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Si bien el año electoral desdibujó esta línea interna de los alcaldes PJ de la Primera, las problemáticas comunes siempre los vinculan. Por la crisis económica de Moreno apuntaron contra Cambiemos.
Redacción 14/09/2017 11:36 AM

“Es importante recibir el apoyo de los compañeros en medio de este contexto socioeconómico difícil que atravesamos en Moreno”, señaló el jefe comunal Walter Festa en referencia al encuentro que lo tuvo como anfitrión y que reunió a sus pares Ituzaingó, Navarro, Malvinas Argentinas, Escobar y Mercedes. Durante el cónclave, que rememoró la experiencia del extinto grupo Fénix en el que los jefes comunales analizaban el devenir del peronismo tras la derrota del 2015, cuestionaron al gobierno nacional y provincial por el “trato diferencial” en la entrega de fondos.  

Mucho antes de la definición de candidatos para las legislativas 2017, los intendentes peronistas se dividieron en dos grupos. Esmeralda por un lado y Fénix por el otro. Los primeros apostaban a la renovación de los liderazgos en el peronismo y ponían sus fichas en el ex ministro del Interior Florencio Randazzo. Los segundos, en el que se anotaron alcaldes de la Primera, buscaban el mismo objetivo pero no renegaban del kirchnerismo.

Los acuerdos electorales que terminaron por encolumnar a una parte detrás de la candidatura de Cristina Fernández de Kirchner y otra detrás de Florencio Randazzo, desdibujaron esos grupos; sobre todo teniendo en cuenta que algunos alcaldes, como Martín Insaurralde de Lomas de Zamora, terminaron respaldando a quien inicialmente le habían quitado su apoyo.

Al calor de la campaña y ya no sólo mirando octubre, sino proyectando para el 2019, las reuniones entre intendentes son parte de la agenda política. Con un adversario en común, Cambiemos, las problemáticas sociales y económicas en los distritos son la excusa para estos mítines políticos donde el debate sobre el futuro del peronismo es parte de la discusión de fondo.

 

 

El miércoles, quienes en 2016 se sumaron a las filas del Fénix,  Alberto Descalzo (Ituzaingó), Santiago Maggiotti (Navarro), Gustavo Menéndez (Merlo), Leonardo Nardini (Malvinas Argentinas), Ariel Sujarchuk (Escobar) y Juan Ignacio Ustarroz (Mercedes) se reunieron con Walter Festa para evaluar la situación económica que atraviesa Moreno.

Sumergido desde sus inicios en una crisis económica, que terminó esta semana con una protesta de los trabajadores municipales ante el desdoblamiento de su salario, los intendentes le brindaron su apoyo a Festa y manifestaron su preocupación ante la falta de fondos que  recibe el Municipio por parte del gobierno de Mauricio Macri y el de María Eugenia Vidal.

“Es importante recibir el apoyo de los compañeros en medio de este contexto socioeconómico difícil que atravesamos en Moreno. Este gesto es parte de la idiosincrasia peronista, entre nosotros nos ayudamos en los momentos difíciles y siempre estamos del lado de los trabajadores”, afirmó  Festa.

En el encuentro, además, los jefes comunales elaboraron un documento en el que manifestaron su preocupación ante lo que consideran un “trato diferencial brindado por el Gobierno Nacional y Provincial a los distritos gobernados por la oposición”. 

En esa línea, resaltó que “los intendentes de Cambiemos reciben mayores fondos que quienes desde el peronismo tenemos la responsabilidad de gestionar otros gobiernos municipales”, poniendo como ejemplo la situación de Moreno.

Retomando los polémicos dichos del jefe comunal de General Pueyrredón, Carlos Arroyo, que aseguró que recibía mayor cantidad de fondos porque Cambiemos debía ganar la elección en ese distrito, los peronistas si bien señalaron que entendían que “con problemas estructurales concretos, reciba asistencia por parte de Nación y provincia”, analizaron que Moreno “con un déficit estructural mayor y ante las necesidades crecientes de un pueblo que supera los 650 mil habitantes, debe recibir una asistencia financiera concreta que permita paliar las urgencias que hoy existen”.

Sobre el final del documento señalaron que “más allá de los colores políticos y el proceso electoral” apelaron a “la responsabilidad otorgada por el pueblo de la provincia a sus gobernantes para que atiendan a todos los ciudadanos en su conjunto sin mediar especulaciones de ningún tipo”.

En Moreno, los intendentes peronistas desempolvaron el grupo Fénix

Si bien el año electoral desdibujó esta línea interna de los alcaldes PJ de la Primera, las problemáticas comunes siempre los vinculan. Por la crisis económica de Moreno apuntaron contra Cambiemos.

“Es importante recibir el apoyo de los compañeros en medio de este contexto socioeconómico difícil que atravesamos en Moreno”, señaló el jefe comunal Walter Festa en referencia al encuentro que lo tuvo como anfitrión y que reunió a sus pares Ituzaingó, Navarro, Malvinas Argentinas, Escobar y Mercedes. Durante el cónclave, que rememoró la experiencia del extinto grupo Fénix en el que los jefes comunales analizaban el devenir del peronismo tras la derrota del 2015, cuestionaron al gobierno nacional y provincial por el “trato diferencial” en la entrega de fondos.  

Mucho antes de la definición de candidatos para las legislativas 2017, los intendentes peronistas se dividieron en dos grupos. Esmeralda por un lado y Fénix por el otro. Los primeros apostaban a la renovación de los liderazgos en el peronismo y ponían sus fichas en el ex ministro del Interior Florencio Randazzo. Los segundos, en el que se anotaron alcaldes de la Primera, buscaban el mismo objetivo pero no renegaban del kirchnerismo.

Los acuerdos electorales que terminaron por encolumnar a una parte detrás de la candidatura de Cristina Fernández de Kirchner y otra detrás de Florencio Randazzo, desdibujaron esos grupos; sobre todo teniendo en cuenta que algunos alcaldes, como Martín Insaurralde de Lomas de Zamora, terminaron respaldando a quien inicialmente le habían quitado su apoyo.

Al calor de la campaña y ya no sólo mirando octubre, sino proyectando para el 2019, las reuniones entre intendentes son parte de la agenda política. Con un adversario en común, Cambiemos, las problemáticas sociales y económicas en los distritos son la excusa para estos mítines políticos donde el debate sobre el futuro del peronismo es parte de la discusión de fondo.

 

 

El miércoles, quienes en 2016 se sumaron a las filas del Fénix,  Alberto Descalzo (Ituzaingó), Santiago Maggiotti (Navarro), Gustavo Menéndez (Merlo), Leonardo Nardini (Malvinas Argentinas), Ariel Sujarchuk (Escobar) y Juan Ignacio Ustarroz (Mercedes) se reunieron con Walter Festa para evaluar la situación económica que atraviesa Moreno.

Sumergido desde sus inicios en una crisis económica, que terminó esta semana con una protesta de los trabajadores municipales ante el desdoblamiento de su salario, los intendentes le brindaron su apoyo a Festa y manifestaron su preocupación ante la falta de fondos que  recibe el Municipio por parte del gobierno de Mauricio Macri y el de María Eugenia Vidal.

“Es importante recibir el apoyo de los compañeros en medio de este contexto socioeconómico difícil que atravesamos en Moreno. Este gesto es parte de la idiosincrasia peronista, entre nosotros nos ayudamos en los momentos difíciles y siempre estamos del lado de los trabajadores”, afirmó  Festa.

En el encuentro, además, los jefes comunales elaboraron un documento en el que manifestaron su preocupación ante lo que consideran un “trato diferencial brindado por el Gobierno Nacional y Provincial a los distritos gobernados por la oposición”. 

En esa línea, resaltó que “los intendentes de Cambiemos reciben mayores fondos que quienes desde el peronismo tenemos la responsabilidad de gestionar otros gobiernos municipales”, poniendo como ejemplo la situación de Moreno.

Retomando los polémicos dichos del jefe comunal de General Pueyrredón, Carlos Arroyo, que aseguró que recibía mayor cantidad de fondos porque Cambiemos debía ganar la elección en ese distrito, los peronistas si bien señalaron que entendían que “con problemas estructurales concretos, reciba asistencia por parte de Nación y provincia”, analizaron que Moreno “con un déficit estructural mayor y ante las necesidades crecientes de un pueblo que supera los 650 mil habitantes, debe recibir una asistencia financiera concreta que permita paliar las urgencias que hoy existen”.

Sobre el final del documento señalaron que “más allá de los colores políticos y el proceso electoral” apelaron a “la responsabilidad otorgada por el pueblo de la provincia a sus gobernantes para que atiendan a todos los ciudadanos en su conjunto sin mediar especulaciones de ningún tipo”.