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Hinchas de Independiente denuncian que las fuerzas de seguridad se llevaron detenidas a personas que nada tienen que ver con el grupo de violentos.
Redacción 13/09/2017 05:47 PM

En los primeros minutos de este miércoles y cuando los hinchas de Independiente se retiraban del estadio Libertadores de América celebrando el pase a los cuartos de final de la Copa Sudamericana, la Policía de la Provincia de Buenos Aires llevaba a cabo un violento operativo para detener a un grupo de barras, que dos horas antes había encendido unas bengalas en la popular norte baja. El titular de la Aprevide, Juan Manuel Lugones, destacó la tarea realizada, mientras que en las redes los simpatizantes del Rojo le hicieron saber que entre los 120 detenidos -ya liberados- hubo gente que nada tenía que ver con los violentos. Denunciaron la utilización de gases lacrimógenos y balas de goma.

"Está toda la barra detenida, está toda la barra de Independiente presa", declaró Lugones al programa Rojos de Pasión, en Radio Gama, desde la puerta de la cancha y recién terminado el partido. El funcionario del ministerio de Seguridad que comanda Cristian Ritondo, explicó que "se intentó identificar a los responsables de las bengalas durante el partido" y que como estos "se resistieron ante la identificación de la Policía", "hubo que oponer la fuerza mínima e imprescindible de la Policía y está toda la barra detenida".

"Los que quieren ser barras bravas terminan siendo tratados como barras bravas y los que agreden a las fuerzas policiales, los jueces evaluarán lo que corresponde para cada uno de ellos", desafió Lugones, quien desde que asumió viene encabezando una cruzada contra los violentos, "con el objetivo de que vuelva la familia a la cancha".

"En la provincia, el Aprevide era un organismo que estaba podrido; era un organismo extorsivo y recaudador: se había convertido más que en un organismo de prevención de violencia en el deporte, en un organismo para recaudar para los malos policías", le decía a Letra P en octubre del año pasado. Durante este 2017, informó en varias oportunidades que previo a los partidos detuvo a grupos de barras que intentaban ingresar armados a la cancha.

Este caso en Independiente fue distinto. Según pudo saber este portal, fue a través de las cámaras de seguridad internas que la Policía identificó a quienes encendieron bengalas y pirotecnia en el primer tiempo del partido entre el local y Atlético Tucumán. Entonces ahí diagramaron el operativo que llevaron a cabo una vez finalizado el encuentro: los esperaron a la salida de la puerta 4, en las calles Bochini y Alsina, y les pidieron los documentos, como paso previo a llevarlos detenidos.

Ahí fue cuando el grueso de la barra quiso interceder para impedirlo y, según el relato oficial, comenzaron los piedrazos contra los efectivos, que respondieron con gases lacrimógenos. Hinchas de Independiente que tuvieron que correr con desesperación para esquivar esa escena, relataron que escucharon balazos, aunque desde Seguridad lo niegan.

Lo cierto es que dentro del grupo de 120 detenidos -hoy ya liberados pero con causa abierta por atentado y resistencia a la autoridad- hubo hinchas que nada tienen que ver con la barra. El operativo policial fue tan salvaje y descontrolado -según comentaron testigos- que hasta quisieron meter preso a un periodista que estaba trabajando en vivo, filmando con su teléfono. Así lo denunció al aire, en aquella misma radio.

Fuentes del Gobierno de María Eugenia Vidal pusieron en duda esa versión, argumentando que no hay ninguna denuncia formal presentada al respecto. Pero lo concreto es que no es la primera vez que mediáticamente hay hinchas que describen situaciones similares, y esto, sumado a la conmoción social por el accionar de Gendarmería en el sur en el caso de la desaparición forzada de Santiago Maldonado, hace poner la lupa en cómo las fuerzas de seguridad están desplegando sus operativos, ante la vista de todos.

 

Polémica por un escandaloso operativo policial anti barras en Avellaneda

Hinchas de Independiente denuncian que las fuerzas de seguridad se llevaron detenidas a personas que nada tienen que ver con el grupo de violentos.

En los primeros minutos de este miércoles y cuando los hinchas de Independiente se retiraban del estadio Libertadores de América celebrando el pase a los cuartos de final de la Copa Sudamericana, la Policía de la Provincia de Buenos Aires llevaba a cabo un violento operativo para detener a un grupo de barras, que dos horas antes había encendido unas bengalas en la popular norte baja. El titular de la Aprevide, Juan Manuel Lugones, destacó la tarea realizada, mientras que en las redes los simpatizantes del Rojo le hicieron saber que entre los 120 detenidos -ya liberados- hubo gente que nada tenía que ver con los violentos. Denunciaron la utilización de gases lacrimógenos y balas de goma.

"Está toda la barra detenida, está toda la barra de Independiente presa", declaró Lugones al programa Rojos de Pasión, en Radio Gama, desde la puerta de la cancha y recién terminado el partido. El funcionario del ministerio de Seguridad que comanda Cristian Ritondo, explicó que "se intentó identificar a los responsables de las bengalas durante el partido" y que como estos "se resistieron ante la identificación de la Policía", "hubo que oponer la fuerza mínima e imprescindible de la Policía y está toda la barra detenida".

"Los que quieren ser barras bravas terminan siendo tratados como barras bravas y los que agreden a las fuerzas policiales, los jueces evaluarán lo que corresponde para cada uno de ellos", desafió Lugones, quien desde que asumió viene encabezando una cruzada contra los violentos, "con el objetivo de que vuelva la familia a la cancha".

"En la provincia, el Aprevide era un organismo que estaba podrido; era un organismo extorsivo y recaudador: se había convertido más que en un organismo de prevención de violencia en el deporte, en un organismo para recaudar para los malos policías", le decía a Letra P en octubre del año pasado. Durante este 2017, informó en varias oportunidades que previo a los partidos detuvo a grupos de barras que intentaban ingresar armados a la cancha.

Este caso en Independiente fue distinto. Según pudo saber este portal, fue a través de las cámaras de seguridad internas que la Policía identificó a quienes encendieron bengalas y pirotecnia en el primer tiempo del partido entre el local y Atlético Tucumán. Entonces ahí diagramaron el operativo que llevaron a cabo una vez finalizado el encuentro: los esperaron a la salida de la puerta 4, en las calles Bochini y Alsina, y les pidieron los documentos, como paso previo a llevarlos detenidos.

Ahí fue cuando el grueso de la barra quiso interceder para impedirlo y, según el relato oficial, comenzaron los piedrazos contra los efectivos, que respondieron con gases lacrimógenos. Hinchas de Independiente que tuvieron que correr con desesperación para esquivar esa escena, relataron que escucharon balazos, aunque desde Seguridad lo niegan.

Lo cierto es que dentro del grupo de 120 detenidos -hoy ya liberados pero con causa abierta por atentado y resistencia a la autoridad- hubo hinchas que nada tienen que ver con la barra. El operativo policial fue tan salvaje y descontrolado -según comentaron testigos- que hasta quisieron meter preso a un periodista que estaba trabajando en vivo, filmando con su teléfono. Así lo denunció al aire, en aquella misma radio.

Fuentes del Gobierno de María Eugenia Vidal pusieron en duda esa versión, argumentando que no hay ninguna denuncia formal presentada al respecto. Pero lo concreto es que no es la primera vez que mediáticamente hay hinchas que describen situaciones similares, y esto, sumado a la conmoción social por el accionar de Gendarmería en el sur en el caso de la desaparición forzada de Santiago Maldonado, hace poner la lupa en cómo las fuerzas de seguridad están desplegando sus operativos, ante la vista de todos.