Yegua, puta y montonera.” En el mismo orden. Fue el punto de mayor emotividad que alcanzó Cristina Fernández de Kirchner en la primera entrevista que brindó desde que dejó la Presidencia a un medio abiertamente crítico de su gestión y su modelo de gobierno. Usó esa enumeración de impacto para señalar al gobierno de Mauricio Macri como un régimen represivo.

“¿Si alguien puede insultar al Presidente? Si, puede”, respondió al periodista Luis Novaresio, el responsable de entrevistarla para el portal Infobae. Recordó esa tríada violenta, yegua, puta y montonera, como ejemplo de algunas de las calificaciones que le asignaban en las masivas movilizaciones contra su gestión. “A mí me llegaron a decir que mi marido no estaba muerto adentro del cajón. Sí. Eso es la libertad y es la democracia –sostuvo-. Lo que estamos viviendo ahora, que se llevan arrastrando a las mujeres, que salen a cazar gente, eso no es democracia. En un país en el que se llevan preso al que pinte una pared yo no quiero vivir; no quiero vivir en un país donde después de una represión haya un desaparecido”.

Dejó definiciones políticas y sociales contundentes. Entre ellas, anotarse con sutileza en la carrera presidencial, aunque con un mecanismo inverso, abriendo la puerta a la chance de bajarse: “Si hace falta que no sea candidata en 2019 para ganar, no lo haré”. Admitió que en Venezuela no hay estado de derecho, “pero acá tampoco”. Y dedicó largos minutos a cuestionar el rol de los medios “en la era de la posverdad”.

En dos horas de charla, dejó que su fuerte temperamento navegara por todos los niveles. El mismo temperamento que, reconoció con arrepentimiento, la exponía “crispada”, aceptó, en las cadenas nacionales que utilizó cuando ocupaba la Casa Rosada. El mismo temperamento que le estalló la noche en que todas las pantallas, como en una cadena nacional privada, mostraba al ex secretario de Obras Públicas José López intentando ocultar bolsos llenos de billetes en un convento. “Lo odié”, reconoció, “esa noche quería patear todo”.

 

 

LA CARRERA HACIA 2019. “La unidad del peronismo parece tener un solo obstáculo”, sugirió Novaresio. “Yo”, se apuró a responder Cristina, con un brote de risa leve. Y respondió: “El propio resultado de la elección nos exime de mayores explicaciones, porque ganamos las elecciones. Es muy difícil ser un obstáculo ganando las elecciones”.

 

 

Inmediatamente después de desligarse del mote de obstáculo, agregó: “Si en 2019 yo soy un obstáculo para la unidad de un peronismo que pueda ganar las elecciones, no voy a ser ningún obstáculo. Voy a hacer lo necesario para que en el 2019 gane el peronismo. Si hace falta que no sea candidata en 2019 para ganar, no lo haré”. Así, por la negativa, se anotó sola en una carrera presidencial de la que hasta ahora prefería no hablar.

“Yo no quería ser senadora. Ya fui presidenta en dos oportunidades. Pero muchos intendentes, el año pasado, consideraban que era la persona que más votos podía sacar. Ellos planteaban esto”, explicó. Y reforzó la hipótesis que la llevó a rechazarle la interna a Florencio Randazzo: “Plantear una discusión interna nos hubiese llevado a estar discutiendo los problemas internos del peronismo hasta el 13 de agosto. Cuando tenemos despedidos, gente que no le alcanza el dinero, que no tiene para comer. Era ser inmensamente funcional al Gobierno. La pelea interna es absolutamente funcional”.

La carta no está escrita para los dirigentes, sino para la gente”, agregó.

LA REPRESIÓN. “En mi gobierno se podían pegar afiches contra un periodista, pero también se podían pegar afiches en los que yo era una yegua, puta y montonera. En las marchas me insultaban, me agraviaban, mostraban imágenes conmigo colgada. ¿Escuchaste de alguna represión? (Ahora) un chico estuvo preso un mes por un twitter (sic)".

"¿Si alguien puede insultar al presidente? Sí, puede. A mí me llegaron a decir que mi marido no estaba muerto adentro del cajón. Sí. Eso es la libertad y es la democracia. Lo que estamos viviendo ahora, que se llevan arrastrando a las mujeres (en las marchas de Ni Una Menos), que salen a cazar gente, eso no es democracia. En un país en el que se lleva preso al que pinte una pared yo no quiero vivir".

"A una persona internada en un hospicio la procesaron y se la llevaron presa. No quiero vivir en un país donde después de una represión haya un desaparecido. No quiero vivir en un país donde un funcionario (el jefe de Gabinete del Ministerio de Seguridad, Pablo Noceti) me amenaza por televisión y me dice que si no hago lo que él quiere voy presa. Se arman causas, se persigue gente".

 

 

VENEZUELA, MACRI Y EL ESTADO DE DERECHO. “¿Hay democracia en Venezuela?”, preguntó Novaresio. “La democracia está en riesgo en toda América Latina. En México asesinaron a 44 periodistas. Hay una violencia institucional, gente que desaparece, miles de muertos. Venezuela es un país dividido en dos, donde no contribuye para nada que azucemos de un lado o del otro. Pero elegir un solo país y cargar sobre ese, cuando hay otros países donde desaparece gente. Cuando veo en Brasil, la destitución de Dilma (Rousseff).

“Acá (en la Argentina) hay persecución política, hay presos políticos –mencionó a Milagro Sala-, se intervienen sindicatos, hay una mesa judicial que integran el presidente, el jefe de Gabinete (Marcos Peña), el ministro de Justicia (Germán Garavano) y un abogado del Gobierno. No me parece muy democrático. El otro día vemos cómo en el Consejo de la Magistratura se secuestró la jura de un senador para crear una mayoría ficticia”

-¿Comparte la frase “Macri basura, vos sos la dictadura”?

-No la comparto.

-¿En Venezuela hay estado de derecho?

-“En Venezuela no hay estado de derecho. Acá tampoco”.

“Acá el Presidente sale por los medios diciendo que la Procuradora (Alejandra Gils Carbó) se tiene que ir, desaparece un chico (Santiago Maldonado) en un operativo de Gendarmería, no tenemos una justicia imparcial y confiable. Esta severamente cuestionado el estado de derecho en la Argentina.

NISMAN Y LA AMIA. “Cuando pasó lo del fiscal (Alberto) Nisman yo salí por cadena nacional. Di mi opinión, di mi hipótesis, la sigo sosteniendo. Pero no es momento de hacer hipótesis, lo hice cuando era mi obligación hacerlo. En las dos publicaciones que hice en Facebook mencioné la posibilidad de que la muerte no sea voluntaria. Hay muchas hipótesis, pero hay cuatro o cinco hechos fundamentales. Se conoce el arma, de quién era el arma; en qué condiciones fue entregada: en su propia casa y por una persona que fue la última que lo vio con vida, una persona que además de ser su asistente informático era algo más, tenían una cuenta en el exterior; y por último, esta persona era un furibundo opositor a mi gobierno. Son circunstancias que tienen que ser merituadas”.

“El Presidente (Macri) pidió cooperación internacional, pero nunca mencionó a la República Islámica de Irán. Somos los únicos que le hemos reclamado cooperación a lrán (en la ONU)”.

“(El memorándum de entendimiento) era el único instrumento para poder lograr que declararan los acusados, destrabar y conocer la verdad. Hace 23 años que pasó el atentado. No hay ninguna respuesta, ni a las víctimas ni a los familiares. Nuestro país no permite el juicio en ausencia. Fue la única forma para intentar lograr memoria, verdad y justicia”.

“Los cancilleres no necesitan instrucciones. El encuentro con el canciller iraní es en Nueva York, después de Naciones Unidas”.

“Jamás Hugo Chávez me dio información”.

“¿Vos me estás hablando en serio Luis?¿Esto es el delito de traición a la patria? Es un acuerdo entre dos países, de acuerdo a la Convención de Viena y además aprobado por el Congreso de la Nación. Es un acto no judiciable, no es un acto de guerra. Esto es un disparate, sin pies ni cabeza”.

CORRUPCIÓN. “Toda mi fortuna, todo lo que tengo está declarado. Yo nunca aparecí en Panama Papers. Hace unos días un hermano del presidente blanqueó dinero. ¿Sabe por qué lo hizo? Porque el presidente violó la ley y modificó una ley (por decreto permitió que los familiares ingresen al blanqueo). Blanqueó 35 millones de dólares”.

“(El juez, Julián) Ercolini sobreseyó una causa por un contrato con una empresa que tenía autopistas, por cifras muy superiores a los casos de Lázaro Báez y Cristóbal López. Muy superiores”.

“Eran alquileres a precio de mercado. Eso está comprobado”.

“¿Qué (un contratista del Estado) sea inquilino? No me parece terrible. Me parece terrible que un accionista de Shell sea ministro (de Energía, Juan José Aranguren) y decida las importaciones. Que un amigo del presidente, (Nicolás) Caputo, tenga una empresa eléctrica y aumenten las tarifas. Eso me parece terrible. ¿No te parece escandaloso que (el ministro de Finanzas, Luis) Caputo haya tomado 500 millones del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) para un fondo de pensión suyo y cobrar una comisión?

“´Se robaron todo´, nos dicen, pero los que blanquean plata negra son otros. ´Se robaron todo´, pero mientras gobernaba había inclusión social, crecían las empresas, había desendeudamiento. ¿Vos ves que hay inconsistencia de lo que se dice? Lo que se quiere invalidar es un gobierno, más que luchar contra la corrupción”.

 

 

“No me parece justo plantarse como adalid de la lucha contra la corrupción no viendo lo que hace este gobierno. Pero no me sorprende, es una estrategia regional”.

LOS BOLSOS DE LÓPEZ. “Fue una cosa muy fuerte. Cuando vinieron a contarme, no alcanzaba a comprender la escena. Me parecía brutal. No entendía qué había pasado. Después tuve una gran indignación y gran enojo. Y después tristeza y angustia”.

“¿Sabés en qué pensé antes que en nuestro proyecto político? Pensé en los miles y miles de pibes que nosotros habíamos incorporado a la política. Esa noche quería patear todo. Todavía cuando lo recuerdo me impacta. Hay pibes que se tatúan las caras de Néstor (Kirchner) o la mía. Lo odié”.

“Lo que quisiera saber es cuándo y quién le entregó ese dinero. Me cuesta creer que ante fajos de billetes numerados, que se pueden identificar, la justicia no haya demostrado quién se lo dio y cuando se lo dio. ¿Cómo puede ser posible no identificarlo, si está identificado el banco? ¿Cómo es posible que nadie haya podido identificar quién lo entregó y cuándo lo sacó ese dinero? Estaríamos encontrando el hilo conductor entre el corrupto y el corruptor”.

 

 

MEDIOS. “Cuando el poder político de un país ve que en los diarios aparece lo que ellos quieren que aparezca, cuando prende la televisión y ve que todo el mundo dice lo que él quiere, eso no es bueno. El gobierno está blindado. Apuntan todos contra Cristina. Es muy evidente”.

“¿Volvería a nombrar a (Julio) De Vido?”, indagó el periodista. “Si digo que sí, mañana titulan con eso; Si digo que no, estoy en problemas –respondió-. Es una hipótesis de cosas que no van a suceder. Me preguntás esto para conseguir respuestas de impacto mediático. No los he visto preguntar esto con los Panamá Papers, ni con (el caso del jefe de la AFI, Gustavo) Arribas”.

“Tienen que ser periodistas, no son el centro. No sean tan auto referenciales”.

En su primera entrevista con un medio crítico, fuera de su zona de confort, arrancó pidiéndole a Novaresio que la llame “Cristina” y explicó por qué aceptó la nota: “Es un portal de los más importantes que hay, no solamente en la Argentina, sino a nivel mundial. Y porque en muchas cosas están en las antípodas de lo que yo pienso. No es un cambio, pero tenemos que ser realistas: Un colega tuyo dijo que hicieron periodismo de guerra. Cuando me tocó ser presidenta hubo momentos muy difíciles. Hay que decir que todavía hay periodismo de guerra”.

CADENA NACIONAL. “La cadena nacional es un instrumento que un presidente debe usar cuando hay un aparato mediático dispuesto a ocultar una gestión de gobierno”.

“Lo que sí me voy a criticar de las cadenas nacionales es el tono. No usarla para difundir hechos trascendentales, como la recuperación de YPF, la Asignación Universal por Hijo. Me encantaría que este Gobierno usara la cadena nacional para decir dónde está Santiago Maldonado, o las medidas que se vienen para la precarización laboral”.

 

 

“Si (me critico) el tono. Porque muchas veces estaba enojada. Y las personas llegaban del trabajo, prendían la televisión y veían a una presidente ofuscada, crispada. No advertí que por las formas iba a ser atacada e invalidado lo que era importante, políticas de fondo. Que las formas se transformaron en cuestiones estructurales. Pero si no hubiéramos usado la cadena nacional para hacer obras, todos los demás canales de televisión estaban absolutamente sesgados”.

CFK se anota para 2019 y dice que con el macrismo "no hay estado de derecho"

En su primera entrevista a un medio crítico de su gobierno, denunció la política represiva de Macri, se arrepintió del tono en las cadenas nacionales y recordó los bolsos de José López: "Lo odié".

“Yegua, puta y montonera.” Tres veces lo dijo. Y una cuarta: “Yegua, puta y montonera.” En el mismo orden. Fue el punto de mayor emotividad que alcanzó Cristina Fernández de Kirchner en la primera entrevista que brindó desde que dejó la Presidencia a un medio abiertamente crítico de su gestión y su modelo de gobierno. Usó esa enumeración de impacto para señalar al gobierno de Mauricio Macri como un régimen represivo.

“¿Si alguien puede insultar al Presidente? Si, puede”, respondió al periodista Luis Novaresio, el responsable de entrevistarla para el portal Infobae. Recordó esa tríada violenta, yegua, puta y montonera, como ejemplo de algunas de las calificaciones que le asignaban en las masivas movilizaciones contra su gestión. “A mí me llegaron a decir que mi marido no estaba muerto adentro del cajón. Sí. Eso es la libertad y es la democracia –sostuvo-. Lo que estamos viviendo ahora, que se llevan arrastrando a las mujeres, que salen a cazar gente, eso no es democracia. En un país en el que se llevan preso al que pinte una pared yo no quiero vivir; no quiero vivir en un país donde después de una represión haya un desaparecido”.

Dejó definiciones políticas y sociales contundentes. Entre ellas, anotarse con sutileza en la carrera presidencial, aunque con un mecanismo inverso, abriendo la puerta a la chance de bajarse: “Si hace falta que no sea candidata en 2019 para ganar, no lo haré”. Admitió que en Venezuela no hay estado de derecho, “pero acá tampoco”. Y dedicó largos minutos a cuestionar el rol de los medios “en la era de la posverdad”.

En dos horas de charla, dejó que su fuerte temperamento navegara por todos los niveles. El mismo temperamento que, reconoció con arrepentimiento, la exponía “crispada”, aceptó, en las cadenas nacionales que utilizó cuando ocupaba la Casa Rosada. El mismo temperamento que le estalló la noche en que todas las pantallas, como en una cadena nacional privada, mostraba al ex secretario de Obras Públicas José López intentando ocultar bolsos llenos de billetes en un convento. “Lo odié”, reconoció, “esa noche quería patear todo”.

 

 

LA CARRERA HACIA 2019. “La unidad del peronismo parece tener un solo obstáculo”, sugirió Novaresio. “Yo”, se apuró a responder Cristina, con un brote de risa leve. Y respondió: “El propio resultado de la elección nos exime de mayores explicaciones, porque ganamos las elecciones. Es muy difícil ser un obstáculo ganando las elecciones”.

 

 

Inmediatamente después de desligarse del mote de obstáculo, agregó: “Si en 2019 yo soy un obstáculo para la unidad de un peronismo que pueda ganar las elecciones, no voy a ser ningún obstáculo. Voy a hacer lo necesario para que en el 2019 gane el peronismo. Si hace falta que no sea candidata en 2019 para ganar, no lo haré”. Así, por la negativa, se anotó sola en una carrera presidencial de la que hasta ahora prefería no hablar.

“Yo no quería ser senadora. Ya fui presidenta en dos oportunidades. Pero muchos intendentes, el año pasado, consideraban que era la persona que más votos podía sacar. Ellos planteaban esto”, explicó. Y reforzó la hipótesis que la llevó a rechazarle la interna a Florencio Randazzo: “Plantear una discusión interna nos hubiese llevado a estar discutiendo los problemas internos del peronismo hasta el 13 de agosto. Cuando tenemos despedidos, gente que no le alcanza el dinero, que no tiene para comer. Era ser inmensamente funcional al Gobierno. La pelea interna es absolutamente funcional”.

La carta no está escrita para los dirigentes, sino para la gente”, agregó.

LA REPRESIÓN. “En mi gobierno se podían pegar afiches contra un periodista, pero también se podían pegar afiches en los que yo era una yegua, puta y montonera. En las marchas me insultaban, me agraviaban, mostraban imágenes conmigo colgada. ¿Escuchaste de alguna represión? (Ahora) un chico estuvo preso un mes por un twitter (sic)".

"¿Si alguien puede insultar al presidente? Sí, puede. A mí me llegaron a decir que mi marido no estaba muerto adentro del cajón. Sí. Eso es la libertad y es la democracia. Lo que estamos viviendo ahora, que se llevan arrastrando a las mujeres (en las marchas de Ni Una Menos), que salen a cazar gente, eso no es democracia. En un país en el que se lleva preso al que pinte una pared yo no quiero vivir".

"A una persona internada en un hospicio la procesaron y se la llevaron presa. No quiero vivir en un país donde después de una represión haya un desaparecido. No quiero vivir en un país donde un funcionario (el jefe de Gabinete del Ministerio de Seguridad, Pablo Noceti) me amenaza por televisión y me dice que si no hago lo que él quiere voy presa. Se arman causas, se persigue gente".

 

 

VENEZUELA, MACRI Y EL ESTADO DE DERECHO. “¿Hay democracia en Venezuela?”, preguntó Novaresio. “La democracia está en riesgo en toda América Latina. En México asesinaron a 44 periodistas. Hay una violencia institucional, gente que desaparece, miles de muertos. Venezuela es un país dividido en dos, donde no contribuye para nada que azucemos de un lado o del otro. Pero elegir un solo país y cargar sobre ese, cuando hay otros países donde desaparece gente. Cuando veo en Brasil, la destitución de Dilma (Rousseff).

“Acá (en la Argentina) hay persecución política, hay presos políticos –mencionó a Milagro Sala-, se intervienen sindicatos, hay una mesa judicial que integran el presidente, el jefe de Gabinete (Marcos Peña), el ministro de Justicia (Germán Garavano) y un abogado del Gobierno. No me parece muy democrático. El otro día vemos cómo en el Consejo de la Magistratura se secuestró la jura de un senador para crear una mayoría ficticia”

-¿Comparte la frase “Macri basura, vos sos la dictadura”?

-No la comparto.

-¿En Venezuela hay estado de derecho?

-“En Venezuela no hay estado de derecho. Acá tampoco”.

“Acá el Presidente sale por los medios diciendo que la Procuradora (Alejandra Gils Carbó) se tiene que ir, desaparece un chico (Santiago Maldonado) en un operativo de Gendarmería, no tenemos una justicia imparcial y confiable. Esta severamente cuestionado el estado de derecho en la Argentina.

NISMAN Y LA AMIA. “Cuando pasó lo del fiscal (Alberto) Nisman yo salí por cadena nacional. Di mi opinión, di mi hipótesis, la sigo sosteniendo. Pero no es momento de hacer hipótesis, lo hice cuando era mi obligación hacerlo. En las dos publicaciones que hice en Facebook mencioné la posibilidad de que la muerte no sea voluntaria. Hay muchas hipótesis, pero hay cuatro o cinco hechos fundamentales. Se conoce el arma, de quién era el arma; en qué condiciones fue entregada: en su propia casa y por una persona que fue la última que lo vio con vida, una persona que además de ser su asistente informático era algo más, tenían una cuenta en el exterior; y por último, esta persona era un furibundo opositor a mi gobierno. Son circunstancias que tienen que ser merituadas”.

“El Presidente (Macri) pidió cooperación internacional, pero nunca mencionó a la República Islámica de Irán. Somos los únicos que le hemos reclamado cooperación a lrán (en la ONU)”.

“(El memorándum de entendimiento) era el único instrumento para poder lograr que declararan los acusados, destrabar y conocer la verdad. Hace 23 años que pasó el atentado. No hay ninguna respuesta, ni a las víctimas ni a los familiares. Nuestro país no permite el juicio en ausencia. Fue la única forma para intentar lograr memoria, verdad y justicia”.

“Los cancilleres no necesitan instrucciones. El encuentro con el canciller iraní es en Nueva York, después de Naciones Unidas”.

“Jamás Hugo Chávez me dio información”.

“¿Vos me estás hablando en serio Luis?¿Esto es el delito de traición a la patria? Es un acuerdo entre dos países, de acuerdo a la Convención de Viena y además aprobado por el Congreso de la Nación. Es un acto no judiciable, no es un acto de guerra. Esto es un disparate, sin pies ni cabeza”.

CORRUPCIÓN. “Toda mi fortuna, todo lo que tengo está declarado. Yo nunca aparecí en Panama Papers. Hace unos días un hermano del presidente blanqueó dinero. ¿Sabe por qué lo hizo? Porque el presidente violó la ley y modificó una ley (por decreto permitió que los familiares ingresen al blanqueo). Blanqueó 35 millones de dólares”.

“(El juez, Julián) Ercolini sobreseyó una causa por un contrato con una empresa que tenía autopistas, por cifras muy superiores a los casos de Lázaro Báez y Cristóbal López. Muy superiores”.

“Eran alquileres a precio de mercado. Eso está comprobado”.

“¿Qué (un contratista del Estado) sea inquilino? No me parece terrible. Me parece terrible que un accionista de Shell sea ministro (de Energía, Juan José Aranguren) y decida las importaciones. Que un amigo del presidente, (Nicolás) Caputo, tenga una empresa eléctrica y aumenten las tarifas. Eso me parece terrible. ¿No te parece escandaloso que (el ministro de Finanzas, Luis) Caputo haya tomado 500 millones del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) para un fondo de pensión suyo y cobrar una comisión?

“´Se robaron todo´, nos dicen, pero los que blanquean plata negra son otros. ´Se robaron todo´, pero mientras gobernaba había inclusión social, crecían las empresas, había desendeudamiento. ¿Vos ves que hay inconsistencia de lo que se dice? Lo que se quiere invalidar es un gobierno, más que luchar contra la corrupción”.

 

 

“No me parece justo plantarse como adalid de la lucha contra la corrupción no viendo lo que hace este gobierno. Pero no me sorprende, es una estrategia regional”.

LOS BOLSOS DE LÓPEZ. “Fue una cosa muy fuerte. Cuando vinieron a contarme, no alcanzaba a comprender la escena. Me parecía brutal. No entendía qué había pasado. Después tuve una gran indignación y gran enojo. Y después tristeza y angustia”.

“¿Sabés en qué pensé antes que en nuestro proyecto político? Pensé en los miles y miles de pibes que nosotros habíamos incorporado a la política. Esa noche quería patear todo. Todavía cuando lo recuerdo me impacta. Hay pibes que se tatúan las caras de Néstor (Kirchner) o la mía. Lo odié”.

“Lo que quisiera saber es cuándo y quién le entregó ese dinero. Me cuesta creer que ante fajos de billetes numerados, que se pueden identificar, la justicia no haya demostrado quién se lo dio y cuando se lo dio. ¿Cómo puede ser posible no identificarlo, si está identificado el banco? ¿Cómo es posible que nadie haya podido identificar quién lo entregó y cuándo lo sacó ese dinero? Estaríamos encontrando el hilo conductor entre el corrupto y el corruptor”.

 

 

MEDIOS. “Cuando el poder político de un país ve que en los diarios aparece lo que ellos quieren que aparezca, cuando prende la televisión y ve que todo el mundo dice lo que él quiere, eso no es bueno. El gobierno está blindado. Apuntan todos contra Cristina. Es muy evidente”.

“¿Volvería a nombrar a (Julio) De Vido?”, indagó el periodista. “Si digo que sí, mañana titulan con eso; Si digo que no, estoy en problemas –respondió-. Es una hipótesis de cosas que no van a suceder. Me preguntás esto para conseguir respuestas de impacto mediático. No los he visto preguntar esto con los Panamá Papers, ni con (el caso del jefe de la AFI, Gustavo) Arribas”.

“Tienen que ser periodistas, no son el centro. No sean tan auto referenciales”.

En su primera entrevista con un medio crítico, fuera de su zona de confort, arrancó pidiéndole a Novaresio que la llame “Cristina” y explicó por qué aceptó la nota: “Es un portal de los más importantes que hay, no solamente en la Argentina, sino a nivel mundial. Y porque en muchas cosas están en las antípodas de lo que yo pienso. No es un cambio, pero tenemos que ser realistas: Un colega tuyo dijo que hicieron periodismo de guerra. Cuando me tocó ser presidenta hubo momentos muy difíciles. Hay que decir que todavía hay periodismo de guerra”.

CADENA NACIONAL. “La cadena nacional es un instrumento que un presidente debe usar cuando hay un aparato mediático dispuesto a ocultar una gestión de gobierno”.

“Lo que sí me voy a criticar de las cadenas nacionales es el tono. No usarla para difundir hechos trascendentales, como la recuperación de YPF, la Asignación Universal por Hijo. Me encantaría que este Gobierno usara la cadena nacional para decir dónde está Santiago Maldonado, o las medidas que se vienen para la precarización laboral”.

 

 

“Si (me critico) el tono. Porque muchas veces estaba enojada. Y las personas llegaban del trabajo, prendían la televisión y veían a una presidente ofuscada, crispada. No advertí que por las formas iba a ser atacada e invalidado lo que era importante, políticas de fondo. Que las formas se transformaron en cuestiones estructurales. Pero si no hubiéramos usado la cadena nacional para hacer obras, todos los demás canales de televisión estaban absolutamente sesgados”.