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El intendente de Mar del Plata, de Cambiemos, reclama un aumento del 0,60 por ciento. Según explicó, representa aproximadamente 800 millones más para el presupuesto de su comuna.
Por 12/09/2017 06:14 PM

El intendente de Mar del Plata, Carlos Arroyo, llegó tarde a la cita que este martes convocó el Ministerio de Infraestructura de la provincia de Buenos Aires y la Subsecretaría de Asuntos Municipales. Fue una de las varias reuniones pautadas con los 135 intendentes de la provincia para abordar el desarrollo del Fondo de Infraestructura Municipal (FIM), que se distribuye por coparticipación a todas las comunas. La demora no le impidió realizar los varios reclamos que diagramó durante el viaje a La Plata. “Pedimos máquinas para poder trabajar más, porque nuestra ciudad creció una enormidad en los últimos años, de norte a sur, de punta a punta, y necesitamos más recursos para salir en lo inmediato del problema y a largo plazo hacer un proyecto de desagüe grande”, aseguró el intendente tras el encuentro que se desarrolló en el Salón Dorado de la Casa de Gobierno, del que participaron sus pares de la Quinta sección electoral.

-¿Alcanza con el FIM?

-No, vamos a necesitar más fondos y mucha ayuda.

-¿Cuánto dinero sería?

-No se puede determinar porque hay muchos problemas con el sistema de desagüe y no se puede calcular hasta qué instancia hay que llegar. Lo único que puedo anticipar es que hoy estamos enterrando 30 kilómetros de cañerías para dar agua corriente a todo el partido y cloacas a casi un 95 por ciento de la población. Eso significa un esfuerzo tremendo.

-¿Usted vino hoy a pedirle un salvataje al Gobierno? ¿Habló con Vidal?

-Con la gobernadora no hablé, sino con los funcionarios (que estaban en la reunión), sobre cuáles eran las necesidades. La gobernadora está informada y no creo que necesite que yo le explique nada porque ya lo sabe. El problema acá es tener los recursos y acomodar los planetas para que las cosas se puedan hacer.

"Vamos a solicitar que se nos de la coparticipación que le corresponde a Mar del Plata" dijo Arroyo. 

-¿Va a pedir que se reedite el FIM para 2018?

-Por supuesto. No tenga ninguna duda. Y además le digo: nosotros apoyamos de todo corazón la petición de la gobernadora con respecto a que se le eleve a la Provincia la coparticipación que legítimamente le corresponde. Pero, aparte, vamos a solicitar, ya lo estamos haciendo, que se nos dé la coparticipación que le corresponde a Mar del Plata por la cantidad de habitantes que tiene, por su superficie, por sus camas de internaciones, etcétera, en el PBI de la provincia.

-¿De cuánto estamos hablando?

-Alrededor del 0,60 más de lo que ya tenemos.

-¿Es un reclamo histórico? Porque los anteriores intendentes no habían planteado nunca el tema.

-Bueno, será un problema de ellos. Traducido en dinero, significa unos cuentos millones de pesos por año que nos permitirían, entre otras, cosas equilibrar el presupuesto.

-¿De cuánto es el presupuesto actual de Mar del Plata?

-Alrededor de 6.200 millones.

-¿Y si recuperaran el porcentaje que piden?

-Tendríamos cerca de 700 u 800 millones más. Eso nos permitiría hacer muchas cosas. Y es un planteo que estamos haciendo.

 

 

Desde el comienzo de su gestión, Arroyo tuvo infinidad de problemas de gestión y de convivencia con sus socios de Cambiemos, entre los que se encuentran radicales y, por fuera del gabinete, representantes de la Colación Cívica ARI.

Esta situación provocó que en la previa a la confección de listas su figura tuviera una alta imagen negativa en el electorado.

Tras arduas negociaciones, en las que participaron las líneas internas del radicalismo, la CC ARI y el gobierno provincial, se llegó a una lista de consenso que no terminó de convencer al jefe comunal.

Sucede que su candidato, funcionario de su gabinete y yerno, Mauricio Loria, fue relegado al sexto lugar de la nómina local.

Esta situación generó enojos internos, peleas en el gabinete y la ruptura de la relación de Arroyo con el “interventor” de Vidal, el ministro de Gobierno, Joaquín De la Torre.

La buena noticia fue que esta frágil unidad logró ganar por amplia mayoría las PASO.

Ahora, mientras Vidal busca la manera de contener al díscolo jefe comunal y asistir a la ciudad más populosa del interior bonaerense, Arroyo, acechado por el desempleo creciente, la precariedad de los barrios periféricos y la inseguridad, apuesta a reclamar una mayor asistencia al Ejecutivo provincial.

Arroyo va por más: le pide a Vidal que le aumente la coparticipación

El intendente de Mar del Plata, de Cambiemos, reclama un aumento del 0,60 por ciento. Según explicó, representa aproximadamente 800 millones más para el presupuesto de su comuna.

El intendente de Mar del Plata, Carlos Arroyo, llegó tarde a la cita que este martes convocó el Ministerio de Infraestructura de la provincia de Buenos Aires y la Subsecretaría de Asuntos Municipales. Fue una de las varias reuniones pautadas con los 135 intendentes de la provincia para abordar el desarrollo del Fondo de Infraestructura Municipal (FIM), que se distribuye por coparticipación a todas las comunas. La demora no le impidió realizar los varios reclamos que diagramó durante el viaje a La Plata. “Pedimos máquinas para poder trabajar más, porque nuestra ciudad creció una enormidad en los últimos años, de norte a sur, de punta a punta, y necesitamos más recursos para salir en lo inmediato del problema y a largo plazo hacer un proyecto de desagüe grande”, aseguró el intendente tras el encuentro que se desarrolló en el Salón Dorado de la Casa de Gobierno, del que participaron sus pares de la Quinta sección electoral.

-¿Alcanza con el FIM?

-No, vamos a necesitar más fondos y mucha ayuda.

-¿Cuánto dinero sería?

-No se puede determinar porque hay muchos problemas con el sistema de desagüe y no se puede calcular hasta qué instancia hay que llegar. Lo único que puedo anticipar es que hoy estamos enterrando 30 kilómetros de cañerías para dar agua corriente a todo el partido y cloacas a casi un 95 por ciento de la población. Eso significa un esfuerzo tremendo.

-¿Usted vino hoy a pedirle un salvataje al Gobierno? ¿Habló con Vidal?

-Con la gobernadora no hablé, sino con los funcionarios (que estaban en la reunión), sobre cuáles eran las necesidades. La gobernadora está informada y no creo que necesite que yo le explique nada porque ya lo sabe. El problema acá es tener los recursos y acomodar los planetas para que las cosas se puedan hacer.

"Vamos a solicitar que se nos de la coparticipación que le corresponde a Mar del Plata" dijo Arroyo. 

-¿Va a pedir que se reedite el FIM para 2018?

-Por supuesto. No tenga ninguna duda. Y además le digo: nosotros apoyamos de todo corazón la petición de la gobernadora con respecto a que se le eleve a la Provincia la coparticipación que legítimamente le corresponde. Pero, aparte, vamos a solicitar, ya lo estamos haciendo, que se nos dé la coparticipación que le corresponde a Mar del Plata por la cantidad de habitantes que tiene, por su superficie, por sus camas de internaciones, etcétera, en el PBI de la provincia.

-¿De cuánto estamos hablando?

-Alrededor del 0,60 más de lo que ya tenemos.

-¿Es un reclamo histórico? Porque los anteriores intendentes no habían planteado nunca el tema.

-Bueno, será un problema de ellos. Traducido en dinero, significa unos cuentos millones de pesos por año que nos permitirían, entre otras, cosas equilibrar el presupuesto.

-¿De cuánto es el presupuesto actual de Mar del Plata?

-Alrededor de 6.200 millones.

-¿Y si recuperaran el porcentaje que piden?

-Tendríamos cerca de 700 u 800 millones más. Eso nos permitiría hacer muchas cosas. Y es un planteo que estamos haciendo.

 

 

Desde el comienzo de su gestión, Arroyo tuvo infinidad de problemas de gestión y de convivencia con sus socios de Cambiemos, entre los que se encuentran radicales y, por fuera del gabinete, representantes de la Colación Cívica ARI.

Esta situación provocó que en la previa a la confección de listas su figura tuviera una alta imagen negativa en el electorado.

Tras arduas negociaciones, en las que participaron las líneas internas del radicalismo, la CC ARI y el gobierno provincial, se llegó a una lista de consenso que no terminó de convencer al jefe comunal.

Sucede que su candidato, funcionario de su gabinete y yerno, Mauricio Loria, fue relegado al sexto lugar de la nómina local.

Esta situación generó enojos internos, peleas en el gabinete y la ruptura de la relación de Arroyo con el “interventor” de Vidal, el ministro de Gobierno, Joaquín De la Torre.

La buena noticia fue que esta frágil unidad logró ganar por amplia mayoría las PASO.

Ahora, mientras Vidal busca la manera de contener al díscolo jefe comunal y asistir a la ciudad más populosa del interior bonaerense, Arroyo, acechado por el desempleo creciente, la precariedad de los barrios periféricos y la inseguridad, apuesta a reclamar una mayor asistencia al Ejecutivo provincial.